El psicólogo mecánico


La naturaleza conspira para introducir fluctuaciones en cada suceso individual

David Peat

bf_skinner_at_harvard_circa_1950

Buhrrus Skinner es seguramente el psicólogo más famoso y controvertido después de Freud. Pasará a la historia por su radicalismo conductista, su libro-utopia Walden dos, el descubrimiento del condicionamiento operante y por ciertos rumores que le endosaron una fama de maltratador con respecto a sus hijos a los que al parecer utilizó para demostrar algunas de sus teorias a través de un invento personal: la cuna-skinner que en realidad era una especie de cuna-jaula con aire acondicionado y todo que permitía la observación del niño como en los corralitos actuales aunque acristalada.

Sus ideas radicales pueden sintetizarse en estas tres ideas-fuerza:

  • No existe la mente, puesto que es un intangible y no puede ser objeto de estudio cientifico.
  • No existe el sentimiento, solo existen contingencias.
  • No existe el individuo sólo existe el medio ambiente.

Skinner es pues un reduccionista radical aunque de signo inverso a los neurobiólogos actuales que piensan que los humanos somos en realidad máquinas complejas controladas por mecanismos moleculares. En realidad existen muchas coincidencias significativas entre unos y otros, más de lo que ellos creen,puesto que todos fragmentan el mundo en esa dualidad que arrastramos desde el siglo de las luces para acá y que algunos investigadores situan en el nudo doctrinal de los hallazgos de Descartes-Newton.

Tal y como sostiene Manuel Almedro, la filosofía que subyace a ambos tipos de pensadores de lo humano es el materialismo histórico. Todos son marxistas aunque no lo saben e incluso algunos se escandalizarian de esta idea. Algunos de ellos mantienen su mente tan fragmentada que son capaces de sostener la idea de que el humano es una máquina compleja sostenida por reacciones proteicas y al mismo tiempo creer en Dios o militar en organizaciones católicas radicales pero lo sorprendente es que en una complicada pirueta esa dicotomía sea vivida sin contradicción alguna. Otros sin embargo -como el propio Skinner- americano de pro no fue perseguido por ideas que más tarde sostuvieron los “progres” iluminados que en Europa predicaban el comunismo en su versión más radical y Walden dos fue un libro de culto hasta hace recientemente poco aunque hoy se considera fascistoide. No se entiende como concepciones aparentemente tan opuestas se asientan en realidad en un magma común: el maquinismo materialista que heredamos del siglo de las luces.

Uno de los errores mas frecuentemente observados entre nuestros cientificos actuales es la confusión entre determinismo y maquinismo. En realidad la fragmentación del mundo en esas dos partes duales en que conceptualizamos la realidad, procede más bien del maquinismo que del determinismo. Por maquinismo entiendo la suposición de que cualquier cosa puede ser descompuesta en partes y puede ser estudiada y reducida a partir de esa división en partes mas simples, las piezas. Sin embargo el determinismo aun encajando perfectamente en esta concepción de relojería de la naturaleza se limita a estudiar las relaciones lineales de causa-efecto que presiden los fenomenos observables. Sin embargo la malignidad del pensamiento determinista no está en su propio método sino en el deseo de que nada escape a sus razones, el determinismo ha prestado grandes servicios a la humanidad pero ha pecado de arrogancia, al aborrecer, negar y ocultar todo aquello que no puede ser explicado a través de él.

Es asi como la ciencia abrazó el “metodo experimental” que es la forma en que se entiende hoy la idolatría determinista. Así se metió ella sola en un callejón sin salida al seguir esa ruta con cartas marcadas de antemano hasta un punto al que probablemente ya hayamos llegado y que yo llamo deflación cientifica. Se trata de la vivencia de lo insoportable,  la sensación de haber tocado fondo sobre todo en las ciencias que se ocupan de lo mental: las ilusiones que se pusieron en la química o en la genética han quedado en nada, no hay un gen de la esquizofrenia o un gen del trastorno bipolar. No existe ni un solo hallazgo duro en la causalidad de las enfermedades mentales desde que Antoine Bayle descubrió la espiroqueta en los cerebros de paralíticos cerebrales. Los esfuerzos que se han consumido en “demostrar” la teoria de las aminas cerebrales en la determinación de las enfermedades mentales ha quedado sólo en patentes de carísimos psicofármacos que no resuelven el problema de fondo. No existe por ejemplo ningun tratamiento psicofarmacológico que cure la esquizofrenia y sólo pequeños y casuales hallazgos (el caso del litio por ejemplo) parecen mantener la ilusión de que en la química hallaremos la solución a los problemas mentales de los individuos.

La verdad es que se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y dinero en inventar sustancias sintéticas que actuen sobre el cerebro pero se ha invertido muy poco en investigar como la mente produce esas sustancias quimicas para actuar sobre ese mismo cerebro.

Simplemente de seguir por este camino la ciencia será incapaz de predecir nada por sí misma y terminará como el psicoánalisis al que el mismo Freud calificó de ciencia postdictiva (retrospectiva), algo que contradice el espiritu científico que está diseñado para predecir. A la ciencia le sucedió pues el mismo fenómeno que suele acontecer en esos paises latinoamericanos o africanos: una dictadura sucede a la otra, sin solución de continuidad, de manera que cada solución parece reflejar y repetir la misma enfermedad, sentimos un alivio cuando un dictador es derrotado pero sólo hasta que comprobamos que el supuesto libertador es otro dictador parecido o aún peor que el anterior.

Es verdad que Descartes propició la separación entre ciencia y superstición, pero resultó que la ciencia ha terminado por convertirse en una nueva superstición, la superstición de los hombres cultos: esos que como decia Nietzsche son capaces de sostener una mentira sabiendo que es mentira. Este es el nihilismo contemporáneo.

La superstición de los hombres duales.

Porque lo cierto es que el mantenimiento de esta dualidad: objeto-sujeto, alma-cuerpo, orgánico-psicógeno, genes-ambiente, derecha-izquierda que procede del mundo que Descartes adelantó y que Newton puso en ecuaciones ha tenido efectos secundarios sobre nuestra forma de pensar.

  • Un pensamiento antiecológico: consideramos que la tierra es un objeto puesto ahi para servirnos de él como si fueramos sus dueños.
  • Un pensamiento categórico, donde los opuestos se viven como contradictorios y nunca como formas cíclicas, en transcurso: todo el pensamiento freudiano está edificado sobre esta idea, la represión por ejemplo es un mecanismo destinado a alejar de la conciencia las representaciones desgradables o que entran en conflicto con nuestra parte moral. ¿pero la represión es un mecanismo individual o está en el ambiente?
  • El maquinismo produjo una expectativa de precisión y de control que los individuos hemos importado a nuestros propias mentes: la ilusión de control, la aspiración a la excelencia o determinados rasgos de personalidad se hacen casi siempre pasando por encima del placer o de los propios ideales o habilidades. Hemos cambiado a Dios por los ordenadores, la liturgia por la teconología. El ritual por un telefono móvil.
  • Muerto Dios sólo aparece el Yo como sustento de la identidad, el egocentrismo lo modela todo: las relaciones giran en torno a expectativas de beneficio,  lucro o de interés cuando no de confrontación o conflicto. El efecto adverso del yoismo es que cualquier individuo es visto como un intruso, un enemigo o un adversario cuando compite por los mismos bienes que yo. La omnipotencia, la grandiosidad y el naricisismo que impregnan parte de la psicopatologia en realidad no puede ser explicada ni por la genética, ni por la psicologia determinista. Como tampoco pueden serlo los sueños o la compulsión repetitiva.
  • La caja negra es el concepto de mente que ha imperado en casi todo el siglo XX, lo cientifico ha sido la desconsideración del individuo como totalidad y la consideración de que la mente no podia estudiarse científicamente puesto que era impredecible. De ahi al reduccionismo biológico habia solo un paso, un reduccionismo que lejos de resolver el problema mente-cuerpo lo ha agravado y lo ha importado a las mentes de nuestros contemporáneos.

David Peat es un neurocientifico muy interesado en los procesos acausales y que escribió un libro sobre “Sincronicidad” que analiza las coincidencias significativas, y que abordé en este post. A él se debe la frase que preside este post y que viene a señalar que por mucho que pugnemos en encajar a la naturaleza en unas leyes de linealidad, deterministas, maquinistas y cerradas, hay como una especie de conspiración para conseguir que los acontecimientos fluctúen. Significa que lo humano está presidido por el caos, es decir por una impredicibilidad que coexiste en cierto modo con ciertas leyes deterministas. A esta combinación la llamamos estocástica. El caos en este sentido son diferencias que engendran diferencias (Almendro) y la naturaleza se encarga de mantener estas diferencias entre acontecimientos teóricamente idénticos y cuya consecuencia ya conocemos: no hay dos enfermedades iguales.

Skinner quiso ser escritor de ciencia ficción antes de  graduarse en psicología. No es de extrañar que fuera precisamente un escritor de ficción – Anthony Burgess– el que hiciera el alegato mas feroz contra sus teorías en “La naranja mecanica“, una novela muy conocida porque fue llevada al cine por Stanley Kubrick. En este film se plantea la brutalidad de ciertos tratamientos psicológicos que terminan por convertir a las personas en seres hiperadaptados y dóciles que son buenos a la fuerza desposeyéndoles de toda conciencia moral o de cualquier historicidad individual para servir de cobayas a experiementos paulovianos de condicionamiento clásico, pero la adaptación a un entorno supone la desadaptación a otro, eso parece sucederle al protagonista de la pelicula que acaba siendo devorado por su propia banda cuando ha sido “curado” de sus tendencias violentas y convertido en un ciudadano perfecto.

Vale la pena recordar algunas escenas de esta pelicula, donde Kubrick mezcla con su habitual maestría tanto la música en su expresión mas narrativa como una cierta estética futurista.

O este:

En conclusión:

-Existen formas distintas de reduccionismo en las ciencias de la mente: el social-psicológico que propició Skinner y el neurobiológico que parece ser el reduccionismo paradigmático en nuestros hombres de ciencia. Ambas formas de reduccionismo proceden de la separación o fragmentación de la experiencia humana en partes donde la mente ha sido siempre despreciada como elemento subjetivo e intangible. Una “esquizo” social que podría explicar el sufrimiento mental individual.

-Que el determinismo lineal que tantas aportaciones ha hecho a la tecnología y a la medicina no parece haber resuelto el problema de la indeterminación de la mente, simplemente ha abogado por oscurecer y ocultar todo aquello que no podia explicar y condenarlo al reducto de lo esotérico o lo paranormal. El determinismo se ha utilizado precisamente para negar lo caótico, lo indeterminado o lo acausal.

-Que necesitamos un nuevo paradigma para el estudio de lo mental, un paradigma holístico que entienda el caos pero que no lo niegue. Un paradigma que supere la fragmentación que el pensamiento cartesiano-newtoniano impuso a la población al introducir entre sus expectaivas casi de puntillas que la ciencia determinista sería en el futuro la que salvaria al hombre de todas sus contrariedades, dudas y sufrimientos.

¡La ciencia ha muerto viva la ciencia!

Viva la ciencia encarnada y a escala de lo humano.

6 pensamientos en “El psicólogo mecánico

  1. Se anticipa una nueva ciencia, sí. Parece mentira que este post vaya antes de la mente holotrópica de Grof… ¿o realmente no existe el tiempo y habrá sido después?… ¡qué deliciosa borrosidad, hasta las sincronicidades quedan cortas cuando el resultado es así de extraordinario!
    Aplausos devotos incondicionales hasta el desgaste mismo de manos 🙂

  2. Excelente artículo;
    muchas veces he pensado como podemos tener la ambición de entender las enfermedades mentales, o nuestra propia vulnerabilidad normopática, en el marco teórico de la causalidad mecanicista.
    El concepto de deflación científica es arriegado pero totalmente adecuado.
    En la práctica se vé como los jóvenes se van entusiasmando con los nuevos fármacos, desplazando al inmediatamente derrocado.
    Confieso que para mi alegría ya no usan Olanzapina, considerado “neurotrófico”; y lo digo porque así puedo usar en la urgencia este excelente sedativo.
    Muchas veces también he pensado, que nuestros antecesores eran los demonólogos de la Edad media. Describen ellos a Vine, señor de los perezosos, que se dedica a profetizar investigando el pasado del consultante,deviene entonces en un primitivo psicoanalista. Y en parábola de nuestros esfuerzos por entender que está pasando en ese Verdadero Continente Misterioso que es nuestra mente.
    Los intentos de los últimos 20 años, me parecen realmente burdos. Es como querer escuchar música acercándose un CD a la oreja.
    La música no está allí.
    Si bien los CD suelen ser objetos brillantes y hasta simpáticos.
    Besos

  3. Aclaro de entrada que no soy skinneriano, pero respeto su trabajo y lo conozco medianamente, lo suficiente para afirmar que este escrito está lleno de imprecisiones. Son tantas, y mezcladas con tantas digresiones ideológicas tendenciosas, que me resigno a rebatir sólo aquello que ha sido expresado en términos claros:

    1) Skinner nunca sostuvo que “No existe la mente, puesto que es un intangible y no puede ser objeto de estudio cientifico”. Lo que propone es reestudiar lo que se llama “mente” en otros términos, que sería muy largo de exponer aquí. El autor confunde a Skinner con otros psicólogos llamados “conductistas metodológicos”. P. ej. Charles Osgood, quien si declaraba cosas como la atribuida a Skinner.

    2) Skinner nunca sostuvo que “No existe el sentimiento, solo existen contingencias”. Los sentimientos, decía, son productos colaterales de las contingencias que enmarcan el comportamiento humano, sea éste de tipo “cognitivo”, “emocional” o “motor”. Es bueno aclarar también que “las contingencias” no necesariamente son físicas. De hecho en el ambiente humano la mayoría son de orden virtual, debido al lenguaje.

    3) Skinner nunca sostuvo que “No existe el individuo sólo existe el medio ambiente”. El individuo para él era un “locus”: una confluencia de aspectos genéticos y sociales controlada por la circunstancia en la que vive, y de la cual no se puede separar.

    4) Por último, no es cierto que La Naranja Mecánica “fuera el alegato más feroz” contra “las teorías” de Skinner, simplemente porque el tipo de condicionamiento a que se refieren la novela de Burguess y la película de Kubrik no es el operante sino el respondiente. En otras palabras, se enfoca en el reflejo condicionado pavloviano. Y en el caso de Burguess ni siquiera es una crítica total, pues supone -como es efectivamente verdad- que después de un período determinado el condicionamiento aversivo del protagonista se extingue.

    En suma, es lamentable que el poder de un medio como éste se utilice para tergiversar o en el peor de los casos difamar a un connotado científico. Para poder criticar algo en el mundo académico hay que revisar concienzudamente y saber primero de qué se trata, y eso no es lo que ha hecho el autor del post. Quienes quieran acceder a un conocimiento de primera mano y no a una “traducción” tendenciosa como ésta de las ideas skinnerianas, pueden consultar estas páginas:

    http://psikolibro.webcindario.com/libros/psicologia/Burrhus%20Frederick%20Skinner%20-%20Sobre%20el%20Conductismo.zip

    http://www.cienciaconducta.com/Biblio/Delprato.pdf

  4. Te agradezco mucho las precisiones, siempre son bienvenidas, pero en mi intención no está ni tergiversar ni mucho menos difamar a nadie. Todo lo que digo aqui son interpretaciones de hechos no tesis doctorales.

  5. LA CIENCIA HOLISTA? … A ESCALA DE “LO HUMANO”? … QUE ENTIENDA EL CAOS PERO NO LO NIEGUE?… ..¿¿¿¿INTERPRETACIONES DE “HECHOS” -¿qué?, ¿tu juego de lenguaje históricos son hechos históricos?-???? … y ¿no tesis doctorales?… ¿como es eso? me parece o se está diciendo que más vale describir “un hecho” que una “teoría compleja”… vaya que criticas a cierta suerte de positivismo lineal que has inferido con una concepción también positivista pero de esas anacrónicas de “realismo ingenuo” … XD¡

    entonces mi estimado por que te haces problema? si realmente no lees de FIlosofía contemporánea, ¿por qué te haces problema cuando el debate está mas desgastado y amplio que este ensayo inmediato? … Criticas equívocamente y peor aún ni planteas… por lo que sé, la concepción lineal en el Conductismo ya es pasado así como cualquier crítica que se le pueda atribuir, aún así no es digno de hacerlo … ¿criticas desde tu postura? o ¿piensas que la crítica es “real”? xD …

    La teoría del Caos es interesante… “antes de dar algunas apreciaciones, me pondré a leer de ellas”, un gustaso.

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