Acosadores: repensando la igualdad sexual

igualdadCuando yo andaba en edad escolar y más tarde en el instituto ya había acosadores, se trataba de los gallitos de pelea que existen en todas las aulas y en todos los entornos educativos. La diferencia con los de hoy es que entonces no habían chicas en clase y es por eso que los acosadores nos acosaban a los demás chicos, a la buena gente por así decir, a los que cumplíamos las reglas y no nos metíamos con nadie.

Y además en aquel entorno había una serie de reglas no escritas que se cumplían a rajatabla, cuando alguien maltrataba a otro niño habia siempre un fuerte protector que nos salvaba y que solia decir:

- ¿Por qué no te metes conmigo, valiente?

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Dos padres mejor que uno

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Recientemente se ha abierto uno de los melones más controvertidos de la neurociencia social. Una controversia que no es ajena a la normalización de gays y lesbianas y que aun tenemos presente en las manifestaciones de la sociedad francesa, muy dividida en este tema ,tanto que incluso parecían españoles y no franceses pues los franceses al menos tienen un himno nacional con letra.

Lo cierto es que el matrimonio homosexual despierta toda clase de demonios allá y aquí, alzándose voces que claman contra la unión “contranatura” de individuos del mismo sexo. Y que tiene ciertamente muchísimos oponentes, que suelen refugiarse en esta idea: “Ahora quieren casarse y luego querrán adoptar” o los que optan por la disputa semántica y proclaman “que no le llamen matrimonio si quieren estar juntos basta con una unión de hecho con todas las tutelas jurídicas”. O la más bíblica: “matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer”.

Es precisamente en este contexto de escisión social cuando aparecen estudios bien hechos, llevados a cabo -probablemente por razones de oportunidad política- y que tratan de averiguar si la crianza de niños por parte de parejas homosexuales tiene o no tiene efectos a largo plazo sobre la personalidad del niño, su orientación sexual futura y la patología mental o social.

A los que estén interesados en el tema les remito a este post donde el autor aporta buenos trabajos llevados a cabo para demostrar que: los niños criados por padres homosexuales, sean gays o lesbianas no tienen más problemas que aquellos que son criados por familias tradicionales (padres heterosexuales).

Más concretamente – y la realidad es tozuda- los autores (Lamb 2012) destacan que los recursos socioeconómicos y la fortaleza de las relaciones entre los miembros de la familia son variables más importantes que el género de los padres o su orientación sexual en el impacto en el desarrollo de los niños y su bienestar.

Pero lo cierto es que las causas del malestar en la crianza proceden de dos hechos bien conocidos y otro aun mal conocido. Los dos primeros son la pobreza, y la desestructuración familiar. El tercero aun mal conocido es la familia monoparental que algunos consideran una forma de desestructuración. Aqui en esta monografia podeís leer la definición que da el autor a este concepto.

Personalmente me gusta decir que las familias desetructuradas son aquellas en las que existe una alta conflictividad pero que desde un punto de vista sistémico podemos afirmar que una familia está desestructurada cuando el poder se encuentra repartido de una forma disfuncional. En este post ya abordé en que consiste una familia funcional, de modo que no voy a insistir en estas ideas sino para referirme a la forma más frecuente de desestructuración: los hogares monoparentales a cargo de una madre.

Lo que nos lleva a plantearnos ¿qué es un padre? Nótese que no planteo la pregunta de qué es una madre porque una madre es un axioma, algo literal que no precisa ser explicado. Sin embargo la función paterna es simbólica, tal y como ya conté aquí.

La función paterna es pues metafórica, lo cual no significa que los hombres no puedan cuidar, alimentar o enseñar a sus hijos, pero eso no es función paterna sino función materna asistida. Seria como tener dos madres, sin duda dos mejor que una.

En USA 1 de cada 3 niños viven sin padre y uno de cada 5 sin madre, bien por fallecimiento, por ausencia, defección o desconocimiento de la paternidad. ¿Qué influencia tiene esta ausencia paterna en el futuro de esos niños deprivados?

Todo parece indicar que “el padre ausente” es una epidemia que solo ahora comienza a preocupar a los científicos sociales, así hay quien piensa que siempre será mejor tener dos padres (aun del mismo sexo) que solo uno, deprivado de recursos y sin apoyo.

El padre ausente tiene dos efectos sobre la crianza de los hijos, el primero es que sustrae recursos que ofrecer a sus hijos en su condición de “padre no disponible o segunda madre asistente de la titular” pero el más importante y el más simbólico es el que amputa el concepto de autoridad. ¿Significa eso que la madre no puede ejercer su autoridad en ausencia de una pareja?

Puede, pero no es lo más frecuente. En nuestro orden cultural la madre también necesita un padre interno y esa función la lleva a cabo su pareja. Una mujer sin un padre-pareja interna tenderá a ser benevolente, compasiva, fascinada por sus hijos (en el mejor de los casos), lo que significa alienada en esa díada viscosa que forman madre e hijo sin la necesaria presencia masculina.

De manera que la función paterna propiamente dicha no es asistencial sino presencial y simbólica.

Y por lo que llevo visto en la vida esa función simbólica la puede llevar tanto un hombre como una mujer (con la condición de que exista una pareja). Al fin y al cabo hasta en las parejas homosexuales habrá individuos que se sientan mejor en uno de los roles (materno o paterno).

Una viñeta etológica y una conclusión provisional.-

Konrad Lorenz describió en su libro “Sobre la agresión: el pretendido mal” la circunstancia de que un emparejamiento entre dos gansos machos tenia un valor suplementario en la defensa de un territorio de caza. Y que dado que los gansos no son homosexuales absolutos, esta alianza no intefería en su fitness particular. Aun más: describió tríos de dos gansos machos y una hembra gansa, al parecer los gansos no son celosos y se encuentran motivados a compartir hembras y las hembras son propicias a dejarse “mantener” por dos machos aun que tengan la etiqueta de “homosexuales” a fin de obtener más recursos para su prole.

Dicho de otra manera siempre será mejor tener dos madres (o dos padres) que uno/a.

Pero todo parece indicar que el socavamiento de la masculinidad por parte de los discursos feministas y también debido a factores como la independización económica de la mujer juegan en contra tanto del rearme simbólico de la autoridad como de la “desaparición” de los hombres de sus hogares.

¿Por qué comemos?

Videos del seminario de metaformación llevado a cabo el pasado viernes en el Consorcio Hospitalario de Castellón  a cargo de la Dra Sonia Carratalá junto a la discusión final y donde se hace una revisión psicoevolutiva de la teoria del instinto, los 4 grandes y de la neurobiologia del hambre, de la ingesta y de la saciedad.

Video 1.-

Video 2.-

Video 3.-

Post relacionados.-

¿Por qué comemos?

El dilema del omnívoro.

El nuevo desorden alimentario.

¿Es la homosexualidad una adaptación?

En el post anterior ya revelé la idea de que es poco probable que la homosexualidad constituyera una estrategia evolutivamente estable, es decir una adaptación. En este post me propongo demostrarlo y para ello tomaré como referencia la teoria de los juegos aplicada a la evolución.

La teoria de los juegos es es un área de la matemática aplicada que utiliza modelos para estudiar interacciones en estructuras formalizadas de incentivos (los llamados «juegos») y llevar a cabo procesos de decisión. Fue John Forbes Nash (del que hablé aqui) el primero en formalizar uno de estos “juegos” y que más tarde se utilizó para llevar a cabo las estrategias de disuasión entre las grandes potencias. Nash describió como “equilibrio de Nash” a este tipo de estrategias de disuasión que logran detener el avance de hostilidades ante amenazas procedentes de otros individuos o paises.

Pero quizá el caso más conocido de “juego” es lo que se conoce como “dilema del prisionero”, que viene bien explicado aqui y que no voy a repetir salvo para señalar que en ciertas ocasiones cooperar puede ser mejor que rivalizar o traicionar, en cierto tipo de situaciones la mayor parte de incentivos se consiguen cooperando. Asi hay juegos de suma cero, donde lo que uno gana lo pierde el otro y otros juegos de suma no cero, donde todos ganan. El dilema del prisionero es el paradigma de los juegos de suma no cero.

Otras veces lo mejor no es cooperar sino no ayudar al enemigo a deshacerse de un posible aliado.

Aqui en este post hablé precisamente de esta cuestión ¿qué sucede cuando se encuentran un pulpo, un congrio y un bogavante?: a veces la mejor estrategia es no hacer nada. Y todos salvan la vida.

Maynard Smith en 1982 escribió su obra maestra donde aplicaba la teoria de los juegos a la biología, es decir a la evolución para explicar las “decisiones” que se toman y que de alguna forma permanecen en la naturaleza porque dan premio evolutivo (es decir descendencia y supervivencia) siendo las otras opciones descartadas. Por eso habló de estrategias evolutivamente estables. Nosotros los humanos tenemos tres estrategias evolutivamente estables en cuanto a la reproducción: son la monogamia, la promiscuidad y la poligamia. Efectivamente la homosexualidad no puede ser una estrategia evolutivamente estable porque no da premio evolutivo y es por eso que es minoritaria y no es adaptativa sino quizá un subproducto de otra cosa.

Ahora bien, una de las caracteristicas de la homosexualidad humana si la comparamos con la animal de la que hablé aqui, es que pivota alrededor de otra cosa ajena a la orientación sexual misma: lo hace en torno a la identidad sexual. Los animales pueden presentar conductas homosexuales pero no tienen identidad sexual ni necesitan construirsela, es por eso que la homosexualidad humana no sólo es comportamental sino que implica a todo el Ser, uno no “hace de” homosexual sino que es homosexual, es decir hay una involucración de algo más profundo: la identidad, lo que lleva a la característica más importante: la homosexualidad puede ser absoluta, no sólo contingente lo que precisa además desarrollar una cierta aversión sexual al sexo opuesto.

Es por eso que la homosexualidad humana es inadaptativa desde el punto de vista reproductivo y no tiene premio evolutivo.Pero la persistencia de la misma hace pensar en que puede haber alguna ventaja en algun otro lugar del psiquismo.

Las desventajas de los machos.-

Antes de construir una simulacion de teoria de los juegos y las matrices pertinentes hemos de adjudicar puntajes arbitrarios a ciertos incentivos que identifican a los machos, en este caso de nuestra especie. Ser macho tiene ciertos costes, y ciertas ventajas. Lo que voy a puntuar son solo 4 parametros:

  • El premio reproductivo, es decir el trasplante de nuestro genoma a la siguiente generacion, puntuaremos con 10 puntos si lo conseguimos y con -10 puntos si no lo conseguimos.
  • La aceptación de los otros congéneres es muy importante en nuestra especie fundamentalmente social, asi daremos 5 puntos a la aceptación de nuestra conducta por parte de los demás y con -5 a la censura.
  • Las cargas reproductivas son la consecuencia indeseable de nuestra mania copulatoria, e spor eso que daremos 5 puntos a tener prole y -5 si no se tienen hijos o cargas.
  • Y luego está el tema de la rivalidad sexual, feroz entre los machos de nuestra especie que compiten contra todos los machos y por todas las hembras. Daremos 5 y -5 puntos a aquellos que compiten y a aquellos que logran evitarla.

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Esta es la matriz -segun la teoria de los juegos- que saldria comparando a los heterosexuales y los homosexuales.

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Como puede verse gana la estrategia heterosexual. Pero ahora vamos a comparar la estrategia heterosexual con la bisexual.

Definiremos a la estrategia bisexual como aquella que consigue convencer a las hembras que se es “hetero” y a los machos que se es “homo”. Lo que conseguiría es eludir los costes de la rivalidad sexual y las ventajas de la aceptación social, quedando los puntajes del siguiente modo.

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Como puede verse la estrategia bisexual gana sobre la heterosexual pura y dura.

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En conclusión: la bisexualidad podria ser la conducta concreta sobre la que la evolución ha ejercido presión selectiva positiva. Es probable que la adaptación sea en realidad una conducta que logre conjugar estartegias masculinas y femeninas e integrarlas de una forma creativa.

Siendo por tanto la homosexualidad absoluta una conducta-identidad extrema que estaria representando un subproducto de la bisexualidad.

Claro que en estos momentos alguien podria hacer la siguiente advertencia ¿Si la bisexualidad es tan ventajosa por qué no somos todos bisexuales?

Lo somos, solo que no ejercemos. La bisexualidad que habita en nosotros como disposición está invertida en lograr conjugar lo masculino y lo femenino llevando a la conciencia humana más allá del designio puramente animal. En mi cerebro hay genes de mi padre y de mi madre expresados alli en una especie de convivencia bien avenida, tengo gustos de mujer y gustos y preferencias de hombre, me gusta el fútbol y la musica, se escuchar y se imponerme, tengo talentos específicos de hombre (literales) y talentos empáticos de mujer (simbólicos), me gusta la literatura y por eso ejerzo muchas veces de “hipermental” y me gusta construir narrativas que expliquen lo humano. Tengo un cerebro equilibrado y del mismo modo que un diestro es siempre más diestro que el zurdo zurdo, es posible que el heterosexual sea más heterosexual que el bisexual bisexual.

O lo que e slo mismo que resulte mas dificil para un heterosexual ser ambisexual que para un ambisexual convertirse en homo o heterosexual.

Bibliografía.-

Maynard Smith, J. (1982d). Evolution and the Theory of Games. Cambridge University Press.