Dos padres mejor que uno

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Recientemente se ha abierto uno de los melones más controvertidos de la neurociencia social. Una controversia que no es ajena a la normalización de gays y lesbianas y que aun tenemos presente en las manifestaciones de la sociedad francesa, muy dividida en este tema ,tanto que incluso parecían españoles y no franceses pues los franceses al menos tienen un himno nacional con letra.

Lo cierto es que el matrimonio homosexual despierta toda clase de demonios allá y aqui, alzándose voces que claman contra la unión “contranatura” de individuos del mismo sexo. Y que tiene ciertamente muchisimos oponentes, que suelen refugiarse en esta idea: “Ahora quieren casarse y luego querrán adoptar” o los que optan por la disputa semántica y proclaman “que no le llamen matrimonio si quieren estar juntos basta con una unión de hecho con todas las tutelas juridicas”. O la más bíblica: “matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer”.

Es precisamente en este contexto de escisión social cuando aparecen estudios bien hechos, llevados a cabo -probablemente por razones de oportunidad política- y que tratan de averiguar si la crianza de niños por parte de parejas homosexuales tiene o no tiene efectos a largo plazo sobre la personalidad del niño y la patologia mental o social.

A los que estén interesados en el tema les remito a este post donde el autor aporta buenos trabajos llevados a cabo para demostrar que: los niños criados por padres homosexuales, sean gays o lesbianas no tienen más problemas que aquellos que son criados por familias tradicionales (padres heterosexuales).

Más concretamente – y la realidad es tozuda- los autores (Lamb 2012) destacan que los recursos socioeconómicos y la fortaleza de las relaciones entre los miembros de la familia son variables más importantes que el género de los padres o su orientación sexual en el impacto en el desarrollo de los niños y su bienestar.

Pero lo cierto es que las causas del malestar en la crianza proceden de dos hechos bien conocidos y otro aun mal conocido. Los dos primeros son la pobreza, y la desestructuración familiar. El tercero aun mal conocido es la familia monoparental que algunos consideran una forma de desestructración. Aqui en esta monografia podeis leer la definición que da el autor a este concepto.

Personalmente me gusta decir que las familias destructuradas son aquellas en las que existe una alta conflictividad pero que desde un punto de vista sistemico podemos afirmar que una familia está desestructurada cuando el poder se encuentra repartido de una forma disfuncional. En este post ya abordé en que consiste una familia funcional, de modo que no voy a insistir en estas ideas sino para referirme a la forma más frecuente de desestructuración: los hogares monoparentales a cargo de una madre.

Lo que nos lleva a plantearnos ¿qué es un padre? Nótese que no planteo la pregunta de qué es una madre porque una madre es un axioma, algo literal que no precisa ser explicado. Sin embargo la función paterna es simbólica, tal y como ya conté aqui.

La función paterna es pues metafórica, lo cual no significa que los hombres no puedan cuidar, alimentar o enseñar a sus hijos, pero eso no es función paterna sino función materna asistida. Seria comotener dos madres, sin duda dos mejor que una.

En USA 1 de cada 3 niños viven sin padre y uno de cada 5 sin madre, bien por fallecimiento, por ausencia, defección o desconocimiento de la paternidad. ¿Qué influencia tiene esta ausencia paterna en el futuro de esos niños deprivados?

Todo parece indicar que “el padre ausente” es una epidemia que solo ahora comienza a preocupar a los cientificos sociales, asi hay quien piensa que siempre será mejor tener dos padres (aun del mismo sexo) que solo uno, deprivado de recursos y sin apoyo.

El padre ausente tiene dos efectos sobre la crianza de los hijos, el primero es que sustrae recursos que ofrecer a sus hijos en su condición de “padre no disponible o segunda madre asistente de la titular” pero el más importante y el más simbólico es el que amputa el concepto de autoridad. ¿Significa eso que la madre no puede ejercer su autoridad en ausencia de una pareja?

Puede, pero no es lo más frecuente. En nuestro orden cultural la madre tambien necesita un padre interno y esa función la lleva a cabo su pareja. Una mujer sin un padre-pareja interna tenderá a ser benevolente, compasiva, fascinada por sus hijos (en el mejor de los casos), lo que significa alienada en esa diada viscosa que forman madre e hijo sin la necesaria presencia masculina.

De manera que la función paterna propiamente dicha no es asistencial sino presencial y simbólica.

Y por lo que llevo visto en la vida esa función simbólica la puede llevar tanto un hombre como una mujer (con la condición de que exista una pareja). Al fin y al cabo hasta en las parejas homosexuales habrá individuos que se sientan mejor en uno de los roles (materno o paterno).

Una viñeta etológica y una conclusión provisional.-

Konrad Lorenz describió en su libro “Sobre la agresión: el pretendido mal” la circunstancia de que un emparejamiento entre dos gansos machos tenia un valor suplementario en la defensa de un territorio de caza. Y que dado que los gansos no son homosexuales absolutos, esta alianza no intefería en su fitness particular. Aun más: describió tríos de dos gansos machos y una hembra gansa, al parecer los gansos no son celosos y se encuentran motivados a compartir hembras y las hembras son propicias a dejarse “mantener” por dos machos aun que tengan la etiqueta de “homosexuales” a fin de obtener más recursos para su prole.

Dicho de otra manera siempre será mejor tener dos madres (o dos padres) que uno/a.

Pero todo parece indicar que el socavamiento de la masculinidad por parte de los discursos feministas y también debido a factores como la independización económica de la mujer juegan en contra tanto del rearme simbólico de la autoridad como de la “desparición” de los hombres de sus hogares.

¿Por qué la selección natural construyó cerebros homosexuales?

Las teorias evolucionistas que se han barajado para explicar la homosexualidad se han encontrado con una paradoja: la paradoja de la baja fertilidad de los homosexuales. Esta baja fertilidad (similar a la conocida como paradoja de la esquizofrenia), no es explicada suficientemente con la teoria de la kin selection (selección de parentesco que viene a decir que:

1.- La baja fertilidad de los homosexuales seria compensada por una mayor fertilidad por parte de sus parientes (hermanos).

2.- La baja fertilidad seria una estrategia “familiar” para asegurarse el cuidado o el brindar recursos a los sobrinos. Entendiendo que dos sobrinos equivalen genéticamente a un hijo, segun la regla de Hamilton.

Lo cierto es que ninguna de estas teorías explica satisfactoriamente la tozuda pervivencia de la homosexualidad en la especie humana, en primer lugar porque se ha comprobado que los parientes de los gays no tienen más hijos que la población general y en segundo lugar la teoria de la kin selection es bastante débil por la evidencia de que los sujetos gays no están especialmente vinculados con sus sobrinos ni explica del todo la razón por la que estas personas renunciaran a reproducirse por sí mismos puesto que tendrian que hacer un esfuerzo suplementario (el doble que siendo padres) para asegurar recursos para sus parientes.

No parece pues que la hipótesis de la kin selection se sostenga.

La pregunta que habria que hacerse entonces es si la homosexualidad es en realidad una adaptación o cualquier otra cosa.

La seleccion natural opera modificaciones biológicas sobre los individuos de tres maneras: la adaptación, el subproducto y el ruido.

Por ejemplo, el cordón umbilical es una adaptación, pero el ombligo no es sino un subproducto de la existencia previa de un cordón umbilical. Por último la forma del ombligo es ruido, pues ni favorece ni desfavorece la pervivencia del individuo, algo asi como tener seis dedos, la mano sigue siendo funcional.

Resulta dificil imaginar que la homosexualidad representara alguna ventaja en tiempo ancestral. ¿Qué ventajas tendria en el paleolitico ser homosexual?

Si no hay ninguna ventaja entonces no podemos hablar de adaptación y aunque sea imposible (por falta de registros fiables) saber a ciencia cierta si la homosexualidad existió o no en tiempos ancestrales como aseguran algunos autores, mi opinión es que es muy poco probable que existiera.

Ahora bien, es muy probable que la selección natural operara selectivamente no para construir cerebros homosexuales sino bisexuales.

¿Tienen alguna ventaja adaptativa los bisexuales?

Lo que parece cierto es que la bisexualidad es una condición heredable, incluso más que la propia homosexualidad masculina. Por otra parte existen ciertas evidencias de que la bisexualidad está aumentando y que los contactos sexuales bisexuales son bastante frecuentes. Tambien hay ciertas evidencias de que la bisexualidad es más frecuente en las personas que son muy activas sexualmente o con un alto impulso sexual, algo que no se ha comprobado con las lesbianas pero si con los homosexuales masculinos.

Algo que puede explicarse a través de la hipotesis de que la bisexualidad está ampliamente representada entre la población, sobre todo en la femenina a través del concepto acuñado por Baumeister (2000) de “plasticidad erótica femenina“. Y que explica -en tiempo actuall- que la permisividad social haya provocado que ciertos genotipos se manifiesten de forma más libre en sus preferencias bisexuales.

Aqui en este post (en inglés) hay un buen articulo con las referencias y que apunta en la dirección de que:

“Existe una fuerte correlación positiva entre el deseo sexual de una mujer y sus posibilidades de ser bisexual. Las mujeres bisexuales (pero no las lesbianas) tienen considerablemente más altos impulsos sexuales, en promedio, que las mujeres heterosexuales”.

Lo cierto es que la bisexualidad puede ser incluso prescrita socialmente como sabemos por las costumbres de la Grecia clásica, del mismo modo los informes antropológicos (Heritier, 1996) que nos han llegado en las ultimas décadas y de diversas observaciones antropologicas sugieren que la bisexualidad prescrita puede ser una forma de impedir la homosexualidad absoluta que desde el punto de vista social puede resultar intolerable debido a la necesidad de que los hombres compartan las cargas de las mujeres y sus hijos.

Todo sugiere que la bisexualidad no es una forma de homosexualidad encubierta y no lo es por ciertas razones unas de de tipo evolucionista y otras proximales:

  • No interfiere en el fitness, esto es los bisexuales se reproducen del mismo modo que los heterosexuales.
  • La bisexualidad no está relacionada con la indeterminación o la indiferenciación erótica sino más bien con la promiscuidad y un excesivo impulso sexual.
  • La bisexualidad es más frecuente en la juventud y su frecuencia decrece con la edad.
  • Los bisexuales suelen formar parejas heterosexuales en el largo plazo.
  • Los bisexuales carecen de aversión por el sexo opuesto.
  • Los hombres bisexuales son portadores de rasgos de personalidad muy queridos por las mujeres.

Y es precisamente esta ultima consideración la que me lleva a plantear la hipótesis del “modelo del punto de inflexión” propuesto por Miller (2000) y que me recuerda mucho a la seleccion sexual que llevan a cabo las pavas con respecto a sus preferencias por las colas largas de sus congéneres.

La seleccion sexual y la homosexualidad.-

¿Si usted es mujer qué preferriria un hombre rudo, poco hablador, serio, distante, agresivo o un hombre tierno, simpático, empático, suave, comunicativo y con gustos parecidos a los suyos?

De esto habla precisamente este post, algo que ha venido en llamarse el “efecto Johnny Depp”. Y que viene a decir que es el gusto de las mujeres el que ha presionado para que los hombres sean más femeninos y con rasgos de personalidad más decantados hacia la empatía y la mentalización. El post afirma sencillamente que para las mujeres el atractivo de los hombres radica en su femineidad.

Lo que afirman McKnight (1997) y Miller en un articulo del 2000 es que los genes asociados con la homosexualidad proporcionan beneficios adaptativos a sus portadores heterosexuales. Si hereda sólo unos pocos de estos alelos, el éxito reproductivo de un macho puede incrementarse, a través de la expresión de rasgos fenotípicos atractivos, aunque “femeninos”, como la amabilidad, la sensibilidad, la empatía y la ternura. De manera que la seleccion natural no habria presionado para construir cerebros homosexuales sino cerebros bisexuales atractivos para las mujeres.

Algo muy parecido a lo que se conoce con el nombre de “teoria pleiotropica” y que viene a decir que aunque la homosexualidad absoluta puede ser desventajosa en terminos adaptativos, es muy posible que el gen o genes homosexuales sea beneficioso en otro lugar si el individuo es heterozigótico para ese rasgo.

Algo que sucede por ejemplo entre la anemia falciforme y el paludismo. Es sabido que los portadores del gen de la anemia falciforme quedan “vacunados” para sufrir las formas graves de paludismo, lo que señala en la dirección de que determinadas condiciones pueden proteger de otras o resultar beneficiosas en otro lugar. Otro ejemplo es el de la testosterona, muy util cuando uno es jóven y está compitiendo y reproduciéndose pero perversa cuando uno es mayor por aumentar el riesgo de cáncer de próstata. Algo parecido podria suceder con el gen o genes de la esquizofrenia, los portadores heterozigóticos podrian beneficiarse de la creatividad del espectro esquizofrénico sin enfermar.

Sin embargo este modelo no toma en consideración la idea de que esta preferencia (de las mujeres por hombres femeninos) ha de ser bastante reciente y cuesta mucho imaginársela en clave ancestral. Es poco probable que la mujer del Pleistoceno prefiriera hombres femeninos y suaves, lo más probable es que su seguridad y su alimentación, asi como la de su prole estuvieran mejor salvaguardadas con un “macho viril”.

Pero es tambien probable que de haber existido ese tipo de hombres en el paleolitico, hubieran sido considerados por su rareza, muy atractivos para las hembras que no solo valoran en los machos el rango o la capacidad de proveer sino otras destrezas como las que comenté en este post relativo a ciertas aves “decoradoras”. Es tambien posible que estas mujeres tuvieran machos proveedores y escarceos amorosos con estos artistas, de manera que podemos especular con que la estrategia de diversificación de machos viriles y femeninos ha sido -por sus efectos demógraficos- bien obvia en nuestro tiempo: a más población mas diversidad.

En este sentido la homosexualidad absoluta seria una adversidad estadística y no representaria una adaptación sino un subproducto del rasgo “bisexualidad”. Por el contrario el rasgo “bisexualidad” contendría ventajas reproductivas y ninguna de sus desventajas, por lo que es posible especular que la selección natural presionara positivamente sobre este rasgo, sobre todo en los hombres.

Pero aun nos queda hablar de otra cuestión: ¿Qué ventajas tiene ser bisexual? y ¿tiene las mismas ventajas en los hombres que en las mujeres?

Para ello construiremos una simulación.

Pero será en el próximo post.

Bibliografía.-

Kayla Causey and Aaron Goetz: The “Johnny Depp Effect” – An evolutionary explanation for homosexuality. How is homosexuality maintained via natural selection?

McKnight, J. (1997). Straight science? Homosexuality, evolution and adaptation. New York: Routledge.
Miller, E. M. (2000). Homosexuality, birth order, and evolution: Toward an equilibrium reproductive economics of homosexuality. Archives of Sexual Behavior, 29, 1-34.

¿Existe un gen gay?

¿Se nace o se hace uno homosexual?

De la metafisica del adolescente

gengaySi yo fuera gay preferiria -desde luego- que mis elecciones sexuales estuvieran dictadas por mi voluntad, de modo que me adheriría a la teoria de “la libre elección” de la orientación sexual. Si yo fuera católico furibundo, preferiria pensar que la homosexualidad es algo “degenerado”, “enfermizo”, algo ambiental, el resultado de una mala decisión o de malas experiencias. Si yo fuera feminista radical preferiría pensar la homosexualidad como una opción politica para enfrentar al patriarcado.

Pero como yo ni soy gay ni católico, ni creo en eso que se ha venido en llamar “patriarcado”, me inclino por la verdad, sea cual esta sea. Y lo cierto es que la verdad no es nada intuitiva y se esconde en armarios bien sellados, no es algo que nos venga de serie a los humanos, hay que pelearse con ella, vigilando además nuestras creencias o prejuicios y sabiendo que enfrente tenemos enemigos que quieren salirse con la suya para cuadrar sus creencias y que nos oponen sus razones casi siempre dogmáticas, bien políticas o bien religiosas.

Pero no están sólo ellos, hay tambien la ignorancia, el prejuicio y la estigmatización de lo diferente que proceden no tanto de las ideologias sino del asco. Ciertamente la conducta homosexual es moralmente reprobable para muchas personas, no se trata solo de un problema de incomprensión, sino de repugnancia, algo oscuro y relacionado con una especie de estigma moral. Jonathan Haidt ha hablado de eso.

Este post pretende responde a la pregunta ¿Se nace homosexual o se hace uno homosexual? Una pregunta que nos haciamos mientras eramos adolescentes y andábamos forjándonos nuestra propia identidad sexual bajo la amenaza siempre viscosa de una supuesta y latente homosexualidad que imaginábamos algo peor que la peste.

Pero lo cierto es que hoy -y aunque no lo sabemos todo- respecto a la homosexualidad, tenemos muchas evidencias de que la homosexualidad no es una infermedad infecciosa y que por tanto no se contagia. Es más, sabemos que ni siquiera es una enfermedad y aun: que tenian razón aquellos que nos decian que “unos nacen y otros se hacen”, aunque seria mejor decir que la inmensa mayoria se hacen porque pueden hacerse.

No cabe duda de que la homosexualidad es una condición heredable. Pero la heredabilidad de las conductas homsexuales (y voy a referirme a la homosexualidad masculina) es bastante dificil de apresar y lo es porque la concordancia entre gemelos univitelinos es baja, aproximadamente del 57%. Significa que si un gemelo es homosexual la probabilidad de que el otro lo sea es del 57%. Como puede observarse una concordancia bastante baja, lo que no desmiente su condición heredable -algo que muchos psiquiatras y psicólogos ya habian observado empiricamente-hasta que Dean Hamer propuso un gen candidato.

Sobre la heredabilidad de la homosexualidad dicen Le Vay y Hamer (1994):

  1. Reuniendo los datos referentes a varones se encuentra que en el caso de gemelos monocigóticos homosexuales la probabilidad de que sus otros hermanos gemelos sean también homosexuales es del 57%, mientras que en el caso de gemelos dicigóticos homosexuales es del 24% y del 13-14% la probabilidad de que sea también homosexual un hermano no gemelo de un varón homosexual;

  2. Los datos referentes a la homosexualidad en mujeres indican que los porcentajes de hermanas lesbianas son de un 50% para el caso de gemelas monocigóticas homosexuales, de un 16% para el de gemelas dicigóticas y del 13% la probabilidad de que también sea lesbiana una hermana no gemela de una mujer homosexual;

  3. En conjunto, la heredabilidad del carácter “orientación sexual” resulta ser de un 53% (con un rango de variación del 31% al 74%) en varones y de un 52% (27-76%) en mujeres. Por heredabilidad de un carácter se entiende la proporción de variación fenotípica del carácter observado en la población que es atribuible a la variación genotípica.

En 1993, Hamer y colaboradores fueron más allá dibujando una genealogía de la homosexualidad y encontrando con que el antecesor mas probable procedia de la familia materna, concretamente un tio materno. Veanse las tablas genealógicas.

En realidad no fue un gen sino un grupo de 12 genes que habitan en alguna parte del cromosoma X y que se llama el Xq28, el locus candidato. Para Hamer este grupo de genes serian los responsables de la orientación del deseo homosexual. Naturalmente este trabajo fue muy criticado por parte de casi todos los actores que tienen intereses en el asunto con los archiconocidos argumentos en contra de la muestra y la metodología. Hasta que al cabo de algún tiempo ciertos investigadores canadienses trataron de replicarlo con resultados negativos, parecia que la hipótesis de Hamer se caia por el suelo, pero en realidad lo que estaba sucediendo es que la epigenética aun no habia nacido.

Otro grupo de evidencias procedian de Simon Le Vay, un neuroanatomista británico que habia identificado por primera vez una diferencia anatómica en el hipotálamo de sujetos gays muertos por SIDA a los que Le vay habia autopsiado encontrando ciertas diferencias significativas en el tamaño del INAH3, una estructura hipotalámica que encontró tan pequeña en los varones homosexuales como en las mujeres. La hipótesis de Le Vay -cuyos artidulos originales podeis ver en la red, aqui- era que los varones homosexuales tenian una estructura cerebral dimórfica en relacion a los varones heterosexuales y más parecida al tamaño que muestran las mujeres que al de los hombres.

Otra vez llovieron las criticas y la investigacion se estancó, unas veces procedian de la muestra (varones muertos por SIDA) y otras procedian del hecho de que en cualquier caso estas diferencias anatómicas solo explicaban una parte de las homosexualidades pero no todas. Efectivamente la homosexualidad femenina no parecia tener ninguna relación con los resultados de Le Vay. ¿pero hay alguna teoria cientifica que lo explique todo?

Otro grupo de argumentos proceden de la psicología evolucionista y que conocemos como la paradoja de la homosexualidad.

La paradoja de la homosexualidad es muy parecida a otra paradoja: la de la esquizofrenia y señala del mismo modo algunas cuestiones sobre la heradabilidad de ciertos rasgos. Sabemos que los hombres homosexuales se reproducen menos que los heterosexuales (tal y como sucede con los esquizofrénicos) y sin embargo las tasas de homosexualidad masculina se mantienen fijas a pesar de su baja fecundidad. ¿Cómo explicar esta paradoja?

La respuesta a esta pregunta es bien conocida: los familiares de estas personas compensan su baja fertilidad. En realidad pensando las cosas bajo la lógica de los genes es lo mismo tener un hijo que dos sobrinos, dos hijos que cuatro. Esos sobrinos aseguran el pase de ciertos genes a la siguiente generación, respecto a las ventajas que una conducta homosexual tiene como adaptación ya hablé en otras ocasiones donde las relacioné con la kin selection (selección por parentesco). Es por eso que la homosexualidad no se ha extinguido a pesar de que los homosexuales no tengan descendencia directa.

digitratioNótese como el índice es más largo que el anular en aquellas personas que desarrollan intereses y talentos empáticos (femeninos) y al contrario en aquellos que tienen un tipo de pensamiento sistemático.

Lo cierto es que en la ecuación falta algo: la masculinización del cerebro, un rasgo que se puede medir a través de la digit ratio (sin que la digit ratio por sí misma sea indicativa de homosexualidad). La escasa concordancia entre gemelos monozigóticos por sí misma señala en la dirección de que falta algo y lo que falta es la expresividad del gen.

Un gen se expresa en un órgano diana, en este caso el gen -sea el que sea- se expresa en el cerebro. Significa que en nosotros, una especie dipolide, somos portadores de dos juegos de genes, hay uno de ellos que se expresará con mayor intensidad que el otro. La pareja de un gen cualquiera puede operar como silenciador o como adversario del otro gen. Lo que suponemos que sucede con el gen gay es que hay uno (el de la madre probablemente) que le gana la partida al del padre. La consecuencia que tiene esta batalla entre genes es que el cerebro de ese niño va a recibir menos testosterona. Hay otras posibilidades que se han barajado en el caso de los gemelos, es probable que uno de ellos se lleve la mayor parte de testosterona circulante dejando al otro deprivado, bien por la posición que ocupa en el útero o bien por cualquier otra razón.

Y ser macho es haber recibido testosterona durante el periodo fetal. Contrariamente a esta idea la feminización del cerebro no depende de las hormonas femeninas sino de la deprivacion de las masculinas. Una niña, en este sentido es un feto deprivado de testosterona.

La epigenética es pues el eslabón perdido entre la genética y el medio ambiente. Lo que no sabiamos es de la importancia de esos primeros meses de gestación en la definición de un cerebro masculino. Los investigadores se habian centrado en los estilos de crianza y sobre todo en una constelación ya clásica: madre dominante y posesiva y padre ausente, débil u hostil.

Si Freud viviera hoy es muy posible que se hubiera interesado por la posibilidad de que esos rasgos de carácter ya clásicos de los parientes con hijos homosexuales fueran en realidad fenotipos calcados de otro tipo de rivalidades genéticas y que dieran como resultado un vencedor en esa guerra que los genes llevan adelante para poderse expresar en los cerebros de fetos en formación.

Nota liminar.-

Naturalmente esta teoria que acabo de contarles no explica todas las homosexualidades, pero es en mi opinión incontestable al menos en cuanto a que la homosexualidad es una condición heredable y no tanto una opción elegida. Ahora bien, el lector sagaz ya habrá caido en la cuenta de que la condición homosexual no es una tirada a  Si/No, lo más probable es que exista una continuidad de posibilidades de ser sexual (al menos en el centro de la campana gaussiana), de modo que es muy probable que ambos puntos de vista tengan algo de razón y exista un segmento de libre albedrio en algunas personas (sobre todo entre las mujeres homosexuales) que pudiera justificar la sensación subjetiva que tienen algunas personas de que la orientacion sexual puede en cierto modo elegirse o bien abandonarse cuando es egodistónica y sobre todo no explica la homosexualidad femenina, para lo que recomiendo al lector que vaya a un post reciente.

Este video de National geografic me ha parecido muy pedagógico y aporta lo penúltimo que sabemos acerca de la transmisión de la condicion homosexual.

La hipótesis aloparental de la homosexualidad femenina

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La idea de que la sexualidad femenina es más plástica que la masculina -que es más rigida e inmodificable- está bien documentada en los trabajos de Roy Baumeister (Baumeister 2000). Sin embargo Baumeister no aborda la relación que puede existir entre esta plasticidad y la orientación sexual.

No cabe duda de que la homosexualidad es una de las patatas calientes de la psicología evolucionista dado que el comportamiento homosexual -que está presente en múltiples especies animales- parece contradecir el principio evolutivo del fitness, esto es que las conductas más adaptadas son las que tienen premio evolutivo. No parece suceder aparentemente esto con la homosexualidad humana que se mantiene constante a pesar de que los homosexuales se reproducen menos que la poblacion heterosexual, asistimos pues a una paradoja reproductiva (similar a lo que sucede en la esquizofrenia). Los homosexuales se mantienen en torno a una cifra alrededor del 10% de la población fijo en todos los tiempos y culturas (y la esquizofrenia en torno al 1%) y que sólo fluctua en una pequeña proporción a partir de la tolerancia de las sociedades. Lo que señala en la dirección de que la transmisión de la homosexualidad (de los genes de la homosexualidad) ha de hacerse a través de los parientes del homosexual que compensan su falta de descendencia, puesto que sabemos que la homosexualidad es una condición heredable a través de la madre.

Es asi que algunos autores han propuesto una teoria para explicar la homosexualidad masculina: algunos hombres portadores de ciertos genes se “sacrificarian” para atender a los genes de sus sobrinos con los que compareten un 25 % de su genoma, una especie de kin selection o selección por parentesco.

Lo cierto es que sabemos más (o por lo menos existen mas teorias que intentan explicar) la homosexualidad masculina que la femenina, siendo esta última teoria la que presenta mas visos de credibilidad. Sin embargo existen pocos trabajos que hayan escarbado en la conducta homosexual femenina y pocas teorias explicativas. Recientemente se ha publicado por Kuhle y Radcke en epjournal.net una teoria que podria aportar alguna luz y ciertas predicciones a esta condición aun más compleja puesto que la condición de lesbiana no disminuye por sí misma el ftness, al menos no en la misma proporción que la masculina, probablemente porque la aversión al sexo contrario es mayor en los hombres que en las mujeres.

Una teoria que sus autores han llamado hipótesis aloparental.

La aloparentalidad puede definirse como el desempeño cooperativo de una persona para la crianza de otra que no es propiamente su hijo, una cooperación ancestral entre madres que se asegurarian recursos en sobre todo tres casos: 1) la violación, 2) la desaparición o desinversión del macho proveedor o 3) la muerte del macho proveedor.

El caso más común y conocido es la doméstica abuela que consumió recursos en ayudar a sus hijos en la crianza de sus nietos descargando a madres y padres del peso de la crianza. Es obvio que las abuelas son un socorrido recurso en nuestras sociedades aun en las más opulentas, una institución que se ha conservado porque ha aportado ventajas a la colectividad y sobre todo a la parentela. Pero hay algo más en eso: para que una abuela sea realmente una abuela ha de ser climatérica, es decir ha de hallarse fuera del campo de rivalidad reproductiva, asi algunos autores han especulado con la idea de que la menopausia seria una adaptación que tendria como fin señalar el fin de esta rivalidad y propiciar la ayuda en la crianza de los hijos de la hija (alomaternidad) o genéricamente de los hijos (aloparentalidad).

En este sentido la homosexualidad femenina pudo ser en entornos ancestrales una estrategia para conseguir apoyo aloparental y que se apoyaria en la idea de plasticidad erótica de Baumeister o fluidez erótica de Kuhle y Radcke que curiosamente titulan su articulo con el nombre “Born both ways” (Nacidas en ambos sentidos), lo que parece apelar a la idea de que la sexualidad femenina es indeterminada (plástica) y se acopla a cualquier “gusto” de su pareja o situaciones de diversa adversidad, claro está dependiendo del número o el peso de sus genes homosexuales.

Esta teoria permite llevar a cabo las siguientes predicciones: que el comportamiento homosexual femenino será mas frecuente si se da cualquiera de estas condiciones:

  • El comportamiento homosexual femenino será mas frecuente en las mujeres que han sufrido abusos por parte de algun hombre.
  • Tambien en mujeres con antecedentes de violación.
  • La ausencia del padre durante la crianza ((Belsky, Steinberg, y Draper, 1991; Ellis, 2004)
  • Las mujeres abandonadas por sus maridos (por otra mujer) y especialmente si se tienen hijos.
  • Las mujeres cuyos maridos han muerto, especialmente si se tienen hijos.
  • En ausencia de pareja, abandono o muerte y tambien en las mujeres cuya inversion conyugal ha disminuido por parte del marido tienen más probabilidades de comportamientos homosexuales.
  • El alto valor de pareja de una mujer predice menos comportamientos homosexuales y más y sucesivos emparejamientos heterosexuales aun en presencia de los factores nombrados anteriormente.
  • Las mujeres que han forjado vinculos profundos de amistad con otras mujeres y que exhiben aloparentalidad (cooperación en el cuidado de los hijos) es más probable que hayan participado en conductas homosexuales.
  • Las mujeres que experimentan estrés extremo asociado con la crianza de los hijos son más propensas a reportar haber participado en conductas homosexuales que mujeres sin tal estrés.
  • Las mujeres con una sociosexualidad sin restricciones (Jackson y Kirkpatrick, 2007; Simpson y Gangestad, 1991) es más probable que entablen relaciones homosexuales que aquellas que tienen restricciones.
  • Las mujeres con pocos parientes disponibles para la aloparentalidad tienen mas relaciones homosexuales que aquellas que disponen de apoyo familiar o parental.
  • Las mujeres serán más propensas a involucrarse en relaciones sexuales del mismo sexo durante las fases no fértiles de su ciclo puesto que las fases fertiles correlacionan con las oportunidades reproductivas, mientras que tal comportamiento en las fases no fértiles podria promover la formación y la preparación de aloparentesco entre mujeres (Fleischman, Fessler y Cholakians 2012). Hallazgos que sugieren que la motivacióm homoerótica en las mujeres se asocia positivamente con el nivel de progesterona y que su motivación homoerótica aparece como una disminución del riesgo de concepción.
  • Si la plasticidad erótica sirve para promover en la mujer vinculos diversos es predecible que las mujeres heterosexuales con altos niveles de plasticidad (por ejemplo, la mayor parte sin patrones específicos de excitación genital) deben tener un número mayor de amigos masculinos en comparación con mujeres heterosexuales con menores niveles de plasticidad.

En conclusión la idea de los autores es que la paradoja homosexual se resuelve al pensar la homosexualidad femenina no como una inadaptación que perjudica la reproducción puesto que en realidad la facilita . A la luz de la teoria aloparental un rasgo que antes parecía conducta inadaptada entre las mujeres es una refundición de su plasticidad erótica. Esta hipótesis de adaptación puede haber aumentado en entornos ancestrales la capacidad de las mujeres para formar vínculos de pareja con mujeres que poseian hijos dependientes de ellas y que habian quedado solas bien por violación masculina, la muerte, abandono y la desinversión de los recursos,
así como en tiempos de crianza de estrés, o sin recursos cuando ella misma presentó una situación similar. Haber nacido con la capacidad de ir bidireccionalmente en dos sentidos pudo haber sido beneficioso en entornos ancestrales.

No quiero despedir este post sin nombrar la vieja idea de Freud que no aparece nombrado en todo el articulo:

La libido es bisexual

Pues parece que en las mujeres más y que ese plus esta relacionado con la cooperacion de las hembras entre si.

Macedonia de genes

macedonia de frutas

No cabe duda de que nosotros, los seres vivos somos una amalgama de genes procedentes de largas estirpes anteriores que tienen su propia historia. Genes que compiten entre sí por manifestarse o silenciarse y en pasar desapercibidos para la función evolutiva de descarte que lleva a cabo la evolución a fin de manifestarse en los organismos vivos y que pugnan por replicarse a sí mismos a traves de las generaciones.

Lo interesante de la genética cerebral es la abundancia de genes representados en ella: se calcula que cerca del 80 % de nuestros genes tienen expresión en el cerebro. Otra cuestión interesante de la genética de los trastornos mentales es que hasta el momento no se han encontrado él o los genes implicados en cada una de las enfermedades mentales que clinicamente hemos sido capaces de identificar y clasificar.

Sabemos que las enfermedades mentales no siguen una herencia mendeliana, es decir no responden a un solo gen. La idea que defienden casi todos los especialistas en este tema es que las enfermedades mentales son poligénicas, estarian causadas por varios genes operando a la vez, lo que aumenta su complejidad en esa infructuosa -hasta el momento- búsqueda de genes candidatos.

Lo cierto es que si descontamos al COMT, (el gen que sintetiza un enzima que degrada las catecolaminas) el resto de genes han sido ya descartados como causales en las grandes enfermedades mentales tales como la esquizofrenia. Sin embargo y contradictoriamente con esta idea de “genes-trastornos” el COMT se encuentra presente en todas las enfermedades mentales. Es como si representara una sopa primigenia que se encuentra en todos y cada uno de los trastornos mentales conocidos.

Lo que nos lleva a volver a valorar una antigua idea politicamente incorrecta. ¿Y si las enfermedades mentales fueran todas la misma enfermedad con distintas manifestaciones? Esta es la teoria que al menos en la psicosis tuvo una cierta aceptación a finales del siglo XIX y principios del XX. Se la llamó la teoria de la psicosis única.

No voy a volver sobre la teoria que defendiera Griesinger sino para llamar la atención sobre una cuestión clinica de relevancia. Sea o no cierta la idea de que existe una única psicosis, lo cierto es que los síntomas psiquiátricos no son entidades discontinuas. Es decir no hay saltos entre unos síntomas y otros sino continuidades. El pensamiento normal y el pensamiento psicótico por ejemplo no representan entidades o modos de pensamiento separados y autónomos, sino que podemos encontranos incluso con alucinaciones auditivas -un sintoma que siempre se consideró representativo de la esquizofrenia- en personas normales tal y como ya conté en este post a partir de una reciente investigación epidemiológica sobre el tema.

Y lo mismo sucede con los rasgos de personalidad, no se es o no se es perfeccionista (Si/no) por ejemplo salvo en los casos extremos todos somos un poco en estas condiciones y menos en las otras, es decir los rasgos tienen una distribución gaussiana. Un rasgo tan común y tan estudiado como el locus de control no es a cara o cruz casi nunca sino que somos capaces de atribuirnos los méritos por nuestros exitos y atribuir a otros la responsabilidad por nyuestros fracasos, lo cual significa que más allá del rasgo genetico existe una adaptación -un sesgo adaptativo- que dota al rasgo concreto de su propia dinámica interpretativa (locus) en relación con el medio ambiente.

Personalmente me adhiero a la idea de que la mayor parte de síntomas psiquiátricos son intercambiables y que un sintoma o un rasgo por sí mismos no representan psicopatología. En un post anterior hablé precisamente de un rasgo concreto: la promiscuidad sexual. En él puede el lector encontrar las diferencias entre el “pathos” y la adaptación. Efectivamente la promiscuidad es una conducta que puede ser tan adaptada como la monogamia, si bien la primera se encontraria subsumida en un cluster de conductas de rango inferior y que llamamos “impulsividad”.

Y para que el lector pueda hacerse una idea visual de como determinados rasgos se enzarzan o no con la patología psiquiátrica, he construido con mis colaboradores este genograma de una familia real que hemos tenido ocasión de conocer en nuestros servicio a través de una enferma concreta (31) afecta de un TLP (trastorno limite de la personalidad).

genograma modificado

Asi en este genograma podemos ver desde los abuelos hasta los nietos. El abuelo murió de cirrosis y era alcohólico (A), la abuela murió de cáncer y era esquizofrénica (E).

Es notable el éxito reproductivo de esta pareja que tuvo 8 hijos, a pesar de que la esquizofrenia se caracteriza (al menos en los hombres) por una baja fertilidad.

La primera (comenzando por la izquierda) fue una tia que se suicidó joven y de la que no disponemos de datos, el segundo (por la izquierda) un hombre solitario con rasgos esquizotipicos, la tercera mujer está sana. La cuarta es la madre (D) de la paciente que a pesar de su notable conducta promiscua hacemos notar tambien su adaptación y la preservación de todas las funciones sociales y de cuidado. De hecho cuidó no solamente de sus dos hijas (cada una de un padre distinto y a veces casual) sino tambien de los hijos de sus parejas sucesivas. El resto de familiares presentan o bien sintomatología psiquiátrica menor (M) y (GP) el ultimo varón es homosexual. A significa ausente o paradero desconocido.

La hija de D es nuestra paciente y presenta un TLP tal y como he dicho anteriormente, su principal síntoma es una incontinencia emocional muy notable (disregulación del humor) y una impredictibilidad absoluta para mantener proyectos a largo plazo. A diferencia de su madre su promiscuidad sexual la lleva de lio en lio en forma de una escalada continua de despropósitos conductuales  con tormentas emocionales y un rumbo hacia la cronicidad y la exclusión y dependencia social a pesar de ser una mujer bella y bien dotada intelectualmente que convoca en sus terapeutas la sospecha de que cada decisión que toma en su vida es la peor elección que hubiera podido tomar, lo que señala en la dirección de un control pático de sus emociones sobre el gobierno de lo racional.

Algo asi como si su cerebro mamífero hubiera tomado el mando de su conducta y su corteza cerebral fuera incapaz de inhibir estas conductas.

El genograma me parece ilustrativo para visualizar el parentesco entre patologías psiquiátricas clásicas (alcoholismo y esquizofenia) con trastornos de personalidad o rasgos de carácter sueltos no patológicos de otras entidades.

Y donde aparece la idea de que un rasgo por sí mismo no determina patología sino que la patología parece proceder de la gestión inadecuada de tal rasgo.

Al mismo tiempome reafirmo en señalar -en relación con este caso- que la promiscuidad sexual -igual como toda forma de impulsividad- es mas inadaptativa en las mujeres que en los hombres.

Nota.-

Para profundizar en el concepto de continuidad-discontinuidad recomiendo al lector visite este post.

La conciencia y sus zombies

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Aquellos de ustedes que leyeron este post que titulé “Culpa y biología” recordarán que comenté alli algunas ideas procedentes  del libro de David Eagleman titulado “Incógnito”, y ya sabrán a estas horas que los investigadores han echado mano con frecuencia de la conocida metáfora del ordenador cuando hablamos del cerebro.

Asi, Marvin Minsky en su libro “La sociedad de la mente” describió al cerebro humano como portador de pequeñas rutinas y subrutinas independientes y encargadas cada una de ellas de ciertas tareas que como sucede en los ordenadores no se inmiscuyen unas en otras, algo bastante diferente de lo que sucede en nuestro cerebro, donde estas rutinas están ampliamente distribuidas por todo el parénquima cerebral y compiten unas con otras como veremos más abajo.

Lo cierto es que esta idea de los cibernetistas se encontró bien pronto con un problema que llevó a la inteligencia artificial a un atasco: los ordenadores no podian simular al cerebro humano a pesar de que cada una de esas partes estuviera bien programada y funcionara correctamente. ¿Por qué?

La primera razón es que los programas de inteligencia artificial son supermáquinas poderosísimas de cómputo pero estúpidas en el fondo. La razón principal de esta estupidez es que carecen de un sistema que coordine toda su actividad oculta y priorice unas salidas sobre otras. La segunda razón de su estupidez es que no saben improvisar e inventar soluciones nuevas aunque algunos programas inteligentes pueden “aprender”. Pero aprender no es lo mismo que plantearse un enfoque nuevo a la hora de encontrar solusiones a problemas. Dicho de otro modo, el problema principal es que carecen de conciencia y aunque tengan una enorme capacidad de cómputo no son capaces de inventar nada nuevo.

Una de las áreas de investigación que más dinero acapara para su desarrollo es la fabricación de un robot para llevar a cabo las tareas domésticas. Es seguro que un robot de estas caracteristicas tendría un enorme éxito comercial y es seguro que los hogares de dentro de 50 años tendrán a su disposicion estos engendros. El caso es que en la actualidad la investigación robótica se encuentra detenida precisamente porque este tipo de máquinas no saben improvisar tareas cuando surge una adversidad y aunque son capaces de llevar a cabo todo aquello que se le ordena secuencialmente son incapaces de encontrar una solución cuando “falta algo” y saltarse la secuencia, esto es improvisar. ¿Qué sucede si no tengo arroz para hacer una paella? Comprarlo. Bien y ¿Dónde lo venden?. ¿Arroz normal o bomba?, etc. Cualquier humano aun muy tonto saldria de forma fácil de ese atasco y comenzaría la tarea alli donde la dejó sin olvidarse de apagar el fuego antes de salir de casa.

Eagleman propone en su libro una forma de salir de este atolladero. En lugar de imaginarse el cerebro como un conjunto de módulos que se encargan de llevar a cabo tareas concretas, plantea un funcionamiento parecido al que llevó a cabo la evolución. Así, propone que estos módulos no se encontrarian separados unos de otros, sino entrelazados y enmarañados de tal modo que el módulo no estaria fisicamente en lugar alguno sino distribuido en toda la red a partir de su conectividad neuronal. La otra cuestión que plantea Eagleman es que estos módulos representarian rutinas competitivas unas con otras y no solamente artefactos que cooperan ciegamente sin saber con quién.

Esta idea de democracia parlamentaria basada en el conflicto, es bastante aproximada con nuestra experiencia subjetiva. Cuando hemos de tomar una decisión ¿no intervienen acaso partes en conflicto que enfocan el problema cada una de una manera llevándonos a un estado de duda? ¿No hay una vocecita interior que nos avisa, confronta y aconseja en sentido contrario cuando queremos hacer algo? ¿No ha oido usted nunca una declaración como ésta: “Se que no me conviene pero le quiero”?

Eagleman llama zombies a estos módulos que funcionan automáticamente y les llama asi porque son tan estúpidos como cualquier programa de ordenador, solo que tienen tres caracteristicas que les hacen imprescindibles: 1) son automáticos, 2) son inaccesibles y 3) operan más allá de la conciencia, es decir son inconscientes.

Que sean inaccesibles e inconscientes tiene consecuencias prácticas para la neurociencia: significa que no sabemos como funcionan por dentro y lo peor: no podemos acceder a ellos. Un zombie es imposible de hackear pero puede ser solapado o inhibido por otro zombie.

El solapamiento de un zombie es lo mismo que hablar de redundancias. Un sistema como el cerebro ha de tener redundancias a fin de reducir el ruido y asegurar asi la permanencia y estabilidad del zombie concreto. Por contra, un zombie puede ser inhibido a través de otros zombies creados ad hoc por la conciencia, por ejemplo una creencia o una idea. Es por eso que solemos decir que es a través de la narrativa que la conciencia humana extrae sentido de la realidad que es en definitiva lo que el organismo necesita: sentido.

De manera que Eagleman pone en cuestión una de las máximas que animan a las psicoterapias del último siglo: ¿Qué significa conocerse a sí mismo?

Desde luego, “conocerse a uno mismo” no significa conocer el funcionamiento interno de los zombies, puesto que nuestro acceso a ellos está denegado (por nuestro propio bien). ¿Pero si conocerse a sí mismo no es conocer nuestro inconsciente qué significa?

Significa que tenemos pocas posibilidades de conocer el por qué de nuestras decisiones, de modo que la introspección y el sobrevalorado insight tienen muy poco valor terapéutico. A cambio, la conciencia humana con su inagotable construcción de símbolos y narrativas es capaz de encontrar explicaciones a casi todo que funcionan como verdades a pesar de que no podamos saber si lo son. Es más que obvio que los pacientes cambian sus narrativas por otras mejores (las que les brinda el terapeuta) y que está es la explicación mejor que tenemos hoy de los beneficios de la psicoterapia.

El nacimiento de la conciencia.-

Eagleman propone que la conciencia emerge cuando el numero de zombies de un organismo son ya demasiados para ser efectivos sin el concurso de un director de orquesta. La conciencia, para Eagleman no es algo que se tiene o no se tiene, sino un fenómeno emergente gradual. Los animales tienen conciencia, de perro el perro y de pollo el pollo y ellos se las arreglan sin esta ultima vuelta de tuerca que la evolución ha guardado para nosotros: una conciencia autorecursiva, es decir una conciencia que se piensa a si misma, ningún animal tiene una conciencia de esas caracteristicas, un bucle de lo mas extraño en palabras de Hofstadter.

Dicho de otra forma: los bucles extraños de Hofstadter y loa zombies de Eagleman son el mismo o muy parecido constructo teórico, siendo la conciencia un metabucle recursivo de alto nivel. Una especie de director general que tiene bastante poco control sobre los miembros de su empresa. Y asi debe ser, estoy seguro de que todos ustedes tienen experiencia en lo mal que funcionan las empresas donde hay un excesivo control, casi tan mal como las que carecen del mismo.

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Para que lector entienda mejor este problema de los agentes zombies que compiten entre si en un parlamento democrático les pondré el ejemplo de la gaviota argentérea de la que ya hablé aqui a propósito de otras cuestiones. Se trata de este dulce animalito que luce un punto rojo en su pico que hace las delicias de sus polluelos como si fuera un sonajero volante.

Lo interesante de este animal, que se ha estudiado mucho por ciertos etólogos, es que si les dan un huevo pintado de rojo, sucede un conflicto entre zombies. Por un lado el color rojo les aumenta la agresividad y por otro se ponen a empollar. O mejor, un zombie quiere empollar y otro quiere asesinar a alguien. Un conflicto enloquecedor, naturalmente las probabilidades no experimentales de que una gaviota se encuentre con este dilema en la naturaleza tienen una probailidad muy baja, no suele haber lluvia de color rojo.

Este mismo conflicto es el que suele darse en la depresión post parto humana.

El postparto es una época donde la mujer ve incrementada su agresividad, al tiempo que disminuye la de su pareja. Este proceso de desactivacion de la agresión en los machos es común en muchas especies de mamíferos (con descenso de la testosterona) pero la activación de la agresividad en las hembras puede observarse incluso en los pavos: su función es defender el nido. la agresión es ahora más necesaria que nunca.

Naturalmente la alta agresividad y las tareas de crianza y amamantamiento (rutinas zombies ambas) se llevan bastante mal y entran en conflicto, el resultado puede ser una depresión o el conocido y tan frecuente post partum blues (tristeza despues del parto) o la psicosis postparto.

De manera que es muy probable que Eagleman tenga razón y la conciencia humana se desarrollara precisamente a causa de conflictos de antagonismo entre complejos y numerosos zombies que amenazaron en algún momento a nuestra especie, que pudo rescatarse a sí misma gracias a disponer de un parlamento grande que dio cobijo a muchos más zombies y más sofisticados que los que presentan pavos y gaviotas.

Culpa y biología

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Un conocido verso de Walt Whitman afirma lo siguiente:

“Soy inmenso, contengo multitudes”

¿Qué significa este verso, es verdad o no es más que una metáfora poética para expresar las contradicciones humanas?. ¿Qué quiso decir, Rimbaud -otro poeta- cuando afirmó que “Je suis un autre”. ¿Qué quisieron decir Pink Floyd cuando cantaban aquello de ¿Quién habita en mi cabeza?

El primero que abordó el tema de las multitudes de las que se compone nuestro cerebro fue Freud, a través de su conocido esquema tripartito, (Y0, Ello y Superyó), más tarde Mc Lean desde una perspectiva evolucionista tambien incidió en la misma idea de los tres cerebros (reptiliano, mamifero y humano). Julian Jaynes por su parte habló de una dicotomia cerebral izquierda-derecha y de bipartidismo cerebral.

¿Estamos o no estamos divididos?

Estos modelos han sido desmentidos por los neuroanatomistas al no localizar ninguno de estos supuestos “expertos” o poblaciones neuronales especializadas en hacer algo. Sin embargo la ausencia de localización no desmiente la idea principal: nuestro cerebro es un órgano en permanente conflicto -un conflicto de expertos-, queremos hacer y queremos no hacer una misma cosa. Piense usted en lo que le sugiere comer chocolate, muchas personas viven permanentemente en este conflcto, atraidos por el chocolate o los dulces y al mismo tiempo impelidos a evitarlos por aquello de los kilos de más o la diabetes acechante. Este tipo de conflictos de atracción-rechazo por sí mismos bastan para que cada uno de nosotros tengamos la experiencia de que en nuestros cerebro viven al menos dos tendencias que nos impulsan en sentido contrario respecto a nuestra volición, pero tal y como decia Whitman no es necesario que sean sólo dos: nuestro cerebro contiene multitud de expertos que guerrean constantemente entre sí para imponer su opinión de lo que sería mejor para nosotros, el cerebro es una democracia de partidos donde cada cual cree que tiene la razón y trata de imponer su “verdad” al organismo entero y si es necesario a través de una guerra civil.

Estamos divididos pero no solamente por dos, sino por multiples agencias cerebrales que están diseñadas para computar cuestiones similares y que no funcionan como una cadena de montaje sino como un comité de expertos, un parlamento cerebral.

Veremos ahora precisamente donde nos lleva esta cuestión y aprovecho una anécdota que cuenta David Eagleman recientemente en su libro “Incógnito”, traducido al espeñol con el subtitulo: “Las vidas secretas del cerebro”.

Mel Gibson fue detenido por una patrulla de la policia que le sometió a un test para medir su grado de intoxicación alcohólica mientras conducia su coche de forma imprudente por una via publica. Al policia le llamó la atención no solo la cifra de alcohol que habia detectado sino su verborrea inclinada a insultar a los judíos y al propio policia -que era a su vez judío- le llamó tanto la atención, que debido a su estado decidió llevarselo detenido.

El caso es que el informe del policia terminó filtrado a la prensa por lo que Gibson fue acusado de xenofobia y sometido a un intenso linchamiento por parte de los lobbyes judíos que exigieron una rectificación publica.

Asi lo hizo el pobre Gibson que apareció en los medios y en TV para pedir perdón y objetar que no era “xenofóbico en absoluto” que no albergaba ningun rencor hacia ninguna raza y que su propia religión le impedia este tipo de ideas de exclusión de nadie. El caso es que sus apariciones en los medios surtieron su efecto y al final fue perdonado por una inquisitorial “Comision antiblasfemia”, que dedujo de sus declaraciones que habia sido sincero.

Pero el asunto no acabó aqui y siguió algun tiempo en la prensa junto con declaraciones de expertos acerca de si el alcohol puede o no puede poner en el cerebro de alguien ideas xenofóbicas (o de cualquier otra clase). Los detractores de Gibson pensaban que el alcohol se limitaba a desinhibir lo que de alguna manera ya estaba alli, mientras que sus defensores apelaban al sentido común para llamar la atención de que durante la embriaguez se pueden decir y hacer muchas tonterias o imprudencias, incluso se pueden cometer delitos sin que su autor pueda ser acusado de ser siempre un tonto o un delincuente. Entre los argumentos de sus defensores encontraron el siguiente: si es cierto que “in vino veritas”, es decir si es cierto que durante la embriaguez lo que emerge es nuestro verdadero Yo, el alcohol seria el mejor método para que los delincuentes o acusados de algo dijeran la verdad, bastaria darles a beber cualquier tipo de alcohol (a escoger) para al final saber si lo que dicen es verdad o mienten.

Lo cierto es que el alcohol no es la máquina de la verdad.

Pero es cierto que desinhibe, luego si desinhibe y emergen contenidos racistas debe ser porque en algun lugar de la mente existen tales contenidos. ¿Era o no era Gibson un racista?

Asi es como piensa la mayor parte de la gente, o Gibson es un racista que disimula sus verdaderas ideas o no lo es en cuyo caso el alcohol debe ser una droga racistogénica. Pensar en esta forma dicotómica, o si o no, es desde luego muy intuitiva, asi es como catalogamos o clasificamos a los demás (no tanto a nosotros mismos). Pero la verdad cientifica es muy antiintuitiva y las cosas no funcionan asi.

El primero que abordó este problema en el campo de la inteligencia artificial fue Marvin Minsky, en un libro de culto que se llama “La sociedad de la mente” (1987) Minsky propuso que la complejidad del cerebro deberia ser contemplada en una diversidad de subrutinas (o partes mas pequeñas) especializadas en una tarea concreta cuya sumatoria en un nivel superior daría como resultado la inteligencia humana a través de la emergencia de propiedades nuevas. Esta idea de Minsky ha sido retomada recientemente por muchos investigadores evolucitivos que han hablado de un cerebro modular y del que hablé aqui en este post sobre la navaja suiza.

La idea de MInsky viene concretamente a apoyar lo que hoy sabemos y como podemos responde a la pregunta acerca de la culpabilidad de Gibson de xenofobia.  Es obvio que en el cerebro de Gibson existe un modulo, una subrutina xenofóbica, lo cual no significa que Gibson sea xenófobo puesto que esta rutina existe en todos y cada uno de los cerebros humanos, incluyendo a los del lobbye judio.

Y existe porque se trata un producto de la evolución, de la selección natural. Existe porque evitar los contactos con extraños es para nuestro cerebro esencial y nuestro sistema de alarmas se activa ante lo que detectamos como peligroso. Un extranjero o desconocido es potencialmente peligroso y nuestro sistema de deteccion de humos está ahi para eso, se trata de una subrutina en el sentido de Minsky.

Ahora bien, es cierto que si bien todos nosotros somos portadores de ese sistema de neurodefensa, no todos lo activamos del mismo modo: unos pueden llegar a matar a alguien solo por ser extranjero y otros, -muchos- se dedican a excluir a ciertas etnias a las que consideran “alienigenas”. La mayor parte como Gibson solo les insultan de modo genérico cuando se embriagan o van al fútbol.

Depende del grado de activación o de importancia que tenga la amenaza en el sentido más primitivo de la palabra: homosexuales, extrajeros, minorias étnicas, religiones distintas o colores de la piel diferentes sirven para disparar la subrutina “xenofóbica”. El grado de socialización que haya alcanzado cada cual es la variable critica que vendrá a inhibir la respuesta fisiológica xenofóbica. La mayor parte de las personas que conozco no son xenofóbicos sencillamente porque no están motivados para ello y han aprendido que es bueno y deseable aceptar a todo el mundo en su diversidad. Pero esta ultima variable es social, un aprendizaje social que debe oponerse a la subrutina biológica de sentido contrario cuya intensidad estará relacionada con multiples ideas y emociones activadas o desactivadas segun la historia personal de cada cual.

De modo que la pregunta que más arriba planteaba respecto a si Gibson era o no era xenofóbico, creo que está mal planteada y tendremos que acostumbrarnos a pensarla de otro modo. Y está mal planteada porque el Estado no puede prohibirle ser xenofóbico, pederasta o nazi, lo que si puede hacer el Estado es castigar el acto, no la intención o la idea. Usted puede pensar lo que quiera con tal de no transformar esa idea en una conducta, en este caso, un insulto.

En resumen Gibson no era culpable de ser xenofóbico sino de conducir bajo los efectos del alcohol y de eso y de ninguna otra cosa debe ser acusado.

¿Es la anorexia mental una adaptación ?(y II)

No cabe duda de que el retraso de la pubertad junto con la supresión de la ovulación constituyen dos alternativas biológicamente estables de modos con los que las hembras se aseguran el control de sus nidadas y su inversión parental y que han sido descritas en multitud de especies.

De manera que es posible especular que la anorexia mental sea una estrategia relacionada con la reproducción. El estrés psíquico -o lo que consideramos como tal- podria ser un equivalente de los cambios arcaicos que en entorno ancestral dieron como resultado la posibilidad de modular la ovulación, la regla y el acceso a la reproducción. Más concretamente la ventaja evolutiva de la anorexia mental podria estar relacionada con la subfertilidad (Volland y Volland, 1989)

Es necesario pues hablar de la menarquia de las hembras humanas para recordar que aunque hoy las niñas suelen presentar su primera regla hacia los 12 años, esto no ha sido siempre asi, más concretamente sabemos que en el 1800 la primera regla era mucho mas tardía, observándose una tendencia a la estabilidad en la época actual. En el siguiente cuadro podemos observar las diferencias entre menarquia, numero de abortos e hijos que tiene usted en comparación con su abuela.

menarquiaEs imposible saber (pues no hay registros de ningun tipo) a qué edad tenian su primera regla las niñas en el Pleistoceno pero es posible inferir que la mayor precocidad en la menarquía de las niñas de hoy está relacionada con una mejor alimentación y unas mejores condiciones en la calidad de vida.

Y tampoco cabe ninguna duda de que esta mejoría de las condiciones de la calidad de vida supone un atraso en tener el primer hijo, un menor número total de hijos por mujer y una mayor cantidad de divorcios. Todo lo cual no explica pero correlaciona con la prevalencia de trastornos alimentarios.

En el post anterior señalaba la paradoja de que la conducta alimentaria restrictiva desafiaba la psicopatología en el sentido de que no podia considerarse una fobia, ni una obsesión-compulsión, ni una forma de suicidio, ni una psicosis o una neurosis vulgar y corriente sino una enfermedad en la que lo psíquico y lo físico se anudaban en una extraña combinación que recordaba en cierto modo a nuestra vieja conceptualización de las enfermedades psicosomáticas -por más que la anorexia mental recuerde más bien a una enfermedad puramente mental- debido a la imperturbabilidad y la resistencia del paciente a renunciar a sus prácticas restrictivas por encima de cualquier consideración bienintencionada. O que aun contando con la voluntad decidida del paciente resulte tan dificil recuperar el peso perdido.

Y lo peor, no parece encontrarse ninguna razón para considerarla una adaptación dado que es profundamente perturbadora y aun letal para quien la sufre. ¿Qué ventajas podria aportar la anorexia a quien la sufriera?.

Lo cierto es que no es necesario encontrar hoy (causa próxima) esas ventajas para que un trastorno mental tenga una base evolutiva (causa remota), pues siendo cierto que el que padece la enfermedad se encuentra menoscabado en su rendimiento y en su salud, no hay ninguna prueba de que los genes responsables de su enfermedad -a su vez- no resulten provechosos en otro lugar. Siendo como es la anorexia mental un trastorno heredable (56-76%) es posible sospechar que si bien resulta inadaptada la conducta anorexica , estos genes “anoréxicos” pueden representar alguna ventaja para algunos de sus portadores.

Veamos algunos de los sintomas anoréxicos y de sus condiciones relacionales:

  • la anorexia supone un retraso en la edad reproductiva y una esterilidad factual.
  • La inanición correlaciona con un sensorio despierto y con la hiperactividad.
  • la anorexia se combina con rasgos de hiperresponsabilidad, perfeccionismo, altas autoexigencias y baja autoestima.
  • la anorexia está relacionada con la ansiedad social y el miedo a la exclusión social.
  • las relaciones de la anoréxica con su madre han sido estudiadas hasta la saciedad, constatándose una relación de intensa rivalidad con descalificaciones y victimización, cuando no de negligencia o de abandono emocional.
  • Las familias de las anoréxicas presentan una tendencia hacia la ocultación de sus conflictos evocando una imagen de cohesión familiar que se enreda con relaciones viscosas tendentes a la negación.

Al menos en un grupo determinado de pacientes es posible establecer que la anorexia forma parte de una interacción continua y viciada de rivalidad. No me refiero a una forma de rivalidad sexual, sino de una forma de rivalidad que tiende a ocupar espacios de poder inexistentes. Así se han descrito multitud de familias con padres ausentes, o padres de escaso atractivo e involucración con la familia, sin embargo esta variable no me parece demasiado específica de la anorexia mental. Es común en la anorexia que la madre ostente un mayor rango que el padre lo que puede inducir a la niña a aliarse con el padre supliendo su función o bien a establecer alianzas transgeneracionales, donde el síntoma preserve de una forma u otra la estabilidad familiar (Haley 1963).

Frecuentemente la anoréxica hiperesponsable asume voluntariamente la función paterna de la propia madre, otra de las posibilidades en las que es posible observar un conflicto agonístico, la ruptura de la relación asimétrica es desplazada por una relación entre iguales donde la niña frecuentemente asume el rol de conciencia social de la madre. La implicación clínica que tiene la aceptación de la anterior premisa es que las interpretaciones terapéuticas deben ser no agonísticas, implicando si es necesario un lenguaje de madre-niño o en clave paradojal (Selvini-Palazzoli et alt 1986).

De Giacomo ha sugerido como forma terapéutica un mes de vacaciones entre la hija y el padre. Según este autor la intimidad entre la niña y su padre es necesaria para elevar la autoestima de la paciente, la variable critica de una terapia, incluso más allá de la ganancia de peso. Es evidente que en todas las pacientes donde sus programas de yielding (rendición) se han activado es predecible encontrar bajos índices de autoestima tal y como describí en este post sobre “A prueba de fallos”. Sin embargo es necesario señalar que en ocasiones el índice más bajo de autoestima no se encuentra en la paciente identificada sino en algunos de sus padres.

Personalmente creo que para rescatar a estas niñas de la parentización a la que se ven sometidas por la negligencia o insuficiencia paternas, no basta con utilizar el recurso de mantenerla a solas con el padre, ya que este puede ser quizá aun más negligente que la propia madre y obligar a la niña a una doble parentización (*). El lugar desde el que es posible esperar una ventaja terapéutica para la anoréxica es aquel donde ambas -hija y madre- tengan la oportunidad de reencontrar una estrategia donde no haya vencedores ni vencidos, es decir escapar del conflicto agonístico.

Charles Lasègue fue un psiquiatra francés que en 1876 describió por primera vez la anorexia nerviosa. Si traigo aqui su memoria es para recordar una de sus múltiples y más interesantes -para mi gusto -observaciones sobre la anorexia mental. Se trata de una observación que llevó a cabo en una de las multiples asonadas que tuvieron lugar en el Pairs post revolucionario, un periodo de intensa inestabilidad que llevó a la villa a una situación de sitio. Y de carestía y hambrunas especialmente para los Hospitales.

Fue precisamente en uno de esos sitios cuando Lasègue observó que los pabellones de anoréxicas tenian menos bajas que el resto de pabellones. Concluyó que las anoréxicas resistían mejor la inanición que el resto de personas asiladas.

Lo que nos lleva a la siguiente consideración. ¿Qué papel evolutivo han tenido las hambrunas en las adaptaciones de nuestro organismo? ¿Estas hambrunas afectaron del mismo modo a hombres y mujeres?

La comorbilidad entre anorexia humana e hiperactividad ha llevado a algunos investigadores a proponer una teoria evolucionista conocida como “huida de la hambruna” y que se caracterizaría por una combinación entre negación de las necesidades alimentarias, supresión del apetito, actividad incesante, aumento del autoconcepto, emaciación y amenorrea, es decir un sindrome compatible con lo que hoy entendemos como anorexia nerviosa y que Casper (Casper 2003) describió como “activity and restlesness drive” (modo actividad-inquietud).

Dicho módulo se dispararia a partir de una dieta hipocalórica (algo que se ha comprobado en ratas), lo que explicaría que muchas veces la anorexia comience tras una dieta restrictiva severa para adelgazar. En entornos ancestrales la ausencia de alimento debida a condiciones extremas de frio, o escasez seria la señal para ponerse en marcha, suprimir la ovulación y prepararse para buscar nuevos recursos.

De manera que la hipótesis de la subfertilidad y la hipótesis de la hambruna parecen complementarse la una a la otra y explicaría porque la inanición en los hombres no resulta tan ventajosa como en las mujeres a la vez que explicaría el por qué las mujeres resisten mejor la inanición que los hombres tal y como observó Lasègue.

Si añadimos a esto que hoy la delgadez se considera un elemento de estatus podremos entender mejor la razón por la que socialmente esta enfermedad recluta a las mas responsables (overdrive moral) de entre las muchachas al tiempo que pueden eludirse las consecuencias de la exclusión social, uno de los temores fundacionales de este perfil de mujeres.

Nota liminar.-

(*) Parentizar es una palabra que no encontrarás en castellano sino para describir algo que se encuentra entre paréntesis. En teoría de sistemas y más concretamente en terapia de familia, parentizar significa “situar a un miembro de la familia en el lugar que le correspondería a otro,usualmente a un adulto”. La forma más común de parentización es colocar a un hijo como “padre” o “madre”, debido a la ausencia o negligencia del progenitor concreto, pero tambien a un hijo como proveedor mientras el resto son explotadores o descuideros.

Bibliografía.-

Francisco Traver: Conflictos agonisticos madre-hijo (2004).

Volland F, Volland R: Evolutionary biology and psychiatry: The case of anorexia nervosa. Ethology and sociobiology 1989, 10. 223-240.

PRICE J.S: (1967) “The dominance hierarchy and the evolution of mental illness”. The Lancet, 1967 II,243-246

Casper R: The drive for activity and restlesness in anorexia nervosa. Pshicol rev 2003. 110:745-761

Libet y la libertad

mind time

Benjamin LIbet fue un neurólogo americano que es considerado hoy como un pionero en la exploración de la conciencia. Se trata de una de las personas más citadas por los investigadores interesados en la cuestión del libre albedrío y de la relación tiempo-conciencia. Su celebre experimento (más abajo recordado) venia a demostrar que cuando tomamos una decisión consciente en realidad ya se hallaba en proceso la decisión predeterminada inconsciente de llevarla a cabo.

El experimento de Libet constituyó para su autor un verdadero quebradero de cabeza puesto que Libet era al parecer una persona muy religiosa y lo que su experimento venia a demostrar es que el libre albedrio no existe. Que no somos libres sino que estamos determinados, por nuestros pensamientos, creencias, memoria, y experiencias previas.

Pero que no cunda el pánico.

El experimento de Libet.-

Consistió en pedirle a los sujetos que doblasen varias veces un dedo, o la muñeca de la mano derecha, pero a intervalos irregulares, de manera espontánea. Al mismo tiempo deberían fijarse en una pantalla en la que aparecía un reloj digital, para recordar el instante en que se les pasaba el impulso por la cabeza. Durante el proceso se tomaba la gráfica de las corrientes cerebrales y el resultado fue que la chispa consciente se producía, en promedio, entre 0,3 y 0,4 segundos DESPUÉS de la aparición del potencial de alerta. Cuando los sujetos empezaban a acariciar la idea de doblar el dedo, la acción ya estaba decidida en realidad.

En realidad Libet no hizo sino repetir con medidas extraídas de electrodos implantados en la corteza somatosensorial el mismo experimento de Kornhuber llevó a cabo en los años 70 a través de medidas realizadas con EEG. Trataron de cronometrar los tiempos de una actividad cerebral motora comparándola con la medida voluntaria derivada de mover el dedo índice de una mano al azar.

Lo que encontraron fue que existía un retardo significativo entre el potencial eléctrico registrado en el EEG -en la corteza cerebral- y el movimiento real del dedo y que era de, aproximadamente, un segundo o segundo y medio.

¿Significa esto que la voluntad consciente necesita de ese segundo o segundo y medio para actuar?

Lo que concluyeron sus autores es que la decisión de mover el dedo era una pura ilusión porque -en cierto sentido- estaba ya programada de antemano en la actividad inconsciente del cerebro.

El debate sobre la libertad.-

Desde entonces el debate entre deterministas y libertarianos no ha hecho más que acentuarse, aunque es cierto que este debate acerca de la libertad del hombre para elegir es tan antiguo como la filosofia. En la actualidad puede decirse que la mayor parte de filósofos de la mente y neurocientíficos se encuentran divididos entre los compatibilistas (los que creen que el determinismo es compatible con el albedrío), los incompatibilistas que creen que no somos en absoluto libres para decidir puesto que es nuestro cerebro inconsciente quien lo hace por nosotros y por ultimo aquellos que piensan que nuestro cerebro no es una máquina determinista en absoluto como Roger Penrose. Las ideas de Penrose sobre esta cuestión fueron ya expuestas por mí en este post.

Entre los que creen en el libre albedrio cabe citar a a John Searle y entre los descreídos a Marvin Minsky.

Minsky ha llegado a manifestar la idea de que el cerebro está determinado, que el experimento de Libet demuestra que no existe libertad en nuestra toma de decisiones y que eso nos lleva hacia la idea de que nuestros actos están determinados y no somos por tanto responsables de ellos. Añade, sin embargo, que todo nuestro tejido social está organizado de tal manera que no podemos prescindir de esta idea de responsabilidad individual sin atentar contra los cimientos mismos de nuestra organización social, de modo que -propone cínicamente- es mejor mantener la idea del libre albedrio a pesar de que es falsa.

Lo cierto es que Daniel Dennet no está en absoluto de acuerdo con esta idea y sigue manteniendo la idea -compatibilista- de que la determinación no es incompatible con el libre albedrío. Una idea que puede perseguirse hasta llegar a David Hume.

Muchos han advertido el conflicto aparente entre el libre albedrío y el determinismo. Si las acciones que se realizan estaban predeterminadas desde hace miles de millones de años, entonces ¿cómo es que podemos decidir? Pero Hume advirtió otro conflicto, al ver el problema desde la perspectiva contraria: el libre albedrío es incompatible con el indeterminismo. Si las acciones realizadas no están determinadas por acontecimientos anteriores entonces las acciones son completamente aleatorias. Además, y de más importancia para la filosofía humana, no están determinadas por el carácter o la personalidad –los deseos, las preferencias, los valores, etc.–; pero, ¿cómo podría ser alguien responsable de una acción que no es consecuencia de su carácter, sino que ocurre de forma aleatoria? El libre albedrío parece necesitar del determinismo, porque de lo contrario el agente y la acción no estarían conectados. Así que, mientras que el libre albedrío parece contradecir al determinismo, al mismo tiempo necesita del determinismo. La concepción de Hume de la conducta humana tiene causas, y por lo tanto al hacer a las personas responsables por sus acciones se debería intentar recompensarlas o castigarlas de tal forma que intentaran hacer lo que es moralmente deseable e intentaran evitar hacer lo que es moralmente indeseable (tomado de la wiki)

¿Como podríamos pues -de una forma comprensible- compatibilizar el libre albedrio con el determinismo cerebral?

En primer lugar tenemos que modificar nuestra idea de libertad que lleva aparejada una contraportada, la responsabilidad. Lo curioso es que mientras que la libertad es sólo una idea, una abstracción, la responsabilidad es algo muy concreto y que atañe al individuo. Libertad no es “hacer cada cual lo que le venga en gana” sino la capacidad de construir sentido tal y como propone Baumeister. A pesar de la determinación no existe predecibilidad, es por eso que somos libres. Pues libertad es en cualquier caso impredictibilidad, cualquier cosa es posible hacer con el sentido, dentro, claro está de cierto grado de libertad, pues nuestro cerebro no trabaja en condiciones de extrema incertidumbre ni de total determinación, es por eso que solemos decir que la causalidad lineal no sirve demasiado para explicar los sucesos cerebrales.

Somos libres, porque somos impredecibles porque estamos determinados.

El resto es necesidad, no libertad, por ejemplo hemos de dormir, comer o beber necesariamente de lo contrario moriremos pero Baumeister confunda la libertad con la necesidad. Esas cuestiones de supervivencia no tienen nada que ver con la libertad, puedo ejercer sobre ellas un cierto autocontrol pero al final hemos de dormir, comer o beber. En ese sentido diriamos que estamos determinados, pero una vez hemos cumplido con esa cuota de determinación podemos volver a ser libres y a elegir (dentro de un cierto rango de incertidumbre), no es posible aspirar a una libertad más abstracta sin condiciones, no existe una libertad descotextualizada o a secas puesto que el libre albedrio evolucionó para seleccionar conductas eficientes cuando entraban en conflicto con otras circunstancias.

Es por eso que a veces -paradójicamente- renunciar a la libertad nos hace libres como dice Jose Luis Sampedro.

De manera que no debemos fiarlo todo a la libertad y mucho menos al albedrío. Son palabras que funden mal cuando viajan juntas precisamente porque nuestro concepto de libertad ha sido modificado y ya no podemos negar tampoco que ciertos gustos y actitudes tienen preferencia de paso en nuestra paleta de posibilidades.

Bibliografía.-

1999 – Benjamin Libet, Anthony Freeman, and J. K. B. Sutherland, Editors, The volitional brain: Towards a neuroscience of free will. Imprint Academic

2004 – Benjamin Libet, Mind time: the temporal factor in consciousness, Harvard University Press, 2004.

Músicos y médicos (y II)

-¿Donde esconderías un billete de 500 euros para que no le encuentre un traumatólogo?

- En un ibro de medicina.

(Chiste de médicos que suelen contar los médicos)

¿La medicina es un arte o una ciencia?

Esta es una pregunta que suele hacerse a los médicos, unos son partidarios de la primera y otros de la segunda. Lo cierto es que esta concepción no es baladí porque si usted contesta que prefiere a la medicina como ciencia es muy posible que las relaciones con sus pacientes dejen mucho que desear. Es muy probable que usted sea cirujano o traumatólogo o que sus pacientes piensen que es usted poco empático, hablador o le vean como una persona malhumorada o tosca. Es verdad, existe una cierta correlación entre la deshumanización del trato que le presta su médico y el concepto que tenga de su profesión.

Pero lo cierto es que la medicina no es ni una ciencia, ni un arte, es una tecnología, en cualquier caso una ciencia aplicada. Una tecnologia que no es en sí misma una ciencia, sino que se alimenta de otras ciencias básicas que posteriormente han de sufrir una traslación hasta los usos concretos y específicos de la medicina. Pero no sólo de la ciencias “duras” vive la medicina sino tambien de los progresos de ciertas tecnologías que propician diagnósticos más fiables e intervenciones menos cruentas. Y además de todo ello, la medicina es una forma de entender las relaciones entre humanos, más concretamente en eso que llamamos “relación de ayuda”, algo que tiene más que ver con la antropología que con la bioquimica, una ciencia “blanda” sin cuyo concurso seria imposible de entender cualquier interacción humana.

Los pacientes, -los usuarios como se les llama ahora-, quieren sobre todo un médico empático, un médico humano que les escuche y les atienda con amabilidad pero no saben que los talentos que animan a cualquier profesional de la medicina tienen mucho que ver con lo que entendemos como talentos sistematizadores y talentos empáticos.

¿Si usted tiene una enfermedad grave qué preferirá, un médico complaciente y humano o un médico tosco y distante que pueda salvarle la vida?

La mayor parte de la gente dirá que las dos cosas, ¿por qué no pueden tenerse las dos cosas, las dos habilidades?

Pues porque los médicos que tienen las dos habilidades son una minoría, se trata de ese tipo de médicos que no abundan y que conjugan el rigor de la ciencia (la evidencia cientifica) con las habilidades para la interacción social. ¿No es pedirle demasiado a un médico?

Tal y como contaba en el post anterior ser fisico y poeta al mismo tiempo es -sin ser imposible- poco frecuente. Del mismo modo el rigor de la ciencia, la aplicación de las cosas contrastadas, seguras y que están respaldadas por la evidencia robotizan a los médicos y les impulsan hacia una forma de hacer que los pacientes identifican como fría.

Un fenómeno que procede de la superespecialización, es posible predecir que a mayor especialización del médico peor será su trato humano. Dicho de otra forma: es posible afirmar que el rigor y la empatía se oponen una a la otra. Y como es sabido en el mundo de hoy la mayor parte de los actos médicos se producen en entornos frios, impersonales y tan protocolizados, que es posible que usted no conozca ni la voz de su medico.

Y debe ser por eso que las medicinas alternativas tienen tanto éxito a pesar de las campañas constantes que tratan de desprestigiarlas. Pues las personas prefieren una mentira con sentido que una verdad lejana e impersonal. Las personas inteligentes que conozco acuden a este tipo de medicinas cuando sus males no revisten gravedad y prefieren obtener placebos empaquetados en una atención personal antes que pasarse el dia pululando por las salas de espera de radiólogos. Pero si necesitan operarse de menisco es muy poco probable que recurran a la acupuntura.Tenemos afortunadamente un “cliente” bastante bien informado.

Lo cierto es que aun existiendo estos dos tipos de perfiles médicos (el autista y el hiperempático), cada vez más va emergiendo un tercer perfil: el del médico que combina el rigor con la empatía. Estos son los verdaderos catalizadores del cambio, la reserva genética que provocará la fusión de ambos talentos.

Tal y como podemos leer en este post, las personas ateas suelen ser menos empáticas que las creyentes. Los autores del citado trabajo identifican la creencia en Dios como paradigma de la empatía. Personalmente no estoy de acuerdo con tal cosa, si bien es cierto que creer en Dios es una de esas creencias irracionales que poco a poco va siendo desplazada por otras creencias más al gusto del hombre postmoderno, liquido y opulento.

Para mi la variable critica no es creer o no ceer en Dios sino la posibilidad de creer en algo en ausencia de pruebas, es decir que el valor que adjudicamos a nuestra mentalización, entendiendo como mentalización a la capacidad de encontrar vinculos entre las cosas, encontrar sentido entre esos enlaces y construir narrativas que enlace el todo con las partes, lo visible con lo invisible, lo sabido con lo desconocido, la máquina con el pneuma, etc.

En conclusion: el lenguaje,  la música y la medicina son entre otros mediadores, llamados en otro lugar psicopompos, cementos de unión entre los talentos autisticos y los talentos hipermentalistas lo que sugiere que la evolución se dirige rauda hacia una fusión de ambos talentos a partir de la reconstrucción simbólica.

Tal y como dice Eugenio Trias, el limite ha dejado de ser un muro y ya es puerta. Para saber más sobre los mediadores simbólicos os recomiendo este post.