A través del don


No cabe ninguna duda de que el lenguaje y el sentido se trasmiten intergeneracionalmente a través de significantes a los que el individuo dotará de sentido. Existe un don que procede del padre (el significante fálico) y un don primitivo y arcaico que procede de la madre, donadora de la vida. Sin embargo la metáfora paterna es la que definitivamente inscribe al sujeto en el orden del lenguaje y de la cultura, el Logos griego es la categoría que nos legaron los helénicos sobre este don que instaura el padre en el registro simbólico de los humanos que transmitirán a su vez dichos significantes a su estirpe.

Pero la metáfora paterna no es algo que venga dado por la naturaleza como la maternidad, tiene que ser introducida, alguien tiene que “invitar” a la metáfora paterna a la mesa. Un signifiante que Lacan llamó “El deseo de la madre“, si no hay deseo de la madre – por el padre- la metáfora no podrá ser introducida, y el significante primordial que el mismo Lacan llamó “El nombre del padre” no podrá instaurar la cadena fálica de la sexuación.

Lo que llamara Freud complejo de Edipo adquiere precisamente a través de los trabajos del estructuralista francés Levi-Strauss y del mismo Lacan una nueva dimensión, de lo que se trata en realidad es que es el padre – a través de su metáfora- el que introduce al sujeto en la cadena generacional, en el orden de la cultura que incluye:

  • la prohibición del incesto
  • la prohibición del parricido

Dicho de otra forma el significante del padre -la metafora paterna- es la que sostiene los significantes femeninos -madre, falo, niño- todo el edificio se tambalea en ausencia del significante paterno. Bien entendido que el padre no es el padre real -aunque el padre real sea el soporte- sino la metáfora paterna, es decir un significante “S” privilegiado porque se impone con su presencia a todos los demás que concurren al mismo tiempo que él.

La prohibición del incesto (y del parricidio) en esta nueva versión no seria una prohibición que procediera de una instancia supraindividual o de una aversión a la intimidad familiar o un pacto entre caballeros cavernarios sino la consecuencia de un ingreso, de una letra que se inscribió en el cerebro individual y que no es en absoluto innata sino una transmisión generacional que opera del mismo modo que lo histórico, del mismo modo que los dones transgeneracionales que pasan de padres a hijos.

De esta manera el don que hace el padre de su hija será a cambio de encontrar una nuera para su hijo, la institución de la exogamia como ajuste del intercambio sexual amplía las redes sociales del intercambio e instituye lo mercantil. El incesto se constituye entonces como una consecuencia de aceptación de la Ley de padre, como representante de la Ley, de la otra Ley que encarna el lenguaje y su cadena de asociaciones.

La psicosis segun Lacan procedería de la forclusión de este significante paterno. Forcluir no es lo mismo que reprimir, la forclusión es una forma especial de denegación, el “nombre del padre” está en lo real pero nunca fue transformado en letra y nunca estuvo en lo simbólico.

Y aquello que no está en lo simbólico vuelve a aparecer en lo real de forma repetitiva, el lenguaje nos vuelve buscando su cadena y por eso el psicótico es un individuo que es hablado por el lenguaje pues vive alineado por él.

Anuncios

Un pensamiento en “A través del don

  1. Me pregunto sobre la supuesta biografía de Buddha – que tiene elementos de Divinidad solar (Vishnu) – desde el punto de vista psicoanalítico.
    Ausencia de la madre, enfrentamiento con la voluntad del padre, la renuncia al rol social…
    Siddhartha parece mostrar en su vida diversas “patologías” , entre las que podría incluirse la “iluminación” salvo que aparentemente las vivió de una forma natural, por que su entorno social lo permitía.
    Esto son dos temas, por lo menos.
    Uno es la renuncia, la derrota social asumida en relación con la figura paterna – hecho en común con San Francisco de Asís.
    El otro es ¿si la culminación del proceso – de Siddhartha – es un ejemplo de una resolución disipativa (iluminada)? de lo que hablas en El caos explicado a un psicólogo (IV)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s