¿Qué es la histeria? (II): la neoconversión

La fibromialgia ha venido a ser la heredera de la neurosis histérica en la medicina postmoderna (Angeles Sanchez)

ordinaria

Terminé el post anterior preguntándome donde habían ido a parar los casos de conversión histérica tan frecuentes en la clínica del siglo XIX y XX. Es el momento ahora de decir que esos casos se han transformado en otra cosa: en somatizaciones o -como se llaman ahora- en trastornos somatomorfos, una palabra feísima que trata de ocultar su parentesco con la vieja histeria y que no ha aportado nada a la comprensión de una de las más frecuentes patologías de nuestro tiempo: la fibromialgia/sindrome de fatiga crónica.

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El síndrome de intestino irritable

kefir

Escribo este post, un poco a demanda de algunos de mis lectores que me han hecho preguntas sobre el tratamiento de este curioso pero frecuente padecimiento, pero antes de dar recomendaciones me gustaría teorizar un poco sobre qué es el síndrome de intestino irritable (en adelante SII).

Se trata de una enfermedad benigna, que no compromete la vida pero que interfiere con la vida activa en un grado variable y casi siempre por la diarrea, las deposiciones diarreicas urgentes que a veces acompañan a este síndrome.

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Esencia y personalidad (I)

ouspensky

Ando leyendo un libro de Ouspensky que me ha parecido muy interesante a pesar de que muchos puedan pensar que Ouspensky es un místico y no un científico digno de mencionar en un blog como éste. Pero los que así piensan se equivocan puesto que la psicología no es exactamente una ciencia, más que eso;: el viraje que llevó a cabo la psicología allá por principios del siglo XX, no hizo más que ensombrecer y ocultar una serie de conocimientos empíricos que han sido lanzados por la borda.

Una psicología despojada de la metafísica, la filosofía o el mito se convierte en una medicina de baja resolución. En este sentido la psicología actual es un mal remedo de la medicina.

 

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¿Una doble conciencia? (XI)

Nuestra tarea no es otra sino socavar el poder de la Gran Madre

Erich Neumann

Hasta ahora hemos hablado de una consciencia prepersonal y una consciencia personal. A la primera nos hemos referido con distintos nombres pero lo importante es quedarse con la idea de que eso que venimos en llamar “inconsciente” pertenece a esta categoría de consciencias arcaicas que se conservan en nuestro rastro filogenético como vestigios de otro tiempo. Es importante también señalar que nuestro inconsciente -en palabras de Whitehead- no deja de crecer pues ha de dejar sitio a nuestra mente consciente a fin de seguir aprendiendo. No cabe duda de que una de las características de nuestra época es la celeridad -el aumento de la complejidad- de los cambios y la enorme cantidad de información con la que hemos de traficar. Ganamos inconsciente a fin de mantener el consciente preparado para recibir nuevas informaciones. Algo que se sustantiviza a través de los sueños, la forma que tiene nuestra memoria de “dejar sitio libre”.

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