¿Locura o neurodiversidad?

La esquizofrenia es el precio que paga nuestra especie por tener un cerebro asimétrico para dar cabida al lenguaje (T. Crow)

A más cultura más malestar (S. Freud)

La esquizofrenia es una adversidad estadistica (M. Bleuler)

neurodiversidad

Una de las criticas  que se hacen al DSM es la proliferación feroz de entidades en el eje I, una carrera que empezó desde su primera edición y que ha ido aumentando a lo largo de sucesivas ediciones, asi:

Mientras el DSM-II, de 1968, listaba 180 trastornos; el DSM-III, de 1980, hizo subir la cifra a 265. Y el DSM-IV, de 1994, a 297.

Ahora, el DSM-V no sólo añade nuevas patologías definidas como entidades separadas (tales como el “trastorno de acumulación compulsiva” o los atracones nocturnos), sino que también va a bajar en algunos casos los “umbrales diagnósticos“, lo cual permitirá incluir a más personas de la población general como enfermas.

Tomado de este blog

Lo cierto es que la batalla gnoseológica no procede -como dice el citado bloguero- de un enfrentamiento entre psicoanalistas y biologicistas sino de un distinta comprensión de los fenómenos mentales por parte de los psiquiatras europeos -de formación psicopatológica clásica- y los americanos con una formación más biologicista. Esta es una guerra cultural donde la industria farmaceutica y la APA son los líderes de opinión de una disciplina que nunca debió verse fracturada en función de ciertos intereses espurios: el dinero de las multinacionales y la hegemonía de USA.

Efectivamente, los nichos nosográficos se han multiplicado hasta el paroxismo hasta tal punto que hoy casi cualquier conducta humana podria “patologizarse” con el DSM-V en la mano (y que está a punto de salir). Esta es otra critica con fundamento, pues ningún manual contiene instrucciones para trazar una linea roja entre la patología y la excepcionalidad.

Otra critica que se hace a los manuales diagnósticos es que tratan ciertos síntomas como si fueran entidades autónomas, es decir se desciende a un nivel muy bajo (ateórico) de definición para acotar un determinado trastorno, por ejemplo, el “trastorno por acaparamiento” es en realidad un sintoma que acompaña a vaces al TOC (al que pertenece heurísticamente), no se entiende demasiado bien la razón por la que se desagrega este sintoma del conocimiento que ya tenemos del trastorno obsesivo-compulsivo clásico.

Otra cosa que se le critica a los DSMs es el borramiento que se hace de la normalidad añadiendo “vecinos” nuevos que emborronan aun más esas diferencias. Un ejemplo es el “trastrono por atracón”. ¿Cómo diferenciar la obesidad por cebamiento de toda la vida con el atracón? Bajo este punto de vista todos los obesos cabrian dentro de una etiqueta psiquiátrica. La gordura no es una enfermedad mental ni siquiera es una enfermedad sino una condición de riesgo.

Y las condiciones de riesgo no deberian patologizarse, ni fumar, ni la osteoporosis, ni la obesidad, ni la eyaculación precoz, ni el embarazo, ni la calvicie son enfermedades. Por tanto no precisan tratamiento médico, su inclusión en un manual diagnóstico tiene consecuencias de gasto para el sistema de atención publica y es una justificación del uso de fármacos que sustituyen a la búsqueda de condiciones de vida razonables y saludables.

Enmedio de esta polémica me encuentro con el libro de Amstrong que me parece aportar un nuevo punto de vista entre tanto “ruido” mediático de personas que estan en contra de los DSMs, aunque es posible que esta oposición no sea tan homogénea como parece. Más abajo , sin embargo diré lo que opino de sus ideas.

Lo cierto es que sabemos más del cerebro que lo que propone la APA en su DSM-V. Por ejemplo sabemos que la homosexualidad no es una enfermedad, es algo que ya sabiamos en los 70 y quizá por la presión de los grupos gay se liquidó esta caracteristica diagnóstica, hoy tendemos a considerarla un efecto neutro de la neurodiversidad. A lo que sigue mi siguiente pregunta ¿Por qué existe todavia un grupo de “trastornos” llamados parafilias?

Las parafilias es el nombre moderno que le damos a las perversiones sexuales de antaño. Me resulta muy curioso que sólo la homosexualidad haya sido removida de este capítulo. ¿Es una enfermedad el trasvestismo, el sado-masoquismo o el exhibicionismo? ¿Es una patologia la pederastia?

Lo cierto es que sobre gustos no hay nada escrito y las parafilias son un catálogo de gustos sexuales periféricos y que además llevan una enorme carga de naftalina e incienso, pues fueron aisladas y descritas en el siglo XIX con enfoques muy moralizantes, religiosos y medico-legales en la convicción de que eran perturbaciones cerebrales que llevaban a conductas “pervertidas” o “degeneradas”, un término que hoy ya nadie defiende en ningún foro cientifico. La supervivencia de estas entidades relativas al gusto sexual se mantiene pues por inercia y quizá tambien porque no hay asociaciones de personal masoquista o exhibicionista influyente que presione a la APA para que retiren estas anticuadas etiquetas. Lo cierto es que hoy la mayor parte de las parafilias se encuentran mejor clasificadas en lo que se llama “estilos de vida”.

La pederastia por ejemplo es un delito no una enfermedad, el solapamiento entre las categorias delictivas, las morales y las psiquiátricas ha envenenado nuestra profesión desde el siglo XIX hacia acá, es la sociedad la que pone la linea roja sobre lo intolerable y hoy existe una amplio consenso en que los abusos sexuales son intolerables desde el punto de vista social. ¿A qué viene mantener este tipo de conductas en los manuales psiquiátricos?.Para eso están las leyes: seducir o violar niños es un delito que tiene particularidades jurídico-legales pero no médicas. Las parafilias no son enfermedades aunque pueden acompañar a enfermedades verdaderas.

Ni están todos los que son ni son todos los que están. Algo asi sucedió con la histeria clásica, un trastorno que aun existe y que pone patas arriba toda la coreografia de las clasificaciones: la histeria es un trastorno sexual, del deseo de poder, un trastorno de las emociones si se quiere, de lo fantasmático y de lo traumático (TEPT) del eje 2 (personalidad o rasgos) y del eje 1 (estados) y que muestra un cortejo proteiforme de síntomas incluyendo a los psicóticos, los impulsivos, los disociativos y los conversivos sin olvidarnos de los alimentarios. La histeria existe y es un compendio de psiquiatría en sí misma pero se acopla mal a las conceptualizaciones de la APA y además de eso: no se cura con fármacos. Por eso no existe en los manuales.

De manera que hablando en términos generales podriamos asegurar que en el DSM-V hay una plétora artificial de entidades y todo parece indicar que el futuro de la psiquiatria pasa por acortar el numero de patologías y optimizar los diagnósticos, separando definitivamente la patologia de la neurodiversidad, es decir lo excepcional, lo raro o lo poco frecuente de lo patológico.

El concepto de neurodiversidad -calcado del de O. Wilson, diversidad- me parece un constructo adecuado para pensar lo psiquiátrico desde otro punto de vista. Las ideas que expone Amstrong son algo empíricamente conocido, ciertas patologias como el autismo o la esquizofrenia correlacionan con talentos especiales, siempre que…..se eluda la patologia.

Lo cierto es que la mayor parte de autistas son retrasados mentales y no genios de la música o de la informática, como nos cuentan -a partir de casos excepcionales- aquellos que quieren minimizar el impacto de los diagnósticos psiquiátricos. Es verdad que en el espectro autista podemos encontrarnos personas excepcionales pero lo mas frecuente es el caso contrario. Lo mismo sucede con la esquizofrenia y el trastorno bipolar, en sus formas mitigadas pueden emerger talentos especiales, sobre todo artísticos, tal y como ya conté en este post, sin embargo no he conocido en mi vida a ningún esquizofrénico -clinicamente afectado por la enfermedad- que sea capaz no solo de crear algo nuevo sino tan solo de ser independiente de los demás.

De modo que hay que andarse con cuidado cuando se relatan este tipo de “supuestos dones” que se encuentran detrás de la patología mental a fin de no idealizarla. Tanto el autismo como la esquizofrenia son enfermedades devastadoras, lo cual no significa que ciertos esquizoides como Dali o el caso mas conocido de Nash puedan llevar a cabo tareas creativas de diversa índole, siempre y cuando no enfermen del todo.

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Una forma de ser (carácter) no es una enfermedad sino un factor de riesgo. Los distintos caracteres existen precisamente para favorecer lo diverso: para que haya de todo, por decirlo en terminos coloquiales. Una de las consecuencias (fortalezas) de la reproducción sexual que viajan en el mismo paquete de la vulnerabilidad. Usualmente son nuestras fortalezas las que nos hacen vulnerables y a nivel evolutivo no cabe duda de que la ventaja que supuso la capacidad de nuestro cerebro de simbolizar se encuentra detrás de nuestra tendencia a la esquizofrenia y que nuestra tendencia a sistematizar está detras de los genes del autismo.

Ahora bien, el concepto de neurodiversidad lo que propone es una nueva forma e pensar las patologías. En este caso la patología sería el extremo de un desarrollo continuo de ciertos talentos o habilidades específicas de ciertas personas. Más concretamente nos remitiría a los talentos sistematizadores, de detalle, de gusto por las cosas o por saber como funcionan o de qué estan hechas y por otro lado los talentos hipermentalistas, destinados a la simbolización, a la narrativa, sociales o interpersonales. (El lector puede visitar este post titulado “fisico o poeta”)

Un pensamiento literal y un pensamiento simbólico junto con las habilidades que cuelgan de ellos y que representan probablemente talentos que evolucionaron por separado en nuestra especie.

Otra de las ideas que se desprenden del libro de Amstrong es la de que nuestros cerebros están diseñados para favorecer la diversidad de tal modo que fueren cuales fueren las circunstancias de nuestro medio ambiente la especie encontraría soluciones a sus problemas de supervivencia gracias a la dispersión de los talentos individuales. Seguramente no hemos sido capaces de construir una sociedad que garantice el bienestar de la mayoría de sus miembros y hemos complicado las reglas sociales hasta el paroxismo. Lo que viene a decir Amstrong es que más que psiquiatrizar las conductas de los individuos lo que convendría es chequear nuestra organización social, pues es probable que sea esta la que genera la mayor parte de disadaptaciones en personas vulnerables y que puede ser tambien que estas personas tengan talentos sin desarrollar que en otro tipo de sociedad y con otras reglas de convivencia pudieran resultar útiles.

De tal modo que: lo que en nuestra sociedad pueda ser inadaptativo, en otro tipo de organización social pudiera resultar adaptado. Algo que los hombres modernos de hoy conocemos bien: ciertos entornos son muy insaludables, pero llenos de oportunidades, me refiero a la urbanicidad y a pesar de eso todos preferimos vivir en ellas.

Lo que habla en favor de la idea de que nuestras vulnerabilidades y fortalezas viajan en el mismo paquete.

Músicos y médicos (I)

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Partiendo de dos enormes bases datos nacionalmente representativas, para EE.UU y Gran Bretaña, Satoshi Kanazawa (The intelligence paradox. Why the intelligence choice isn’t always the smartest one. John Wiley & Sons. Inc. 2012) muestra que los individuos más inteligentes prefieren la música instrumental (incluyendo clásica) mucho más que los individuos menos inteligentes. La asociación entre inteligencia general y preferencia por la música clásica es muy fuerte: cuánto más te gusta la música clásica, más inteligente eres. De acuerdo con Kanazawa, la probabilidad de que este patrón se forme por azar es de menos de 1 entre 100 cuatrillones. Preferencias como el rap o el gospel están negativamente asociadas con la inteligencia, pero la ópera no está asociada positivamente, lo cual sustentaría la idea de que es la instrumentalidad, no la complejidad, lo que explica el nexo entre inteligencia y preferencia musical. (Eduardo Zugasti)
Y si pongo esta larga parrafada extraída del blog “La revolución naturalista”  es para hacer notar que cuando hablamos de música nos estamos refiriendo a dos grandes bloques de fenómenos: por un lado estamos hablando de lo que entendemos como música formal, o clásica para entendernos. La caracteristica principal de este tipo de música es que es instrumental preferentemente, compleja y no sólo complicada y que usualmente precisa de grandes conocimientos y dominio de un instrumento musical para poderse ejecutar y de una cierta preparación de oyente para poderse seguir debido a la superposición frecuente de lineas melódicas e instrumentales. Es también frecuente que se precisen amplios despliegues orquestales con muchos participantes y que se expresen en un formato de larga duración.
Hay tambien lo que se conoce como musica popular, pop, incluyo aqui el jazz, el blues y todos los desarrollos postmodernos que han habido desde los 70 hasta hoy. Su característica principal es que tiene letra superpuesta (un musilenguaje), es decir la música se acompaña de palabras, usualmente pequeños poemas de distinto gusto pero que contienen información sobre lo que el compositor quiere decir , usualmente mensajes banales de amor. Este tipo de música gusta a casi todo el mundo porque es mas fácil de entender, sus lineas melódicas son simples y las repeticiones y los estribillos se encargan de “contagiar” el oido de quienes la escuchan y propicia que se recuerden con facilidad. Por último no precisa de grandes conocimientos técnicos para su ejecución, incluso puede llevarse a cabo por personas que no saben una palabra “acerca de la musica”, de su gramática, lo que llamamos “solfeo” o escritura musical.
Lo que en principio sugiere que existen dos formas de aprender y de hacer música, una es la de aprender la técnica de un instrumento concreto en el contexto de un aprendizaje musical “acerca” de la música, un aprendizaje recursivo, la segunda forma es la de aprender tocando y usualmente imitando lo que hace un maestro, un aprendizaje repetitivo o mimético. Sobre estas dos formas de hacer música volveré mas tarde.
La diferencia fundamental entre la musica formal y las canciones pop es pues una: el llevar o no llevar letra, lo que significa llevar o no llevar información (acerca de sí misma). Tanto es asi que cuando oimos un tema clásico de música formal, -con independencia de si nos gusta o no nos gusta- no seriamos capaces de responder a esta pregunta ¿Qué nos quiere transmitir el compositor? ¿Qué quiso decirnos?
Esta pregunta es fácil de responder sólo atendiendo a la letra,si la hubiere, observen ustedes el mensaje que quiere transmitirnos John Lennon en esta canción, seguro que ustedes lo pillan.
Una pregunta imposible de responder con respecto a la música clásica o formal, se trata en este caso de la Gran Abstracta, es decir no lleva información sobre (acerca de) sí misma, y a pesar de ello captura en el oyente entrenado un torrente de “información”. Sucede porque la música es Forma y del mismo modo que sucede con los mitos, se trata de formas que admiten cualquier contenido que en cualquier caso pone el oyente de su parte.
O dicho de otro modo: la música no explica nada a pesar de ser profundamente explicativa.
Y esta es la paradoja que hace que el oyente de música clásica sea más inteligente que el oyente de rap y que según Kazanawa explica en su libro hace que las personas inteligentes prefieran la música orquestal sobre la cantada. A mayor nivel de abstracción más inteligencia.
Tiene su lógica evolutiva pues la música se disoció de la letra relativamente hace poco tiempo (en tiempo histórico).
Probablemente la música nació a traves de la señalización del ritmo al que se le añadieron palabras o interjecciones concretas. Es bien conocido además el fenómeno de los drumming (tamborileo) que son señalizaciones del rango en ciertos simios o del canto (trinos)  de los pájaros que se usan para el cortejo y cuyas melodias van modificándose de termporada en temporada señalando a las hembras las novedades que son en realidad novedades genéticas. Al parecer las pájaras odian la endogamia que se oculta en la repetición del mismo repertorio.
La música evolucionó pues a partir de ciertas necesidades de señalización pero en un momento u otro de su evolución histórica se separaron dos grandes ramas; la música popular y la música sacra.
Cada una de estas categorías siguió su propio itinerario y lo que entendemos como musica clásica se desgajó probablemente antes del barroco siguiendo una evolución hacia una abstracción más y más compleja, mientras las clases populares siguieron construyendo tonadas que hablaban de sus vidas, sus calamidades y sus nostalgias a veces desde un punto de vista lírico muy elaborado.
Y aunque es cierto que la música popular puede alcanzar una enorme complejidad asi como también calidad, vamos a seguir tomando la dicotomia clásica/popular para acercarnos a un fenómeno que quiero alumbrar en este post: ¿Existen dos talentos diferenciados en la tarea de hacer música? ¿En qué consisten estos talentos y en qué se diferencian?
jiro tanak maestro v1
Los que leyeron el post anterior recordarán este gráfico (Badcock y Crespi) donde se relacionaban ciertas disciplinas o profesiones con los talentos sistematizadores o mentalistas. El lector puede revisar el gráfico para constatar que la música ocupa un lugar central con dos flechas que señalan en distintas direcciones. Significa que la música es una disciplina que parece operar como puente entre talentos. Los sistematizadores pueden ser buenos músicos y los hipermentalistas tambien pueden serlo.
Me gustaria en este momento detenerme para que el lector oiga esta Aria de las Variaciones Goldberg ejecutadas por Glenn Gould. Es necesario recordar que Glenn Gould padecia un sindrome de Asperger es decir se trataría de un talento sistematizador, mas cercano a la fisica que a la poesia.
Es interesante señalar que la perfección a la que Gould llegó con una obra de Bach (las variaciones Goldberg) requiere de un talento especial para la obsesivización (la rutina, la repetición y la busqueda de la excelencia). De hecho Gould dejó de aparecer en público cuando se cansó de repetir siempre la misma obra con la que al parecer se hallaba obsesionado. Otra cuestión interesante son las apoyaturas (chasquidos o drumming) , una especie de tarareo del propio Gould que parece necesitar para concentrarse mejor en la ejecución de su obra.
Si el lector compara el talento de Gould con el talento de Bach, entenderá mejor las diferencias que hay entre sistematizadores y mentalistas a menos en lo que se refiere a la música. Uno un ejecutor tan perfecto como una maquina, el otro un creador.
Es obvio que los músicos son grandes candidatos a patologías psiquiátricas, pero lo interesante es que estas patologias proceden de los dos polos del continuo: asi hay músicos autistas que desarrollan un enorme talento musical de la nada (sin aprendizajes previos) y paradójicamente en otros sindromes del polo opuesto como en el sindrome de Williams que parece estar dotados de forma sobrenatural para memorizar melodias y tocar instrumentos a la vez que presentan una sociabilidad opuesta al autismo, tambien hay casos de Asperger -como el propio Gould- pero sobre todo existen casos en el otro extremo del continuo: adictos, esquizotípicos, esquizofrénicos, melancólicos y bipolares tal y como conté en este post sobre “Genio y locura”.
Asi, está establecido que existe algun tipo de relación entre la creatividad y la locura, lo que nos llevaria a la suposición de que en relación con los talentos anteriormente citados, habria una caracteristica de rigor relacionada con el pensamiento sistematizador, de habilidad técnica para entender como funciona algo y otra cualidad diametralmente opuesta que estaría relacionada con la expresión de una subjetividad, con la construcción de una narrativa abstracta y con la innovación en el sentido más rupturista de la palabra vinculada al mentalismo.
Dicho de otro modo: la música parece participar por igual de los dos tipos de talentos: el sistematizador y el mentalista, es posible especular que se trataria de un puente de unión, una especie de cemento entre dos módulos cerebrales que emergieron por separado y de forma autónoma, algo que sin duda el propio lenguaje representa: el pegamento de la conciencia.
Pues fue el lenguaje el que aportó información a la forma pura que es la musica y ue es preverbal. Musica+lenguaje= información y cuando digo lenguaje no me estoy refiriendo a la letra que puede acompañar a una melodia sino a la evolución autónoma que el propio lenguaje llevó a cabo ganándole la partida al mundo de los sonidos, eso hizo que nuestra especie prevaleciera sobre otras. Aqui podemos leer las diferencias entre neandhertales y sapiens y el por qué nuestra especie les ganó la partida evolutiva.
¿Sucede algo asi también con la medicina?
Pero será en el proximo post.

¿Físico o poeta?

brain

Los que sean lectores habituales de este blog ya conocerán a estas horas la idea de Baron-Cohen y otros de que los cerebros humanos contienen talentos especiales según el sexo. Si son masculinos es muy probable que tengan cerebro sistematizadores y si son femeninos es predecible que sean más empáticos que sistematizadores.

El lector que aun no sepa nada de esto es mejor que se explore a si mismo haciendo el test que se recomienda en este post.

Una vez llevado a cabo el mismo y obtenidos los puntajes en sistematización y empatía ya sabe usted cual es el cerebro que le predomina. Pero le haré una advertencia: si es usted mujer y puntúa muy alto en sistematización no debe sentirse en absoluto indispuesta por la idea de que tiene un cerebro de hombre viviendo en un cuerpo de mujer. El test no mide masculinidad o femineidad, como tampoco mide patología o normalidad ni orientación sexual. El test está midiendo la cualidad de su inteligencia,de modo que habrá muchos hombres con altas puntuaciones en empatía y muchas mujeres que puntuarán alto en sistematización.

Lo que es verdad es que los hombres puntuan (como promedio) más alto en sistematización y las mujeres más alto en empatía. Eso es todo.

Lo cierto es que los términos sistematización y empatía han sido criticados por otros autores que han ido un poco más lejos en esta conceptualziación. En esta linea se encuentran Badcock y Crespi que han ahondado en la hipótesis de Baron-Cohen conocida como hipotesis del cerebro masculino extremo. Para Baron-Cohen el autismo seria una enfermedad provocada por la hegemonia de ciertos genes destinados a preservar estos talentos sistematizadores, y que suele suceder cuando se emparejan selectivamente personas con genotipos parecidos en relación a estos genes que regulan el “talento masculino” o bien cuando los genes de uno de los progenitores silencian a los del otro.

La primera critica que puede hacersele a esta conceptualización es que la utilización de los terminos masculino y femenino que efectivamente confunden talentos con otras prestaciones de la orientación e identidad sexuales. Pero lo mas criticado es el hecho de que Baron-Cohen no haya encontrado un nicho clinico para el cerebro femenino extremo, es decir ¿Como se manifiesta clinicamente este exceso de empatía?

Badcock y Crespi hacen algunas correcciones al modelo baron-coheniano a través de la hipótesis del espectro. Vendría a decir que en un polo se hallarian los talentos mecanicos (sistematizadores en Baron-Cohen) y en el otro los hipermentalizadores, un concepto que viene a sustituir al de empatía y que tiene que ver con la esquizotipia.

Para Badcock y Crespi el hipermentalismo es el talento oculto y no tanto la empatía, es el talento que se cae en las psicosis por su extremo pero que es untalento tan adaptativo para nuestra especie como el otro. En este post hablé del hipermentalismo.

En este momento baste recordar que, el autismo y las psicosis serian los polos de este continuo. Que los hombres -efectivamente- serian poseedores de talentos sistematizadores (o mecánicos) tal como supuso Baron-Cohen pero que el otro extremo se encontraria ocupado por los hipermentalistas, la mayor parte de los cuales son mujeres u hombres con talentos hipermentalistas.

El hipermentalismo podria ser definido como una tendencia a encontrar sentidos y significados excesivos, a despreciar el azar y a la pandeterminación o high inclusiveness, asi mismo se manifestaria por una casi ausencia de talentos mecanicistas, prácticos, o de interés en cómo funcionan las cosas. Por contra la tendencia del hipermentalista se encontraria en la facilidad para encontrar relaciones de significado entre objetos sin conexión entre sí, en construir errores tipo I.

El cerebro femenino extremo estaría relacionado con la psicosis asi como el cerebro masculino extremo lo estaría con el autismo. Aportan el siguiente dato:

  • Las mujeres puntuan mas alto en todas las escalas de esquizotipia, mientras que los hombres lo hacen en las escalas de autismo.
  • Las mujeres adoptan creencias irracionales y/o bizarras con más frecuencia que los hombres.
  • Las mujeres son más religiosas que los hombres.
  • Las mujeres creen más en la telepatia, la reencarnación, los sueños premonitorios, la influencia de entidades abstractas, la astrología o las medicinas complementarias que los hombres.

A su vez existirian condiciones innatas que estarian apuntando hacia un determinado polo, asi:

El alto peso al nacer, el cerebro más grande y mas lateralizado, expuesto a más testosterona en epoca fetal (medida en digit ratio), y mas sustancia blanca correlacionan con el autismo y también con un mayor riesgo de cáncer mientras que los cerebros más pequeños, menos lateralizados, el predominio de la sustancia gris, el bajo peso al nacer y una menor exposición fetal a la testosterona correlacionarían con el espectro psicótico y una mayor resistencia al cáncer.

El cerebro del feto seria pues segun Badcock y Crespi el campo de batalla que tendria lugar no entre genes paternos y maternos sino en la expresión de esos mismos genes.

Según la teoría de la impronta genética en el cerebro (que se explica en el libro), los genes que subyacen en los trastornos autistas y psicóticos permanecen en el genoma humano porqué dan soporte a las dos adaptaciones cognitivas fundamentales de nuestra especie. La cognición mentalística —o mentalismo (también llamada teoría de la mente/empatía/psicología popular/sentido común)— evolucionó para facilitar la interacción social y constituyó la base de la cultura mental: religión, política, comercio, arte y literatura. La cognición mecanicista (también llamada sistematización/física popular/pensamiento cosificado o orientado a los objetos) que evolucionó para facilitar la interacción física con el mundo material de los objetos no humanos y constituyó la base de la ciencia, la tecnología y de la cultura material. Los dos sistemas de cognición están generalmente más o menos equilibrados en los individuos. Sin embargo, debido a los mecanismos de expresión genética involucrados, este equilibrio puede verse fácilmente alterado. Un déficit en mentalismo (a veces con un exceso de cognición mecanicista en el llamado savantismo autista) explica los trastornos del espectro autista, mientras que lo opuesto —la mentalización excesiva— explica la mayoría de los síntomas de los trastornos del espectro psicótico.

jiro tanak maestro v1

Las actividades que se encuentran bajo la campana estarian orientadas según nuestra tendencia mental predominante, como el lector puede ver en el gráfico ciertas profesiones o actividades se encuentran más cerca de lo autistico (ingenieros, fisicos, matemáticos) mientras otras estarian mas cerca de lo mentalisitico (historia, humanidades, psicologia, politica, misticismo, poesia) y todas aquellas que están destinada a construir narrativas explicativas inter, transpersonales o subjetivas,como sucede en el psicoanálisis.

Los extremos que se salen de la campana son los extremos donde se halla la psicopatología.

Pero qué sucede con la medicina. ¿Es la medicina una tecnologia o un arte? ¿Se encuentra más cerca del polo autistico o del polo mentalistico?

¿Y la música?

Bibliografía.-

Christopher Badcock: The Imprinted Brain; how genes set the balance between autism and psychosis.

El articulo original de Badcock y Crespi en pdf

Hacia una taxonomía de las emociones (X)

Fort- Da según Freud.-

Pareja simbólica de exclamaciones elementales, destacada por S. Freud en el juego de un niño de dieciocho meses, y retomada desde entonces no sólo para aclarar el más allá del principio de placer sino también el acceso al lenguaje con la dimensión de pérdida que este implica. Los psicoanalistas han denominado «fort-da» a un momento constitutivo de la historia del sujeto, sustantivando estas manifestaciones de lenguaje centrales en una observación de Freud (Más allá del principio de placer, 1920). La observación freudiana en sí misma es sucinta: un niño de dieciocho meses, uno de sus nietos, de un carácter excelente, tenía la costumbre de arrojar lejos de sí los pequeños objetos que le caían entre manos pronunciando el sonido prolongado o-o-o-o, que constituía un esbozo de la palabra fort («lejos» en alemán). Además, Freud observa un día en el mismo niño un juego aparentemente más completo. Teniendo en su mano la punta de un hilo de un carretel, el niño lo arrojaba a su cuna pronunciando el mismo o-o-o-o, luego lo volvía a traer hábilmente hacia él exclamando: «Da!» («acá» en alemán). Freud remite con facilidad este juego a la situación en la que se encontraba el niño en esa época. Estando su madre ausente por largas horas, nunca se quejaba, pero muy probablemente sufría mucho por ello, tanto más cuanto que estaba muy ligado a esta madre que lo había educado ella sola. El juego reproducía la desaparición y la reaparición de la madre. Más interesantes son las cuestiones y las hipótesis que siguen a este primer nivel de elaboración. Freud le da un lugar importante a la idea de que el niño, que ante el acontecimiento se encuentra en una actitud pasiva, asume en el juego un papel activo, haciéndose dueño de él. Mejor aún, se venga con él de la madre. Es como si le dijese «sí, sí, vete, no te necesito, yo mismo te echo». El punto esencial sin embargo está en otro lado. ¿Está de acuerdo este juego de ocultamiento con la tesis por la cual la teoría psicoanalítica admite sin reservas que la evolución de los procesos psíquicos está regida por el principio de placer» o, dicho de otro modo, que toda actividad psíquica tiende a la sustitución de un estado penoso por otro agradable? No es este el caso aquí. Aun cuando el niño obtenga alegría del retorno del carretel, la existencia de otra forma de juego donde los objetos no son recuperados prueba que el acento debe ser puesto en la repetición de una separación, de una pérdida.(Extraido de esta web)

La hoguera de Gorj.-

Cuando la partida de caza hubo regresado al abrigo en el que el clan pasaba el invierno, Lucy tuvo el presentimiento de que aquel dia se convertiría para ella en un dia aciago. Gorj no habia regresado con sus compañeros de caza. Preguntó y preguntó y nadie parecia saber que le habia sucedido, el caso es que se alejó del grupo mientras acechaban a una gacela y probablemente se perdió en el follaje.

Lucy tuvo inmediatamente respuesta a su presentimiento, Gorj se habia perdido y no supo regresar al campamento. Con aquel frío y a la intemperie el destino de su pareja le parecia muy comprometido. Incluso podria estar herido o haber sido atacado por alguna fiera.

Incertidumbre.

Pasaron los dias y las semanas, Gorj no regresó y aunque Lucy mantenía su hoguera encendida dia y noche pronto o tarde el clan tendria que levantar el campamento y viajar hacia el sur en busca de alimento y abrigo para el verano- Pronto o tarde sería requerida por algun otro macho para compartir su hoguera. ¿Qué seria de ella y de su bebé de pocos meses sin un macho proveedor de carne?

Poco a poco aquella incertidumbre se transformó en una profunda tristeza que la impulsaba al llanto durante las noches y la sorprendía de dia con amargos pensamientos.

Gorj no volvió y Lucy tuvo que dejar el abrigo de invierno siguiendo a su clan.

¿Pero había muerto o simplemente habia desaparecido?

Para Lucy desaparecer no era la misma cosa que morir, aunque para algunos miembros de su clan eran sucesos equivalentes. De la muerte no se vuelve pero un desaparecido puede volver; en ausencia del cuerpo sin aliento de Gorj, no podia saberse con certeza qué había sucedido. La tristeza y la ansiedad permanecieron en el estado de ánimo de Lucy durante unos meses.

¿Hasta cuando tenía que esperar? ¿Cuando darse por vencida?

Como hemos visto en la anterior viñeta clinica la función de la pena es múltiple, por una parte cumple una función de señalización de algo que se perdió, algo naturalmente importante desde el punto de vista del vínculo e incluso desde el punto de vista de la autopreservación y proporciona los argumentos para modificar los mapas cognitivos. Lucy tiene que acostumbrarse a vivir sin Gorj. Los automatismos relacionados con él son incontables y casi cualquier cosa le traerá a la memoria su recuerdo: un recuerdo doloroso, ¿pues qué es recordar sino volver a revivir algo a través del corazón?. Se trata de un proceso que durará meses, quizá años, un proceso que llamamos duelo y que se caracteriza por la pena, la baja actividad, la fatigabilidad, y un sentimiento de desamparo y de preocupación por el futuro.

Su marcador somático es el llanto y señala socialmente el desvalimiento, por eso el llanto evolucionó.

De no ser por la pena, Lucy no podría llevar a cabo esta tarea de desprendimiento que necesita llevar a cabo para seguir viva. Digamos que la indiferencia podría ser igualmente adaptativa pero no es posible la indiferencia ante el vinculo, pues en nuestra especie el vinculo es algo a preservar, algo que individual y socialmente nos protege del espanto de la incertidumbre. El vínculo es un seguro de vida para nosotros seres gregarios y deficitarios.

Aqui hay un buen articulo sobre las vicisitudes del vínculo afectivo.

Lo interesante sin embargo es cómo discrimina nuestro cerebro entre las perdidas (o la separación afectiva) de la muerte.

La respuesta es que no lo hace de forma innata, para nuestro cerebro perder o separarse de alguien es un equivalente a la perdida definitiva, es decir a la muerte. La viñeta clinica que sugiero es precisamente para ilustrar el nacimiento de una nueva subjetividad -la capacidad de simbolizarse algo-, aquella que es capaz de discriminar la perdida de Gorj con la muerte de Gorj.

Algo que en los niños podemos observar perfectamente: los niños son incapaces de representarse la muerte hasta que no tienen 5 o 6 años, a veces más. Pues la muerte es una separación definitiva, y esta palabra “definitivo” requiere en el niño una capacidad de simbolización muy elaborada.

Significa dos cosas: que el niño ha de ser capaz de representarse al objeto en su ausencia, en la confianza de que volverá a reunirse con él y tambien que debe ser capaz de discriminar cuando el objeto ya no volverá.

Algo que los niños de corta edad no pueden llevar a cabo al faltarles esta capacidad de simbolización.

Esto explica precisamente el dilema de Lucy: ante la ausencia de pruebas de la muerte de Gorj, ¿hasta cuando esperar? y en cualquier caso ¿esperar para qué?

Lo que nos lleva hacia la cuestión central, para qué sirve un duelo?

Sirve para dos cuestiones relacionadas con nuestro cerebro social, por una parte una persona en duelo puede recibir ayuda, prebendas y compasión por parte de sus congéneres que empatizan con su dolor. Por otra parte la pena y el dolor aseguran que el duelo, es decir la espera se mantendrá un tiempo prudencial. Pues en cualquier caso, al grupo le interesa que los vinculos entre los individuos sean sólidos y duraderos.

¿Pues qué sucederia si Gorj volviera y se encontrara a Lucy con otra pareja?

El dolor y la pena son pues una defensa del vínculo.

Y la dificultad para discriminar la separación de la muerte es probablemente el resultado (el subproducto) de que ambas cogniciones evolucionaron juntas, o con poco tiempo de separación entre ambas, de tal modo que para los miembros del clan ancestral de Lucy, desaparecer y morir son la misma cosa.

De manera que el duelo se pone en marcha con la separación y se manifiesta a través de sintomas positivos destinados a señalar la situación de desamparo (tristeza y llanto), algo destinado a mostrarse, pues si el duelo no se muestra el individuo no podrá acceder al trato compasivo de sus compañeros de clan. El duelo no es sólo un proceso interno -como acostumbramos a verlo hoy- sino sobre todo un proceso que se desarrolla en sociedad.

Los duelos arrancan con una perdida. Con la perdida de un objeto (una persona) o una situación simbólica, o la perdida de algo material. Pero los duelos no son depresiones aunque se le parecen mucho, sino que son mecanismos destinados a modificar y volver a las condiciones iniciales cuando un sujeto es enfrentado a una contrariedad.

Lo curioso de los duelos es que no son todos iguales, no hacemos el mismo duelo por un padre que por un hijo, por una pareja que por un pariente o amigo. Todo parece indicar que en el duelo se manifiestan a la brava las condiciones evolutivas que lo hicieron posible. Es por eso que el duelo varia según las puntuaciones reproductivas que se le adjudiquen al miembro perdido.

Robert Trivers (1972) a través de su teoria de la “inversión parental” señaló hacia el hecho de que una mujer (sobre todo las mujeres que son las que mas inversion parental dedican a sus hijos) tienen que hacer cálculos muy precisos y complicados para elegir la dedicación, tiempo y recursos en la crianza de sus retoños.

Es por eso que es peor que muera un adolescente que un recién nacido, un joven fértil que una climatérica, una pareja que una madre. Lo que nos permite predecir que la intensidad del duelo evolucionó efectivamente desde la puntuación reproductiva de la pérdida y la valoración de los esfuerzos e inversiones llevados a cabo para la subsistencia del pariente perdido.

Es por eso que para Lucy, la perdida de Gorj es algo más que una adversidad: es sobre todo una amenaza para su vida y la de su hijo.

Pero Lucy aun es joven y deprimirse definitivamente no resultaria una estrategia ventajosa para ella y su hijo, pronto o tarde dará fin a su duelo, seguramente cuando tenga la seguridad de que Gorj ya no volverá y del mismo modo que el nieto de Freud le dirá “ya no te necesito, estas muerto para mi”,por una parte se vengará asi de él y por otra parte logrará empoderarse para una nueva fase de su vida. Diremos entonces que Lucy lo dio por muerto y en la proxima viñeta es probable que la encontremos embarazada de otra pareja, pues al fin y al cabo, la vida continua, al menos mientras sea fertil.

Salir del duelo es la forma en que “matamos” simbólicamente a aquellos que previamente nos abandonaron o decepcionaron.

Bibliografia.-

Trivers, R. L. 1972. “Parental investment and sexual selection”. In B. Campbell, ed. Sexual Selection and the Descent of Man, 1871-1971, Aldine-Atherton, Chicago, pp. 136-179.

Una reconceptualizacion evolucionista del masoquismo

La palabra “masoquismo” apenas se usa en psicología fuera del contexto psicoanalítico, por el contrario es muy utilizada en la vida común como un sinónimo de conductas que buscan placer en el sufrimiento, la exposición a situaciones desfavorables repetitivas, bien una conducta de enfermedad, o un regodeo en la queja o exhibición del dolor. Lo cierto es que la palabra acumula tantor errores conceptuales que se ha vuelto inútil para utilizarla en la clínica.

El principal contrasentido que envuelve a esta palabra es que los masoquistas serían por definición personas que encuentran placer en el dolor. Es por eso que los clásicos, llamaban algolagnia a ciertas prácticas donde el dolor aparecía del lado de ciertas actividades eróticas calificadas como perversiones, hoy parafilias. ¿Pero son masoquistas los depresivos, los enfermos psicosomáticos, los que se quejan de dolor sin causa médica que lo justifique, los eternamente cansados o los que fracasan en sus relaciones amorosas?

Lo cierto es que los masoquistas, si por masoquistas entendemos personas que extraen placer del dolor, simplemente no existen. No existe ningún placer en el dolor y de hecho ningún masoquista erótico busca el dolor por sí mismo sino que lo soporta como parte de un ritual que tiene otras consecuencias psicológicas.

Es absolutamente inconcebible que los investigadores -incluyendo al propio Freud que escribió dos articulos sobre el masoquismo- no hayan caido en la cuenta de que las prácticas sado-masoquistas, -conocidas hoy genéricamente como BDSM- forman parte de un ritual, es decir de una simulación. Y todo ello a pesar de que la celebre novela de Sacher-Masoch -a quien debemos el nombre de “masoquismo”- es una historia de ficción, la narrativa de un ritual muy elaborado.

No es lo mismo jugar a pelearse que pelearse realmente, hacerse el muerto que morir. Las diferencias son notables, una pelea “verdadera” es sobre todo una confrontación agonística (o tú o yo) y se termina con la muerte o el “fuera de combate”, las heridas o la invalidez del contrincante. Una pelea ritualizada tiene como objetivo eludir los daños graves entre ambos, y suele saldarse con la rendición (yield) de uno de ellos que se da a la fuga o se somete dejando al otro como vencedor. Eso sucede en la naturaleza, rara vez los enfrentamientos entre dos individuos se saldan con la muerte o heridas importantes en uno de ellos y eso sucede porque la mayor parte de las conductas agonísticas (competitivas) se encuentran ritualizadas.

¿Qué es un ritual?

Un ritual es una conducta demostrativa que tiene lugar entre dos o más individuos y que se lleva a cabo en función de su valor simbólico. Por ejemplo el homenaje a una bandera, las tradiciones, las celebraciones familiares en Navidad o los ritos y liturgias religiosos se llevan a cabo a través de la captura facilitada por las creencias o los recuerdos compartidos de aquellos que conviven en un determinado entorno y que consensuan como definitorios de su cultura o de sus expectativas.

Caracteristicas de los rituales.-

1.-Son conductas que escapan a la razón y mantienen un cierto aspecto de supersticiones

2.- Son repetitivas y automáticas.

3.- Su supresión desencadena perplejidad, confusión, ansiedad o agresión.

4.- Son antieconómicos, en el sentido de que representan conductas redundantes, hacen perder tiempo y representan esfuerzo.

5.- Son reconocidos por los miembros de la misma especie o por los individuos que comparten una misma cultura.

6.- Son extraños para aquellos que no comparten una misma cultura o para individuos de distintas especies e inducen conductas de desasosiego o de interpretaciones erróneas.

7.- Su propósito es inhibir la agresión, señalar la jerarquía o la disponibilidad sexual, además de por efecto contrario profundizar los vínculos entre individuos.

8.- Son exagerados, dramáticos y exhuberantes y recuerdan a la farsa teatral.

El cerebro social.-

Admitir que somos seres sociales supone admitir dos cuestiones, una de ellas está relacionada con el apego, el eje horizontal de esta carta ortogonal que aparece más abajo. Cada uno de nosotros ocupa un lugar en ese eje, unos son mas dependientes -de las recompensas del mismo- que otros (extremo izquierdo o integración), mientras que en el extremo contrario ciertos individuos permanecen aislados, independientes o marginales. Pero también que en nuestra especie (eje vertical) funcionan jerarquías sociales y que cada uno de nosotros ocupamos en esa jerarquía un rango determinado. La jerarquización social no es una consecuencia del capitalismo ni de la politica sino una consecuencia de nuestro linaje de simios que no hemos sido capaces aun de liquidar a través del aprendizaje social. Más bien lo que hemos hecho es introducir modificaciones y nuevas definiciones del rango de carácter cultural, por ejemplo el dinero concede a quién lo posee más rango que a quién no lo posee, pero esta es una causa proximal y artificial de la jerarquización social que es algo biológico y que viene de serie en nuestra estirpe. Ubicarse en esa jerarquía supone una de las mayores dificultades de nosotros los humanos. Ascender o medrar en ella una de las tareas que más recursos consume en nuestra vida.

Existen cuatro estrategias de interacción entre individuos y que definen el lugar que ocupamos en esa jerarquía que por otra parte se encuentra modulada por el apego y son los siguientes: la cooperación o la lucha, el apaciguamiento, el escape (flight) y la rendición (yielding) y que nos permiten entender como nos relacionamos con aquellos que tienen más rango que nosotros, el mismo rango o un rango inferior.

Para entender mejor estas cuestiones volveremos a J. Price (del que hablé en el post anterior) a fin de ilustrar los dos grandes grupos de maneras de competir que tienen los individuos: el modo agonístico donde la estrategia es la lucha con o sin ritual y donde de lo que se trata es de vencer o de imponerse al rival. Hay un ganador y un vencedor, uno que gana y otro que pierde, es por eso que se llama agonística.

Pero la manera más común de competencia en nuestra especie es la hedonística, aqui el subordinado (que sabe que ocupa un lugar inferior en cuanto a rango) trata de seducir, agradar, apaciguar, someterse o adular al dominante merced a ciertos gestos o actitudes que podemos observar en todas las especies de animales vertebrados y sociales. Se trata de una conducta que tiene como objetivo desactivar la agresión y aumentar la confianza del dominante a fin de conseguir recursos, favores o prebendas que en nuestra especie se encuentran bien diversificados y son a veces muy sutiles.

Las estrategias hedonísticas tienen muchas ventajas sobre las agonísticas, para empezar no hay vencedores ni vencidos, sino una especie de complementariedad donde el miembro subordinado obtiene ciertas ventajas de su posición “de favor” y el miembro dominante un reconocimiento de su lugar en la jerarquía. Ambos ganan y no hay heridos, ni secuelas.

La sumisión como estrategia hedonística.-

Los que se encuentran en los niveles más bajos del rango social (cuadrantes inferior izquierdo e inferior derecho) disponen de ciertas estrategias para escalar en el eje del rango según sus gustos, más integrados y sociales en la izquierda y más aislados en la derecha, pero en cualquier caso es necesario que estas personas sepan qué lugar están ocupando en cada momento en ese eje dominancia-sumisión. Bien entendido que no siempre estamos ocupando el mismo lugar y que según entornos las personas concretas se mueven arriba y abajo. Basta con pensar en el lugar que ocupamos en nuestro trabajo por ejemplo (y que no suele coincidir con el que ocupamos en otros entornos), todos tenemos la experiencia de tener un jefe al que debemos respeto y cierta sumisión, es una buena estrategia llevarse bien con el jefe.

Pero lo cierto es que no todo el mundo opta por esta estrategia, existen tambien los rebeldes, los que se mueven por el cuadrante superior izquierdo que buscan “guerra”, el enfrentamiento agonístico (llevado siempre hasta el limite de lo razonable) y están tambien los evitadores, los esquizotipicos o los que se limitan a negar la jerarquia sin cuestionarla, alejándose de ella (cuadrante superior derecho) o repudiándola. Lo cierto -como todo el mundo sabe- es que las jerarquías existen y todo el mundo sabe también cual es mejor estrategia para medrar en lo laboral.

Lo cierto es que algunas personas por la razón que sea son incapaces de relacionarse con los elementos dominantes de su entorno de un modo “educado” o “socializado”, dando señales de humildad y de sometimiento (por ejemplo callarse cuando el que habla es una autoridad o el jefe que te paga). Sea por lo que fuere, estas personas tienen bloqueada la capacidad de someterse en aquellas condiciones en las que someterse sea lo que aconseje el sentido común. Dicho de otra forma son incapaces de jugar la estrategia de “sumisión voluntaria consciente”.

Segun Price (Price, Slomam et alters, 1994) son estas personas las que tienen un mayor riesgo de deprimirse cuando se confronten a una situación agonística que les obligue a reconocer su derrota. Pues recordemos que este tipo de personas son incapaces de jugar estrategias hedonísticas, algo que sucede cuando existe una percepción de descenso del rango (por ejemplo en una jubilación, un despido, un abandono amoroso, etc), pero también en aquellos casos en que la derrota parece haberse instalado como modo o expectativa de vida, diríamos en la personalidad. Price ha llamado a esta estrategia “sumisión involuntaria inducida”. Se trataria de lo que nosotros hoy entendemos como depresión clinica.

La sumisión como ritual erótico.-

Ahora que ya sabemos qué son y para qué sirven los rituales y también que existen dos formas de sumisión, una involuntaria y otra voluntaria y consciente, es necesario recalcar que la conversión de una estrategia inconsciente en una consicente es por sí misma terapéutica. Asi el propio Price usa la metáfora del ordenador al referirse como “a prueba de fallos” el funcionamiento del cerebro de un depresivo. Se trata de un funcionamiento estandard, seguro, pues suele conservarse el principio de realidad pero al que le falta algo: como al ordenador le faltan los controladores, que en el modo “a prueba de fallos” no se cargan a fin de dejar memoria libre para el funcionamiento normal. En este sentido la depresión sería un modo de funcionamiento de bajo nivel pero no defectuoso, en el sentido de que lograria eludir la competencia (rivalidad) con aquellos que al detectar las señales de derrota del depresivo le dejarían en paz al comprobar que no dispone de fuerzas para llevar a cabo un ataque. La depresión a través de signos de sumisión involuntaria logra comunicar a los demás la baja actividad, el humor bajo y la escasa energía e iniciativa para la competencia o una escalada de hostilidades.

Sin embargo conviene no olvidar que a pesar de sus concecuencias inadaptativas el depresivo puede conseguir mucho poder a pesar de aparentar no tenerlo. (Price y Gardner, 1995),.

Algunas personas utilizan ciertos rituales en sus relaciones eróticas, una serie de actividades que se conocen con el nombre genérico de BDSM. Se trata de un juego de roles donde el elemento sumiso se pone a disposición del elemento dominante a fin de conjurar el eterno dilema del poder en la pareja. Dado que se trata de un juego pactado, las claúsulas que lo conforman pueden establecerse de común acuerdo asi como los limites de la humillación, el dolor o las sevicias.

No cabe ninguna duda de que este ritual proporciona beneficios a quienes lo practican siempre y cuando no se pierda de vista que se trata de una confrontación agonística ritualizada donde “la sangre no debe llegar al rio”, no es lo mismo el BDSM que el maltrato o abuso de la pareja, en este caso el funcionamiento pasaría a definirse como “a prueba de fallos” y estaríamos en el mismo lugar que en la patología: simplemente los controladores no han sido instalados.

Los juegos BDSM permiten a sus jugadores optar a roles que quizá en su vida real solo conozcan de pasada. Mujeres sumisas u hombres dominantes, no son patrones políticamente correctos según en qué entornos y menos aún hombres sumisos y mujeres dominantes: ambos roles están censurados en la vida publica y muchas personas ni siquiera pueden optar a ellos, bien por el misticismo de la igualdad o bien por ocupar bajos niveles de rango. Y de ahi el aumento de practicantes de este juego. Hay algo en el BDSM que resulta transgresor.

Y que permite conectar quizá a una mujer rebelde, competitiva y asertiva con su parte más arcaica y femenina y a un hombre mediocre o atemorizado por su jefe en un dominante macho alfa. Lo importante es saber que el juego de dominación-sumisión no es mas que una simulación de lo que en la vida real sufrimos con más dolor.

Pero cuando digo simulación no debe entenderse que estamos ante una formula teatral, por más que el perfomance fetichista de los entornos BDSM asi lo hagan creer, un ritual tiene como objetivo ser dramático, exhuberante y exagerado, de lo contrario carece de efectos sobre la percepción que se pretende alcanzar. Nuestro cerebro no lo computaría como tal si no es creible

De modo que hablar de sado-masoquismo es algo ya obsoleto, la psicología evolucionista nos ha permitido por fin entender que el yielding (rendición) es una estrategia de alto nivel que nos permite reestablecer conexiones con nuestro verdadero lugar en la pirámide social.

Pues nuestro cerebro no distingue las fórmulas ritualizadas de las desritualizadas. Es por eso que los rituales son atajos a una comprensión racional: se trata del poder de los símbolos de los que dependemos.

Bibliografía.-

Price, J.S. (1992) The agonic and hedonic modes: definition, usage, and the promotion of mental health. World Futures, 35, 87-115.

Price, J.S. & Gardner, R. (1995) The paradoxical power of the depressed patient:  a problem for the ranking theory of depressionBritish Journal of Medical Psychology, 68, 193-206.

La razón fronteriza

El limite ha dejado de ser muro y se ha transformado en puerta.

(E. Trias)

Eugenio Trias es un filósofo español que ha investigado sobre lo que él mismo llamó teoria del limite. Para Trías el límite es un lugar que es al mismo tiempo un estímulo a la transformación y lo es en la medida que no queda en él sino el finiquito de la nada y la destrucción o la transfiguración, es decir, rehacerse en un nuevo plano. Es un espacio que se habita -se acepta el límite- y es una disyuntiva que sólo cabe resolver en esa transfiguración -más allá del límite-. La razón fronteriza para Trías estudiaría todas las mediaciones simbólicas que dejan rastros de tales procesos. Dice Trías en una entrevista concedida en cibernous: “Ante todo esto tenemos que ser capaces de rescatar la vigencia de las formas simbólicas, de las comunidades de relato, de la propia tradición, tan olvidada por la modernidad”. “También hay que rescatar el concepto de persona, en su sentido etimológico, es decir la máscara a través de la cual una voz propia se expresa”.

La razón fronteriza estudia como habitar el límite y superar esa experiencia en una cierta transfiguración o metamorfosis ya que no queda otra. Supone que la razón atienda a cosas que cierta ilustración, especialmente la tecnocientífica, ha despreciado mucho como, por ejemplo, todo tipo de mediaciones simbólicas.

¿Qué son los mediadores simbólicos.-

Entre el hombre y lo desonocido (lo sagrado o lo Real) existe un intransitable itinerario que debe ser recorrido con suficientes protecciones para explicarse o dotar de sentido a lo desnonocido y deslindar asi lo probable de lo imposible. Esa es la función de los psicopompos o daimones, los primitivos mediadores.

Asi como los dermatólogos recomiendan no exponerse al sol sin protección nosotros los psiquiatras deberiamos aconsejar a las personas no cruzar determinados limites sin la armadura de una buena colección de símbolos y asi y todo, hay limites que ningún humano debería cruzar.

Apareció así el hombre mítico de donde proceden esas figuras que han llegado hasta nosotros con el nombre de psicopompos, es decir mediadores entre el hombre y Dios, que es lo mismo que decir los mediadores entre lo humano y lo imposible, lo incognoscible o lo desconocido. En el libro “El fuego secreto de los filosofos” de Patrick Harpur hay un amplio recorrido por todos estos daimones ancestrales y a través de todas las culturas demostrando que estas presencias élficas o faíricas existen en todas las culturas y se parecen de una manera siniestra unas a otras, como si respondieran a patrones repetitivos de una necesidad humana fundamental.

Pero en un momento determinado -que algunos situan en la Ilustración- los daimones desaparecieron y el hombre quedó solo frente a lo sagrado con la unica ayuda de su razón.

Para Trias se trató de una irresponsabilidad tremenda del pensamiento ilustrado: haber dejado de lado la cuestión religiosa. La actitud despreciativa ante el hecho religioso es muy grave porque arruina la comprensión de casi todas las formas de cultura que se han generado. Por esto mismo, o te reconcilias con la religión a algún nivel para así poder comprender toda esa gama policroma, o el acercamiento a esas formas de cultura no es posible. Por eso en el libro, “La edad del espíritu”, intentó hacer una evocación de las diversas formas de cultura y pensamiento en sus contextos simbólicos y religiosos, extendiéndose en lo que entiende por filosofía del límite. Cuando Trias habla de límite se refiere a aquello que estimula ese espacio humano de transformación y metamorfosis entre dos momentos estelares. El límite es una franja vital, un lugar para habitar. El más allá del límite es una referencia que se expresa a través de mediaciones simbólicas. El espíritu no es algo abstracto, es lo que impregna las formas simbólicas.

La función psicopómpica es pues una función de mediación entre lo humano y lo sagrado.

Y fueron necesarios muchos mediadores, uno para cada función, para cada tarea.

Asi:

Hermes (Mercurio), es el principal psicopompo, un Dios hijo de Zeus y de Maya, a él le toca la tarea desagradable de acompañar a los muertos hasta el mundo de abajo, aunque para hacer bien su función precisa de otros tres compañeros: Hipnos, Morfeo y Tanatos, los tres hermanos intervienen previamente a Hermes. Hipnos prepara al sujeto para el sueño y le inmoviliza, Morfeo que le sumerje en un profundo sueño y Tanatos que separa el alma del cuerpo, es entonces completada la secuencia cuando Hermes sale al paso en su función de transporte del alma al Hades.

De manera que una abstracción tan incomprensible como es la muerte precisó de al menos cuatro psicopompos, cada uno de los cuales, con su función y alguno de ellos compartido con el sueño daban sentido a algo que aun hoy se nos revela incomprensible y sin sentido.

Lo simbólico, ese toldo que nos protege de los embates de los Real ha sido socavado por la laicización del mundo sustrayéndole sentido y obligando a los hombres a construir nuevos parapetos que le acompañen en su periplo más allá de su limite y explica además porque muchos de ellos no consiguen esa transformación o metamorfosis de la que hablaba Trías y perecen en el intento.

El hombre es un limite del mundo, no sólo atraviesa puertas sino que él mismo es una puerta tal y como podemos ver en este cuadro de Magritte, pero precisa un marco de referencia, un contexto para que encaje su interpretación de ese mundo tal y como se ofrece a sus sentidos con su representación.

Lo que explica mucho las razones de por qué existen hoy tantos malestares y tantas enfermedades mentales, tal y como conté en este post sobre la banalidad del sufrimiento.

Y precisamente de esto hablaba esta mañana con algunos de mis psiquiatras y a propósito de la “epidemia” de “trastornos de personalidad” que estamos sufriendo, más concretamente de casos de TLP. Si aun no conoce este síndrome puede visitar la wikipedia o verlo en este post. Lo que le hace interesante desde el punto de vista conceptual es precisamente su modernidad, su frecuencia entre jóvenes, su refractariedad a los tratamientos convencionales y su gravedad, por las conductas autoliticas asociadas.

Lo que caracterza a la organización de este tipo de personalidad es la incapacidad de los sujetos para construir símbolos protectores, es como si hubieran quedado a la intemperie entre lo Real y su propia subjetividad, algo asi como si carecieran de sistemas de inhibición, como si no aceptaran los limites impuestos por su propia organización social. Y de ahi viene la asociación entre la teoria de Trías y la denominación de “limites” aunque la caracterización de “adicción al limite” ya habia sido planteada por una psicoanalista en los años 30 y en realidad se pensaba que los límites eran patologias entre la neurosis y la psicosis y de ahi su denominación.

Los límites son los que van más allá del límite.

Después de leer el concepto de Trias sobre la teoria del limite he comprendido mejor algunas cosas que suceden cuando ciertas personas se educan en una sociedad que ha renegado de los simbolos y lo ha fiado todo a la razón, al emotivismo subjetivista, a la apariencia y al consumo como garantía de un derecho inalienable a poseer cualquier capricho como una forma de identidad personal. La mercantilización de las relaciones, la cosificación del otro  y la mala o nula gestión de las emociones son las consecuencias de este estado de cosas. Pero me gustaria poner un ejemplo por lo que les propondré un ejercicio mental.

¿Qué es un padre?.-

Un padre más allá del padre que nos haya tocado en suerte es un simbolo, algo que va más allá de nuestro propio progenitor, hay un Padre que está más allá del limite del padre. Abarca el mito, el relato, la Justicia, el ordén familiar, el linaje, abarca a todos los dioses que en el mundo se hayan inventado. Por eso decimos que el padre es una función, una metáfora, pues cualquiera, puede ejercer ese rol en cada imaginario.

La función paterna consiste en separar al hijo de la madre y lograr introducirle en el mundo de la cultura, es decir en el bando del patriarcado. Algo que se consigue sólo mediante la desalienación del vínculo entre madre e hijo, un lugar donde hay tanto goce adherido que solo a través de ese corte simbólico que representa el Otro (el Falo) puede ser interrumpido.

La metáfora paterna significa que el padre como símbolo (más allá de la paternidad somática) ha sido integrado en la mente del individuo, lo que es lo mismo que decir que se ha integrado el orden patriarcal, con sus prohibiciones, castigos, amenazas, coerciones, y límites. El poder fálico puede ser asumido o expulsado de la mente individual de los humanos a través del repudio: de ese no querer saber que caracteriza la verleugnung. Eso es lo que hacen algunas mujeres (y tambien hombres), aquell@s que han renegado del patriarcado o se hallan en lucha con él.

Y no cabe ninguna duda de que la abolición de la religión, la laicización del mundo le feminizó al descolgar las prohibiciones de su origen divino y no encontrar -a cambio- ningun otro mensajero más allá de la civilidad, una ética débil para la disuasión.

Si el padre como simbolo ha sido amputado del imaginario de nuestros conciudadanos ¿qué podemos esperar en el orden social? ¿Quién tiene el poder de prevención de la transgresión? ¿Quién administrará las sanciones? ¿Cual es el modelo a seguir? ¿¿Cual es el quicio de esa puerta que parece girar sin goznes?

Afortundamente el padre no ha sido amputado como símbolo en todas las mentes, pero piensen ustedes ahora en un padre incestuoso, un abusador sexual, que abusa de sus hijas. ¿Como quedaría en la mente de esas niñas un padre asi?

Naturalmente las niñas con un padre asi, no serán capaces de construir un símbolo paterno protector y tenderán a repudiar-le, carecerán d eun padre interno y por tanto carecerán mas tarde d eun marido interno, quedarán a solas con su hijo si es lo que lo tienen en un vinculo alienante donde siempre faltará algo. A menos que durante su crianza alguien haga el papel adecuado para reconstruir esta imagen, se producirá una discontinuidad en la generación del símbolo paterno que llevará a la paciente hacia un camino de adversidades o de psicopatología sobre la que nada podemos decir pues en todo caso es algo que discurrirá en la incertidumbre de lo complejo.

El incesto es un limite que no se puede traspasar y es algo que está absolutamente demostrado que es absolutamente perturbador. Pero no se trata de una causa única en el TLP.

Lo que señala en la dirección de que el TLP no es una enfermedad directamente relacionada con una averia genética, sino que serian los propios genes relacionados con la transformación, es decir genes relacionados con la hominizacion del cerebro los que estarian detras de las conductas que hoy entendemos como inadaptadas o impulsivas. En realidad no serian los genes sino la ausencia de “cuturalizacion” de símbolos transitables los que estarían ausentes en esta patología tan relacionada con la postmodernidad, es decir con la claudicación y la amortización de los valores que entendíamos como tradición.

Bibliografia.-

Francisco Traver y Gonzalo Haro:

Personalidad, dopamina-y-evoluciocion. Revista Persona.

Un apunte liminar.-

Doy las gracias a Lourdes Tebé que me puso en contacto con las ideas de Trias y a Jose Carlos Aguirre que me ayudó a comprender sus conceptos, algunos textos de este articulo pertenecen a una entrevista realizada por Jose Carlos Aguirre y su equipo al profesor Trias.

Empoderamiento, estrés e indefensión (y V)

Terminé el post anterior con la siguiente párrafo:

“Lo que nos permite la siguiente conjetura: la depresión (una enfermedad mental con amplia cognición asociada) se encontraba ocupando un mismo espacio biosimbólico que las neumonías de repetición y de su inmunosupresión”.

La idea no es mia ni nueva, ya Freud en “Lo económico” se apresuró a señalar como los sintomas neuróticos ocupan un determinado lugar en la economía psíquica y que de alguna manera un sintoma tapaba u obturaba la emergencia de otros. Dicho de una manera más clara si un sintoma puede taponar ese agujero neurótico que se abre en nuestro psíquismo no es necesario construir otros.

La idea de que lo somático puede estar ocultando algun tipo de conflicto psíquico tampoco es nueva, el psicoanálisis tiene una amplia experiencia en “desmontar” neurosis de carácter muy defendidas -empeorándolas- donde la caracteristica esencial es la falta de sufrimiento mental y su derivación bien al polo fisico o bien a su exportación (hacer sufrir a otros).

Sin embargo mi posición no tiene que ver con esta manida conceptualización, que puede resumirse como una regla de perogrullo de la siguiente manera: “lo psíquico influye sobre lo somático y lo somático influye sobre los psiquico”. Lo que planteo aqui es que lo somático y lo psiquico es la misma cosa expresada en un nivel de definición diferente y sin localidad, no hay una cosa que proceda de la otra, la mente no es causa del cerebro sino que coemergen ambas.

La complejidad del enfermar humano -descontando las enfermedades lineales con causa-efecto establecido- está relacionado pues con dos cuestiones, la no-linealidad y la no-localidad. Significa que: no existe una relación lineal entre el estrés sufrido y la reacción somática o psiquica del organismo o del individuo y que no existe localidad, es decir son todas las células del organismo las que tienen noticia del evento y quedan impregnadas, si bien ciertos órganos o sistemas ofrecen una menor resistencia a la emergencia de patología, cada cual pues, tiene, tenemos nuestro talón de aquiles.

Para entender este fenómeno he echado mano de las fractales (formas geométricas autosimilares), pero me parce más apropiado hablar de arquetipos.

Una definición de arquetipo.-

Un arquetipo no es un ectoplasma ni una abstracción platónica sin más (excepto en el nivel más alto de lo mental) pues es en la mente donde se construyen esas abstracciones sino un patrón que tiene una correspondencia biológica de donde extrae su energía y su direccionalidad: significa que no sólo existen patrones de conocimiento, cognición, conducta, narrativa, pensamiento o sentimiento sino que además de eso, existen equivalentes biológicos celulares. Aqui hable de arquetipos celulares.

Por ejemplo el arquetipo de la mitosis está relacionado con la madre nutritiva pero tambien con la madre egoísta, con el crecimiento, con el cáncer y tambien en sus aspectos más protectores con el mito de Gea, con los de Démeter y con todas las diosas de la fertilidad, Venus primitivas que poblaron la imaginación y el culto de nuestros ancestros. Del mismo modo que en el mito hay una sustanciación de estos patrones arquetípicos, las células tambien poseen un amplio repertorio o menú de posibilidades que se encuentran como potencialidades en todos nosotros y se activan e inhiben a partir de determinados estímulos y por eso las células se dividen, proliferan, se enquistan, inflaman, exudan, viajan, colonizan o se suicidan segun los intereses cooperatvios de la totalidad del organismo siguiendo determinadas leyes. Unas leyes que no responden a la lógica de la autopreservación sino a la lógica desprovista de cognición con que opera nuestro cerebro más antiguo, nuestro cerebro reptiliano, tosco e irreflexivo y sobre el que hablé precisamente en un post acerca de acontecimientos vitales y enfermedad.

Existen al menos cuatro arquetipos o patrones celulares: la mitosis, la apoptosis, la necrosis y la inflamación. Entre mitosis><apoptosis y entre necrosis><inflamación se establecen sendos bucles que hacen que la apoptosis sea el remedio de la mitosis (o la inflamación de la necrosis) y al contrario, cada arquetipo controla a su par. Cuando en el organismo algo dispara una alarma de necrosis enseguida aparece su par la inflamación para mitigar los daños. Lo mismo sucede con la apoptosis (poda o suicidio celular) esta es la forma en que se limitan los daños de un crecimiento egoista y sin control propio de la mitosis.

A nivel conductual (conducta observable) los arquetipos se han convertido en comportamiento, asi hablamos de lucha, huida, paralisis (freezing) o sometimiento (yielding) y otra vez nos encontramos los dos pares de bucles lucha><huida y paralisis><sometimiento.

A nivel de carácter podemos tambien encontrarnos con otros cuatro arquetipos que a grandes rasgos gestálticos serían estos: niño herido><sabotaje  y puta><victima.

Existen pues equivalencias arquetipales al menos en estos tres niveles de definición, asi la mitosis>< la lucha o ataque>< y el niño herido supondrian tres patrones de distintos niveles de definición. O bien el trio representado por la inflamación><sometimiento><victima.

Arquetipos constelados en mi paciente.-

Naturalmente el arquetipo de las neumonías de repetición es el arquetipo de la necrosis><paralisis><autosabotaje Es decir, el quedarse sin movimientos es el equivalente de la expresión emocional de inmovilidad. El autosabotaje es la expresión conductual de la inmovilidad y por lo tanto de las parálisis. Las características de esta conducta son la dificultad ante los cambios, el autoengaño, la manipulación, las trampas, en suma la rigidez para adaptarse a entornos cambiantes o fracamente decepcionantes como discurría el matrimonio citado.

Definir el estrés es fácil pero objetivarlo es complicado, de ello hablé en este post donde exploré la heterogeneidad de categorías que pueden constelarse y convertir un evento banal en un estresor crónico. En el caso de mi paciente y tal y como conté en este capitulo anterior su personalidad se organizó frente a una herida arquetipica fundamental que definí como falta de atención, abandono, falta de cariño y negligencia parental.

Frente a ello la paciente construyó a través de sus mecanismos de defensa una ED destinada a “no saber”, asi aparecieron sus rasgos de personalidad dominantes que ya enuncié en el capitulo correspondiente.

El estrés procedía en su caso de un matrimonio fallido, que había decepcionado sus expectativas. El estrés se consteló siguiendo los ejes de su personalidad y sus heridas arquetipicas en forma de neumonias de repetición.

El abandono por parte de su marido disparó un estrés psiquico que la llevó a manifestar el sufrimiento -por primera vez- de una forma cognoscitiva y reveló que la depresión habia encontrado su lugar natural de manisfestación: el psiquismo.

Su tendencia a hacer neumonías se disolvió y su depresión se resolvió con el acompañamiento terapeutico apropiado. La paciente salió fortalecida de su experiencia.

Una epicrisis.-

La paciente está en estos momentos dada de alta y no ha vuelto a presentar neumonias. Se mantiene eutimica y no precisa ya tratamiento psicológico ni médico, lo cual no significa que no pueda volver a recaer pues no hay que olvidar que la ED guardan memoria de sí mismas, no se puede descartar pues que ante una nueva descompensación estresante de su vida o una enfermedad fisica concomitante no puedan volver a disparar los mecanismos que la llevaron enfermar del pulmón.

Sin embargo la comprensión intuitiva que ofreció de su problematica personal y los cambios que introdujo en su vida nos permiten ser optimistas respecto a su evolución futura de la que nada podemos saber, pues toda vida discurre entre horizontes de imprevisibilidad.

Bibliografía.-

“La lupa de la Nueva Medicina” del Dr. Fernando Callejón.

Conciencia y Presencia: la interfase intuitiva (IX)

Lo cierto es que la realidad que percibimos no es -en este contexto- más que una ilusión (maya) y lo es precisamente porque nuestra conciencia vigil vela y obtura la percepción de la cosa en sí. Nuestra conciencia tal y como decia Jung desune lo que anteriormente iba unido. En este sentido y volviendo al post anterior el lector deberá plantearse esta cuestión sobre el tiempo ¿Es el tiempo un punto o una recta (sucesión de puntos)?

¿Instante o transcurso?

Se trata de una primera intuición acerca de si lo que que hay afuera es lo que parece o es sólo una ilusión de nuestros sentidos, para darnos cuenta luego de que gran parte de la filosofía de occidente y especialmente la de oriente gira en torno a esta cuestión con algunas diferencias sobre las que volveremos cuando hablemos del error de Husserl y el satori.

Carl Jung, investigador de las profundidades del alma, notó que algunas personas creían que las cosas están ahí tal como aparecen (son objetivas) y que otros no se fían de los sentidos, dando lugar a su concepción de los tipos psicológicos extrovertido e introvertido.

En los últmos años fué la neurociencia la que acaparó los recursos, las tecnologías y además creó los marcos experimentales y conceptuales para abordar de qué modo conocemos.

Somos una frontera flexible entre algo que está dentro y algo que está fuera y la cuestión es qué es adentro y qué es afuera. Sin duda existe una interrelación entre ambos cuyo puerto de entrada parecen ser unos receptores a ciertas condiciones físicas del entorno que son recolectadas y procesadas. Pero las señales son innumerables y es indispensable poner filtros para no sobrecargar el sistema de procesamiento.

¿Qué decide cuándo, cómo y dónde poner esos filtros? Sin duda la relevancia contextual. En situaciones de fight or flight, freezing o recompensa es sencillo darse cuenta cómo y dónde poner los filtros, dicho de otra forma cuando operamos en el mode “al servicio del Yo”. Pero los seres humanos a lo largo del tiempo desarrollamos estrategias más o menos exitosas para transitar la vida sin sobresaltos extremos. ¿Qué es entonces lo que configura la forma de filtrar la multiplicidad de estímulos que nos bombardean instante a instante?

Dependiendo de circunstancias internas y externas, complejamente entramadas, la relevancia asignada a los estímulos será una experiencia altamente subjetiva y convocará dinámicamente los marcos de referencia, los sistemas forma – fondo que encuadran toda percepción.

Podemos entonces distinguir tres espacios:

1.-Lo que está ahí afuera: hay un ahí afuera, un algo que despierta y convoca nuestros sentidos y que llama a ser registrado. No todo, sólo una infinitesimal parte a cada instante de todo lo que está ahí. Vemos, oímos, olemos, tocamos y luego olvidamos. Mantenemos on line y en tiempo real (tiempo de la conciencia) lo necesario para sostener la continuidad del nuestra subjetividad. Guardamos el registro de algunas de esas experiencias y lo demás desaparece para siempre. Todo parece operar al servicio del Yo.

2.-Lo de adentro: la autopercepción: también me percibo. Sé aquí y ahora que existo (mismidad), que me siento existir. Esa percepción sin embargo es ciega a gran parte de lo que me permite ser. No percibo la mayor parte de los procesos que mi organismo lleva a cabo para que yo exista. No percibo el metabolismo ni los procesos homeostáticos que mantienen el sistema funcionando. Pero me es dado percibir dónde estoy, qué estoy haciendo, qué estoy pensando, mis sensaciones, emociones, ánimo. A través de la propiocepción percibo también mi cuerpo, sé qué espacio ocupo sin necesidad de medir o calcular, sé cómo moverme o quedarme quieta, sé quién soy. Puedo sentir placer o disconfort, dolor de muelas o goce saboreando un vino. Y seguimos estando-operando al servicio del Yo.

3.- La no frontera: Hay sin embargo otras formas de percepción que se encuentran en las fronteras del adentro y del afuera, sin bordes precisos, sin demarcaciones contundentes. El goce estético o artístico y las experiencias místicas son algunas de sus manifestaciones. Conllevan ambas una experiencia de fusión entre entidades normalmente separadas.

Rememoro ahora la percepción de unidad descrita por los músicos, el instante sin tiempo y el espacio sin dimensiones (Conciencia pura).

Desde lo personal nos vinculamos de ese modo con las artes. Algunas veces cuando me topo como observador pasivo con alguna de ellas. Pero mayormente cuando hacemos algo, cuando creamos. Allí se empieza a dar una experiencia que disuelve los bordes entre el afuera y el adentro. Percibo con claridad que lo que estoy haciendo también me hace a mí. Que lo que estoy creando me está creando, me da algo que no tenía, un plus perceptivo, un agigantamiento de algo que está fuera pero que se expande hacia mis adentros, mientras que mi voluntad se modula a seguir alimentando esa transformación. La trasformación de la materia que me transforma, el caldero alquímico que fractaliza la percepción y me mete en un lugar sin espacio ni tiempo (Conciencia pura).

 Relación entre conciencia y Presencia.-

Tal y como terminó el anterior post nos proponemos ahora abordar el tema de las comunicaciones entre esos dos tiempos que alli describimos y que denominaremos “tiempo en sí mismo” y “tiempo sucesivo” para hacerlos más comprensibles.

Pero antes de abordar los modos de comunicación entre ambos tipos de tiempo conviene hacerse una pregunta fundamental ¿Para qué sirve tal comunicación? ¿Qué nos aporta a nosotros como individuos tal acceso?

La pregunta es relevante, porque el susodicho acceso no es nada baladí y tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La elevación o expansión de la conciencia humana nos permite acceder a ese wifi universal que es la Conciencia pura de la que el “tiempo en sí” y el “espacio sin dimensiones” es parte constituyente.

La Presencia se define como ausencia de conciencia, lo que es lo mismo que decir que allí donde no hay conciencia es donde se manifiesta la Presencia (La Conciencia pura) y donde no hay conciencia no puede haber enfermedad, ni desasosiego, ni apegos, ni miedo, ni ansiedades, ni adversidad alguna. Todo se permuta por un estado mental de júbilo, de tranquilidad o de ataraxia. De aquí podemos entrever que si lográramos poner Presencia alli donde hubo conciencia podemos deshacernos de gran parte de los malestares que nos atosigan o nos persiguen de por vida.

Se trata de una clave de la buena salud mental. Comunicar con la Conciencia pura sirve al menos -en esta concepción de mínimos- para mantenernos sanos.

Pero tambien tiene peligros.

Darse de bruces con lo Real tiene riesgos y los tiene porque en realidad la Conciencia pura es atemorizadora y lo es por una razón fundamental. Imagina que de repente pudieras contactar con “el tiempo tal como es”, un punto inmovil donde pasado, presente y futuro se dan cita de golpe en un “ahora” que sucede a otro “ahora” distinto al anterior sin que haya transcurrido tiempo. ¿Cómo sentirías esa experiencia?

Nuestra percepción está diseñada para ver circunferencias (puntos que se suceden) pero no centros de la circunferencia al que cada punto de la circunferencia remite pero que resulta invisible en el devenir del sujeto que transita por el perimetro de la sucesividad. Cada punto de esos sucesos remite en realidad al centro a través de los radios, pero una circunferencia precisa de un centro y ese centro habita en todos y cada uno de esos puntos sucesivos de su perimetro sin ser ninguno de ellos. Se trata de un espejo inmóvil (un vacío), algo que permanece (el nunc stans) y que permanece no por ausencia de movimiento, cambio o devenir sino porque es ajeno a la categorización del tiempo y que está ahi sin que precise ser percibido mientras el tiempo sucede fugazmente entre presente, presente que ya no es (pasado) y presente que aun no ha llegado (futuro). Estamos acostumbrados a operar en esa transición entre la rememoración y la anticipación y apenas podemos atrapar ese instante del hic et nunc. Apenas nos ponemos a pensar en él ya se ha desvanecido. Vivimos en el transcurso categorial del tiempo.

Cuando se conecta con ese centro pueden suceder cosas inesperadas. Puede suceder que el sujeto tenga una experiencia de muerte, una experiencia de disolución, puesto que ese centro es en realidad el “ahora permanente”, por considerar sólo el aspecto terrorifico de la percepción del tiempo que no fluye.

Es por eso que la conexión con ese “tiempo tal y como es” -que es una experiencia común en ciertas experiencias con drogas (estoy pensando ahora en la cannabis)- es profundamente perturbadora y enloquecedora. Por qué una vez que se ha contactado con esa dimensión ¿qué hacer, como vivir después de eso?

No es sólo que se haga necesario un cierto trabajo previo para acceder a esa experiencia sino que además de eso se trata de una experiencia vedada al mode de funcionamiento “centrado en el Yo” que caracteriza nuestro estado de vigilia normal.

Pues alli donde hay conciencia no hay Presencia.

Después de hablar de los para qués y de los peligros (psicosis inflacionarias) de esa conexión entre la “cosa percibida” y la “cosa en sí”, abordaremos en los posts siguientes las maneras y las tecnologías que lo hacen posible, y comenzaremos con el arte: la suprema forma de conectar con la cosa en sí al tiempo que la suprema forma de invertir la flecha de la percepción convirtiéndola en enacción (Varela 1992)

Texto y pretexto: Cristina Bernard y Francisco Traver

Proyecto GMS (Global mind squeezing)

La intuición: el tercer cerebro (VIII)

Así es que mi mente en suspenso miraba fija, inmóvil y atenta, y continuaba mirando con ardor creciente. El efecto de esta luz es tal, que no es posible consentir jamás en separarse de ella para contemplar otra cosa; porque el bien, que es objeto de la voluntad, se encierra todo en ella, y fuera de ella es defectuoso lo que allí perfecto. Desde este punto, a causa de lo poco que recuerdo, mis palabras serán más breves que las de un niño cuya lengua se baña todavía en la leche materna. No porque hubiese más de un simple aspecto en la viva luz que yo miraba, pues siempre es tal como antes era, sino porque mi vista se avaloraba contemplándola, su apariencia única se me representaba en otra forma según iba alterándose mi aptitud visiva. En la profunda y clara sustancia de la alta luz se me aparecieron tres círculos de tres colores y de una sola dimensión; el uno parecía reflejado por otro como Iris por Iris, y el tercero parecía un fuego procedente de ambos por igual. ¡Ah!, ¡cuán escasa y débil es la lengua para decir mi concepto! Y éste lo es tanto, comparado a lo que vi, que la palabra poco no basta para expresar su pequeñez.

Dante Alligieri (Divina Comedia)

Imagina un bosque primigenio donde no existiera ningun tipo de vida animal, ninguna conciencia humana ni prehumana. Imagina que en ese lugar un árbol gigantesco cae causando un gran estruendo. ¿Si no hay nadie para oir ese estruendo podemos decir qué ese estruendo existe? o dicho de otra manera ¿podemos hablar de ruido sin ninguna oreja que lo escuche? ¿Es independiente la caida del árbol del testigo que lo ve y oye caer?

Frente a este dilema hay dos tipos de opiniones:

1.- Los que aseguran que sin una conciencia escuchante no podemos hablar del fenómeno de la caida del árbol.

2.- Los que creen que el fenómeno de la caida del árbol es independiente del observador, del sujeto cognoscente.

En realidad el dilema filosófico del árbol- que-cae-con-gran- estruendo no es más que una paradoja. Y lo es por una razón fundamental: el sujeto cognoscente en realidad sólo tiene una representación de la caida del árbol (objeto)pero no es el arbol en sí, nosotros al mirar u oir (presenciar) la caida del árbol en realidad no tenemos más que una noticia indirecta de lo que alli sucede, se trata de una realidad fenoménica que podemos capturar a través de una representación mental (imagen o sonido). Es en esa relación objeto-sujeto que la pregunta tiene sentido.

El planteamiento del árbol (que hace A. Watts en “Om, la sílaba sagrada”) sólo tiene sentido, además, si enfrentamos el posicionamiento cuántico frente al de la lógica mecanicista, pues plantea una situación análoga a la del gato de Schrödinger (si no lo vemos, ¿el gato está vivo o está muerto?)

Sin esa presencia de testigos con conciencia la pregunta no tendria sentido puesto que el árbol-que-cae-causando-un-gran-estruendo no es más que una construcción narrativa (aprioristica) de una conciencia que contempla y construye secuencialmente una serie de hechos que percibe adosándoles una sucesividad, lo que es lo mismo que decir adosándoles un antes, un ahora y un después, añadiéndoles tiempo.

Sin embargo en la realidad pura del noumeno, el hecho no transcurre: el árbol se cae ahora, pero a pesar de que su caida es movimiento, cambio y devenir, carece de tiempo, siempre caería en hoy, en ahora, no habria un mañana para el árbol, ni hubo un ayer, siempre es ahora, un nunc stans (el ahora que permanece) en contraste con el nunc fluens (ahora fugaz o instante) que percibe nuestra conciencia.

De manera que los sucesos contemplados o percibidos por una conciencia que juega el juego categorial de la división objeto-sujeto (por defecto) nada tiene que ver con el objeto en sí mismo (el-árbol-que-cae-con-gran-estruendo). Se trata de lo Real lacaniano, el noumeno kantiano, la Presencia búdica, el Testigo hindú, el Todo holográfico o el Rostro originario japonés, diversos nombres -procedentes de diversas filosofías- para designar la cosa en sí -el árbol platónico- y para diferenciarla de la cosa percibida por una conciencia que precisa desdoblar su actividad en dos vectores sujeto y objeto, observador y suceso.

En el post anterior precisamente abordaba los tres tipos de procesamiento que usa nuestro cerebro, hablaba alli de tres modes. Un mode máquina relacionado con el cerebro reptiliano y con la logica afásica del organismo, un mode conciencia presente en estado vigil y un mode intermedio al que llamaremos de momento intuición para seguir nuestro argumento.

La palabra intuición es de hecho muy intuitiva, todos sabemos lo que queremos decir cuando nos referimos a ella, sin embargo esta clarividencia de su significado no debe hacernos perder de vista la dificultad para una definición operativa, asi entendemos como intuición a una forma de saber precognoscente, algo asi como una suposición que tomamos como fiable, más aun que la cognoscibilidad formal. Entendemos que la intuición, es algo bastante parecido al insight, al darse (o caer en la) cuenta de algo, al fenomeno de ajá, o del click, la inspiración, la revelación, el Eso, al Eureka de Arquimedes o a una forma de conocimiento mediada por lo emocional y no convencional. Aqui hay un buen post sobre este asunto, se trata en todo caso de un estado inusual de la conciencia.

Sin embargo en este post (y seguramente en otros próximos) vamos a referirnos al satori, es decir a ese proceso de iluminación de la tradición filosófica budista y zen o lo que es lo mismo al concepto más occidental de éxtasis.

Pero es importante volver al tema del árbol-que-cae-en-un-gran estruendo para entender que el tiempo no existe -sólo- tal y como formalmente lo percibimos. O al menos que existen dos clases de tiempo, un tiempo como “duración de las cosas”, como sucesividad que es un artefacto de nuestra conciencia que se halla encadenada al pasado (memoria), al futuro (anticipación) a la vez que al presente. Un presente que para la conciencia humana es una sucesión fugaz de acontecimientos unidos por una narrativa. El tiempo en sí, en realidad nada tiene que ver con la apreciación que de él hace una conciencia humana.

El tiempo en sí, es cambio, es devenir y es movimiento pero estas tres constantes tomadas en conjunto no explican la sucesividad de nuestra percepción del tiempo. Me estoy refiriendo a la Eternidad.

El tiempo en sí, ese tiempo en el que suceden cosas ajenas, anteriores a la conciencia que las contempla es un tiempo Eterno, que no debe confundirse con la infinitud. Una cosa es el tiempo infinito, un artefacto más de nuestra conciencia y otra cosa es la Eternidad que consiste en la reunión en un instante de pasado, presente u futuro todo de una vez. El hic et nunc, el aqui y ahora.

El “tiempo en sí” -Presencia- excluye a la conciencia y es el wifi del tiempo percibido por todas y cada una de las conciencias temporales, que viven en la Temporalidad schopenhauriana que no es otra cosa sino voluntad de representación. Ahora podemos comprender mejor el concepto spinoziano de “sub especie aternitatis“, el acceso a la eternidad procede de la temporalidad. Efectivamente el tiempo percibido por nosotros (los seres cognoscentes) no es otra cosa sino una derivación de aquél: el tiempo en sí mismo que aparece todo de una vez en ausencia de conciencia.

Pero del mismo modo que el tiempo cognoscible no podría entenderse sin el tiempo como cosa en sí, tambien es cierto que el tiempo como cosa en sí resultaria superfluo e impotente sin una conciencia que se lo representara, sin una conciencia humana que pudiera agrupar pasado y futuro fundiendo sus proyectos en una unica categoría.

Y es por ello, precisamente porque no tendría sentido sin una conciencia que lo plasme en su seno, que el árbol puede o no hacer estruendo al caer en medio de un bosque, pero sólo una oreja humana podría darle sentido, ese sentido al que Watts llamó “ruido” (ruido = sonido + oreja).

Por ello no hay tiempo sin mente ni mente sin tiempo. La conciencia actuaría, pues, a modo de modulador o vía, a través de la cual algún día, acaso, el ámbito del sentido se ensanche suficiente como para contenerlo y saciar nuestras dudas existenciales más básicas, las que nos inquietan desde que sabemos preguntarnos quién somos y por qué estamos aquí, escribiendo y leyendo posts. Algo a lo que nuestra más profunda intuición nos impele como posible.

Pues la intuición es el trabajo precognoscitivo que nos permite acceder a la cosa en sí pues ella misma (la intuición) es ausencia de conciencia cognoscitiva.

El asunto es que ambos tiempos: “el tiempo en sí” y el tiempo “que transcurre segun la conciencia humana” se comunican a través de hiatos o aperturas temporales. ¿Como lo hacen?

Lo hacen de dos maneras, una de baja intensidad y definición, en el sueño y otra de mejor intensidad y alta definición: a través de las experiencias inusuales de conciencia o ENOCS.

De eso seguiremos sin duda hablando en esta serie de textos compartidos que llamamos GMS (Global mind squeezing)

Texto y pretexto: Francisco Traver y Ana di Zacco.

Bibliografia.-

Jorge Luis Borges: “Historia de la eternidad” .aqui en pdf

Mario Toboso Martin. “El tiempo y la conciencia”. aqui en pdf

Tocando el código máquina (II)

Dicen y aceptamos todos que caminar es muy sano. Y lo es por muchas razones.

Pero a nosotros lo que nos interesa en este momento son sólo las razones de caracter mental. ¿Es sano caminar para nuestra mente?

Si, siempre que se cumpla una condición: no pensar.

En realidad lo que es sano mentalmente es el automatismo, la conducta automatizada, coser, orar, correr, conducir pueden ser igualmente actividades saludables aunque pocas veces conseguimos llevarlas a cabo sin estar al mismo tiempo dialogando interiormente con nosotros mismos, oyendo música, o contemplando simultáneamente las imágenes, canciones o escenas eróticas que atraviesan nuestra mente mientras las llevamos a cabo. Entonces, caminar, coser, o cualquier otra actividad automática dejan de ser saludables y se convierten en peligrosas por la distracción que conllevan. No es aconsejable conducir mientras se piensa en otra cosa, pues cuando se conduce hay que hacerlo prestando atención a la carretera y mantener la mente en blanco. Es muy dificil, ya lo sé.

Y lo es porque las prestaciones de nuestro pensamiento, nuestra imaginación y nuestros diálogos interiores exceden en definición a nuestros códigos reptilianos (código máquina) y a nuestros códigos límbicos o emocionales. Nos damos cuenta d elo que pensamos o imaginamos, lo podemos ver y tocar mientras que nuestro código maquina, binario y  tosco se nos muestra esquivo.

Lenguaje y pensamiento son estructuras de alto nivel, pero a cambio de ese alto nivel de prestaciones de definición podria interpretarse que nuestro cerebro profundo fracasa al representarse simbólicamente la realidad y que precisa de una “prótesis”, una interface que llamamos mente y que opera en cierta manera de abajo-arriba, es decir inventando o enactuando la realidad y no solamente representándosela pasivamente. Evidentemente existe una ventaja al permutar la realidad por su símbolo: una ventaja es que de esta manera superamos el determinismo puro, la huella del oso no es el oso, pero la desventaja más corriente es que en cierto modo somos ciegos para captar esa misma realidad.

Lo mismo sucede con los sistemas cibernéticos actuales: en cierto modo están pensados para compensar la falta de destreza del usuario, haciendo al sistema más ineficiente, lento e incapaz de operar a niveles de detalle para muchos cometidos. Para un ingeniero informático siempre será mejor trabajar con lenguajes de “bajo nivel” en aquellas ocasiones en las que deba resolver ciertos problemas que serian inaccesibles desde lenguajes o sistemas más elaborados.

Lo que es lo mismo que aceptar que una mayor definición no asegura una mayor competencia en apresar la realidad tal y como la realidad es.

De la misma manera podemos suponer que estas prestaciones de alto nivel que nos proporcionan lenguaje y pensamiento no podemos resolverlo todo, más adelante abordaremos como “la palabra” oportunamente dirigida puede tener la potencia necesaria para abrir mágicamente una brecha que modifique instancias inferiores, aunque tambien es necesario señalar que estos “insights” pueden ser espontáneos y que operan de forma acausal. De modo que puede existir una operativa de la palabra (o de la consciencia) sobre el código máquina cerebral que no hemos llegado aun a saber manejar a voluntad.

Podemos cojeturar también que en ese rápido y caótico proceso previo al insight no sólo sea la palabra sino el propio terapeuta a través de otras instancias el que abra esa grieta para penetrar en el Gran programa (usualmente a través de la seducción y de la autoridad), de modo que sin perder de vista lo anterior es interesante abordar el tema de cómo acceder a un código de bajo nivel que pueda ser más eficiente  y resolutivo.

Nuestro sistema cerebral debe responder a una circuitería, a un modelo con puertos de entrada o salida y buses que permiten la circulación de información por vías con distintas velocidades o anchos de banda. Es presumible que existan también distintos lugares de proceso especializado de la información. Asimismo el almacenamiento debe responder a criterios de eficiencia. Un ítem irrelevante irá hacia una zona alejada de la conciencia (inconsciente) y algo que por su inconsistencia o intensidad no pueda ser procesado en tiempo real (un trauma por ejemplo), pasará también a alguna zona alejada de la conciencia primaria. Sin embargo aquellos datos que se presentan como “útiles” para nuestra interacción con el entorno serán los que se vuelquen (dump) a esta consciencia de manera más o menos periódica creando nuestra realidad y su timing. Pero es interesante ver que es todo ese sistema el que habrá contribuido con toda su complejidad, a generar esa imagen que se nos muestra de manera aparentemente sencilla en la pantalla de nuestro consciente.

Pretendemos pues acceder a aquellos datos (bocetos o borradores preverbales y previsuales) que pertenecen a este complejo, pero que no se muestran a la luz de la conciencia.

Una primera estrategia consistiria en entrenar nuestro sistema para cambiar en conjunto el peso de las emociones que asociamos a la información que nos llega.

Un sistema inteligente no necesariamente humano, ha de contar con un proceso de evaluación. La evaluación conlleva a su vez que el dato se asocie con un determinado “peso” asociado con su importancia, es necesario que el dato contenga pues un metadato que señale el peso o valor de lo que contiene, en una especie de etiquetado fuzzy (de lógica borrosa) que ande pegado al dato puramente informativo: hay una sobreescritura pues en el nivel emocional que añade metainformación a cada uno de los datos que proceden de atrás-adelante y de abajo-arriba. Son las emociones las que confieren esta ponderación en el sistema humano y ese es el proceso que tiene lugar precisamente en el tálamo despues del volcado de información. Y eso conlleva que si somos capaces de alterar las emociones asociadas al dato podremos cambiar la evaluación que a un nivel más alto se hacen de las mismas.

La practica de meditación, mindfullness, ciertos tipos de yoga, la hipnosis y el sueño mismo, asi como un buen número de técnicas de este tipo serían un punto de entrada para meterle mano al código máquina. La literatura sobre estas técnicas es abundante y por esa razón no entraremos en el detalle de cada una de ellas. No obstante, podemos decir que una clave que tienen en común es la de “no juzgar”, la epoché . Sólo es posible el juicio desde la palabra o el pensamiento (estructuras de alto nivel) y se trata precisamente de liberar al sistema de la palabra y el pensamiento, pues es así como accederemos al código en bajo nivel. Si somos capaces de vivir en un presente continuo, estaremos continuamente reseteando el sistema; y viceversa.

Pero ¿qué ocurre cuando un código perturbador (por ejemplo, un trauma) ya está instalado en un área de almacenamiento atemporal y alejado de lo consciente? El reseteo continuo no basta. La narrativa psicoterapéutica se ha visto también ineficaz. Una vía plausible es la reescritura de la emoción en un entorno de bajo nivel, una especie de “meditación-diana”. Reescribir una emoción no implica revivirla sino observarla , reconocerla y aceptarla desde una profunda humildad. En ese marco puede ser transformada, reescrita, o sustituida por otra emoción; disolviendo la inconsistencia original.

Otra vía de entrada para tocar el código la constituye el cuerpo mismo. Hay una comunicación de bajo nivel entre cuerpo y mente en la cual el lenguaje y el pensamiento son puenteados. La actividad deportiva es en sí misma una puerta de entrada y en el ámbito de la terapia, técnicas poco conocidas como el “Authentic Movement” o la terapia vibracional de Manuel Almendros deberían ser también seriamente investigadas pues el cuerpo es el escenario sobre el que el trauma representa el teatro un sueño encarnado.

Por no hablar del psicodrama mismo, es decir de construir entornos significativos y personalizados como los que ya se están implementando en tecnologias de realidad virtual. Pero no vamos a ocuparnos de estas técnicas en este momento sino para señalar que gran parte de las patologías mentales humanas se producen por un exceso de pensamiento tal y como conté aqui: el reconocimiento hiperreflexivo es un exceso de modus operandi de nuestro cerebro en un alto nivel de definición. Estos fracasos se deben a la incompetencia de nuestra mente para adaptarse a la complejidad que esa misma mente humana creó: me refiero al hecho de que la cultura que los humanos hemos inventado supera con creces a la capacidad de un cerebro individual de hacerse cargo de ella. Esta es con toda probabilidad el origen de los fracasos individuales a la hora de adaptarse a una realidad que en gran parte es una enacción, es decir un invento, una anticipación tal y como sostenía Francisco Varela.

Proyecto GMS

Texto y pre-texto de Francisco Traver y Agustin Morales.