Enfermedades y no-enfermedades

Amordemadre

Richard Smith es un médico, editor de revistas y buen conocedor de las patologías médicas y sus correlatos culturales a quien debemos el concepto de no-enfermedad.

Se trata de un concepto difícil de pillar si no eres medico: significa que ciertas enfermedades no son entidades naturales sino más bien aprendizajes anómalos que llevamos a cabo en nuestra familia, en el colegio o a través de ciertas influencias culturales que no tienen traducción biológica. Se trata de esa enfermedades a las que no podemos meter el dedo, por carecer de desordenes objetivos que puedan objetivarlas y que aparecen y desaparecen siguiendo una patoplastia que bien podríamos llamar sociocultural.

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Alcohol, tabaco y Parkinson

parkinson

 

He dudado mucho antes de escribir este post. Y lo he hecho precisamente por una razón: la de ser malinterpretado. Pero recientemente he encontrado un post que habla de la “ciencia del pensar” de Henry Hazlitt que tiene un libro titulado “El pensar como ciencia“. Este post es pues una refundición de otros dos que sin duda podrían haber sido escritos por separado.

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Identidad y globalización

No estamos vivos sin un sentido de identidad (E. Erickson)

global

No cabe duda de que la globalización ha tenido influencia en la forma y la presentación clinica de los trastornos psiquiátricos, asi como en el más genérico titulo de “Malestares en la cultura”, una disfunción colectiva que se traduce de alguna manera en “sufrimiento psiquico individual”.

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Placer, deseo, saciedad

“Nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio como artículo de fe”. (Turgenev)

“La ciencia puede hacer avanzar el saber humano; lo que no puede es hacer que la humanidad sienta aprecio por la verdad” (John Gray)

perros de paja

Lo inalcanzable no siempre se corresponde con lo incognoscible, se trata de registros diversos: podemos imaginar y gozar de placeres que en realidad solo se activarian en determinadas condiciones. Es por eso que podemos trasplantar un placer a un objeto neutral. Freud habló de desplazamiento y condensación.

La condición para el placer es la saciedad. Más allá de la saciedad el placer cesa pero no el deseo, pues el deseo puede ser despertado por una promesa esencial, una promesa casi religiosa de inmortalidad. El deseo puede ser incitado desde lejos . El deseo se alimenta de publicidad.

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