¿Es la homosexualidad una adaptación?

En el post anterior ya revelé la idea de que es poco probable que la homosexualidad constituyera una estrategia evolutivamente estable, es decir una adaptación. En este post me propongo demostrarlo y para ello tomaré como referencia la teoria de los juegos aplicada a la evolución.

La teoria de los juegos es es un área de la matemática aplicada que utiliza modelos para estudiar interacciones en estructuras formalizadas de incentivos (los llamados «juegos») y llevar a cabo procesos de decisión. Fue John Forbes Nash (del que hablé aqui) el primero en formalizar uno de estos “juegos” y que más tarde se utilizó para llevar a cabo las estrategias de disuasión entre las grandes potencias. Nash describió como “equilibrio de Nash” a este tipo de estrategias de disuasión que logran detener el avance de hostilidades ante amenazas procedentes de otros individuos o paises.

Pero quizá el caso más conocido de “juego” es lo que se conoce como “dilema del prisionero”, que viene bien explicado aqui y que no voy a repetir salvo para señalar que en ciertas ocasiones cooperar puede ser mejor que rivalizar o traicionar, en cierto tipo de situaciones la mayor parte de incentivos se consiguen cooperando. Asi hay juegos de suma cero, donde lo que uno gana lo pierde el otro y otros juegos de suma no cero, donde todos ganan. El dilema del prisionero es el paradigma de los juegos de suma no cero.

Otras veces lo mejor no es cooperar sino no ayudar al enemigo a deshacerse de un posible aliado.

Aqui en este post hablé precisamente de esta cuestión ¿qué sucede cuando se encuentran un pulpo, un congrio y un bogavante?: a veces la mejor estrategia es no hacer nada. Y todos salvan la vida.

Maynard Smith en 1982 escribió su obra maestra donde aplicaba la teoria de los juegos a la biología, es decir a la evolución para explicar las “decisiones” que se toman y que de alguna forma permanecen en la naturaleza porque dan premio evolutivo (es decir descendencia y supervivencia) siendo las otras opciones descartadas. Por eso habló de estrategias evolutivamente estables. Nosotros los humanos tenemos tres estrategias evolutivamente estables en cuanto a la reproducción: son la monogamia, la promiscuidad y la poligamia. Efectivamente la homosexualidad no puede ser una estrategia evolutivamente estable porque no da premio evolutivo y es por eso que es minoritaria y no es adaptativa sino quizá un subproducto de otra cosa.

Ahora bien, una de las caracteristicas de la homosexualidad humana si la comparamos con la animal de la que hablé aqui, es que pivota alrededor de otra cosa ajena a la orientación sexual misma: lo hace en torno a la identidad sexual. Los animales pueden presentar conductas homosexuales pero no tienen identidad sexual ni necesitan construirsela, es por eso que la homosexualidad humana no sólo es comportamental sino que implica a todo el Ser, uno no “hace de” homosexual sino que es homosexual, es decir hay una involucración de algo más profundo: la identidad, lo que lleva a la característica más importante: la homosexualidad puede ser absoluta, no sólo contingente lo que precisa además desarrollar una cierta aversión sexual al sexo opuesto.

Es por eso que la homosexualidad humana es inadaptativa desde el punto de vista reproductivo y no tiene premio evolutivo.Pero la persistencia de la misma hace pensar en que puede haber alguna ventaja en algun otro lugar del psiquismo.

Las desventajas de los machos.-

Antes de construir una simulacion de teoria de los juegos y las matrices pertinentes hemos de adjudicar puntajes arbitrarios a ciertos incentivos que identifican a los machos, en este caso de nuestra especie. Ser macho tiene ciertos costes, y ciertas ventajas. Lo que voy a puntuar son solo 4 parametros:

  • El premio reproductivo, es decir el trasplante de nuestro genoma a la siguiente generacion, puntuaremos con 10 puntos si lo conseguimos y con -10 puntos si no lo conseguimos.
  • La aceptación de los otros congéneres es muy importante en nuestra especie fundamentalmente social, asi daremos 5 puntos a la aceptación de nuestra conducta por parte de los demás y con -5 a la censura.
  • Las cargas reproductivas son la consecuencia indeseable de nuestra mania copulatoria, e spor eso que daremos 5 puntos a tener prole y -5 si no se tienen hijos o cargas.
  • Y luego está el tema de la rivalidad sexual, feroz entre los machos de nuestra especie que compiten contra todos los machos y por todas las hembras. Daremos 5 y -5 puntos a aquellos que compiten y a aquellos que logran evitarla.

40

Esta es la matriz -segun la teoria de los juegos- que saldria comparando a los heterosexuales y los homosexuales.

41

Como puede verse gana la estrategia heterosexual. Pero ahora vamos a comparar la estrategia heterosexual con la bisexual.

Definiremos a la estrategia bisexual como aquella que consigue convencer a las hembras que se es “hetero” y a los machos que se es “homo”. Lo que conseguiría es eludir los costes de la rivalidad sexual y las ventajas de la aceptación social, quedando los puntajes del siguiente modo.

42

Como puede verse la estrategia bisexual gana sobre la heterosexual pura y dura.

43

En conclusión: la bisexualidad podria ser la conducta concreta sobre la que la evolución ha ejercido presión selectiva positiva. Es probable que la adaptación sea en realidad una conducta que logre conjugar estartegias masculinas y femeninas e integrarlas de una forma creativa.

Siendo por tanto la homosexualidad absoluta una conducta-identidad extrema que estaria representando un subproducto de la bisexualidad.

Claro que en estos momentos alguien podria hacer la siguiente advertencia ¿Si la bisexualidad es tan ventajosa por qué no somos todos bisexuales?

Lo somos, solo que no ejercemos. La bisexualidad que habita en nosotros como disposición está invertida en lograr conjugar lo masculino y lo femenino llevando a la conciencia humana más allá del designio puramente animal. En mi cerebro hay genes de mi padre y de mi madre expresados alli en una especie de convivencia bien avenida, tengo gustos de mujer y gustos y preferencias de hombre, me gusta el fútbol y la musica, se escuchar y se imponerme, tengo talentos específicos de hombre (literales) y talentos empáticos de mujer (simbólicos), me gusta la literatura y por eso ejerzo muchas veces de “hipermental” y me gusta construir narrativas que expliquen lo humano. Tengo un cerebro equilibrado y del mismo modo que un diestro es siempre más diestro que el zurdo zurdo, es posible que el heterosexual sea más heterosexual que el bisexual bisexual.

O lo que e slo mismo que resulte mas dificil para un heterosexual ser ambisexual que para un ambisexual convertirse en homo o heterosexual.

Bibliografía.-

Maynard Smith, J. (1982d). Evolution and the Theory of Games. Cambridge University Press.

La promiscuidad

jagger

Debemos a Esquirol la primera codificación acerca de los excesos de la actividad sexual, que él llamó “ninfomanía” si se daba en las mujeres o “satiriasis” si se daba en los hombres. Para Esquirol la promiscuidad era una “monomanía” es decir algo próximo a lo que hoy entendemos como compulsión. Se era promiscuo por la misma razón que se bebía en exceso -dipsomanía-, una especie de impulso irresistible. Es interesante observar que Esquirol arrancó las “manías” de lo vicios o pecados al otorgarles una condición constitucional del impulso mórbido.

Pero hoy ya no consideramos a las monomanías esquirolianas como entidades discretas o trastornos mentales, aunque seguimos considerando a la promiscuidad como un rasgo de personalidad, no necesariamente patológico.

Desde el punto de vista evolutivo, tanto la monogamia como la poligamia o la promiscuidad se consideran estrategias evolutivamente estables (EEE). Significa que las tres formas de emparejamiento se han mantenido porque representan ventajas reproductivas. Asi cada especie de simio presenta una particular adaptación conductual en su organización sexual: el gorila, es polígamo, el chimpancé es promiscuo y la monogamia se encuentra tan representada en la naturaleza que me disculpo por no aportar más datos sobre sus ventajas.

Nosotros los humanos tenemos una organización sexual mixta, donde las tres estrategias se encuentran representadas. Somos fundamentalmente monógamos, pero existen sociedades culturalmente polígamas (usualmente culturas del desierto) y somos fuertemente promiscuos, tanto los hombres como las mujeres, si bien la promiscuidad ofrece más ventajas (reproductivas) para los hombres que para las mujeres. Es por eso que se considera según algunos datos estadisticos de los que disponemos que la frecuencia de la promiscuidad de los hombres dobla a los de la mujer.

Los etólogos utilizan un método para calcular la promiscuidad de las distintas especies, miden el número de parejas por embarazo, de modo que el gorila que es polígamo se le daria una puntuacion de 1, (una unica pareja por embarazo) mientras que en los chimpancés rondaria los 3.2. Lo interesante es que nuestra especie está alrededor de 1.2 parejas por embarazo. Claro que esta manera de puntuar no sirve para nuestros intercambios sexuales puesto que las hembras de nuestra especie no quedan fecundadas con tanta facilidad sobre todo desde que existen metodos anticonceptivos. Es necesario señalar además que los etólogos con este método pueden medir la promiscuidad de las hembras pero no la de los machos de modo que nos quedamos un poco cojos a fin de contestarnos a las siguientes preguntas:

1.- ¿Que es la promiscuidad?¿Cual es el punto de corte, entre una actividad normal y la promiscua?

2.-¿Son más promiscuos los hombres que las mujeres?

3.- ¿Es la promiscuidad un rasgo disadaptativo?

4.-¿Es más disadaptativo en un sexo que en el otro?

5.- ¿Tiene algo que ver con la patología?

¿Qué es la promiscuidad?.-

Después de hacer una busqueda por Internet he de decir que no he encontrado una definición satisfactoria de la misma. Todo parece remitirse a una cuestión relativa al numero de parejas/año. O dicho de otra manera la definición de promiscuidad está relacionada con el número de partenaires sexuales que una persona tiene en una determinada unidad de tiempo, incluso algunos estudios escogen el número de parejas/vida que es a mi juicio aun más oscuro.

Asi, para la OMS es promiscua cualquier actividad sexual que reuna dos o más parejas cada seis meses lo que no deja de contener un cierto tufillo moralista y resulta poco operativa porque podria incluir a casi toda la población al menos en ciertos rangos de edad. Los americanos han estudiado grandes cohortes de población que puedes ver aqui tanto a través del (NHSLS) como del (NSFG) con resultados bastante similares.

Otra forma de medirlo es a través del constructo “one night stand” es decir parejas de una sola noche, o sexo causal. Lo cierto es que a pesar de que responder a la pregunta qué es y qué no es una actividad promiscua tropieza con grandes dificultades operativas, la principal es la arbitrariedad de las cifras, 2, 3, 8, 10 parejas al año? donde poner el punto de corte?

Algunos incluso han encontrado una fórmula de promiscuidad como la que cuentan aqui. Eres promiscuo si has tenido más parejas sexuales que tu edad.

Lo cierto es que es imposible desvincular el rasgo “promiscuidad” de otras variables como la edad, la cultura, la orientación sexual, la patología mental u otras conductas de riesgo. y sus consecuencias médicas que suele ser la razón por la que se investiga esta variable al margen de sus consecuencias psicologicas: las enfermedades de transmision sexual o el cáncer de cuello de utero, patologias que guardan una evidente relación con ella, asi como los embarazos no deseados y el IVE (interrupcion voluntaria del embarazo).

A pesar de las dificultades en su definición, la promiscuidad como la inteligencia son rasgos muy intuitivos a la hora de identificarlos, sobre todo en la patología (en los extremos), pero más complicada es identificarla cerca de los valores promedio, lo que parece indicar que estamos hablando de una variable continua. Ciertos sindromes como el TLP o trastorno limite de la personalidad sin embargo la tratan como una variable continua que o está presente o no lo está y cuentan a “la promiscuidad” como uno de los items mayores para el diagnóstico, si bien los incluyen dentro del cluster de la impulsividad, algo sobre lo que volveré más abajo.

De manera que tendremos que seguir explorando otras variables y olvidarnos del número de parejas/unidad de tiempo si queremos apresar mejor este rasgo.

2.- ¿Son más promiscuos los hombres que las mujeres?.-

La respuesta es si, lo son, y además por razones evolutivas. Los hombres aumentan su efeicacia reproductiva en cada coito, además la testosterona les impulsa hacia situaciones de riesgo, exploratorias y a buscar sexo ocasional, algo que está muy bien estudiado (sobre todo por David Buss y otros) y que se conoce y con el nombre de emparejamientos a corto plazo: la disponibilidad de mujeres para el corto plazo es siempre menor que la de los hombres. Las mujeres no obtienen las mismas ventajas que los hombres en los contactos ocasionales salvo la diversidad genética, es por eso que existen las infidelidades femeninas en todas las especies monógamas. Es posible afirmar que la monogamia contiene el peaje evolutivo de la infidelidad y de los celos.

Tambien hay ciertas evidencias de que los hombres homsexuales son más promiscuos que los hombres o mujeres heterosexuales y que las mujeres homosexuales. Sin embargo Pinker en este post promueve una idea diferente: los hombres son todos promiscuos incluso si son homosexuales, incluso existe una relación entre el digit ratio y la predicción de la promiscuidad (exposición fetal a la testosterona)

¿Es disadaptativa la promiscuidad?.-

Es posible afirmar que la promiscuidad no es necesariamente disadaptativa. Existen al menos dos tipos de promiscuidad: una hedonística (el poliamor) y otra impulsiva.

La promiscuidad impulsiva se ha estudiado sobre todo en los TLPs y relacionando el “sexo casual” y la promiscuidad (alto número de parejas) con este trastorno. Los resultados dan a entender que ambos estilos correlacionan con el TLP a pesar de que en él no solo la impulsividad sexual se encuentra presente en la mayor parte de los casos.

Tampoco existen estudios que correlacionen por sexos la supuesta disadaptación de la promiscuidad con la patologia mental, si bien la frecuencia del TLP es 4:1 veces superior en mujeres lo que permite pensar en que estos desórdenes de la personalidad pueden resultar mas disadaptativos genéricamente en las mujeres que en los hombres.

Hacia una definición operativa de la promiscuidad.-

La promiscuidad es una rasgo de personalidad que por sí mismo no es necesariamente disadaptativo y puede coexistir con personalidades bien adaptadas e incluso con altos rendimientos, si bien en algun tramo de su recorrido se solapa con bajos perfiles de funcionamiento psicológico y social, más concretamente del TLP.

De manera que no tenemos más remedio que indagar hasta que punto la promiscuidad interfiere en la adaptación normal de una persona. Pensamos que este rasgo es además un rasgo continuo que sigue una sucesiones continua (parejas/año) de números (2, 3, 6, 8) o secuencias en los que no es posible encontrar puntos de corte entre la normalidad y la patología y donde el sujeto puede combinarla con la monogamia e incluso con la castidad.

En las mujeres el rasgo es más disadaptativo que en los hombres por la misma razón que la depresión es mas disadaptativa en los hombres que en las mujeres, razones evolutivas. Es posible afrimar que con independencia del número de parejas, frecuencia, permuta o sexo casual, existe promiscuidad cuando:

  • Existe una impredictibilidad en las relaciones a largo plazo y el individuo es incapaz de mantener una relación, incluso cuando esta relación es beneficiosa para él.
  • Las relaciones suelen romperse a causa de la interferencia de otras relaciones.
  • La conducta sexual interfiere en el funcionamiento general del sujeto, en forma de preocupaciones obsesivas o victimización.
  • Existen conductas de riesgo que llevan al menos a embarazos no deseados o enfermedades de transmision sexual y de repetición, pareciera como si el individuo no aprendiera de sus errores y donde el corto plazo se impone siempre al largo plazo.
  • No existe una relación hedónica con la actividad sexual sino culpabilización y/o victimización. Las relaciones suelen ser tormentosas, intensamente emotivas o aniquiladoras.

En el próximo post veremos más de cerca como la conducta promiscua se solapa con todas las patologias mentales en una especie de sopa genética común a través del estudio de una familia real con patología psiquiátrica y a propósito de una paciente de 31 años afecta de un TLP.

Bibliografía.-

Sexual behavior in borderline personality: a review. Innov Clin Neurosci. 2011 Feb;8(2):14-8.

¿Es la anorexia mental una adaptación ?(y II)

No cabe duda de que el retraso de la pubertad junto con la supresión de la ovulación constituyen dos alternativas biológicamente estables de modos con los que las hembras se aseguran el control de sus nidadas y su inversión parental y que han sido descritas en multitud de especies.

De manera que es posible especular que la anorexia mental sea una estrategia relacionada con la reproducción. El estrés psíquico -o lo que consideramos como tal- podria ser un equivalente de los cambios arcaicos que en entorno ancestral dieron como resultado la posibilidad de modular la ovulación, la regla y el acceso a la reproducción. Más concretamente la ventaja evolutiva de la anorexia mental podria estar relacionada con la subfertilidad (Volland y Volland, 1989)

Es necesario pues hablar de la menarquia de las hembras humanas para recordar que aunque hoy las niñas suelen presentar su primera regla hacia los 12 años, esto no ha sido siempre asi, más concretamente sabemos que en el 1800 la primera regla era mucho mas tardía, observándose una tendencia a la estabilidad en la época actual. En el siguiente cuadro podemos observar las diferencias entre menarquia, numero de abortos e hijos que tiene usted en comparación con su abuela.

menarquiaEs imposible saber (pues no hay registros de ningun tipo) a qué edad tenian su primera regla las niñas en el Pleistoceno pero es posible inferir que la mayor precocidad en la menarquía de las niñas de hoy está relacionada con una mejor alimentación y unas mejores condiciones en la calidad de vida.

Y tampoco cabe ninguna duda de que esta mejoría de las condiciones de la calidad de vida supone un atraso en tener el primer hijo, un menor número total de hijos por mujer y una mayor cantidad de divorcios. Todo lo cual no explica pero correlaciona con la prevalencia de trastornos alimentarios.

En el post anterior señalaba la paradoja de que la conducta alimentaria restrictiva desafiaba la psicopatología en el sentido de que no podia considerarse una fobia, ni una obsesión-compulsión, ni una forma de suicidio, ni una psicosis o una neurosis vulgar y corriente sino una enfermedad en la que lo psíquico y lo físico se anudaban en una extraña combinación que recordaba en cierto modo a nuestra vieja conceptualización de las enfermedades psicosomáticas -por más que la anorexia mental recuerde más bien a una enfermedad puramente mental- debido a la imperturbabilidad y la resistencia del paciente a renunciar a sus prácticas restrictivas por encima de cualquier consideración bienintencionada. O que aun contando con la voluntad decidida del paciente resulte tan dificil recuperar el peso perdido.

Y lo peor, no parece encontrarse ninguna razón para considerarla una adaptación dado que es profundamente perturbadora y aun letal para quien la sufre. ¿Qué ventajas podria aportar la anorexia a quien la sufriera?.

Lo cierto es que no es necesario encontrar hoy (causa próxima) esas ventajas para que un trastorno mental tenga una base evolutiva (causa remota), pues siendo cierto que el que padece la enfermedad se encuentra menoscabado en su rendimiento y en su salud, no hay ninguna prueba de que los genes responsables de su enfermedad -a su vez- no resulten provechosos en otro lugar. Siendo como es la anorexia mental un trastorno heredable (56-76%) es posible sospechar que si bien resulta inadaptada la conducta anorexica , estos genes “anoréxicos” pueden representar alguna ventaja para algunos de sus portadores.

Veamos algunos de los sintomas anoréxicos y de sus condiciones relacionales:

  • la anorexia supone un retraso en la edad reproductiva y una esterilidad factual.
  • La inanición correlaciona con un sensorio despierto y con la hiperactividad.
  • la anorexia se combina con rasgos de hiperresponsabilidad, perfeccionismo, altas autoexigencias y baja autoestima.
  • la anorexia está relacionada con la ansiedad social y el miedo a la exclusión social.
  • las relaciones de la anoréxica con su madre han sido estudiadas hasta la saciedad, constatándose una relación de intensa rivalidad con descalificaciones y victimización, cuando no de negligencia o de abandono emocional.
  • Las familias de las anoréxicas presentan una tendencia hacia la ocultación de sus conflictos evocando una imagen de cohesión familiar que se enreda con relaciones viscosas tendentes a la negación.

Al menos en un grupo determinado de pacientes es posible establecer que la anorexia forma parte de una interacción continua y viciada de rivalidad. No me refiero a una forma de rivalidad sexual, sino de una forma de rivalidad que tiende a ocupar espacios de poder inexistentes. Así se han descrito multitud de familias con padres ausentes, o padres de escaso atractivo e involucración con la familia, sin embargo esta variable no me parece demasiado específica de la anorexia mental. Es común en la anorexia que la madre ostente un mayor rango que el padre lo que puede inducir a la niña a aliarse con el padre supliendo su función o bien a establecer alianzas transgeneracionales, donde el síntoma preserve de una forma u otra la estabilidad familiar (Haley 1963).

Frecuentemente la anoréxica hiperesponsable asume voluntariamente la función paterna de la propia madre, otra de las posibilidades en las que es posible observar un conflicto agonístico, la ruptura de la relación asimétrica es desplazada por una relación entre iguales donde la niña frecuentemente asume el rol de conciencia social de la madre. La implicación clínica que tiene la aceptación de la anterior premisa es que las interpretaciones terapéuticas deben ser no agonísticas, implicando si es necesario un lenguaje de madre-niño o en clave paradojal (Selvini-Palazzoli et alt 1986).

De Giacomo ha sugerido como forma terapéutica un mes de vacaciones entre la hija y el padre. Según este autor la intimidad entre la niña y su padre es necesaria para elevar la autoestima de la paciente, la variable critica de una terapia, incluso más allá de la ganancia de peso. Es evidente que en todas las pacientes donde sus programas de yielding (rendición) se han activado es predecible encontrar bajos índices de autoestima tal y como describí en este post sobre “A prueba de fallos”. Sin embargo es necesario señalar que en ocasiones el índice más bajo de autoestima no se encuentra en la paciente identificada sino en algunos de sus padres.

Personalmente creo que para rescatar a estas niñas de la parentización a la que se ven sometidas por la negligencia o insuficiencia paternas, no basta con utilizar el recurso de mantenerla a solas con el padre, ya que este puede ser quizá aun más negligente que la propia madre y obligar a la niña a una doble parentización (*). El lugar desde el que es posible esperar una ventaja terapéutica para la anoréxica es aquel donde ambas -hija y madre- tengan la oportunidad de reencontrar una estrategia donde no haya vencedores ni vencidos, es decir escapar del conflicto agonístico.

Charles Lasègue fue un psiquiatra francés que en 1876 describió por primera vez la anorexia nerviosa. Si traigo aqui su memoria es para recordar una de sus múltiples y más interesantes -para mi gusto -observaciones sobre la anorexia mental. Se trata de una observación que llevó a cabo en una de las multiples asonadas que tuvieron lugar en el Pairs post revolucionario, un periodo de intensa inestabilidad que llevó a la villa a una situación de sitio. Y de carestía y hambrunas especialmente para los Hospitales.

Fue precisamente en uno de esos sitios cuando Lasègue observó que los pabellones de anoréxicas tenian menos bajas que el resto de pabellones. Concluyó que las anoréxicas resistían mejor la inanición que el resto de personas asiladas.

Lo que nos lleva a la siguiente consideración. ¿Qué papel evolutivo han tenido las hambrunas en las adaptaciones de nuestro organismo? ¿Estas hambrunas afectaron del mismo modo a hombres y mujeres?

La comorbilidad entre anorexia humana e hiperactividad ha llevado a algunos investigadores a proponer una teoria evolucionista conocida como “huida de la hambruna” y que se caracterizaría por una combinación entre negación de las necesidades alimentarias, supresión del apetito, actividad incesante, aumento del autoconcepto, emaciación y amenorrea, es decir un sindrome compatible con lo que hoy entendemos como anorexia nerviosa y que Casper (Casper 2003) describió como “activity and restlesness drive” (modo actividad-inquietud).

Dicho módulo se dispararia a partir de una dieta hipocalórica (algo que se ha comprobado en ratas), lo que explicaría que muchas veces la anorexia comience tras una dieta restrictiva severa para adelgazar. En entornos ancestrales la ausencia de alimento debida a condiciones extremas de frio, o escasez seria la señal para ponerse en marcha, suprimir la ovulación y prepararse para buscar nuevos recursos.

De manera que la hipótesis de la subfertilidad y la hipótesis de la hambruna parecen complementarse la una a la otra y explicaría porque la inanición en los hombres no resulta tan ventajosa como en las mujeres a la vez que explicaría el por qué las mujeres resisten mejor la inanición que los hombres tal y como observó Lasègue.

Si añadimos a esto que hoy la delgadez se considera un elemento de estatus podremos entender mejor la razón por la que socialmente esta enfermedad recluta a las mas responsables (overdrive moral) de entre las muchachas al tiempo que pueden eludirse las consecuencias de la exclusión social, uno de los temores fundacionales de este perfil de mujeres.

Nota liminar.-

(*) Parentizar es una palabra que no encontrarás en castellano sino para describir algo que se encuentra entre paréntesis. En teoría de sistemas y más concretamente en terapia de familia, parentizar significa “situar a un miembro de la familia en el lugar que le correspondería a otro,usualmente a un adulto”. La forma más común de parentización es colocar a un hijo como “padre” o “madre”, debido a la ausencia o negligencia del progenitor concreto, pero tambien a un hijo como proveedor mientras el resto son explotadores o descuideros.

Bibliografía.-

Francisco Traver: Conflictos agonisticos madre-hijo (2004).

Volland F, Volland R: Evolutionary biology and psychiatry: The case of anorexia nervosa. Ethology and sociobiology 1989, 10. 223-240.

PRICE J.S: (1967) “The dominance hierarchy and the evolution of mental illness”. The Lancet, 1967 II,243-246

Casper R: The drive for activity and restlesness in anorexia nervosa. Pshicol rev 2003. 110:745-761

Elogio del engaño

magritte

¿Si usted tuviera un cáncer inoperable preferiría saber toda la verdad o quizá preferiría que su familia le diera falsas esperanzas o le engañara?

¿Si su mujer o marido le pusiera los cuernos preferiria saberlo o ignorarlo?

Lo políticamente correcto, es decir que al enfermo de cáncer hay que decirle la verdad, pues es precisamente a través de la verdad como el paciente podrá “luchar” mejor contra su enfermedad. Con respecto a la segunda opción hay una atmósfera social a favor de “la sinceridad” de las relaciones entre las parejas, de modo que es muy posible que en los dos casos se alcen muchas voces a favor de lo que en otro lugar llamé la sinceridad radical. La sinceridad se ha vuelto a poner de moda al menos en lo parejil.

Recientemente he tenido ocasión de asistir -en un corto periodo de tiempo- a dos pacientes que habian abandonado a sus esposas (o pareja de hecho en un caso) en dos momentos delicados, uno la abandonó al poco de habersele extirpado una mama a causa de un cáncer y el otro habia “tomado las de San Diego” al enterarse de que su mujer habia quedado embarazada por tercera vez. Lo interesante de estos dos casos es que ambos abandonos no se habian producido en el vacío sino que existía una tercera persona, naturalmente una mujer mas jóven, dispuesta y sana que sus “santas esposas”. Hasta aquí los hechos.

Lo interesante de estos dos casos -vulgares por otra parte y dónde es posible reconocer los motivos profundos que les habian llevado a tal abandono- fueron los argumentos esgrimidos. Son estos:

  • La tercera persona en cuestión no habia tenido nada que ver en el abandono según su declaración.
  • El abandono se habia producido por faltar el amor. Y esta falta de amor no tenia ninguna explicación racional, simplemente se había producido asi, de golpe, de la noche a la mañana sin que mediara conflicto alguno.
  • El abandono era una muestra de sinceridad radical: simplemente el abandonador creía que estaba operando de un modo honesto al no disimular o fingir un interés que ya no existía.

Más curiosa aun, es la respuesta que algunos profesionales me dieron ante este dilema tan humano, más que humano.

La mayoría se adhirieron a la consigna radical: si una persona ha dejado de amar a su pareja lo mejor es romper y cuanto antes mejor. Casi todos estuvieron de acuerdo en que el abandono era mejor que el engaño y que era un acto de nobleza el optar por esta opción a pesar de valorar la extrema vulnerabilidad de ambas mujeres cuando fueron abandonadas.

Era para ellas el peor momento, y sin embargo hubo una mayoria aplastante (más aplastante entre las mujeres jóvenes) en el sentido de poner por delante la sinceridad del abandonador a la vulnerabilidad de la víctima. O quizá estaban emitiendo un juicio sobre la infidelidad.

Y apelaron al sentido moral de los perpetradores. Y es de moral precisamente de lo que va este post. Mas concretamente hablaré de un mode de conciencia que ya tiene nombre en inglés: se llama overdrive (sobrecarga) moral. Precisamente de este tema hablé aqui en este post.

Para que el lector se haga una idea respecto a este tema del overdrive moral volveré a la metáfora del ordenador. Precisamente aqui hablé del mode “a prueba de fallos” diciendo que a veces el cerebro se guarda un as en la manga para hacer frente a situaciones de estrés. Consiste en no cargar todos los controladores -grandes consumidores de energía-, y con esta estrategia el cerebro se desprende del gasto excesivo cuando vienen malos tiempos y funciona a medio gas. Tambien dije en otra ocasión que la depresión representaba ese funcionamiento a medio gas donde, a cambio, se conserva la prueba de la realidad ( Price, 1994).

El otro mode de la mente humana descrito en este caso por O´Connor en 1999, es “la sobrecarga moral”. En este caso sucede lo contrario de lo que sucede en el mode “a prueba de fallos”. El individuo carga todos sus controladores cuando se enfrenta a un dilema o estrés de cualquier clase. Aparece de este modo exquisitamente racional y funcionando de un modo “cartesiano” o como se dice ahora en overshift.

Overshift significa impulsar hacia arriba un conflicto a fin de resolverlo del modo más racional posible, es decir a través de nuestro cerebro más moderno: la corteza cerebral. Aquellos que leyeron este post sobre la depresión de la Sra Turvey ya saben que en ocasiones una depresión se establece precisamente por haber desdeñado las opciones más racionales de resolución de un conflicto y empeñarse en “ganar” una confrontación cuya derrota es más que probable. El conflicto de la Sra Turvey fue descrito en términos de escaladas y desescaladas en un conflicto agonístico que la citada señora mantenia con su nuera y el “modo a prueba de fallos”, es el resultado de conflctos donde el perdedor no se da por vencido y no puede admitir su derrota. Hablamos precisamente alli de que la “sumisión voluntaria” era la solución correcta a un problema de rivalidad con resultados de perdida de todas las opciones.

De manera que en este caso nos fue posible observar como las emociones (la rabia, la envidia, los celos o el orgullo) impidieron la desescalada en el nivel racional.

Una de las prestaciones más racionales de nuestra mente es el criterio moral, es decir la capacidad de los humanos para formarnos patrones adaptativos acerca de lo que es bueno y malo, conveniente o inadmisible y que generalmente viene determinado por el medio cultural. Es el grupo el que presiona para que el individuo se adapte a lo colectivo y es el grupo el que impone una moral determinada a sus participantes muchas veces cargada de contradicciones.

El homicidio es por ejemplo una conducta intolerable en una comunidad, no porque sea inmoral por sí mismo sino porque provoca desgracias encadenadas y aun mayores en el seno de la convivencia de esa comunidad, por ejemplo a través de venganzas y aflicciones que puedes atravesar mas de una generación. De manera que aunque puede ser entendido o explicado en clave individual y egoísta todo homicido es profundamente perturbador para el grupo. Cabria decir que el homicidio rompe la cohesión intragrupal, algo que en entornos ancestrales resultó clave para sobrevivir.

De manera que el sentimiento moral evolucionó desde la necesidad de los grupos de detectar, prohibir y sancionar las conductas egoístas y tramposas de sus miembros concretos. La moral en este sentido evolucionó a través de la selección grupal y no individual, pues la moral siempre es un obstáculo para el placer o el deseo del individuo, solo es beneficiosa para el grupo, pero nunca para el individuo (Aqui hay un post donde hablo precisamente de la selección grupal).

Pero para nuestros interés vamosa recordar esta idea:

El modo en que un rasgo localmente desventajoso pueda expandirse a toda la población es que sea ventajoso a un nivel evolutivo superior, es lo que ocurre con el altruismo: a nivel intergrupal, los grupos altruistas tienen ventaja sobre los no altruistas porque su capacidad reproductiva es mayor.

Volvamos ahora al caso del abandonador de su pareja embarazada o al abandonador de la paciente con cáncer y planteémonos la siguiente pregunta: ¿Es moral o inmoral la conducta del paciente?

Para unos es moral porque sigue su propio deseo y es por tanto “auténtica”, “valiente” y “honesta”. Para otros es inmoral porque abandona a su esposa de repente e indefensa, sin darle tiempo a elaborar una conclusión o planificar una estrategia de retención de su pareja, la abandona a su suerte en el momento es que sus recursos psicológicos no se encuentran del todo disponibles. Es una conducta “cobarde” y reprobable.

En realidad tanto unos como otros están persuadidos de que la moral es un órgano del cerebro, simplemente creen que hay personas morales e inmorales y no caen en la cuenta de que la moral es algo impuesto, algo que nos viene de fuera. Con ello no quiero decir que las personas no nos distingamos unos de otros por la calidad de nuestros preceptos morales, pero en cualquier caso no hay personas morales y personas degeneradas sino personas que se han adaptado a una estrategia egoísta o altruista en función de sus preferencias, sus habilidades y su capacidad o no de identificarse con unas normas y no con otras, incluso hoy se habla de personas que son capaces de practicar el poliamor mientras que otras son fuertemente monógamas y posesivas. Cada uno es tan moral o tan inmoral como sus rasgos de personalidad le permiten y algunos son tan morales que son capaces de anteponer el ídolo mamífero de un amor que se contrapone a otro o la “autenticidad” (ser fiel a uno mismo) por delante del “no dañarás”.

En realidad ser auténtico u “honesto consigo mismo” es una abstracción bastante reciente y que no tiene parangón evolutivo ni circuito neurobiologico que lo regule. No hay que fiarlo todo a la autoconciencia, ese registro tan sobornable y mucho menos cuando uno está en overdrive moral y se le plantea un dilema donde va a ganar una pareja mas atractiva que la que ya tiene. Dicho de otra manera, las personas más perfeccionistas son paradójicamente las que pueden cometer estos errores poniendo por delante de forma egocéntrica una pasión moral (la autenticidad) o una emoción racionalizada (“ya no la quiero o yo quiero a otra”)  del criterio del daño-causado-a-otro que es precisamente el único criterio que puede servirnos de guía en nuestras relaciones interpersonales.

Estoy convencido de que si mi paciente hubiera sido capaz de engañar a su mujer (serle infiel) no hubiera necesitado engañarse a sí mismo con todos esos constructos hipermoralistas y se hubieran por tanto minimizado los daños.

Ser algo “inmoral” o discontinuamente inmoral es la solución para no ser del todo inmoral.

Si tienes que obedecer en tu vida alguna instancia moral, recuerda esta máxima de los médicos “Primum non nocere”.

Y una nota liminar.-

Lo que sí sabemos es que los excesos de autoestima y los idealismos morales proporcionan no pocos pretextos para ejercer de “psicópatas” u “obsesivos”, precisamente los valores con los que más nos identificamos y en los que educamos a nuestros hijos.

La teoría de la navaja suiza

navaja suizaTooby y Cosmides en 1992 plantearon la muy criticada “teoría de la navaja suiza” que anteriormente ya habia sido formulada por Fodor (1986) con el nombre de teoria de la “modularidad de la mente”. Para ellos la mente habria emergido evolutivamente a través de módulos especializados en la resolución de problemas. La mente seria algo más parecido a una navaja suiza que a un artefacto unitario para descorchar botellas o una navaja de Albacete.

Naturalmente esta idea se opone a ciertos dogmas constructivistas que vienen a decir que la actividad mental está ampliamente distribuida en el cerebro y ha sido criticada por parecerse de forma siniestra a la desacreditada frenología de Franz Joseph Gall.

Aqui hay una buena critica a la teoria modular. Cada vez de un modo más intenso ciertos autores como Laland, Brown, Richardson y Bolhuis –en un articulo aparecido en PLOS Biology- proponen una refundación de la psicología evolucionista que redefina al menos estos parametros: 1) El ambiente de la adaptación evolutiva 2) Gradualismo, 2) Universalismo y precisamente el caso que nos ocupa: 4) Modularidad.

La teoria modular sin embargo tiene muchas fortalezas segun lo que sabemos hoy aun después de aceptar el propósito general que guia cualquiera de nuestras conductas y que involucra a todo el cerebro: Segun esta hipótesis, la mente estaría constituida por un conjunto de módulos especializados, sistemas funcionales, memorias diversas o inteligencias múltiples. Cada módulo es específico y especializado en un tipo de proceso o actividad. Así serían diferentes los módulos o sistemas responsables de las percepciones, la orientación en el espacio, el lenguaje, la interacción con otras personas en las relaciones sociales y habrian evolucionado independientemente. Parece razonable admitir que a lo largo del proceso evolutivo, han surgido y conformado estructuras cognitivas especializadas en el manejo y resolución de problemas en ámbitos o dominios muy distintos: el mundo físico y el mundo social. La realidad física plantea unas exigencias y presenta unas propiedades muy distintas a las del mundo interpersonal.

Sin embargo  los módulos que proponen los psicólogos evolucionistas (Barkow, Cosmides y Tooby, 1992) son distintos de los que se plantean en la teoría de las Inteligencias múltiples de Gardner (2001). Pero tambien distintos a los que propugnan Mc Lean con su teoria del cerebro triuno o Jaynes con su aun más exótica teoria del bipartidismo cerebral.

Los sistemas modulares son “estúpidos” pero sobre ellos sabemos mucho; los sistemas centrales son “listos” pero de ellos tenemos poca evidencia científica. Sí sabemos que unos y otros presentan unos rasgos casi opuestos. Los modulares están biológicamente realizados en estructuras cerebrales muy diferenciadas; están innatamente programados; funcionan con más rapidez; procesan la información de forma encapsulada y cerrada a las informaciones de otros módulos. Los sistemas centrales, por el contrario, tienen una base neuronal muy distribuida en el cerebro que resulta muy difícil, imposible, afirmaba Fodor, de identificar; están más abierto a los aprendizajes; operan lentamente; al no estar encapsulados reciben información de módulos diversos; integran información procedente del mundo exterior con la información registrada en las memorias del individuo. (Garcia Garcia 2001).

Más evidencias sobre este asunto vienen de la mano de Baron-Cohen y su teoria del cerebro masculino extremo y que vendria a reconocer la existencia de dos talentos que habrian evolucionado independientemente: el talento para la sistematización (masculino y autista) y el talento para la empatía (femenino).

Badcock y Crespi por su parte amplian la teoria de Baron-Cohen y especulan con que el cerebro femenino extremo estaria relacionado con la esquizotipia. En este sentido se apoyan en los siguientes datos a través de su teoria del espectro:

  • La coexistencia entre autismo y esquizofrenia es muy rara y parecen representar extremos de un mismo espectro de talentos que conllevan a su vez patologías.
  • El autismo es mas frecuente en niños que en niñas y es más grave cuando aparece en niñas.
  • La esquizofrenia y las psicosis en general son igualmente frecuentes en hombres y mujeres, pero son mucho más graves en hombres, aparecen antes y comprometen la reproducción de un modo mas intenso en los varones.
  • Los hombres puntuan más alto en todos los cuestionarios en rasgos autistas. Mientras las mujeres puntuan mas alto en items relacionados con la esquizotipia y creencias irracionales.

Badcock y Crespi proponen sustituir el cocnepto empatía por el concepto mentalismo. Para ellos ,”el hipermentalismo” seria un modulo cerebral destinado a construir totalidades y relaciones entre las cosas prescindiendo de los detalles, la mentalización representaria el pensamiento psicotico con su maxima: “soy el centro de todo y Todo se refiere a mi”.

Lo que parece indicar que existiría un cerebro modular que resuelve problemas fisicos (cómo funciona) y un cerebro central que se ocupa de las relaciones entre las cosas (cómo es) y que es en definitiva interpersonal o social.

En la siguiente figura podemos ver el continuo del que hablan Badcock y Crespi rellenado por mi y en relación con las patologías más frecuentes.

curva

Autismo, psicosis y las dos culturas , es una revisión reciente de Jiro Tanaka (2012)

Bibliografia.-

GARCIA GARCIA, E. (2001). Mente y cerebro. Madrid: Síntesis.

FODOR, J. (1986): La modularidad de la mente. Madrid: Morata.

COSMIDES, L. y TOOBY, J. (1994): Origins of domain specificity: The evolution of functional organization. En L. Hirschfeld y S. Gelman: Mapping the Mind: Domain Specificity in Cognition and Culture. Cambridge: Cambridge Uni. Press.

GARDNER H. (2002). Inteligencias múltiples. Investigación y Ciencia.

El cerebro colectivo

opti

No cabe duda de que hay datos que nos permiten ser optimistas con el futuro, de esta opinión son Matt Ridley (El optimista racional) y tambien Steven Pinker quien recientemente ha escrito -”Los angeles que llevamos dentro”- todo un tratado para hacernos llegar los datos que objetivan que -a pesar de las apariencias y de las creencias mas o menos compartidas por la población- que vivimos en un mundo cada vez menos violento, mas cómodo, más seguro y mucho mejor que el que habitaban nuestros abuelos.

angeles

Matt Ridley es un biólogo británico, escritor, divulgador y conferenciante de ciencia y ya conocido en este blog desde que colgué su teoria de la Reina roja.

Lo que se plantea Ridley en la conferencia que tuvo lugar en “La ciudad de las ideas”en Puebla (Mexico) es si este desarrollo de progreso será o no será sostenible. Y para averiguar cómo será ese futuro lo mejor es ver como ha evolucionado este progreso desde el pasado hasta ahora. ¿Qué hemos hecho los hombres para conseguir este desarrollo del que disfrutamos?¿Cómo es posible que las cosas sean más baratas alli donde vive mucha gente que alli donde se vive aislado?¿Cómo es posible que siendo tantas personas cada vez haya menos crimenes y el medio ambiente se encuentre mejor conservado? ¿Cómo es posible que siendo cada vez más habitantes en el planeta vivamos más años y con mejor salud?

Y estoy oyendo a los disidentes. Dirán que eso es verdad en occidente, en el mundo opulento pero que deja de ser verdad en el resto. Es cierto, pero tal cosa no desmiente la tendencia anterior y no indica más que una cuestión: la distinta velocidad de avance hacia una vida mejor. En realidad existen zonas en el mundo muy deprivadas, del mismo modo que Europa lo estuvo durante la guerra de los cien años o a través de las sucesivas pestes que diezmaron su población, por no hablar del desastre de las dos guerras mundiales o de la bomba de Hiroshima en Japón.

Hay distintas velocidades, pero genéricamente es posible afirmar que el mundo mejora y que es posible esperar más mejoras en un futuro inmediato.

Y sucede por una cuestión: nuestro cerebro se expande a pesar de que no aumenta de tamaño desde el Pleistoceno.

¿Cómo es posible que el cerebro humano aumente sus prestaciones si sigue siendo el mismo?

Hay dos razones para ello, una estructural: la cultura humana y otra estratégica: la reproducción sexual.

sexual-non sexualObservese como la aparición de dos alelos ventajosos A y B tienen distintos destinos segun la reproducción sea sexual (arriba) o asexual (abajo). De la wiki.

La reproducción sexual es una innovación evolutiva que ha producido enormes beneficios a los organismos vivos: en lugar de proceder de un mismo linaje y de descartar asi los prototipos averiados o menos adaptados, la reproducción sexual integra genomas, los baraja y los diversifica exponencialmente a través de las generaciones, lo que redunda en que las habilidades de un individuo se encuentren diseminadas en una enorme población de genomas compartidos.

La otra razón es la cultura, ese almacén de posibilidades de ser y de hacer, ese lugar donde se posibilita el trueque y el compartir y especializar a cada cual en una habilidad distinta.

Esas son la razones por la que hemos prosperado tanto en nuestra especie, hemos sido capaces de operar como un cerebro colectivo (ya lo haciamos antes de Internet), pues siempre han sido necesarios múltiples talentos para terminar un producto cualquiera. Este teclado que tengo en mis manos no es el producto de una sola inteligencia sino de muchas colaboraciones e inteligencias trabajando secuencialmente.

El cerebro colectivo es lo que nos permitirá mantener en el futuro esta tendencia de progreso y bienestar, pero las claves se encuentran en el pasado de nuestra especie: la reproducción sexual y la matriz de una cultura que se transmite ex novo a cada individuo y nos permite compartir.

El mercado de las parejas: conflicto y precariedad

gunter von hagens (12)

Cada año la revista on-line edge.org organiza una encuesta entre personalidades de los más diversos mundos de la ciencia o la cultura a fin de plantear alguna pregunta genérica a sus colaboradores. Este año 2013 la pregunta ha sido acerca del miedo, algo asi como ¿qué le da a usted más miedo del futuro próximo? o ¿Qué deberia preocuparnos?

Aqui están las 154 respuestas que los distintos colaboradores han dado a esta pregunta de edge (en inglés).

De todas ellas he elegido esta respuesta de David Buss porque me parece que incide en otro de los grandes temas del emparejamiento en el futuro: me refiero tanto a la idea de la precariedad de recursos de valor como a ciertas maniobras relacionadas con la eugenesia y que terminan por precarizar aun más el mercado. Me refiero a la idea de eugenesia planteada tambien en la encuesta de edge sobre el futuro poblacional de China y cuya respuesta corrió a cargo de Geoffrey Miller.

La idea de Buss, es que gran parte de los conflictos sexuales que se plantean en las parejas, la violencia, los celos, el asesinato, el acoso, la infidelidad, pero también la soledad, el celibato no-electivo, la deprivación sexual o el divorcio proceden de la escasez. O dicho de otra manera el conflicto procede de la escasez de oportunidades sexuales y reproductivas, de la inadecuación de las parejas o por decirlo en sus propias palabras: la escasez de compañeros deseables y valiosos.

El propio Buss explica uno de sus conceptos evolucionistas más importantes, el valor de la pareja, algo que no gusta demasiado a la gente en general que rechaza el termino al hacerlo equivalente al de precio. Valor no es igual a precio pero incluso en terminos evolutivos la palabra “valor” no coincide con nuestra interpretación actual, valor se refiere al valor de fitness, se trata de un valor que se mide en puntos evolutivos no en logros sociales o economicos.

Usted puede vivir 100 años con buena salud, puede ser poseedor de un magnifico cerebro y haber tenido éxito en su vida profesional pero si no se reproduce, todas esos éxitos van a perderse en el limbo de los justos. El fitness es un concepto etológico de importancia capital pues combina la supervivencia con la reproducción, el fitness es por definición inclusivo, sin sobrevivir no hay reproducción pero sin reproducción la supervivencia es superflua.

Lo cierto es que el valor de pareja no se distribuye uniformemente. Contrariamente a los anhelos de igualdad, todas las personas simplemente no son equivalentes en la moneda de la calidad de pareja. Algunos son extremadamente valiosos, fértiles, saludables, sexualmente atractivos, ricos en recursos, agradables y capaces de brindar con generosidad sus prestaciones. En el otro extremo de la distribución están los menos afortunados, tal vez menos saludablse, con menos recursos materiales, o con rasgos de personalidad indeseables tales como la agresividad o la inestabilidad emocional que causan grandes perjuicios a las relaciones y a la calidad de vida. Por no hablar de enfermedades graves, invalidantes o enfermedades adictivas, tan frecuentes como el alcoholismo.

La competencia para atraer a los compañeros más deseables es feroz. Por lo tanto, los más valiosos son escasos en comparación con los muchos que les desean. Las personas que tienen un alto valor de pareja parecen además tener éxito en la atracción de los socios más deseables. En una puntuación informal que se llevó a cabo entre estadoadounidenses, los 9s y 10s se emparejan con otro 9s y 10s. Y con la disminución del valor de la 8s a los 1, las personas deben bajar su mirada de apareamiento proporcionalmente. De lo contrario se produce una mayor probabilidad de rechazo y angustia psicológica. “Lo que quiero me lo niegan y lo que no quiero me lo dan” , decimos nosotros en plan castizo.

Otra fuente de problemas en el mercado de apareamiento viene del engaño. Los estudios científicos de los perfiles en línea de citas revelan que los hombres y las mujeres tratan de aparentar más alto en el valor-puntuación de pareja de lo que realmente son en las dimensiones valoradas por el sexo opuesto. Los hombres exageran sus ingresos y estatus, y añadir un par de centímetros a su altura real es frecuente en algunos de ellos. Las mujeres aparentan pesar menos de lo que suelen pesar usualmente y no es raro que se pongan a dieta o recurran a la cirugía cuando “van de caza”. Ambos muestran fotografías representativas de sí mismos falsas, tomadas a veces muchos años antes. Los hombres y las mujeres engañan con el fin de atraer a su pareja en el límite exterior de su rango de valores., en el mercado de apareamiento muchos piensan que puntuan más alto de lo que realmente merecen para el otro sexo.

A pesar de los valientes esfuerzos, los intentos de los hombres para aumentar su valor de mercado en los ojos de las mujeres no siempre funcionan. Muchos fracasan. La ansiedad ante una cita puede paralizar a hombres osados en otros contextos. Algunos hombres rechazados pueden llegar a acumular rencor u hostilidad hacia las mujeres cuando han sido sometidos a sucesivas rechazos. Como Jim Morrison de ‘The Doors’ dijo una vez, “las mujeres parecen malas (perversas) cuando no eres deseado”.

Las dificultades de acoplamiento no terminan tampoco en aquellos lo suficientemente exitosos para atraer a una pareja. Pues existen o pueden existir discrepancias en el valor comparativo dle valor del compañero y abrir una caja de Pandora de los problemas. Un desafío omnipresente en las relaciones amorosas se deriva de valor de discrepancia comparativa del valor de la pareja; algo que puede suceder por desplome del valor o por  un miembro asciende más rápidamente que el otrol. Por ejemplo,la retención de Jennifer Aniston a Brad Pitt demostró ser débil. Un sin fin de cazadores furtivos pretenden atraer al socio de mayor valor, las mismas que generaron inicialmente pequeñas cuñas: “No es lo suficientemente bueno para ti”, “Ella no te tratan bien”, “Te mereces a alguien mejor … como yo”. Empíricamente, el socio compañero de valor más alto es más susceptible a la infidelidad sexual, la infidelidad emocional, y la defección absoluta.

El socio de menor valor lucha con fuerza para evitar la infidelidad y la ruptura. Utilizan tácticas que van desde la vigilancia, el control, el sabotaje o la violencia. Maltrato en la pareja, detestable como es, tiene una lógica funcional inquietante. Dado que la autoestima es, en parte, una adaptación psicológica diseñada para señalizar el propio valor como pareja puede socavarse y de hecho se socava por parte del miembro con una autoestima mas baja y que obligan al otro a desescalar en su autoconcepto. El abuso físico y psicológico previsible se dirije a causar daños a autoestima de la victima, lo que logra disminuir la discrepancia percibida entre ella y el valor de su compañero, y explica que a veces la victima permanezca con su abusador.

Las que tienen éxito en romper y abandonar a su pareja a veces son acosadas por los ex-socios por lo general los hombres que saben o intuyen que nunca más serán capaces de atraer a una mujer tan valiosa como la que ellos han perdido. Los estudios que he realizado en colaboración con el Dr. Joshua Duntley revelan que hasta un 60% de mujeres y un 40% de los hombres han sido víctimas de acoso. Muchos acosadores son sostenidos por la falsa creencia de que sus víctimas realmente los aman, pero que aun no lo saben o aceptan. El acecho, al igual que la violencia de pareja, también tiene una lógica funcional desconcertante. A veces funciona para atraer a la mujer de vuelta.

No hay una solución fácil para la gran escasez de parejas deseables. En el mundo no democrático del apareamiento, mucho éxito, inevitablemente, se presenta como una pérdida segura para los rivales. Cada ser humano concibe que puede ser engañado  Pues cazadores furtivos siempre estarán listos para saltar. Los placeres de la tentación sexual vienen en el aquí y ahora. Los costos de la infidelidad se encuentran en un futuro lejano e incierto.

La solución no puede ser otra sino adquirir una mayor conciencia del valor del compañero algo que con toda probabilidad nos dará las herramientas para reducir los productos más siniestros de las guerras del apareamiento.

El articulo de David Buss publicado en edge y del cual este post es una traducción/interpretación libre.

¿Hay alguna relación entre la proliferación de armas y la depresión?

The-Red-Queen-9780060556570

“Los seres humanos se cambian a sí mismos a través de la tecnología.” ~ Jaron Lanier

No cabe ninguna duda de que nosotros los sapiens venimos de serie muy mal dotados desde el punto de vista armamentístico, carecemos de las garras de un tigre, ni de los dientes de un león, carecemos de cuernos como los ciervos, ni de venenos para espantar a nuestros depredadores, nuestro tamaño no es para asustar a nadie y nuestro armamento de “retirada” tampoco es demasiado sofisticado: no tenemos una velocidad de carrera suficiente para correr delante de un puma, ni sabemos nadar demasiado bien ni por supuesto volar.

¿Cómo nos las apañamos para sobrevivir en entornos de sabána abierta en tiempos ancestrales?

Algunos autores como Robert Linden (Linden 2010) han llamado la atención de que son precisamente esos hándicaps los que nos llevaron por el camino de la hominización. La historia evolutiva de la hominización es la historia de las compensaciones que llevó a cabo nuestro cerebro para sobrevivir en entornos hostiles en los que anduvimos durante eones de tiempo.

Y lo que encontró fue la inteligencia. Sobrevivimos porque fuimos más inteligentes que nuestros adversarios y es por eso por lo que ya un antecesor nuestro “el homo habilis” inventó las herramientas.

Es verdad que ya algunos animales son capaces de utilizar ciertas herramientas (que tienen a mano) para alcanzar alimentos o extraerlos de alguno lugar inaccesible, pero no son capaces de fabricarlas; no cabe duda de que fue nuestro phylum, el de los homínidos quien encontró una mayor sofistificación y talento para construir artefactos destinados a dos cuestiones: la ornamentación y la caza.

Pero ahora vienen las malas noticias.

Tal y como cuentan Dawkins y Krebs en un artículo de 1979, los armamentos (las defensas) entre las distintas y dentro de la misma especie coevolucionan. El ejemplo más claro de esta cuestión es la relación que existe entre el uso de antibioticos y las defensas que usan los microorganismos para defenderse de ellos. Se trata de una verdadera carrera armamentistica, donde la velocidad de invención por parte nuestra ha de llevar cierta ventaja sobre las adaptaciones de las bacterias si no queremos morirnos de una simple neumonia. Tambien la velocidad de carrera de las gacelas evolucionó con la velocidad de sus depredadores naturales siguiendo lo que Dawkins y Krebs han llamado el principio de vida-cena. Uno corre para salvar su vida (la gacela) y el otro para cenar, de donde puede deducirse que habrá siempre una cierta ventaja en la carrera libre a favor de la gacela. El guepardo tendrá que utilizar otras estrategias como usualmente lleva a cabo: el acecho.

Todos hemos pues de correr como nos enseñó la reina Roja (Ridley, 1993) de “Alicia en el pais de las maravillas”

Pero la invención de las armas, flechas, lanzas, dardos, proyectiles, etc, tiene una segunda lectura: facilita el homicidio, la guerra y cosas asi.

Y lo facilita porque es muy poco probable que un hombre pueda matar a otro usando solo su “armamento natural”. No puede hacerlo a mordiscos, patadas, o puñetazos, a poco que el rival se defienda. Dicho de otra manera: procedemos de una especie poco dotada para la lucha (aunque muy irascible) que por consiguiente no desarrolló los suficientes mecanismos inhibitorios a fin de no masacrar a sus victimas, como si desarrolaron otras especies.

Significa que en cualquier animal: el armamento disponible y los mecanismo inhibitorios de la agresividad coevolucionaron. Y esta es la razón por la que en las confrontaciones agonísticas entre animales no suele haber muertos (aunque si vencedores y vencidos). Dicho de otro modo la selección natural favoreció la implementación de rituales que venian a sustituir al fatal desenlace.

Del ritual hablé precisamente aqui: se trata de una conducta que comunica una señal de sumisión por parte del vencido y otro de triunfo por parte del vencedor y que de alguna manera desactiva la agresión del vencedor y que la “sangre llegue al rio”. El vencedor se da por satisfecho con las muestras de sumisión o huida del vencido que esperará una nueva oportunidad. En la naturaleza son muy poco frecuentes las confrontaciones a muerte.

¿Pero es asi en los humanos?

Lo curioso es que nosotros los humanos hemos cortocircuitado los rituales que mantenian el statu quo de vencedores y vencidos al introducir la variable critica de la tecnología.

Naturalmente no es lo mismo apretar el gatillo de una ametralladora y matar a distancia a decenas de personas que hacerlo “a mano” con cuchillo o espada. Y no es lo mismo porque el cerebro no computa los disparos como asesinatos sino como una especie de videojuego donde se matan marcianitos, algo relativo a lo imaginario. La tecnología armamentistica que hemos inventado desde el puñal hasta el misil tiene una contrapartida: la lucha ha dejado de ser algo que recluta emociones distintas y variadas a convertirse en algo impersonal. Matar hoy es muy fácil y no involucra al individuo en toda su dimensión humana que podria convocar ciertos controladores contra la agresión.

Dicho de otro modo: la carrera tecnológica que construye armas (una carrera rápida) no ha desarrollado paralelamente mecanismos inhibitorios (carrera lenta o evolución) para no usarlas o usarlas en tiempo y forma socialmente conveniente.

Lo mecanismos inhibitorios que hemos desarrollado en nuestra especie son fundamentalmente psicológicos y sociales, asi el autoncontrol, la compasión, el miedo a sufrir daños, el miedo al castigo o a la exclusión social, la empatia o la moral individual han venido a suplantar a los potentes rituales agonísticos que llevan a cabo los animales a fin de no causar o sufrir daños. Y es obvio que toda esta sofisticación psicológica o social por si misma es incapaz de inhibir o detener la agresividad de ciertos individuos.

Y no es probable que la carrera de las adaptaciones iguale a la carrera armamentistico-tecnológica de las cosas que podemos utilizar para hacer daño a nuestros semejantes, de modo que no tenemos más remedio que apelar al aprendizaje social (aprender ex novo) a obtener buenas razones para ser buenos y no dañar a los otros por más que tengamos buenas razones para odiarles.

Y es por eso que existe la depresión y es tan frecuente en nuestros entornos opulentos: se trata de una solución que minimiza los riesgos de la violencia.De tal modo que es posible predecir que a más proliferacion de armamentos y tecnologías para inflingir daños son de esperar mas depresiones entre nuestros conciudadanos.

Pero para entender mejor esta relación, los lectores tendrán que esperar al proximo post donde hablaré de un constructo utilizado por John Price (Price 1994) que llamó “Modo a prueba de fallos”. Se trataria de un patrón preformado en nuestro cerebro a fin de minimizar los efectos de las derrotas en confrontaciones agonisticas y cuya función seria la de señalar en los derrotados una especie de “muerte ritual” -similar a las que muestran los animales que son derrotados en una confrontación- aunque salvando la autoestima personal y eludiendo la concienciación de la derrota.

Pues en realidad el derrotado no se siente derrotado sino enfermo o incapacitado. La enfermedad es el equivalente de una derrota ritual y suprime al mismo tiempo la agresividad.

Bibliografía.-

Price, JS, Sloman, L., Gardner, R., Gilbert, P. & Rohde, P. (1994) La hipótesis de la competencia social de la depresión. British Journal of Psychiatry, 164, 309-135.

Robert Linden : “El cerebro accidental. Paidos. Barcelona 2010.

Matt Ridley: The red queen: sex an the evolution of human nature. Penguin.1993.

Los hallazgos del 2012 (y II)

men

Paul Rozin y Jonathan Haidt han sido para mi sendos descubrimientos en el 2012. Llegué a ellos a través de mis investigaciones sobre el asco y gracias a esta web de mi compañero @pitiklinov (Jorge Malo). Descubri que tanto Rozin como Haidt habian abordado el tema de la “repugnancia moral” desde una perspectiva evolucionista. Hablé aqui y aqui precisamente de las conceptualizaciones de ambos autores, al tiempo que perseguí algunos de sus libros para ampliar conocimientos, asi di con “The righteous mind” de Haidt y con la imprescindible «A perspective of Disgust» un articulo de culto que relaciona el asco con la aversión moral en una perspectiva realmente novedosa.

No podia faltar en este resumen de fin de año Roy Baumeister, cuya teorización acerca de la plasticidad erótica de la mujer me dejó boquiabierto cuando lo leí y me abrió los ojos a multitud de dilemas que se hallaban carentes de explicación hasta ese momento. De ahi pasé a su libro “Qué les pasa a los hombres” que no encontré para leerlo en español sino a través de un magnifico resumen que podeis ver aqui. Naturalmente el libro es muy controvertido pero aporta los suficientes datos para aclarar cuestiones que nos habian vendido de forma muy sesgada desde los mitos del feminismo y de cierta izquierda. El libro de Baumeister pone las cosas en su sitio, para mi hay una frase muy ilustrativa, cuando habla Baumeister de las aptitudes de hombres y mujeres y se plantea ¿por qué  las mujeres no tocan jazz?

Pues no tocan jazz no porque no puedan (las mujeres tienes las mismas aptitudes que los hombres) sino por una cuestión de actitud o motivación. Simplemente el jazz no les interesa.

Pero sin duda el mayor descubrimiento, aunque seguramente no es aun del todo una teoria completa es la idea de Baron-Cohen sobre el cerebro masculino extremo y su vinculación con el autismo. De esta interesante teoría -incompleta aun y polticamente incorrecta- hablé en este post sobre “La gran diferencia“. La hipótesis de Baron-Cohen -que ha sido continuada y prolongada por Badcock y Crespi- es que al autismo representaría la emergencia genética de un cerebro hipermascuiino desde el punto de vista cognitivo. Asi Cohen habla de dos talentos fundamentales que habrian sido seleccionados positivamente por la evolución porque ambos habrían dado frutos (ventajas) evolutivos: la capacidad para sistematizar (propia de los hombres) habría dado lugar a la emergencia de la tecnología, y al cómo funcionan las cosas, seria la madre de la ciencia y de la técnica. Por contra el cerebro femenino especializado en la empatía (que Badcock llama hipermentalismo) habria provocado una extension de las redes sociales y de “qué son las cosas”, sería la madre de la politica, del comercio, de la narrativa y de la sociabilidad.

En relación con esta teoria se han dado muchos pasos en la dirección de averiguar si ciertas enfermedades mentales pudieran estar relacionadas con este constructo de los cerebros masculino y femenino extremos. Aunque parece verdad que existe cierta relación entre el autismo y el cerebro masculino extremo (y ciertos dato epidemiológicos asi lo señalan), no sabemos que consecuencias tiene (de existir) un cerebro femenino extremo o cerebro F en la terminologia de Baron-Cohen.

Lo que si sabemos es que ciertas enfermedades mentales como los trastornos alimentarios (anorexia y bulimia) predominan más en mujeres que en hombres con una frecuencia estadísticamente significativa. Es posible que el cerebro femenino extremo se exprese a través de ciertos malestares de rivalidad intrasexual que hoy conocemos como anorexia y bulimia. Aqui en este post hablé de la hipótesis de Jennifer Bremser que cree que la anorexia mental seria el espejo femenino del autismo y representación del cerebro femenino extremo en cierta convivencia con el trastorno limite de la personalidad en quien también se ha descrito esta hiperempatia extrema y que es otro de los candidatos a ocupar ese cerebro F extremo.

Como recuerdo del 2012 me gustaría dejar aqui un post donde publiqué un aríiculo -para mi de culto- acerca de una hipótesis evolucionista de los trastornos alimentarios y del que es autor R. Abed.

Su concepto de competencia desbocada (runaway) es para mi un concepto sobre el que ando reflexionando ultimamente y sobre el que es posible que vuelva. ¿Por qué los humanos competimos hasta la muerte sin posibilidad de detenernos?

Esperaremos al próximo post.

Neurociencia-neurocultura os desea una feliz roscón de reyes!!

El detector de humos

humos

La teoria o hipótesis del detector de humos es un constructo teórico propuesto por Randolph Nesse (Nesse 2001) para explicar como funcionan nuestras alarmas neurobiológicas a fin de defendernos de ataques bien diversos, como tóxinas alimentarias, ataques de microorganismos, ataques de depredadores, peligros procedentes de fenómenos naturales y diversos siempre entendidos en clave ancestral. Lo interesante de este planteamiento es que aunque estas amenazas hayan desaparecido de nuestro entorno inmediato dichos detectores de humos siguen funcionando “como si” aquellos peligros se encontraran aun en nuestro medio ambiente y aún: funcionan siempre optimizando sus resultados, es decir “más vale que la alarma salte sin fundamento que salte demasiado tarde, tal y como conté en este post.

Vivimos pues alarmados.

Nombraré ahora algunas de las alarmas más conocidas, como la tos (que sirve para despejar nuestras vias respiratorias de cuerpos extraños), la fiebre que es una buena defensa contra las invasiones microbianas, la ferropenia (que tiene la misma función de defensa frente a infecciones), el vómito o las nauseas que nos defienden a nosotros o a los fetos de toxinas alimentarias, la fatiga que nos invita a no consumir energias en malos tiempos, el pánico que desata una reacción de huida, el estornudo que expulsa de las fosas nasales irritantes o tóxicos, etc.

Como el lector habrá observado las alarmas que acabo de nombrar tienen una característica especial: son  bastante toscas, si por toscas entendemos la gruesa forma en que se manfiestan. Son por asi decir domésticas, y todos las hemos experimentado alguna vez e incluso hemos ido al médico para suprimir algunos de sus efectos perniciosos. Efectivamente la tos es una adaptación pero tambien puede estar señalando una neumonía, el vómito lo es sin duda pero tambien puede ser el síntoma de una pancreatitis y la fiebre cuando se da en un niño pequeño nos obliga casi siempre a acudir alarmados a urgencias porque aunque la fiebre sea un mecanismo ancestral para defendernos de las infecciones, ella por sí misma puede provocar crisis epilépticas.

Dicho de otra manera el mecanismo (la alarma) que se enciende en nuestro organismo para defendernos de cualquier cosa puede devenir en un problema por sí mismo, si la fiebre es demasiado alta o prolongada, si la tos es demasiado intensa o el vomito demasiado profuso, ellos por si mismos pueden provocar o ser sintomas de enfermedades.

Pero nuestro sistema de defensa no termina en estos mecanismos toscos y macroscópicos sino que mas allá de eso se integran en un cluster psico-neuro-endocrino-inmunológico. Para conocer más sobre la jerarquización de las alarmas neurobiológicas dirijo al lector a este enlace donde podrá leer un articulo mio sobre este asunto. Francisco Traver: bulimia, somatización, conversión. O bien este post que es una versión resumida del articulo susodicho.

Suponga usted que esta plácidamente viendo su programa favorito y un ratón aparece en la habitación. ¿Cual será su reacción? Bueno, lo lógico (y más si es usted mujer) es que tenga una crisis de pánico y salga huyendo dando instrucciones a su marido para que busque la escoba. Nótese que la alarma activada es mental (psíquica) y la reacción es conductual y está destinada a huir del ratón. Una vez el ratón ha desaparecido o ha sido muerto por el valiente caballero que comparte sofá con usted, la alarma enmudece y usted ya no vuelve a tener miedo, aunque este miedo podrá ser activado la próxima vez, pues su cerebro guarda copia de la acción eferente.

Seria absurdo -ustedes estarán de acuerdo conmigo- en que en una situación asi usted tuviera diarrea, o tos, pues la diarrea o la tos en ese momento no le permitiria correr que es de lo que se trata cuando se huye de un depredador. tampoco seria de recibo que usted tuviera dolor en una pierna o una fatiga extraordinaria o se pusiera a estornudar. Existe una relación causal entre la amenaza y la alarma activada. En este caso el miedo pone en marcha la reacción de huida.

Pero las cosas no siempre funcionan asi, sino que en ocasiones al disparar una respuesta de pánico, el pánico se queda a vivir con nosotros. Es como si, nuestro cerebro no pudiera desprenderse de la alarma que se disparó sin depredador alguno y que ahora parece que se ha pasado de rosca saltando sin motivo. Esta es precisamente la frontera que existe entre las emociones adaptadas y la disadaptación que acaece en la patología. Tener una respuesta de pánico al tener como conterturlio un ratón es comprensible y supone una adaptación pero tener pánico cuando uno va por la calle sin peligro alguno que enfrentar es patológico, hablamos entonces de un trastorno por pánico.

Es como si la mente se hubiera reconfigurado de forma autónoma en torno al miedo y toda ella respondiera automáticamente en ausencia de amenaza alguna o bien que respondiera ante amenazas simbólicas. Un mecanismo seleccionado para evitar los peligros (el daño) se convierte a su vez en un problema.

Es por eso que algunos autores hablan de un sistema inmunitario conductual (Shaller y Duncan 2007) como equivalente de las alarmas que suenan en otros niveles de definición.

Un ejemplo de una alarma mas sutil, es el dolor llamado neuropatico. El dolor es mitad sensación y mitad emoción y en realidad se configura en el cerebro. No cabe duda de que tiene una enorme importancia adaptativa, no tanto para evitar los peligros sino para que una vez recibidos los daños el organismo tome algunas decisiones sobre su cuerpo a fin de evitar males mayores. El dolor provoca ciertas reacciones conductuales la mas importante de las cuales es la inmovilidad, ganar tiempo para que las cosas mejores y evitar daños peores. El problema es que puede haber dolor en ausencia de daño, del mismo modo que puede haber pánico en ausencia de amenaza o vómito en ausencia de tóxico.

En estos casos es posible especular que nuestro detector de humos se ha estropeado y es necesario reconfigurarlo a fin de que deje de sonar. ¿Pero como se las arregla nuestro detector de humos para saltar en ausencia de peligro?

Hablaremos en un proximo post de esta cuestión a propósito del extraño caso de la fibromialgia y su prima hermana: el sindrome de fatiga crónica.

Bibliografía.-

Nesse RM. The smoke detector principle – Natural selection and the regulation of defensive responses. Ann N Y Acad Sci 2001; 935: 75-85.