Arte, ideales y cerebro


Hagas lo que hagas te equivocarás

Platón

Aquellos que hayan leido el post que antecede ya habrán comprendido que las causas de la “miseria psicológica” humana van ligadas a su esplendor y se deben a fracasos en aquel mecanismo descrito por Freud llamado “sublimación”. Aunque Freud acertó y se equivocó al mismo tiempo en una cuestión trascendental: las causas de esta miseria no proceden tanto de la renuncia instintiva sino de la capacidad inevitable de construir ideales y abstracciones incompatibles en parte con la realidad interpersonal humana. Y por otra razón: las presiones sociales -que son a su vez abstracciones e ideales- añaden una plus de presión a la competencia humana al tratar a todos los cerebros como si fueran iguales. Es inevitable pues que muchos fracasen en su intento de conformarse según el dictado de las presiónes ambientales.

Un ejemplo de esto que cabo de decir es el siguiente:

La educación obligatoria, universal y gratuita es un logro de las sociedades democráticas avanzadas, asi lo consideramos. Sin embargo este logro se edificó sobre una idea equivocada fruto de los vaivenes de la modernidad: la idea de que todos los hombres somos iguales y tenemos por tanto cerebros y aptitudes similares tuvo una consecuencia politica práctica: si todos tenemos las mismas oportunidades todos alcanzaremos los mismos objetivos con unos niveles de instrucción parecidos.

A nadie se le ocurrió que la educación obligatoria en si misma pudiera constituirse como una presión ambiental más recayendo sobre los cerebros menos dotados para soportar el estrés o más vulnerables. Hoy podemos observar precisamente como es la ESO en nuestro pais (la educación obligatoria secundaria) donde existen mayores bolsas de fracaso, desajuste, sufrimiento y patologia mental.

Esta dicotomia entre ideales y realidades es una gruesa grieta por la que han navegado artistas de todos los tiempos tratando de compensar la decepción que acompaña a la evidencia de que las cosas reales no parecen ajustarse nunca a cómo las imaginamos o como las hemos categorizado. De no ser por esa grieta el arte seria inútil, careceria de función pues la función del arte es recordar al género humano que los ideales (y tambien los antiideales) pueden constituirse en realidades (la obra de arte) que contemplada por un individuo común puede a su vez ser interiorizada como algo posible. El arte en sus origenes es pues figurativo, trata de completar, de mejorar la realidad que hay ahi afuera, más tarde el arte dió un salto mortal al sustituir esta concepción de copia fidedigna de la realidad por la realidad interna del artista, la única que puede acercarse al ideal puesto que los ideales estan dentro y no fuera de nuestro cerebro.

clarividencia.jpgY ese ideal transforma la realidad en otra cosa como en este cuadro de Magritte donde el huevo es transformado en pájaro en manos del artista:

Un artista plástico es pues aquel que posee una abstracción diferente del color y de las formas -tambien de la realidad en su conjunto- y que busca y proyecta a través del arte esa abstracción.

Una manera de acercarse al conocimiento humano y a la manera en que sabemos lo que sabemos es a través de cómo hacemos para abstraer el color o la luz, se trata de un conocimiento neurobiológico bien conocido y muy estudiado. Los investigadores están de acuerdo en que la luz -el color- no es una propiedad objetiva de los objetos de la realidad externa, sino una invención de nuestro cerebro, que atrapa la luz reflejada en los objetos y la procesa de una forma discontinua, no unitaria, defragmentando la luz segun sus longitudes de onda a través de areas especificas de nuestro cerebro especializadas en la “construcción” del color (el area V5) y dividiendo la luz en estas tres bandas fundamentales de colores primarios, el azul, el rojo y el verde y añadiendole después su propia vibración intrinseca.

fotoreceptores.jpg

De todo el espectro de particulas solo es visible un pequeño segmento (el blanco en el diagrama) siendo el resto imperceptible para nuestros sentidos: “la cosa en si” es imperceptible e inaccesible, nuestro mundo sensorial es de recorrido corto si lo comparamos con la amplitud de longitudes de onda que no podemos percibir.

espectrovisible.jpg

Limitándonos a la visión como paradigma de conocimiento a escala humana es posible afirmar que la percepción visual de la realidad externa no es en absoluto una percepcion unitaria. Podemos ver en el dibujo siguiente como formas y tamaños, localización espacial, color, contornos y sombras se procesan en lugares distintos de nuestro cerebro siendo el area V5 de la corteza occipital el especialista en dotar de color a lo que vemos.

cerebrovisual.gif

Sólo los cuadrados de la derecha se ocupan del color.

cerebrovisual1.gif

Si trasladamos todas estas ideas a la experiencia concreta y artistica del color podremos observar diferencias según el artista y sobre todo segun la época, asi por ejemplo si contemplamos este cuadro de Sorolla:

xiquets-a-la-platja.jpg


Encontraremos diferencias en la concepción de la luz en relación a este otro de Turner:

lluviavaporvalocidad.jpg

¿Qué diferencias hemos observado entre ambos?

En el cuadro de Sorolla la luz parece emerger de las formas y de sus reflejos en la arena, parece como si la luz fuera una propiedad de los cuerpos mientras que en el cuadro de Turner la luz es tratada de forma disociada de las formas, Turner estaba en ese momento preguntándose acerca de la naturaleza de la luz (aun no existia energia eléctrica ni se conocia la naturaleza corpuscular de la luz) . El cuadro de Turner es una mancha donde las formas se encuentran veladas por esa “impresión” de bruma que más tarde los impresionistas elevaron al altar de la modernidad.

Como Seurat:

seurat.jpg

Si comparamos a Seurat con un cuadro del barroco como este de Caravaggio podemos observar las concepciones bien distintas que sobre la luz y el color tienen dos artistas de distintas epocas. Nótese como en el Barroco la preocupación no estaba en la luz sino en la sombra, en esa penumbra que se crea en la interfase entre el on y el off de la luz.

caravaggio1.jpg

mondrian_gray_lines.jpgY por fin puede notarse como en Mondrian la preocupación por la forma ha sido desplazada a esa figuras geométricas que segun él formaban parte de la reticula del universo y cómo el color busca sus origenes en lo primario.

Si Mondrian, Seurat, Sorolla y Caravaggio tenian una concepción de la luz y el color tan distinta podemos llegar a decir que el color y la luz no son percepciones visuales estáticas sino que existe una enorme diferencia entre cada entorno social e incluso subjetivas a la hora de plasmarlas en un lienzo. El arte nos recuerda tambien que la variabilidad humana es la base de la cultura y que el ideal igualitario paradójicamente acaba constituyendo una redundancia que termina por agrandar las desigualdades que pretendió combatir puesto que no todos los individuos podrán alcanzar aquellos ideales sociales: es el arte el responsable de mostrarnos esa discrepancia entre ideal y antiideal como en este conocido cuadro de Andy Warhol, un antiideal que viene a denunciar que nuestro mundo icónico está lleno de propaganda y de series y ya no más de belleza o ideales:borecampbell.jpg

La variabilidad humana es al mismo tiempo la razón de la sublimidad y de la miseria de lo humano pues en esa enorme variabilidad es imposible encajar los ideales individuales, al mismo tiempo que resultan válvulas de escape para la normatividad social que siempre tiende a la homegeneidad.

O dicho de otro modo: lo individual en los humanos está condenado a la decepción, la búsqueda y la discrepancia.

Una disonancia que o bien procederá de las presiones sociales o bien de la imposición o tirania de las mayorias.

Sólo la ambigüedad parece operar como un cemento universal en cuanto a los consensos.

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6 pensamientos en “Arte, ideales y cerebro

  1. El Fechner del que hablábamos hace poco aquí se quedó ciego investigando los colores, pero su colega E. Hering, poco después, fue el primero que se fijó en los primeros elementos que condujeron a comprender a los daltónicos (el primero que habló de distintos receptores en la retina para distintos pares de colores). Todo un mérito –sigo creyendo- para aquella época.
    Otro apunte: este post nos devuelve, con su grieta entre realidad e ideal, a uno de los grandes temas de la filosofía. Cavernas y proyecciones, sin ir más lejos, o la vida frenesí-o-ilusión. Con más recursos y medios para mediciones seguimos sin saber lo importante: por dónde se llega al centro (eso que la condesa pregunta una y otra vez, perdida en los pueblos de Osona) o hasta qué punto lo percibido es lo real o algo disfrazado por los sentidos, nuestros periféricos.
    Y otro apunte último sobre el color: encontré en un libro sobre alquimia y mística una imagen que explica la teoría del color que Goethe (sí, Goethe!) esbozó con Schiller.
    “Las observaciones de la naturaleza me dan mucha satisfacción. Parece extraño,
    y sin embargo es natural, que haya de resultar en último término una especie de
    totalidad subjetiva. En realidad será, si así quiere ud., el mundo del ojo, que se
    consume por las formas y los colores” (Goethe, Paisajes)
    Esa imagen se llama “La Rosa de los Temperamentos” porque vinculaba los cuatro temperamentos del hombre a los colores (!).

  2. Me parece muy sugestiva esta entrada. Con respecto a la brecha Idea-Realidad, creo que no existe: el guión representa al ser humano, que sobrevive en un entorno que le es ajeno y que sólo puede vivir bajo el cobijo y en comunión con la Idea. No por que Idea sea imperceptible o por que esté más allá de las palabras es inexistente; sólo lo es (in-ex-sistente, a partir de “Carta sobre el humanismo”) en tanto y en cuanto yace en sí misma.

    Las dos caras (Idea-Realidad) yacen en sí mismas por el hecho de que son opuestas, totalmente opuestas, y sólo por medio del hombre (o a la Idea que en él se hace presente) se hermanan; esto no exactamente al modo racionalista y por ello reduccionista de la “Filosofía real”, por ejemplo, de Hegel, sino ateniéndose en sí mismo al hecho: una obra de arte es un objeto, es materia, y es al mismo tiempo espíritu, en toda su pureza y en toda su libertad.

    La religión del arte, creo yo, es la más defendible de todas las religiones, pero llegados a cierto punto de la experiencia es insuficiente, y es por eso que la mayoría de los artistas desprecia su vida y el único anhelo profundo que comparte es el de la muerte.

  3. Pingback: Musas y psicopompos « neurociencia-neurocultura

  4. Pingback: La naturaleza humana « neurociencia-neurocultura

  5. Me gustan muchísimo tanto Sorolla como Caravaggio, es curioso como estos dos genios de la pintura acercándose al tratamiento de la luz desde principios contrarios, uno basándose en la luminosidad de los cuerpos y el otro en el contraste entre luces y sombras consiguen un resultado lumínico sorprendente y maravilloso.

    Andy Warhol y Mondrian creo que juegan con el color más que hacer un estudio del concepto de la luz, colorear no es lo mismo que hacer brillar y lo realmente difícil es hacer brillar, que la luz surja del cuadro y que no se quede atrapada en él.

    Como siempre la elección que haces de las imágenes es magnífica o por lo menos a mí me gusta mucho. Y esto me recuerda que continúo sin saber quién es el autor del cuadro que aparece en tu post “Dotados para el lenguaje” confío en que algún día lo digas.

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