¿Qué significa el síntoma?


La causalidad es una reliquia del pasado que como a la Monarquia la mantenemos en la suposición de que no hace ningún daño.

Bertrand Russell

Naturalmente Bertrand Russell se refiere a la causalidad lineal, tambien conocida como causalidad determinista, es decir la suposición de que un efecto procede de una causa y que sólo esa causa puede producir ese efecto.

Nada de esto sucede en lo psíquico, ese lugar donde causas y efectos parecen jugar una partida de escondite, obturando sentidos y ocultándose detrás de paredes, engaños y paradojas infranqueables a la logica determinista o lineal. El primero en advertirlo fue Sigmund Freud quien ya en sus “Estudios sobre la histeria” advirtiera a propósito de los sintomas histéricos:

“Todos los sintomas parecen haber sido tejidos en el mismo telar”

Nótese como Freud ya avanzaba antes de 1900 el origen autosimilar de los síntomas, mucho antes de conocer qué era un fractal, la teoria del caos o la complejidad Freud ya habia intuido que la autosimilitud era una característica de los sintomas histéricos: todos se parecian entre si aunque parecian discurrir en senderos -escalas diriamos hoy- diferentes. Es por eso que hoy decimos que una de las caracteristicas de los sintomas psíquicos es su parecido, se parecen a si mismos y son a su vez recursivos, se refieren a si mismos. En este post hay una explicación de como los síntomas y las fractales componen melodias parecidas.

Y en esta presentación varios ejemplos de autosimilitud en la naturaleza y en el arte:

Ejemplos de autosimilitud

Más adelante en “La interpretación de los sueños” Freud introduce uno de los conceptos que a mi juicio se adelantaban a las modernas teorias sistémicas que hoy defendemos acerca de la formación de sintomas, decía Freud que los sintomas, del mismo modo que los contenidos manifiestos de los sueños estaban sobredeterminados.

La palabra “sobredeterminados” es clave porque no significa lo mismo que plurideterminados. La causación múltiple es un paradigma de lo más postmoderno que permite que nadie se moje con respecto a la causación de una enfermedad cualquiera, hoy es el paradigma politicamente correcto, lo que sucede es que lo usamos mal, pensando de modo lineal como una suma de circunstancias que hacen que un sintoma cualquiera sea el resultado directo de sumar o añadir los efectos de distintas causas, asi solemos decir que en un sintoma psiquiátrico hay factores psicológicos, biológicos y sociales y nos quedamos tan anchos, hemos despejado el problema pero hemos enunciado otro ¿como se mezclan todos esos factores para construir un sintoma?

Nadie lo sabe porque nos equivocamos de herramientas. No es una suma ni es una operación lineal, hay una discontinuidad caótica entre el contenido inconsciente (o contenido latente si hablamos de los sueños) y el síntoma (o el contenido manifiesto si hablamos de sueños).

Lo mejor es visitar el diccionario para aclarar qué cosa es la sobredeterminación. Dice asi: es la atribución de muchos significados a algo. Como puede observarse en esta definición la sobredeterminación sería el proceso inverso a la causación multiple.

Causación múltiple: El síntoma es una emergencia, una formación resultante de varias causas, una sola causa no basta para explicarlo.

Sobredeterminación: El sintoma remite a elementos inconscientes que pueden organizarse en secuencias significativas cada una de las cuales en cierta escala posee su propia coherencia.

A propósito de la sobredeterminación esto dice Freud siguiendo la metáfora de la hilanderia:

“Nos hallamos aquí en medio de una fábrica de pensamientos en la que, como en una obra maestra de hilandería y según los famosos versos del Fausto de Goethe: se entrecruzan mil y mil hilos, van y vienen las lanzaderas, -manan invisiblemente las hebras – y un único movimiento establece mil enlaces”. Es decir que los enlaces no están establecidos, se tienen que construir.

redes

En esta figura pueden observarse los enlaces de abajo-arriba (policausalidad) y de arriba-abajo (sobredeterminación).

Pero aqui no acaba la cuestión porque la sobredeterminación no es solamente una cuestión de representaciones enlazadas de forma complicada. La complejidad es algo más que la complicación de redes o de enlaces: es algo que incluye otros movimientos:

  • La inversión, los contenidos no pasan de un nivel a otro tal y como están sino que pueden ser puestos del revés, del revés en cuanto a su intencionalidad. Es por eso que en un sueño podemos aparecer desnudos o puedan haber manifestaciones de inmoralidad en personas que no tienen en absoluto la intención de exhibirse desnudos o de ser inmorales.
  • La fragmentación, los contenidos no pasan enteros sino que pueden aparecer fraccionados usualmente en forma de funciones logaritmicas (puede verse este post titulado “Los qualia” para más información).
  • La sustitución, un contenido puede pasar como tal o a través de un derivado usualmente semántico aun perteneciente a otra red.

En este sentido los sueños (y los sintomas) no serian la manifestación de deseos inconscientes reprimidos aunque no podemos negarle la intencionalidad necesaria a la pulsión inconsciente, hay algo que pugna por manifestarse si bien el sintoma (o sueño) objetivo es una refundición de deseos invertidos, minimizados, barajados con otras instancias y enlazados de forma múltiple en forma compleja de modo que hablar de qué significa un sueño sea un pregunta retórica y situada fuera de contexto, pues la caotización del sistema en que se filtran estos contenidos supone una pérdida, una reducción tanto de sentido como de linealidad. La linealidad -no es que no exista- sino que ha sido subsumida por el caos. En este post me referí precisamente a este tema.

Lo cual no significa que los sueños, nuestros sueños o nuestros sintomas psiquicos carezcan de sentido para nosotros. Hay siempre una referencia de sentido, una recursividad alusiva que implica que nos veamos coautores de nuestras producciones oniricas y estemos al mismo tiempo convencidos de su significación aun oculta , que reconozcamos que de alguna forma nos aluden, se refieren a nosotros, nos comprometen y señalan.

El sintoma como el sueño es una condensación de algo que en otro nivel anduvo separado, no existe un significado lineal, ni remite a una causa única. Esta condensación precisa que antes y en sucesivos pasos haya habido un desplazamiento, una cascada sucesiva de sucesos ejemplificados en el esquema de arriba, aunque en cada salto de nivel puedan ocurrir los sucesos antes nombrados de inversión, fragmentación y sustitución.

Un sintoma psiquico no significa nada pero abarca múltiples pulsiones que se dan cita en él, como un paquete que envuelve un regalo. No hay sintoma sin agresión, ni hay sintoma sin una pulsión reprimida o sojuzgada por muy arcaica que esta pulsión pueda parecer. Lo que se manifiesta en el síntoma es aquello que no pudo nombrarse, aquello que no pudo acceder a lo simbólico y que tiene para el sujeto una gran carga de verdad subjetiva. El origen del sintoma se reconoce como el contenido de un sueño pues apela y alude constantemente a una biografia, novela o narrativa personales.

¿Pero si el síntoma no significa nada como recorrer el camino hacia atras (de arriba- abajo) y averiguar cual es la pulsión o pulsiones comprometidas en él?

Lo que Freud y el psicoanálisis proponen es la asociación libre, sin embargo el método es lento e incierto. Esperar que las asociaciones y las formaciones del inconsciente (actos fallidos, lapsus, sueños) nos lleven de cabeza hacia la laguna donde habita la pulsión puede ser un ejercicio que sólo algunos pocos pueden recorrer de forma exitosa. Existen otras formas de aproximarse a la pulsión y es a través de la forma del síntoma y de su autosimilitud en distintas escalas, del órgano afectado si se trata de una somatización y sobre todo de aquello que nos impide llevar a cabo o quizá de aquello que nos lleva a hacer algo de una forma enajenada. Además existen ciertos mapas corporales que predicen la cualidad de la pulsión reprimida, segun la medicina china son estos:

  • La cólera y la indignación en el higado.
  • El miedo en el riñon, cápsulas suprarenales, huesos y genitales.
  • El exceso de reflexión, en el área estómago-pancreas.
  • La pena y la afllcción en el pulmón, intestino grueso y la piel.
  • La alegria en el corazón.

Cualquier emoción puede remitirse a esos “cinco grandes” fundamentales de la medicina tradicional china por lo que cualquier somatización puede ser clasificada segun ese esquema empírico. Por ejemplo la falta de cariño puede ser vivida desde la ira, desde el miedo o desde la pena, cada persona vivenciará sus déficits o sus toxicidades según su idiosincrasia particular, esta vivencia dará lugar a una pulsión que tratará de mantener la homeostasis del sistema, asi y siguiendo con el ejemplo de una persona con falta de cariño intentará hacer emerger:

  • Deseos de venganza o revancha.
  • Deseos de autosuficiencia.
  • Deseos de ser reconocido, valorado o admirado.
  • Deseos de brindar amor a los demás identificándose con aquellos que padecen el mismo déficit. Etc.

Como el lector sagaz ya habrá adivinado ya estamos a nivel de carácter, a nivel de personalidad, en algo externo que puede medirse y objetivarse. Una vez identificado este rasgo de carácter tenemos que averiguar cual es la función que en cada persona particular tiene ese déficit de manera que podemos ahorrarnos un largo camino de descenso hasta el inconsciente. Y que otras pulsiones han quedado adheridas a él en el desarrollo de su biografia, asi es frecuente que la agresión, la culpa, la humillación y la vergüenza y el deseo de ser querido y reconocido viajen juntos en un mismo paquete y emerjan condensados en un sintoma, en un sueño o en un estilo de vida.

Esa es la función de un terapeuta, averiguar que hay detrás del discurso, pues sabemos -precisamente desde Freud- que existe un salto de discontinuidad entre el afuera y el adentro. La empatía suele ser necesaria para realizar estas gestiones pues aquel que ya ha reconocido el origen de sus propios sintomas es el mejor guia para un viaje de esa naturaleza.

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2 pensamientos en “¿Qué significa el síntoma?

  1. Independientemente de la fractalidad de los síntomas, me encanta lo que dice del “salto de discontinuidad entre el afuera y el adentro”. Una de las lecciones más útiles que aprendí en mi vida de no-psi es “Nada es lo que parece” pero si acudimos a la sabiduría del refranero, supongo que es justamente esto lo que quiere decir con “dime de qué presumes y te diré de qué careces”, una especie de iceberg del que poco percibimos habitualmente si no es con los ojos del corazón.
    Quizá sea por esto que de este post me gusta tanto lo no-dicho como lo dicho. Una hermosa conjunción, sin duda. Así que felicidades de nuevo 🙂

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