Los bordes del incesto


sabina_spielrein2

Carl Gustav Jung fue uno de los discípulos mas aventajados de Freud. Y tal vez el único de sus discípulos que era psiquiatra y que tenia una carrera hospitalaria convencional como el resto de los médicos nada menos que en el Hospital Burgholzli en el servicio de Eugen Bleuler a quien debemos el término “esquizofrenia” que ha llegado hasta nuestros dias y que sustituyó a la más antigua “demencia precoz” de Emil Kraepelin.

Es por eso que Freud lo eligió como su sucesor y -por decirlo asi – promocionó convocando grandes celos en sus otros discípulos.

Uno de los primeros pacientes de Jung fue Sabina Spielrein una judia rusa que presentó de adolescente severos síntomas psiquiátricos que muy probablemente -y a juzgar por su evolución- debian ser histéricos aunque el diagnóstico de Jung no termina de estar claro aunque lo cierto es que Bleuler la diagnosticó de esquizofrenia.

El caso es que Sabine era al parecer una muchacha despierta e inteligente que terminó haciéndose médico, casándose con un colega con el que tuvo dos hijos. Se hizo psicoanalista y terminó por analizar al propio Jean Piaget, un destino y una evolución que encajan bastante mal con el diagnóstico de esquizofrenia.

A quien quiera saber la historia completa, sus dimes y diretes puede leerla aqui.

Si he elegido este caso es para ilustrar con un ejemplo del mundo de la psiquiatría uno de los debates más antiguos que existen en nuestra disciplina sobre esta pregunta:

¿Puede un psiquiatra (o psicólogo) mantener relaciones amorosas o  sexuales con sus pacientes?

La misma ecuación puede trasladarse a profesores-alumnos y seguramente a jefes y empleados, aunque con más probabilidad el lector sabrá reconocer el tabú  entre las relaciones médico-paciente o entre las de profesor-alumno que en las demás.

¿ A qué se debe esta idea? ¿Por qué preservar las relaciones médico-paciente y no las relaciones entre jefes y empleados por ejemplo?

En el caso de profesores-alumnos seguramente podriamos apelar a la minoria de edad del alumno frente al profesor y en el caso del psiquiatra frente al paciente a aspectos transferenciales. Esto es lo que sostuvo Freud cuando decía que era bastante normal que los pacientes se enamoraran del psiquiatra pero que no era tolerable que el psiquiatra correspondiera a este amor. Al mismo tiempo el propio Freud sostuvo que era precisamente el amor de transferencia el motor del cambio y de la cura.

Dicho de otra manera: el paciente se curaba por amor siempre que no fuera correspondido.

¿Qué quiso decir Freud?

Sobre el amor de transferencia ya hablé aqui en este post sobre Poros y Penia, pero volveré de nuevo sobre un aspecto de la cura psicoanalítica: el amor de transferencia es una proyección que el paciente realiza con su terapeuta y que es un resto de su sexualidad infantil, se trata de una reminiscencia que se activa en la cura analitica, sería por tanto una trasngresión incestuosa si el terapeuta se aviniera a cohabitar con sus pacientes precisamente cuando están reviviendo los intensos afectos de su infancia sobre su figura.

Esta es la idea de Freud que como vemos es muy discutible, primero porque no está demostrado que exista esa transferencia como reedición de la sexualidad infantil, segundo porque tampoco está aceptado que exista una sexualidad infantil tal y como Freud la describió, tercero porque parece excluir a todas las relaciones que no caen en el campo de la transferencia ¿en el caso de un dentista sería más tolerable que en un psiquiatra o menos?

El caso es que dijera Freud lo que dijera entre Jung y Sabine parece que hubo algo más que interés cientifico del analista por su paciente, algunos sostienen que hubo relaciones sexuales entre ellos, otros que solo un escarceo amoroso y otros, los más cautelosos que hubo una sobreinvolucración de Jung con su paciente.

Hubiere lo que hubiere entre ellos está claro que causó una gran mella en el espiritu pulcro y beato de Jung y que le causó grandes dilemas morales y remordimientos -de esa clase que suelen resolverse casi siempre cargándole la culpa al otro-, en este caso a la mujer. Existen al menos dos cartas dirigidas a Freud donde Jung pide consejo al maestro sobre el asunto y una desgarradora carta de la esposa de Jung a los padres de Sabine pidiéndoles que se la lleven con ellos a Rostov, ciudad de la que eran vecinos y la separen asi de su esposo.

A pesar de las dificultades de Jung para desembarazarse de Sabine es tambien cierto y no podemos negar que Sabine se curó de su dolencia fuera la que fuera, lo que parece darle la razón a Freud de que los pacientes neuróticos se curan por amor,  y es que no solamente se curó sino que le siguió en la elección de su carrera profesional, estudio medicina y después se hizo psicoanalista, algo que parece chocar con la idea que algunos autores han difundido sobre los supuestos abusos de Jung a su cliente.

Los que leyeron el post sobre Poros y Penia que mas arriba recomendaba ya sabrán cual era la teoria de Jacques Lacan sobre la transferencia y tambien la de Platón explicitada en el Banquete, que fue el texto que utilizó Lacan para su seminario acerca de la transferencia. Al parecer Sócrates tambien fue tentado por Alcibiades como Jung por la belleza y el atractivo de Sabine.

Escribía entonces:

Platón pone en “El Banquete”, en boca de Sócrates, una frase que resume esta tensión entre Poros y Penia, entre Eromenos y Erastés, entre sujeto y objeto. Y lo hace a proposito de un diálogo entre Alcibiades y Sócrates: en él puede percibirse como Alcibiades ambicioso de saber y celoso de Sócrates se propone llevarlo a un callejón sin salida a través de la mayéutica. Para ello dispone un plan de seducción y se propone como amante de Sócrates, a lo que éste responde:

Tu quieres cambiar el oro de tu saber por el cobre de mi ignorancia.

Dicho de otra manera Alcibiades pretende situarse como Erastés ubicando a Sócrates como Eromenos, se trata de la tópica de la Falta, de la lógica de la suspensión del vacío. Alcibiades atribuye a Sócrates todo el saber y pretende apropiarse de él, Sócrates le dice la verdad: “que el saber está en él”, pero probablemente no lo sabe aún. Renunciando a esa ubicación Sócrates le da a Alcibiades una suprema lección moral, ética y metafisica, también psicológica.

Donde vengo en admitir que los psiquiatras no deben enamorarse de sus pacientes si quieren sobrevivir y pretenden seguir curándoles, pues precisamente en el párrafo anterior planteo cual es el juego que se juega en una psicoterapia.

Un juego de poder.

Sin poder -o mejor dicho sin asimetrias en las relaciónes de poder- es imposible curar, educar, enseñar o dirigir a nadie.

Un juego que viene definido por reglas que están en el propio encuadre: uno que no sabe y otro que sabe, uno que carece y otro al que le sobra (como en Poros y Penia),uno que es exceso y otro déficit, uno que ama y otro que debe dejarse amar, uno que es sujeto y otro que es objeto.

En todas las relaciones asimétricas humanas existe un juego de seducción que busca sobre todo el poder del otro (lo que el otro tiene o lo que el otro es), el teatro de la depredación exige condiciones bien pactadas y a veces sucedes espontáneamente en la vida real pero en otras ocasiones no tenemos más remedio que aceptar que nos vienen impuestas por ciertos encuadres como sucede en los ambientes laborales, el ejército, la enseñanza, la relación psicoterapéutica o la propia familia.

Lo que sucede es que el principio de autoridad en que se basa cualquier relación asistencial se resiente cuando se cede o se fuerza el vinculo hacia lo sexual. Lo simbólico deja de serlo en el momento en que dejamos de ofrecer resistencia o socavamos la confianza del otro con peticiones intempestivas.

“The talking cure” es una pelicula que se estrenará en 2011 sobre esta historia basada en una obra de teatro de donde cuentan -e interpretan- los vericuetos de esta historia oscura del nacimiento del Logos, del amor y del sexo entre Jung, un megalómano dotado de un Ego tan grande como un transatlántico, Sabine Spielrein una mujer probablemente excepcional y del mismisimo Freud mediando en esta historia pasional.

Y aqui dicen que Vigo Mortenssen interpretará a Freud en esta pelicula que seguramente se posicionará en torno a la idea de que entre Jung y Sabine hubo más que palabras y que defenderá con toda seguridad la complicidad ocultadora del escándalo por el propio Freud, llevando a escena la tensión tripartita entre Yo, Ello y Superyó a fin de proteger al movimiento analítico de las tumultuosas habladurias a las que su principal discípulo parecía haberle condenado.

Se verá.

Anuncios

15 pensamientos en “Los bordes del incesto

  1. Estimado Paco, excelente análisis nuevamente. Esperaremos el estreno de “the talking cure. Muchas frases son muy destacables en tu análisis, pero me quedará para mi acervo esta: “Sin poder -o mejor dicho sin asimetrias en las relaciónes de poder- es imposible curar, educar, enseñar o dirigir a nadie”
    Muchas gracias y un saludo desde Montevideo

  2. Gracias Jorge, el gran Bateso dixit: la familia funcional es aquella donde existen rapartos asimetricos del poder.
    Poder para empoderar a otros, jerarquias de crecimiento y no de dominio.

  3. Efectivamente, yo tb creo que el humano ha de saber desde pequeño que quien manda y quien más le ama pueden confluir en la misma persona.
    Y sumamente de acuerdo también, naturalmente, en que en el teatro de la seducción-depredación también es más sano el pacto, del tipo que sea.
    Arrobada con este post 🙂

  4. Interesantes las historias e historietas de las personas del post, que desconocía hasta este momento. Muy acertadas las reflexiones personales, me ha gustado especialmente la de “jerarquías de crecimiento pero no de dominio”

  5. Desde una perspectiva delictiva, el incesto mas frecuente es la llevada a cabo entre padre e hija, también entre hermano y hermana, tio y sobrina. Sin embargo, la realidad de una y otra situación es distinta, la relación incestuosa entre padre e hija, tio y sobrina es producto de relaciones donde la iniciación sexual se llevó a cabo por una violación, es decir se da en un contexto de violencia familiar y delitos sexuales… Se trata de casols de abuso de poder.
    Creo que entre médico.paciente o alumno-profesor, también se da este abuso de poder, pero legalmente no es incesto, ¿abusos sexuales? Hay que tener en cuenta la posición de inferioridad de estos sujetos pasivos…

  6. Gracias por el gran análisis y posteriores comentarios.

    De ello deduzco que a los niños hay que mostrarles nuestro afecto, abrazarlos y a su vez hay que saber mostrarles nuestra autoridad que no potestas.

    Gracias, feliz semana a todos. Mari Cruz

  7. Excelente Ágora.

    El dilema surge cuando no podemos hacer coincidir la ley y la moral. Sino se trata de parientes no es incesto; si la diferencia de edad es considerable la diferencia intelectual también; por tanto la desventaja es manifiesta y creo que se depreda.
    Es complicado entran en juego las parafilias… el sentimiento de culpa, creo que hace falta un conocimiento de uno mismo excepcional, para establecer un limite justo; dulcemente soportable.

    Que buena definición, que pureza de pensamiento.

    “Jerarquías de crecimiento pero no de dominio”

    Encuentro más excitante y enriquecedora las luchas entre dos entes cognitivas equilibradas, donde la alternancia de poder este garantizada existiendo entre ambas el sosten necesario.

  8. Si Elena pero por criterios vagos como “profesionalidad”, “etica” y argumentos asi, será por eso que la shistorias verdes entre pacientes y terapeutas son tan frecuentes. Pero mi argumento (el argumento freudiano) va más allá: no es que sea “pecado” es que es una estupidez salirse del lugar del Gran otro y que acaba haciendo cualquier esfuerzo terapeutico en ineficaz.

  9. Es picante y divertido, tiene altura y sofisticación. Apela tanto a la realidad que ya nos vimos en el acto como Dr. House desdeñando a su Cameron. Mente occidental retorcida eso de superar al sexo no practicándolo o hablando de una forma particular de él. “Retorcido” es un halago: el espíritu es esencialmente antinatural. La ficción, el ser sobre la nada. En el caso, eso del mito de Eros o del silencio del amor es más que fascinante: es practicamente el corazón de nuestro capitalismo occidental. Andar atando navajas entre los componentes de la mente, así como si se pudiesen enamorar la neuronas unas con otras, es ya adquirir estatuto de ser real. Si se ama, se vive, se es de carne y hueso; ya sea que se sufra o se goce, igual estamos adheridos esa forma de yo o de no-yo o de lo que sea que tiene laberintos por donde moverse.

  10. El analista no debe hacer un uso abusivo de la transferencia con su paciente, ya que se trata de una relación asimétrica donde el paciente está en inferioridad de condiciones, debido a la instalación del sujeto supuesto saber, que se da en transferencia,
    Si el analista no puede manejar esto, está obligado éticamente a suspender el análisis,
    ya que no podría manejar su abstinencia.
    De lo que se trata es de analizar esa neurosis artificial que se establece, la neurosis de transferencia, de ser posible hasta su final, con todos los avatares que ésta implique.
    El análisis del analista, también es fundamental para no quedar capturado en las redes de una situación especular planteada por el paciente.
    saludos
    Mabela

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s