La pava novata


pavo.jpgEl instinto maternal que se supone existe en todas las especies animales en realidad no tiene nada de misterioso, se trata en cualquier caso de preservar los genes propios, algo que toda madre sabe que contienen sus hijos. En las pavas que son animales muy agresivos y que son más agresivos después del parto se ha observado que a veces picotean a sus crías hasta la muerte, este comportamiento ha sido estudiado por Wolgang Shleidt (1) al considerarse contradictorio con la idea del buen maternaje que se observa en casi todas las madres. El investigador dejó a un número determinado de pavas sordas mediante un procedimiento quirúrgico y demostró que era precisamente el grupo de madres sordas las que atacaban a sus polluelos y no las que oían el continuo “piopio” de sus pequeños. Concluyó que el piar de los pollos desactivaba la agresión territorial de la madre dado que la pava no posee mecanismos ni para distinguir a sus crías ni a sus depredadores, por lo que arremete fieramente contra todo animal de un determinado tamaño y textura que pase cerca del nido. La pava es tan tonta que parece defender el nido y no a sus polluelos. El programa podría funcionar así, después de poner lo huevos:

(Si) alguien merodea cerca del nido

(Entonces) atacar excepto a los que pian continuamente.

Un programa muy útil para madres primerizas que aun no saben ni el aspecto de sus crías ni el de sus depredadores potenciales. Como puede observarse el instinto maternal se resume en una línea destinada a inhibir la agresión por vía acústica que naturalmente se presenta y desencadena en toda su intensidad coincidiendo con el parto. Los errores de reconocimiento son muy frecuentes entre aquellas especies que efectivamente no tienen un aparato visual sofisticado de reconocimiento y donde el olor tampoco desempeña un papel importante, tan sólo el sonido parece desempeñar algún papel. Ejemplos de casos contrarios también son observables entre las gallinas que a veces se ponen cluecas y dejan de poner huevos, creyendo que deben empollar un conjunto de huevos que no han sido fecundados, en este caso más que una especie de “depresión postparto” podríamos entender que se trata de un “embarazo fantasma”.

Citado por Konrad Lorenz, en “La agresión, el pretendido mal”, pag 132.

Los errores del reconocimiento están en la base de una maternidad defectuosa pero tambien de una maternidad extendida como podeis ver en este video.

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5 pensamientos en “La pava novata

  1. Muy interesante, me recuerda al ensayo de Gould “el anillo de guano” donde unos pájaros (no recuerdo cuales) se guían por la idea de “proteger lo que hay dentro del nido” lo que a veces provocaba que ignorasen a los polluelos que se caían hasta que se morían de hambre.

  2. Pingback: Las madres y sus hijos « neurociencia-neurocultura

  3. Podría ser que a esa leoparda lo que le pasó es que estaba azotada íntimamente con el sentimiento de culpa judeocristiana, y que quiso portarse bien con el niño ya que se había cargado a su madre, una especie de instinto de equilibrio o de homeostasis ecológica o como se quiera llamar.

  4. Pingback: La psicosis postparto « neurociencia-neurocultura

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