Psicofármacos: el estado de la cuestión (II)

No cabe ninguna duda de que hoy no son sólo los psicofármacos los “sospechosos habituales” sino que más genéricamente es la Industria farmacéutica la que es victima de estas sospechas y confabulaciones.

¿Qué hay de verdad y de mito en todo esto?

No cabe duda de que la industria ha entrado en nuestra especialidad como un elefante en una cacharreria influyendo y metiendo la cuchara alli donde se forjan las nosografías, es decir alli donde se conceptualizan las enfermedades, fundamentalmente en la APA (asociacion de psiquiatría americana).

Le podemos llamar DSM a la versión americana o CIE a la version de la OMS europea pero ambas nosografias se encuentran penetradas por los intereses de la Industria que no son otros sino los de vender más medicamentos y por la misma razón, los más interesados en ampliar los nichos de actividad de los psicofármacos, tanto los que ya existen como los futuros.

Lo que explicaria la multiplicación de entidades en el eje I, cada vez se inventan más y más nichos nosográficos y ya el DSM-V amenaza con nuevas entidades, algunas de las cuales carecen de la suficiente validez empírica para ser considerados trastornos mentales. El problema es que en un momento determinado la frontera que delimitaba la enfermedad mental de los sufrimientos mentales banales sufrió un “barrido” importante de tal forma que hoy y con los manuales diagnósticos en la mano es tan posible ser diagnosticado de “enfermo” tanto si somos fumadores (adictos a la nicotina) como a la cocaina, sin que exista discriminación alguna en cuanto a la inadaptación que provoca una droga o la otra.

La paradoja es que con el DSM en la mano toda la población puede ser diagnosticada de uno u otro trastorno.

Naturalmente la multiplicación de las entidades interesa sobre todo a la industria por las razones que mas abajo expondré.

Sin embargo, no debemos rasgarnos las vestiduras ante este hecho: todas las empresas tratan de vender sus productos y de vender más, el beneficio empresarial consiste precisamente en eso, un hecho que todo el mundo conoce bien pero que pareciera que ciertas industrias debieran ser excepciones. Asi muchas personas creen que al vender cucharas es legitimo que exista un margen de beneficio y sin embargo con los medicamentos la moral de los ciudadanos cambia al pretender que los que investigan o fabrican productos medicamentosos mantuvieran sobre todo una actitud beatífica.

No, los fabricantes de medicamentos pretenden vender más medicamentos, eso es lo que hay que esperar de ellos. Pero para vender más medicamentos es necesario que existan nichos de actividad para esos mismos medicamentos. Y hay que recordar ahora que los psicofármacos se hallan mucho más emparentados con la idea de bienestar y felicidad que cualquier otro medicamento, de modo que es lógico que exista un marketing de la felicidad del mismo modo que existe un marketing de la literatura de autoayuda.

Dicho de otra manera: es necesario que existan diagnósticos, conceptualizaciones sobre los malestares mentales o las adversidades corrientes de la vida bien definidas y operativas. Un medicamento (parece una perogrullada decirlo) solo puede patentarse si tiene actividad frente a una enfermedad (o trastorno) aceptada como tal por los manuales y los consensos.

Lo que identifica a nuestra especialidad sobre otras especialidades médicas es que nuestra nosología ha sido construida casi integramente por la industria, son ellos los autores verdaderos de los sucesivos DSMs, algo que sucede y se explica no por teorias conspiranoicas sino por la debilidad epistemológica y gnoseológica de la psiquiatría, sobre la que volveré más tarde,.

Un medicamento, un nicho nosográfico, ese es el objetivo y la razón por la que existen tantos trastornos mentales y aun así sucede que determinados medicamentos quedan huérfanos, si no es posible encontrar para ellos una indicación concreta. Por ejemplo un determinado medicamento puede haber sido sintetizado como un posible antidepresivo pero al alcanzar ciertas fases de la investigación se observa que sus efectos antidepresivos no son los esperados aunque quizá se tratara de un buen fármaco para regular el apetito.

Pero regular el apetito no es una indiciación médica, el medicamento en cuestión debe demostrar que es util para tratar una enfermedad: en este caso la obesidad. Muchos medicamentos pierden la posibilidad de llegar a ser comercializados debido a esta falta de indicaciones concretas a pesar de la abundancia de diagnósticos.

Lo sintético frente a lo natural.-

Para que un fármaco pueda ser patentado es preciso que sea una molécula sintetizada y patentada por su propietario, pero no crean que esto es demasiado dificil pues estos diseños de moléculas los realizan los ordenadores. No hay que olvidar que sólo pueden patentarse las moléculas sintéticas (o los procesos industriales de elaboración de sustancias naturales), de manera que toda la investigación de la industria farmacéutica va destinada a conseguir moléculas nuevas que puedan llegar a patentarse, con lo que se descuida la atención a las sustancias que nos brinda la naturaleza como alternativas a los farmacos sintéticos.

El ejemplo más conocido es el caso del hipérico (hipericum perforatum) o hierba de San Juan que tiene una efectividad similar a la imipramina y que sin embargo se usa muy poco en ambientes profesionales y del que se habla aun menos (aunque Malo, Uriarte y Medrano le dedicaron una monografía interesante en 1999 en Aula Medica), ni siquiera para decir que no está exento de efectos secundarios y que su precio es demasiado alto por tratarse de un principio activo “natural”.

Lo curioso de los productos naturales es que tienen precios casi similares a los sintéticos a pesar de que no ha habido gasto alguno en su investigación. Pero aqui no termina la lista de problemas: se encuentran mal dosificados al contener no el princpio activo sino la planta entera de la que se desconoce su pureza y los contenidos reales de sustancia activa eficaz. Todos estos hechos hacen que el mercado de productos naturales sea poco fiable junto con el hecho de que nadie se gasta el dinero en una molécula que no puede patentar.

Algo parecido sucedió con la melatonina; ya conté en este post, las dificultades que esta sustancia tuvo para encontrar padrino en nuestro pais, y sin embargo aparecer como una prometedora senda de investigación. Al final algunos laboratorios la han comercializado por fin (Circadin) pero otros optaron por sintetizar una molécula que actuaba sobre los receptores melatoninérgicos, me refiero a la agomelatina que despertó muchas esperanzas al tratarse de un antidepresivo que regulaba el sueño por la via melatoninérgica (natural). Sin embargo el mejor conocimiento de esta molécula nos ha llevado hacia la decepción: no es tan eficaz como los antidepresivos convencionales y no es un buen inductor al sueño.

Otros principios activos naturales como el gingseng, el eleuterococo no son buenos antidepresivos pero son buenos energizantes y se les conoce como adaptógenos, es decir facilitan la adaptación de los organismos a situaciones de sobredemanda. No deben usarse como medicamentos pero podrian resultar eficaces para mantener un buen tono vital o tratar las astenias que no necesarimente precisan tratamientos convencionales. Lo mismo sucede con el ginkgo biloba que se encuentra comercializado con el nombre de Tanakene y que tampoco goza de buena reputación en entornos convencionales habiéndose descrito efectos secundarios graves en observaciones puntuales y la sensación de que se trata de un placebo, no obstante no existe investigación respecto a él por las razones antes apuntadas: no hay beneficio.

Lo curioso del efecto placebo es que es más posible encontrarlo descrito en la literatura si no hay beneficio de que si se trata de un fármaco convencional a los que se les supone un acción superior al placebo solo por el hecho de haber pasado los controles pertinentes. Más adelante volveré sobre esta cuestión.

El rechazo y la aversión de todo efecto psicoativo es otro de los tabúes en que se fundamenta la psicofarmacología “politicamente correcta”. Si un medicamento huele a que pueda tener algún efecto de este tipo es inmediatamente rechazado, tal y como le sigue sucediendo al cannabis y sus derivados, un reservorio natural de especialidades médicas de interés tal y como comenté en este post y cuyo destino parece seguir al de la LSD (en este caso una sustancia de síntesis)  que hubiera podido aportar sendas de investigación interesantes si no hubiera sido demonizada y prohibida. Hay que señalar que la LSD llegó a comercializarse por los laboratorios Sandoz hasta que su paso a la calle como droga recreativa llevó al fabricante a dejar de producirla. Los laboratorios de medicamentos no quieren que les relacionen con drogas psicoactivas.

Patentes e innovación.-

Con respecto a las patentes hay dos grupos de ideas bien enfrentadas entre si:

Por un lado los que piensan que sin patentes, ni beneficio nadie investigaría, nadie expondría su dinero y por tanto la investigación y producción de bienes sanitarios se reduciría. Por otro lado están los que piensan que son precisamente las patentes las que detienen la investigación y la innovación en farmacología. ¿Quién tiene razón?

Observemos el caso de los psicofármacos para hacernos una idea.

Los fabricantes han optado decididamente por lo que se conoce con el nombre de “psicofarmacología cosmética” privilegiando la escasez de efectos secundarios a la efectividad. Casi todos los nuevos psicofármacos se quedan cortos con respecto a la intensidad de sus acciones y a cambio presentan -al menos en teoria menos efectos secundarios-, eso ha sucedido con los llamados antipsicóticos atípicos -que con alguna que otra excepción no han logrado emular a sus antecesores, al menos en cuanto a efectividad.

Lo que es cierto es que las patentes -que en nuestro pais suelen durar unos 10 años- no han conseguido movilizar la innovación. Los fabricantes siguen instalados en la rutina de inventar fármacos con mecanismos de acción estandard. El bloqueo o doble bloqueo dopaminérgico y serotoninérgico en las psicosis y la estimulación directa o indirecta de las vias serotoninérgicas o alfa-adrenérgicas en las depresiones. Las vias alternativas siguen siendo una excepción, sólo hay un antidepresivo dopaminérgico (el bupropion) y un antipsicotico serotoninérgico (la clozapina). Curiosamente este ultimo -la clozapina- ya tiene sus años y apareció mucho antes que los novedosos atípicos, desde entonces se conoce como la “paradoja de la clozapina” al hecho de que cuestionaba el dogma según el cual la psicosis era una hiperfunción de la via dopaminérgica y por tanto su bloqueo era esencial para minimizar el impacto de la psicosis.

Pero los laboratorios han encontrado una contraestrategia para saltarse los limites de las patentes y lo han encontrado a través de similares o derivados y a través de las fórmulas galénicas. Asi hoy se ha avanzado mucho más en el terreno de la farmacocinética que en el de la exploración de nuevas moléculas con mecanismos de acción nuevos. Apenas está por caducar la patente, los laboratorios ya han encontrado un medicamento similar que aporta poco o muy poco al anterior, pero lo sorprendente de todo esto es que consiguen que sean autorizados por las autoridades sanitarias que después de ello impiden a los médicos del sistema publico su libre prescripción. Para resolver este problema bastaria con desautorizar cualquier medicamento que no aporte ninguna novedad a su antecesor.

Es el caso de la paliperidona frente a la risperidona o del escitalopram frente al citalopram: mínimas modificaciones en sus moléculas sirven para alargar su vida patentaria.

Recientemente los laboratorios se han “puesto las pilas” a fin de encontrar antipsicóticos depot (de larga duración) que representan por sí mismos un hito asistencial al impedir los frecuentes reingresos o recaidas en pacientes incumplidores que son casi todos. Asi el Risperdal-consta tambien ha sido sustituido por el Xeplion (Janssen) que es un Risperdal mejorado farmacocinéticamente.

De manera que los hechos parecen alienarse con la evidencia de que las patentes y la protección monopolistica no mejoran la innovación y que existe poca investigación que explore caminos nuevos en el SNC. Y pareciera que las viejas teorias de las aminas endógenas en la depresión o la hipótesis dopaminérgica de las psicosis están ya amortizadas y no dan más de sí, siendo como son sólo teorias que no explican las razones por las que un antidepresivo es tan eficaz tanto si entramos por una via como por otra, aumentando, disminuyendo o inhibiendo los transportadores sinápticos.

Y lo peor: el mercado de genéricos que en teoria son aquellos laboratorios que comercializan las moleculas sin patente, a su vez tambien han descubierto el “poder de la marca” y casi todos reproducen el modelo de negocio de sus predecesores, asi van surgiendo cada vez más voces que cuestionan si los fármacos deben tener patente, vease por ejemplo este post donde el autor reproduce un poco el modelo de lo que muchos de nosotros pensamos sobre los derechos de autor o esta web que se declara contra los monopolios argumentando que la verdadera innovación se produce incluso sin patentes que la protejan.

Todo parece indicar que los viejos negocios acantonados en sus propias contradicciones se resisten a abandonar sus monopolios. La verdad es que yo no tengo la solución y me limito a informarles de lo que veo y es mi experiencia.

Pero hay otra vuelta de tuerca y es ésta -en relación con los antidepresivos- ¿Son realmente efectivos los antidepresivos o se trata de placebos complejos?

Es el tema que abordaré en mi proximo post junto con ciertos hechos que hablan de la debilidad epistemológica de nuestra especialidad, una debilidad que la lleva a ser fácilmente fagocitada por los intereses mercantiles.

El articulo citado de Medrano, Uriarte y Malo sobre el hipericum en pdf:

Hypericum Perforatum

Estados inusuales de conciencia

La percepción de lo divino ocurre no a través del trabajo de facultades
sensoriales especiales y distintas a las normales, sino a través de la sobreimpresión a las sensaciones que todos tenemos, de un sentimiento numinoso y místico.

William James

El estado de conciencia habitual es el estado de conciencia que entendemos como vigil y que se objetiva con el trazado beta del electroencefalograma, un estado atento y habitual en todos los que no estamos en un estado inusual de conciencia.

La tautología de esta definición tiene que ver con la dificultad a la hora de definir qué es un estado de conciencia alterado y la razón de esta dificultad procede de la idea de que la mayor parte de los estados inusuales de conciencia (en adelante ENOC) proceden del campo de la psicopatología.

Es evidente que determinadas modificaciones de la conciencia son muy sutiles pero no por eso menos conocidas, basta que reparemos en cómo conducimos o andamos, mientras lo hacemos podemos estar pensando en otra cosa, lo que viene a decir que entre la conciencia vigil y atenta y la conducta automatizada hay una discontinuidad que indica que la conciencia debe tener múltiples registros de actividad.

No cabe ninguna duda de que la conciencia humana es algo muy lábil y vulnerable: todos tenemos la experiencia de dormirnos y de soñar, algo que sucede a diario de forma fisiológica y que supone el estado de ENOC más conocido -por vulgar- lo que no implica que conozcamos a fondo el por qué y para qué soñamos y la función que el sueño representa en nuestro psiquismo.

Pero probablemente -después del sueño- los estados de conciencia más conocidos son los secundarios al ataque epiléptico, el trance espontáneo o bien inducido por la intoxicación de algun psiquedélico o alucinógeno.

Hay que contar también el arte o al menos determinados estilos artisticos como el surrealismo con fenómenos inusuales de conciencia: expresión de realidades que van más allá de la palabra y la Cosa en sí y que utilizan la imagen como letra del incosnciente.

dali

Hoy contamos con una dificultad añadida: la mayor parte de los estados alterados de conciencia se consideran patológicos y han pasado a formar parte del estudio de disciplinas médicas como la neurología o la psiquiatría.

Asi, el coma, el estupor, la obnubilación, el delirium (confusion mental), la anestesia, la intoxicación aguda, las crisis emocionales tipo tempestad de movimientos o congelación emocional, los estados de agitación secundarios o no a la ingestión de drogas, la distorsión perceptiva, los estados heautoscópicos, las alucinaciones, las experiencias cercanas a la muerte e incluso ciertos estados de trance han pasado a formar parte de las crisis explicables en entornos médicos que usualmente reciben diagnósticos psiquiátricos y que estigmatizan más que ayudan a responder a la pregunta:

¿Son todos estos ENOC patológicos?

Al menos hay una patata bien caliente para las neurociencias, el más importante y conocido de los cuales es el fenómeno del éxtasis. La comunidad cientifica está bastante dividida entre aquellos que piensan que todos los fenómenos inusuales de conciencia son patológicos y aquellos que plantean que el fenómeno del éxtasis es algo bien distinto a la psicosis.

Los que asi piensan se apoyan en los siguientes argumentos:

  • Las personas que presentan fenómenos místicos o extáticos carecen del rencor y de la hostilidad que parece presidir la emergencia de los fenomenos paranoides de tipo psicótico.
  • Los contenidos extáticos o místicos contienen experiencias de conocimiento mientras que las experiencias psicóticas rara vez presentan contenidos elevados alimentándose basicamente de conceptos extravagantes o estereotipados.
  • La lucidez, la comprensión y el júbilo con los que se manifiestan los estados de éxtasis contrastan con los sentimientos de horror y de embotamiento que se dan en las psicosis.
  • La experiencia fundamental en el éxtasis es la felicidad mientras que en la experiencia psicótica es de perplejidad y de autoreferencia.
  • Las alucinaciones -de existir- son predominantemente visuales en la experiencia de éxtasis o visionarias y acústicas en la esquizofrenia.

Hasta la década de los sesenta la psiquiatria no comenzó a interesarse por los ENOC en sus dos vertientes:

  1. ¿Podian darse ENOC espontáneos que terminaran por constituir una psicosis? ¿Son las psicosis ENOC fracasados?
  2. ¿Es posible utilizar los ENOC como tratamiento de las enfermedades mentales?

1.- Para algunos autores como Stanislaw Grof la psicosis es una experiencia inusual de conciencia que él vincula con una experiencia espiritual y la compara con las experiencias chamánicas, una especie de conexión con el incosciente colectivo jungiano que las más de las veces termina con accidentes, una superinflación del Yo. El inicio y la posterior evolución hacia la cronicidad de la psicosis seria pues un fracaso en esta emergencia espiritual que no pudo ser integrada en la totalidad de la personalidad, algo asi como perderse en esa selva que Jung compara con el inconsciente colectivo.

Para entender este planteamiento habría que conocer un poco mejor el modelo de mente en que esta pensando Grof y tendriamos que profundizar un poco más en su teorización. En esta pagina web hay una buena explicación sobre los modelos de Lilly, el modelo sufí, el modelo del propio Grof y el modelo de Timothy Leary sobre la mente. Recomiendo al lector su lectura aunque le emplazo para seguir en este blog donde abordaré en otro post más especificamente el tema de los ENOC y la esquizofrenia.

Lo importante es conocer que el concepto de inconsciente que manejan los psicólogos transpersonales no es el propiamente freudiano sino un inconsciente que tiene al menos estos tres niveles:

  1. Un nivel personal o histórico, el inconsciente freudiano propiamente dicho. Ahi habitan fundamentalmente tres arquetipos universales, el Animus, el Anima y la Sombra.
  2. Un nivel prepersonal y precognitivo al que no podemos tener acceso a través de la palabra, en él se encuentran fundamentalmente el trauma del nacimiento y los traumas de la vida intrauterina de los que hablé en el post pasado.
  3. Un nivel arquetípico. En realidad el inconsciente se funde con la corporalidad pero es alli precisamente donde toma contacto con la corporalidad del mundo. En el inconsciente profundo se funden varios niveles de “memoria”, la personal, la cultural y la de la naturaleza. El inconsciente colectivo jungiano representa este primer estrato, la naturaleza en estado salvaje.

La llegada de las teorizaciones que proceden de la teoria del caos a la psiquiatría y la psicología, las experiencias en la selva amazónica de algunos terapeutas y los viajes psiquedélicos emprendidos por algunos de ellos han terminado por alumbrar un nuevo paradigma científico que podriamos rotular como “Psicologia del caos” siendo en nuestro pais Manuel Almendro uno de sus más entusiastas defensores.

En síntesis la idea seria la siguiente: la crisis es el momento de mayor inestabilidad y es por tanto el estado en que los cambios pueden ser dirigidos hacia objetivos prácticos y adaptados mientras que la cronicidad es un estado demasiado alejado del equilibrio y que puede ser imposible de remover. Almendro habla de “crisis emergente” aunque el concepto es el mismo que proclama Grof con su “crisis espiritual”. Dicho en términos médicos la idea seria aprovechar los primeros episodios psicóticos para intervenir psicoterapeuticamente a fin de impedir la cronificación de la enfermedad. Los terapeutas que trabajan en esta modalidad que se conoce con el nombre de psicologia transpersonal piensan que el momento de las bifurcaciones (de las crisis) es el momento crítico en la evolución de una enfermedad mental y es ahi precisamente donde hay que intervenir, no tanto para suprimir los sintomas sino para desplegarlos e insertarlos de nuevo en la personalidad sin que esta se fragmente debido a una experiencia demoledora. Considera la crisis como un aliada de la terapia y no como un cluster de síntomas a extinguir, su concepción de la enfermedad puede entenderse mejor si se lee este post que escribí recientemente sobre enfermedades agudas y enfermedades crónicas.

En cuanto a la segunda pregunta respecto a si los ENOC podrian ser de interés para el tratamiento de los desórdenes mentales hay una amplia experiencia histórica sobre el asunto, al menos desde la década de los sesenta.

2.-Probablemente el primer ENOC utilizado en medicina fue el estado de trance inducido a través de la hipnosis. Bernheim, Liébault, Charcot o Breuer eran magníficos hipnoterapeutas y el mismo Freud comenzó su actividad terapéutica induciendo trances hipnóticos con el fin de acceder al inconsciente de sus pacientes donde supuso acertadamente que anidaban sus conflictos reales y ocultos. Charcot fue el primero en demostrar quea través de la hipnosis no sólo se podian curar síntomas sino tambien inducirlos ex novo. Como es sabido Freud abandonó la hipnosis y la sustituyó por la más productiva asociación libre de ideas que según él permitia tambien explorar los complejos reprimidos y hacerlo además en estado de vigilia.

Ladislaw Von Meduna fue un psiquiatra húngaro que es conocido entre los psiquiatras porque se planteó una pregunta que procedia de una amplia experiencia observacional: los enfermos epilépticos rara vez desarrollaban una esquizofrenia. Von Meduna se planteó que si la epilepsia era una especie de antídoto para la esquizofrenia deberia ser a causa de un beneficio secundario de la convulsión critica por lo que razonó que el inducir convulsiones en un enfermo esquizofrénico podria mejorarle. Asi investigó una serie de sustancias químicas para inducir convulsiones, es por esta razón que Von Meduna es considerado el precursor de los choques electricos (TEC) que terminaron desplazando a los choques por cardiazol de Von Meduna y a la malarioterapia de Von Jauregg.

Pero Von Meduna es menos conocido por otras actividades relacionadas con la investigación de sustancias quimicas inductoras de fenómenos no ordinarios de conciencia, me refiero a la combinacion de CO2 y O2, una mezcla de gases con indicaciones anestésicas que Von Meduna utilizaba para el tratamiento de las disfemias (tartamudez) y para inducir ENOC. Poco a poco esta técnica de Von Meduna fue cayendo en el olvido porque era dificil de graduar en su aplicación y porque podia inducir estados de pánico.

Wilhelm Reich, uno de los discipulos díscolos de Freud tambien aplicaba tecnicas de modificación de conciencia a través de la respiración – de la hiperventilación- a fin de remover lo que el consideraba la causa de todos los males mentales: la coraza muscular. Posteriormente esta técnica ha sido retomada por Stanislaw Grof y que ahora se conoce con el nombre de respiración holotrópica.

Con todo el principal inductor de estados no ordinarios de conciencia fue una sustancia quimica descubierta por Albert Hoffman mientras trabajaba para los laboratorios Sandoz de Suiza investigando las propiedades de los derivados del cornezuelo de centeno una sustancia que al principio de su comercialización era legal y que reclutó a multiples investigadores entusiastas en su uso, el propio Stanislaw Grof fue uno de sus apologistas e incluso escribió un libro sobre su larga experiencia titulado “Psicoterapia con LSD”.

La experiencia psiquiátrica con LSD que se empleó tanto en la equizofrenia como en el TOC y en desórdenes de personalidad quedó inclonclusa al haberse ilegalizado siendo condenada desde entonces al mercado ilegal desde donde ha sido imposble de rescatar para la investigación reglada. La consecuencia de esta prohibición ha sido el desplazamiento de lo psiquédelico al movimiento enteogénico donde ha sido definitivamente olvidado por la psiquiatría.

Pero no sólo la LSD se ha utilizado para inducir ENOC sino un sin fin de sustancias que tienen como base la dimetilamina (ayahuasca), psilobicina (presente en algunos hongos), el propio cannabis, quizá el alucinógeno más utilizado en nuestro entorno y otras sustancias que tienen en común el ser farmacológicamente anestésicos como la ketamina, el propofol (hoy muy conocido por haber sido la causa de la muerte de Michael Jackson) y hasta el oxido nitroso tambien conocido como gas hilarante que aun se emplea en odontologia infantil, asi como otros productos vegetales exóticos y con peligrosas toxicidades.

Sin embargo y a pesar del culto que muchos sostienen sobre la inducción de estados alterados a través de drogas hay que señalar que el ENOC es un estado al que puede llegarse de forma espontánea o a través de ciertas prácticas de las que quiero nombrar a la meditación por considerarla la práctica mas segura y con un creciente número de seguidores en occidente. Desde la conocida y familiar oración hasta la vibración inducida de Manuel Almendros hay un sin fin de técnicas que tienen como objetivo la inducción de estos estados.

La idea de que los ENOC pueden ser útiles para el tratamiento de enfermedades o de malestares mentales se justifica en el hecho de que la mayor parte de los contenidos incosncientes son inaccesibles desde la logica, la conciencia habitual y la palabra. Poco a poco las terapias corporales han ido ganando terreno a la logoterapia psicoanalítica que como es lógico tiene sus indicaciones pero tambien sus límites.

A través de la palabra no podemos llegar a determinados repliegues de la memoria traumática, sin experiencia corporal es imposible modificar un sistema blindado en una estabilidad inestable.

La consecuencia para el tratamiento es esta:

Es necesario analizar, el animus (en las mujeres), el anima (en los hombres) y la Sombra (en ambos) y desactivar la atracción que realizan sobre los contenidos pulsionales hacia una dualidad oscilante o enantiodromia.

Este primer paso es elemental para seguir progresando en una terapia de máximos, aunque mucha gente puede beneficiarse sólo de esta primera etapa, desactivar los celos infantiles, las competenecias redundantes, las privaciones y el rencor, la falsa mascara que se construyó para sobrevivir en ambientes determinados puede por si sola desactivar múltiples sufrimientos. Pero buena parte del camino debe realizarse de manera no verbal a través de la vivenciación y reactivación de traumas intrauterinos por ejemplo.

Las terapias corporales son asi las terapias del futuro en tanto pueden ser aplicadas a nuchas personas sin necesidad de contar con su narrativa o su vocación para chismorrear acerca de su infancia.

Terapia en este sentido ampliado es lo mismo que espiritualidad: una reconexión con lo sagrado.

Kava-kava (Piper Meristhycum)

El Kava-kava es una planta de la familia de la pimienta y de origen indonesio y más concretamente de las islas Fiji donde su cultivo es endémico. De sus hojas se extrae -en el folklore de aquel lugar- un brebaje embriagante del que tenemos noticia desde el desembarco del capitán Cook en las islas Sandwich.
Desde el punto de vista farmacológico su actividad psicoactiva está mediada por las kava-pironas o kavo-lactonas, unas sustancias no nitrogenadas que no son, por tanto, alcaloides. En Fiji, donde no conocían el alcohol etílico se utiilizó en ceremonias y rituales festivos, aunque no en rituales mágicos o espirituales, aprovechándose de su efecto estimulante. Al parecer en todo el pacifico se utilizan estas plantas del genero “piper” para ceremoniales relacionados con lo festivo o lo lúdico, algo así a lo que los indios americanos hacían con el tabaco.
El interés actual por la Kava, procede de dos clases de ideas: los que creen que se trata de una sustancia psicoactiva y enteogénica y los que creen que el Kava es un sedante. En Europa, aunque no en España, el kava se encuentra comercializado y se vende como ansiolitico, aunque mi opinión es que no es exactamente un ansiolitico.
Existen extractos de plantas cuyos efectos son tan paradójicos que son imposibles de clasificar, probablemente por la enorme cantidad de principios activos que existen en su composición, con todo se cree que es la meristicina la responsable de su actividad farmacológica, pero existen otros autores que nombran hasta 20 distintos principios activos en la planta.
El kava-kava es una planta legal a la que oficialmente no se le reconoce actividad psicoactiva alguna, al menos de tipo psicodisléptico, aunque hay autores que piensan que su efecto es -aunque más débil- muy parecido a la LSD, como siempre sucede con estos compuestos es difícil precisar la dosis y la pureza en principios activos de los extractos secos de la planta.
La he probado a dosis de 250 mg de extracto seco y no me da la impresión de que a estas dosis tenga efecto alguno tranquilizante, se trata más bien de un estimulante suave y placido. No induce actividad mental asociativa, aunque si algo de hiperactividad mental, tampoco mejora las funciones cognitivas, aunque en oposición no provoca trastornos perceptivos, al menos en la dosis en que la tomé, lo que me hace pensar en la gran cantidad de mitología adherida a determinados compuestos de esta clase. Se ha descrito un efecto sedante y ansiolitico, por su fijación al complejo GABA en un lugar distinto a las benzodiacepinas, euforizante y análgesico. Lo más interesante es que esta acción analgesica se produce en algun sistema distinto al opiaceo, puesto que la naltrexona no interfiere con este efecto analgesico, lo que puede explicarse por una acción aun desconocida sobre el neuropetido P. El kava en este sentido operaria de una forma parecida a los relajantes musculares y estaría indicado en las contracturas musculares y quizá también en la fibromialgia, sin los efectos secundarios de estos compuestos sinteticos tipo Myolastan o Sirdalud.
Si tuviera que compararla con algo conocido diría que el kava es un carajillo-depot en cuanto a su efecto sobre el cerebro. Carajillo por esa mezcla estimulante-sedante que el café y el alcohol provocan y depot, porque sus efectos duraron mas de 8 horas. No afecta a los movimientos coordinados necesarios para la conducción de automóviles o maquinas y puede tratarse efectivamente de una alternativa pagana al alcohol como dicen muchos de sus defensores. Sus indicaciones se circunscriben all tratamiento de la ansiedad que como es conocido en estas sustancias no está avalado por ningún estudio serio. Por cierto que si lo que predomina es el efecto estimulante el kava interfiere en el sueño como me pasó a mi. La sintomatología se parecía mucho a haberme tomado un café antes de acostarme y con muchos ensueños fragmentados.
No carece en absoluto de toxicidad. Se ha descrito una dermopatía pelagrosa llamada en las islas Fiji. kani-kani y que se debe a la interferencia del abuso del kava en el metabolismo del colesterol. Al parecer esta dermopatía es muy parecida a la que producía la pelagra y su mecanismo está relacionado con la carencia crónica en abusadores de la vit B3 o niacida.
Interfiere con el alcohol, naturalmente, lo que aumenta su toxicidad.
De su toxicidad conocida recientemente pueden inferirse también sus propiedades homeopaticas, es posible que el Piper Meristhycum pueda usarse como tratamiento de las dermatosis palmo-plantares.
En mi opinión el kava carece de acción enteogénica alguna En España puede conseguirse mediante formula magistral, pero en el resto de Europa está comercializado y es empleado en el pánico, trastorno de ansiedad generalizada y contracturas musculares.