Nuevas tecnologías y trastornos de la alimentación: ¿realidad virtual o la virtud de la realidad?

Por Pilar Mahiques Santos

Introducción

Los trastornos de la alimentación, anorexia nerviosa ( AN) o bulimia nerviosa (BN), son patologías que han incrementado marcadamente su incidencia durante las dos ultimas décadas. Estos trastornos han sido abordados en distintas épocas con métodos muy variados según la hipótesis etiológica de la que se partiera. En la actualidad coexisten distintos enfoques para tratar a pacientes aquejados de AN y/o BN variando en sus postulados teóricos básicos, en las técnicas empleadas y por supuesto en su efectividad. En la última década la terapia cognitivo- conductual ha demostrado en estudios controlados ser la mas efectiva en el tratamiento de la anorexia nerviosa (1). La terapia cognitivo- conductual de Fairburn se considera en estos momentos el tratamiento de elección para la bulimia nerviosa (2). Un problema que presentan estos procedimientos ha sido sus deficiencias para eliminar el trastorno de la imagen corporal (IC) que presentan los pacientes. En algunos casos la actitud ante la IC ha sido uno de los factores predisponentes, desencadenantes y mantenedores del trastorno alimentario. Desde el modelo cognitivo de los trastornos alimentarios se asume que esta misma actitud ante la IC es un buen predictor de futuras recaídas. Existen varias técnicas que han mostrado su utilidad para trabajar directamente una actitud negativa hacia el cuerpo: técnicas de relajación, videofeedback o videoconfrontación, la técnica del espejo, el procedimiento de marcado de la silueta , la terapia del movimiento o psicomotora (3).

También se han diseñado programas cognitivo- conductuales para tratar de manera específica el malestar con la IC, como la terapia cognitivo -conductual de Cash y Grant para los trastornos de la IC (4), o la terapia cognitivo conductual de Rosen (5). En nuestro país Raich (6) obtiene resultados satisfactorios con el tratamiento cognitivo conductual de la insatisfacción corporal en una muestra subclínica. Si bien todas estas técnicas son útiles hay algunos aspectos del constructo “imagen corporal” que parece que se escapan a las mismas, como la tridimensionalidad del cuerpo, la gradación de la exposición al mismo cuando existen problemas de evitación, la credibilidad de las imágenes presentadas e incluso el grado de aceptación de los pacientes ante estas técnicas. El concepto de IC es multifacético; se refiere a percepciones pensamientos y sentimientos sobre el cuerpo y las experiencias corporales; las experiencias de la IC se mezclan con sentimientos sobre el self; está socialmente determinado; no es totalmente estático; influye en el procesamiento de información e influye en la conducta. Se pensó que los entornos virtuales podían ser una herramienta útil para tratar el trastorno de la IC en estos pacientes. En estos momentos existen varios grupos de investigadores trabajando con esta posibilidad.

Los trastornos de la alimentación como entidades clínicas: historia de las distintas hipótesis etiológicas sobre los mismos

Las primeras descripciones completas de cuadros anoréxicos fueron realizadas por dos médicos coetáneos: Lassegue y Gull. Lassegue fue un neurólogo parisiense que en 1873 publicó un artículo ” De la anorexie hystérique” (7) , describiendo la conducta típica de un paciente con anorexia. Para este autor la anorexia se iniciaba a consecuencia de algún problema emocional, muy posiblemente relacionado con la transición a la vida adulta. También sugirió que el rechazo de los alimentos reflejaba un conflicto familiar entre el paciente y sus padres. Sir William Gull inventó el término “anorexia nerviosa” para distinguir este trastorno.

En Londres y en la XXIV reunión de la Clinical Society leyó una comunicación titulada” Anorexia hysterica” (8). Posteriormente cambió esta denominación por la de AN (9). Gull señaló el papel de los distintos factores psicológicos que pudieran intervenir en la eclosión de la enfermedad e insistió en la existencia de historias familiares extrañas. En las primeras décadas del siglo XX, la AN fue considerada erróneamente una enfermedad endocrina ( enfermedad de Simmond). Durante años los pacientes fueron tratados con extractos tiroideos. En 1938 Sheehan demostró que la AN es muy diferente de la caquexia hipofisaria de origen isquémico (10). En la década de 1930 volvieron a predominar las explicaciones sobre el origen psicológico de este trastorno. Estas hipótesis psicológicas fueron protagonizadas por el movimiento psicoanalítico, que abogaba por un origen sexual de la AN. Las anoréxicas eran vistas como defendiéndose principalmente contra las fantasías de fecundación oral o contra impulsos promiscuos. (11)

Después de la segunda guerra mundial comienza el abordaje actual de los trastornos de la alimentación. Los métodos de estudio se hacen más rigurosos y surgen explicaciones etiopatogénicas más complejas, menos reduccionistas. Hoy en día, las evaluaciones de resultados apoyan tratamientos multidisciplinarios que aborden los tres problemas centrales de la anorexia: el peso, la figura y los pensamientos alterados. Hilde Bruch, psiquiatra de formación psicoanalítica , destaca en 1973 (12) la importancia de los trastornos de la IC y las dificultades para interpretar los estímulos metabólicos. Pero para Bruch la AN no podía separarse del contexto de una familia concreta en la que se desarrolla la personalidad del individuo. Esta autora rompió con los planteamientos psicodinámicos oponiéndose a una visión limitada al desarrollo psicosexual. Mara Selvini Palazzoli (13) psiquiatra italiana, explicaba el aumento de la incidencia de la AN como fruto de una sociedad opulenta en la que las mujeres se encuentran en conflicto entre los valores tradicionales y la creciente presión en favor de su emancipación. También señala la importancia de la familia como principal agente transmisor de valores y prácticas sociales. Russell (14) intenta hacer compatibles las tendencias más biologicistas con las psicológicas y sociológicas.

A partir de estar aportaciones para la mayoría de los autores la AN es un trastorno de causa multifactorial en el que intervienen factores psicológicos, biológicos, sociales y culturales que en un momento determinado, biográfico, y evolutivo, actúan determinando la aparición de la enfermedad. La caracterización de la BN como una entidad clínica aislada es más reciente, pero existen referencias históricas de la presencia de la bulimia como síntoma e incluso como síndrome clínico desde mucho antes . El término ” bulimia nerviosa” fue utilizado por primera vez por Russell en 1979, para diagnosticar cuadros caracterizados por episodios de sobreingesta a los que siguen vómitos o uso de diuréticos o laxantes para compensar las consecuencias del atracón en pacientes que rechazan la obesidad. (15). Hoy se considera que el trastorno de la vivencia corporal (corporalidad) es un factor nuclear de la psicopatología de estos trastornos, en los que la delgadez expresa un modo de ser y estilo de vivir ansiado y no siempre logrado (16).

¿Que es la realidad virtual?

La realidad virtual ( RV) es una nueva tecnología que se está introduciendo en nuestras vidas. Se podría definir como un entorno generado por ordenador en el que los participantes pueden ” entrar físicamente” e interactuar con él desplazándose por su interior o modificándolo de cualquier forma. También es un medio que proporciona una visualización participativa en tres dimensiones y la simulación de mundos virtuales. Dichos mundos son el elemento fundamental de un sistema de RV. De alguna manera, un sistema de RV es capaz de hacer sentir al usuario la ilusión de que experimenta una realidad alternativa. Con la RV se puede visitar escenarios que sólo existen en la memoria del ordenador y se puede modificar el estado de los objetos del espacio virtual interactuando con ellos. El origen de la RV fue el campo militar. Una de sus primeras aplicaciones fueron los simuladores de vuelo.

En estos aparatos los futuros pilotos podían aprender a pilotar sin sufrir las consecuencias de un accidente real y los costos de aprendizaje eran mucho menores que utilizando aparatos reales. En la actualidad la RV es la protagonista de distintos tipos de aplicaciones ( diseño, aeronáutica, arquitectura, diseño molecular, medicina) y también, como no, en las terapias psicológicas.

Un sistema de RV debe contar con varios elementos básicos ( 17):

-Mundo virtual: es una base de datos que contiene información de un modelo o entorno tridimensional. Debe ser un entorno interactivo que pueda visualizarse y examinarse desde cualquier perspectiva de forma continua. -Software de RV: proporciona la capacidad de ver e interactuar en tiempo real con el mundo virtual. Los programas de desarrollo de RV se utilizan para crear mundos virtuales.

- Ordenador: cuanto mayor sea la potencia de nuestro sistema informático, más sofisticadas podrán ser nuestras creaciones virtuales.

-Dispositivos de entrada: afectan al punto de vista observado por el usuario del sistema de RV. También se utilizan para construir el mundo virtual ( ratones, trackball, joysticks etc.).

-Dispositivos de localización: sensores de posición que permiten al ordenador averiguar la posición y la dirección en que está mirando el usuario.

-Dispositivos de salida: para ver el estado actual del mundo virtual. Pueden ser de sobremesa. En estos dispositivos el usuario se limita a observar el mundo virtual.

En los dispositivos inmersivos ( cascos de visualización) el usuario “entra ” en el mundo virtual. Esta nueva tecnología que ha sido denominada ” la última frontera” , tiene infinitas posibilidades como creadora de experiencias novedosas para el ser humano. Con la RV podemos experimentar situaciones imposibles como pasear por la superficie de Marte o interactuar con seres imaginarios. En el ciberespacio las cosas no son siempre igual que en el mundo real. La verosimilitud del mundo virtual vendrá determinada por como se comporten los objetos en el mismo. Este comportamiento es el que nos produce sensación de realidad.

Aplicaciones de la realidad virtual en psicoterapia

La RV se está convirtiendo en una nueva herramienta para los tratamientos psicológicos. Las propiedades y posibilidades de esta nueva tecnología la convierten en un instrumento versátil para ser utilizado en distintas terapias. Entre estas posibilidades y propiedades se encuentran las siguientes (18): Se puede concebir la terapia como un ambiente especial y protegido en el que el paciente puede comenzar a explorar y a experimentar. Se puede ajustar el mundo a las posibilidades del paciente.

Con el escenario virtual no se altera nada de lo que se ha considerado tradicionalmente fundamental en la psicoterapia, la creencia en la posibilidad del cambio, la fe en el terapeuta como experto, las expectativas positivas hacia la terapia etc. El paciente puede actuar sin sentirse amenazado. El escenario virtual le permite conocer la situación que siempre ha considerado amenazadora y le permite hacerlo además en la medida en que él quiera, con la seguridad absoluta de protección , de que no puede ocurrirle nada de lo que tanto teme. Ofrece nuevas posibilidades para el juego de roles. El hecho de poder lograr salir de la propia piel y ponerse en la piel de otra persona o algún “otro yo” parece fundamental para lograr un cambio de creencias.

El escenario virtual permite al paciente conocer a fondo las situaciones que siempre ha considerado amenazadoras. La RV permite graduar la situación de tal modo que el paciente puede ir avanzando desde las ejecuciones más fáciles hasta las más difíciles. Existen algunos estudios pioneros en los que se ha demostrado la eficacia de los escenarios virtuales en los trastornos de ansiedad. Las primeras aplicaciones se han desarrollado en el campo de las fobias. La realidad virtual aporta numerosas posibilidades a la terapia de exposición. Se han diseñado escenarios para tratar la fobia a las arañas, fobia a las alturas, fobia a volar, agorafobia y claustrofobia. Estos escenarios han demostrado su utilidad en estudios de caso y en algunos estudios controlados ( 18).

Trastornos alimentarios y realidad virtual

La primera aplicación de tratamiento con RV en los trastornos alimentarios fue realizada en análogos clínicos, personas con problemas de distorsión e insatisfacción con la imagen corporal pero que no llegaban a padecer el trastorno clínico. En este trabajo de Riva, Melis y Bolzoni se diseñaron cinco escenarios para intervenir sobre la alteración de la IC. Los resultados indicaron que la muestra se benefició de la experiencia virtual (19). Tras los resultados de este primer estudio se planteó la posibilidad de utilizar estas técnicas con pacientes. Dada la gravedad de estos trastornos era imperativo minimizar los posibles riesgos para los pacientes.

El primer estudio controlado en el que se utiliza la RV para tratar el trastorno de la IC en los trastornos alimentarios con una muestra clínica, se ha realizado en la Universitat Jaume Y de Castellón (20). Previamente, los pacientes (N=13) fueron diagnosticados y tratados en la Unidad de Trastornos Alimentarios del Hospital Provincial de Castellón. Todos los pacientes se encontraban en remisión parcial de su trastorno ( con anterioridad cumplían todos los criterios del trastorno , pero en la actualidad sólo permanecían algunos de sus síntomas o signos). En estos pacientes lo que se apreciaba era un marcado malestar con su corporalidad, aunque su trastorno de la IC había sido tratado con diversas técnicas tradicionales (reestructuración cognitiva, exposición etc.), dentro de un programa cognitivo- conductual general para trastornos alimentarios. Es importante destacar las condiciones que presentaban las pacientes en el momento en que fueron derivadas para el estudio:

Las pacientes cuyo diagnostico había sido anorexia nerviosa ( N= 7), habían recuperado satisfactoriamente su peso, siendo su índice de masa corporal en todos los casos superior a 17,5, también habían recuperado sus ciclos menstruales. Las pacientes diagnosticadas de bulimia nerviosa ( N=6) habían disminuido marcadamente la frecuencia y gravedad de sus ciclos atracón- vómito, y en algunos casos estos habían desaparecido. Todas estas pacientes continuaban padeciendo un trastorno de la IC, que se manifestaba en insatisfacción hacia el propio cuerpo, en sus actitudes hacia el mismo y en comportamientos de evitación.

Por tal motivo fueron derivadas para recibir tratamiento con técnicas de RV. Durante el tratamiento centrado en la IC las pacientes fueron tratadas y controladas en otros parámetros de su trastorno en la Unidad de Trastornos Alimentarios del Hospital Provincial .

Se utilizaron en este estudio controlado, tres componentes terapéuticos (20):

1) Una adaptación del programa de Cash para tratar la IC. Este se compone de una fase psicoeducativa, exposición y reestructuración cognitiva. El programa se desarrolló durante 8 sesiones semanales de tres horas en grupo .

2) Componente de relajación. El componente de relajación se aplicó de una forma paralela a las sesiones de imagen corporal durante 6 sesiones individuales, con una periodicidad semanal y una duración de una hora.

3) Componente de RV. Se aplicó en paralelo a las sesiones de tratamiento de la IC durante 6 semanas, en sesiones individuales de una hora de duración.

Estos tres componentes se combinaron resultando dos condiciones de tratamiento:

1) Tratamiento de IC estándar ( Aplicación simultánea del programa adaptado de Cash para la IC más relajación).

2) Condición de realidad virtual ( Aplicación simultánea del programa adaptado de Cash Para la IC más RV). Las 13 pacientes fueron asignadas aleatoriamente a una de las dos condiciones de tratamiento.

No se encontraron diferencias significativas en las distintas variables medidas en la línea base previa al tratamiento entre ambos grupos. Es interesante hacer una descripción rápida de los entornos virtuales ( 21).

El entorno virtual consistió en 6 escenarios:

1) La habitación del aprendizaje fue el primero de ellos y tenía como propósito que la paciente aprendiera su manejo y se habituara al sistema y entorno virtual.

2) La segunda zona consistió en un área de comida con una báscula virtual. En la báscula aparecía el peso real de la paciente, y ella tenía que introducir su peso subjetivo y su peso deseado. La báscula también le indicaba cual era su peso saludable. El propósito era obtener y comentar los diversos índices de discrepancia de todos estos valores. En la habitación había también alimentos virtuales ” prohibidos ” y de dieta. Una vez que la paciente había ” comido” tenía que introducir en la báscula el peso que ella creía tener en ese momento. Si el valor no coincidía con el peso real, se escuchaba un sonido de error. El objetivo era corregir la sobrestimación del peso después de comer.

3) El tercer escenario era una sala de exposiciones en la que se exponían posters de diferentes constituciones corporales en ambos sexos. Sabiendo la altura de las distintas personas fotografiadas , tenían que estimar su peso. También se trabajaba con el índice de masa corporal. El propósito de este escenario era que la paciente relativizara el mágico número del peso

4) El escenario cuatro consistía en una habitación con dos espejos. La paciente tenía que manipular una figura en tres dimensiones hasta que representara su propia imagen corporal. En el otro espejo, su cuerpo real aparecía como una imagen en dos dimensiones translúcida con el fin de que se solapara con la figura en tres dimensiones. Si ambas figuras no encajaban, la paciente tenía que corregir la figura en tres dimensiones.

5) En el quinto escenario se mostraba un marco con varias tiras de colores. El objetivo era que la imagen en tres dimensiones atravesara la puerta de perfil, de tal manera que tenía que quitar el número exacto de tiras para poder pasar. Si el paciente sobrestimaba el espacio por el que tenía que pasar el sistema la corregía.

6) Finalmente en el sexto escenario, la paciente tenía que plasmar su imagen corporal en una figura en tres dimensiones como en la habitación de los dos espejos, pero esta vez se le pedía que modelara su cuerpo subjetivo y deseado, y el cuerpo que, según ella, una persona significativa diría que ella tenia. Todas estas imágenes fueron contrastadas con la figura real y la figura saludable. La paciente iba avanzando por los escenarios según su progreso. Las pacientes en la condición de realidad virtual mostraron una mejoría significativa en la puntuación con diversos instrumentos que medían : Psicopatología general (depresión , ansiedad), medidas generales en trastornos alimentarios y diversas medidas de imagen corporal (se mostraban mas satisfechas con su cuerpo, mostraron menos evitación de su imagen corporal, menos miedo a engordar etc.). Debido a los buenos resultados obtenidos con los entornos virtuales y por razones éticas se sometió posteriormente al grupo control a tratamiento mediante RV, mostrando también mejorías significativas.

Discusión

Hoy en día se considera que la etiopatogenia de los trastornos alimentarios es multidimensional. Son trastornos difíciles de tratar, con tendencia a la cronicidad, las complicaciones físicas son frecuentes y graves, presentan un amplio rango de psicopatología asociada y producen alteraciones en áreas muy diversas ( familiar, social, interpersonal ). En la actualidad parece existir un acuerdo generalizado en que deben combinarse diversas estrategias para el tratamiento de los mismos, desde un modelo integrador.

Son necesarias las intervenciones psicoterapeuticas individuales y/o en grupo, en algunos casos tratamiento farmacológico, intervenciones con la familia y a veces terapia familiar, consejo nutriccional y educación nutriccional. En la anorexia nerviosa el tratamiento se prolonga durante al menos dos años y con frecuencia se prolonga a cuatro o cinco. Es importante destacar que el tratamiento de estos desórdenes debe llevarse a cabo conjuntamente por un equipo multidisciplinario ( Medico de familia, psiquiatra, psicólogo, nutricionista, enfermería ). El tratamiento debe mostrar una continuidad en los distintos dispositivos asistenciales (Hospital, Hospital de Día, asistencia ambulatoria), para evitar las manipulaciones. Hay que articular mecanismos para una comunicación fluida. En la anorexia nerviosa muchos autores coinciden en que tras la recuperación clínica persisten cogniciones alteradas en relación al peso, la figura o la dieta, que pueden actuar como estímulos aversivos favoreciendo la recaída, por lo que los tratamientos y el seguimiento deben ser a largo plazo (22).

Desde el modelo cognitivo de la bulimia nerviosa se postula que aunque los pacientes hayan respondido al tratamiento, el nivel residual de la alteración cognitiva ( incluyendo cogniciones con respecto a la imagen corporal), predice los resultados a largo plazo. Esto se ha comprobado en diversos estudios. Debido que las técnicas existentes para tratar la imagen corporal en los trastornos alimentarios se han mostrado poco eficientes hasta el momento es de suma importancia investigar con nuevos métodos y si es preciso con nuevas tecnologías. Los resultados del estudio de Riva y cols. nos permitían intuir que la RV podía constituirse en una herramienta útil .Nos planteamos incluirla como un componente más dentro de un diseño de investigación. Debido a la seriedad de estos trastornos, que pueden llegar a ser mortales en un elevado porcentaje, toda intervención terapéutica novedosa debe de cumplir ciertos requisitos éticos.

Por supuesto mientras dicha intervención forme parte de un diseño de investigación, unos principios básicos son (23):

1) Conocimiento: tiene que existir una expectativa razonable de que la investigación producirá un avance en el conocimiento que esté directa o indirectamente relacionada con el tratamiento del paciente. Sabíamos que la RV había demostrado su utilidad con análogos clínicos.

2) Necesidad: no existe otra posibilidad de avanzar en el conocimiento que investigando en pacientes. Esta necesidad existía.

3) Beneficio: los beneficios potenciales que se esperan lograr del avance en el conocimiento deberán ser lo suficientemente importantes como para compensar los riesgos inherentes a la investigación. Intentamos minimizar los posibles riesgos con un control exahustivo de estas pacientes en todos los parámetros relativos a su trastorno. Al margen del tratamiento centrado en la imagen corporal, se realizó un apoyo específico encaminado a los posibles problemas que pudieran surgir. Los beneficios potenciales eran evidentes.

4) Consentimiento: Los pacientes deberán dar un consentimiento válido para su participación en la investigación; es decir, deberán aceptar libremente después de haber sido informados adecuadamente. Este principio fue aplicado de manera rigurosa en el estudio. No me cansaré de destacar que las pacientes que fueron derivadas al estudio, habían sido ya tratadas y continuaron siendo supervisadas y tratadas en aspectos no relacionados con la IC.

No obstante se apreciaba un importante trastorno de la IC resistente a la terapia convencional. Por lo tanto eran pacientes que presentaban una especial dificultad para ser tratadas (las pacientes que responden bien al tratamiento convencional, no requieren medidas adicionales y por lo tanto no serían participantes adecuados en este estudio). Tras lo expuesto permítaseme exponer las reflexiones de Virilio (24), uno de los primeros críticos del llamado ” cibermundo”: ” De hecho el único horizonte científico es el de la autenticidad, el rigor experimental de los investigadores y, por desgracia, sabemos de los abusos mediáticos que rodean ciertos descubrimientos, del carácter publicitario del lanzamiento prematuro de los resultados de cualquier experimento, cuando no se trata más que de un procedimiento, por parte de una ciencia extremista para condicionar la opinión pública menos preocupada por la verdad que por el efecto del anuncio de un hallazgo y no, como ayer de un auténtico descubrimiento útil al bien común”. Estas duras palabras expresan el desengaño del autor con respecto a los usos y abusos que se pueden hacer de los descubrimientos científicos.

No obstante pueden servir como revulsivo para que nos planteemos la necesidad de ser cuidadosos en nuestras acciones y en nuestros planteamientos. Virilio en su reflexión llega a plantear una dicotomía entre una ciencia de la aparición de una verdad relativa ( a la que se llegó hace tan sólo unos siglos con Copérnico y Galileo) y una ciencia de la desaparición de esta misma verdad o una ciencia de la improbabilidad, comprometida en la investigación y desarrollo de una realidad virtual aumentada. Somos conscientes de las debilidades metodológicas de este estudio como la utilización de una muestra pequeña, y la existencia de tratamiento previo. En el diseño de este estudio, como he mencionado anteriormente se cumplieron unos requisitos ( tratamiento previo, control adicional etc. ). No se realizó un tratamiento ” puro” de RV por lo que se produce un efecto arrastre de los tratamientos y esto dificulta la interpretación de los resultados. Con respecto a la utilidad de la realidad virtual en los trastornos alimentarios tenemos unos primeros datos esperanzadores, pero quedan muchos aspectos que aclarar, como la influencia de la sugestión en los resultados, el mantenimiento de los mismos, el momento terapéutico en el que sería útil introducir las técnicas de realidad virtual etc. Nuestros datos son informativos, no concluyentes.

Hay aspectos interesantes que merecen discutirse. Por ejemplo en el caso del escenario 2º que se ha descrito con anterioridad en el que el paciente interacciona con alimentos virtualmente, podría discutirse la validez de este posible ” atracón virtual”. La conducta alimentaria es compleja , depende de la coordinación y correlación de percepciones sensoriales, de estímulos metabólicos de receptores periféricos etc. Parece que todo parecido con la realidad es pura “virtualidad”. Siendo así , ¿ se puede generalizar lo que se aprende en este entorno a otros momentos de la vida de los pacientes?. Todos estos aspectos, por supuesto deben intentar aclararse en sucesivos ensayos clínicos. Hasta que no se demuestre lo contrario, la RV en los trastornos alimentarios sólo debe utilizarse dentro de diseños de investigación y por supuesto con un control riguroso.

Para no caer en la deformación científica que anuncia Virilio debemos partir de certezas demostradas. Sabemos que los pacientes con anorexia nerviosa niegan su enfermedad y por lo tanto rechazan el tratamiento. Se precisa un importante trabajo motivacional con estos pacientes para que acepten cualquier tipo de tratamiento. También sabemos que las técnicas cognitivas no son útiles hasta que los pacientes están mínimamente renutridos. En pacientes graves o crónicos, sabemos que la anorexia nerviosa se convierte en un estilo de vida y que algunos de ellos parece que buscan el fracaso con diversas técnicas y diversos terapéutas como para justificar la profecía autocumplida ” estoy muy grave, no tengo remedio”. Para terminar, sabemos que el tratamiento de la anorexia nerviosa es largo y que el seguimiento de estos trastornos debe durar años. Partiendo de esta realidad clínica tenemos la responsabilidad de demostrar con estudios sucesivos la utilidad de la RV y delimitar claramente en que condiciones puede utilizarse.

En la bulimia nerviosa sabemos que los pacientes mejoran a corto plazo con las terapéuticas utilizadas actualmente y que algunos se recuperan de su condición clínica, pero sin embargo los resultados a largo plazo son menos alentadores con un significativo porcentaje de pacientes que recaen. También sabemos que debido al alto porcentaje de conflictos no resueltos y de trastornos de la personalidad que presentan estos pacientes se ha sugerido la continuación de la intervención psicoterapéutica mediante terapia interpersonal, psicoanálisis, terapia psicodinámica o terapia familiar en los paciente más jóvenes. Parece necesario seguir investigando. Los tratamientos que se centran en la IC ofrecen unos resultados esperanzadores. Esperemos que en el futuro la RV pueda ayudar a tratar algunos aspectos parciales de estos trastornos, pero creemos que siempre tendrá que enmarcarse dentro de una terapia compleja y multidisciplinar. Una de las obligaciones de los investigadores con seres humanos es proteger a los participantes en la investigación ( antiguamente llamados sujetos experimentales) de cualquier daño mental o físico durante la investigación o de forma secundaria a esta.

Esta precaución debe extremarse al tratar un problema tan complejo como es el trastorno de la imagen corporal en los desordenes alimentarios. Es importante recalcar la necesidad de la prudencia al trabajar con nuevas tecnologías y métodos nuevos en trastornos que pueden llegar a ser muy graves. también es necesario cuidar los mensajes que se dan a los medios de comunicación para que la información sobre resultados no llegue distorsionada a una población que en muchas ocasiones sufre estos trastornos en su propia persona o en sus allegados. Bertrand Russell ( 25) dijo en 1949 : ” El poder de la técnica psicológica para moldear la mentalidad del individuo está aún en su infancia y no nos hemos dado aún cuenta de él. Poca duda cabe de que aumentará enormemente en un futuro próximo. La ciencia nos ha dado, sucesivamente, poder sobre la naturaleza inanimada, poder sobre las plantas y los animales, y finalmente, poder sobre los seres humanos. Todo poder lleva consigo su propio linaje de peligros, y quizá los peligros que envuelva el poder sobre los seres humanos sean los mayores.”

Los métodos de investigación y tratamiento en psicología han avanzado mucho desde que Rusell hizo esta afirmación. Pero no por ello sus palabras han perdido la vigencia. Hay muchos aspectos relacionados con la utilización de la RV en los trastornos alimentarios que deben ser estudiados. Algunos ya han sido mencionados anteriormente, otros pueden estar relacionados con la novedad de estas técnicas y el atractivo que por ello ofrecen a nuestros adolescentes, ávidos de nuevas experiencias. Uno de los resultados desconcertantes de este primer estudio fue que las pacientes parecían confiar más en el ordenador que parecía haberse convertido en un juez objetivo a quien los pacientes mostraban menos resistencia que a los comentarios de los terapeutas ( 21). Cabe preguntarse, ¿ es ésto bueno o malo, teniendo en cuenta que la mayoría de pacientes son adolescentes ?. Hay muchas cuestiones que merecen debatirse, tal vez tengamos que esperar algún tiempo a que la RV se haga mas cotidiana y mas asequible a la población ( parece que no habrá que esperar mucho).

Sólo entonces cuando no sea ” la novedad” o ” lo último”, cuando haya perdido el atractivo “mágico” y el poder de fascinar a nuestros adolescentes, entonces podremos calibrar la potencia real de estas técnicas para tratar el trastorno de imagen corporal. Mientras tanto seguiremos investigando .

Bibliografía

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6. Raich R.M. (1997). Análisis y Modificación de Conducta ., , Vol. 23. Nº 89 405-424.

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8 .Gull,W. W. Anorexia hystérica ( apepsia hystérica) .Br Med J,(1873); 2: 527-528.

9. Gull, W.W.. ( 1874): Anorexia nervosa ( apepsia hystérica, anorexia hysterica), Transactions of the Clinical Society of London ,7:22-28.

10: Citado por Turón V.J.(1997). Trastornos de la alimentación: Anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y obesidad. Barcelona: MASSON ;.

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21., Perpiña C., Botella C. , Baños R. .Desarrollo de escenarios clínicamente significativos para el tratamiento de la distorsión de la imagen corporal en los trastornos alimentarios. II Congreso de la Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología.

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25. Rusell B. ( 1969), La perspectiva científica. Ariel Barcelona. 144-153.

Como citar esta comunicación:

P. Mahíques Nuevas tecnologías y tratamiento de los trastornos de la alimentación, ¿la realidad virtual o la virtud de la realidad? I Congreso Virtual de Psiquiatría 1 de Febrero – 15 de Marzo 2000 [citado: *]; Conferencia 55-CI-A: [36 pantallas]. Disponible en:  http://www.psiquiatria.com/congreso/mesas/mesa55/conferencias/55_ci_h.htm
* La fecha de la cita [citado...] será la del día que se haya visualizado este artículo.

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