Capricho, deseo y pulsión

dorian

Aquellos de ustedes que leyeron el post anterior donde analizaba la respuesta sexual femenina habrán entendido ya las diferencias fundamentales que existen entre hombres y mujeres en su negociación con el deseo sexual.

Convinimos que en la mujer habia una especie de escisión entre el deseo y la respuesta fisiológica (medida a través de la lubrificación vaginal), hasta tal punto que en las mujeres podia haber un verdadero divorcio entre el deseo mental y el deseo vaginal, si es que se me permite la metáfora.

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El cerebro femenino extremo: el emotivismo radical

gordon

Sigmund Freud no vio en todas su carrera a ninguna anoréxica y sin embargo su opinión sobre la causa de esta enfermedad ha operado como una verdad paradigmática para varias generaciones de psicólogos y psiquiatras. Opinaba Freud que lo que le pasaba a la anoréxica era un “rechazo inconsciente de la femineidad”, un argumento que tiene sus equivalentes en el mito de la “puella aeterna” (la doncella eterna), posteriormente desarrollado por algunos psicoanalistas.

La ciencia no se alimenta de verdades o mentiras de una pieza sino de hipótesis probables e improbables y la verdad es que el argumento de Freud tenia ciertos visos de probabilidad. ¿No es cierto que esas muchachas parecen haber detenido su crecimiento y maduración en un punto que parece indicar que no quieren convertirse en mujeres adultas?

Pero la ciencia es fundamentalmente contraintuitiva y hoy sabemos que los trastornos emocionales no tienen una explicación lineal o facilona. Es inútil tratar de explicarse un fenómeno tan complejo como la anorexia mental a través de un argumento tan intuitivo como el de Freud.

Así anduvieron las cosas casi hasta bien entrado el siglo XX, todo el mundo parecía haber aceptado que la anoréxica no quiere crecer, no quiere entrar en el mundo de los adultos, de lo que se trataba era de forzarla para que aceptara su condición de mujer o de explorar las razones que la habían llevado a tal rechazo, usualmente una mala relación con la madre o, con menos probabilidad, con el padre.

Pero esta “verdad” chocaba con la evidencia de la observación y la psiquiatría es sobre todo una ciencia observacional: aquello que no podemos explicar puede al menos ser descrito. Y a medida que fueron aumentando las observaciones las descricpiones se convertían en tozudas: la mayor parte de las anorexias se daban en muchachas hiperfemeninas que se preocupaban por su atractivo, que eran muy coquetas y presumidas y que estaban constantemente evaluando su atractivo físico al que concedían mucha más importancia que las mujeres término-medio.

Fue precisamente Gordon el que publicó esta idea en el libro que preside este post al tiempo que acuñó el término “enfermedad étnica” al relacionar la anorexia mental (los trastornos alimentarios en general) con la opulencia alimentaria y los entornos occidentales.

Asi anduvieron las cosas hasta que Baron-Cohen publicó su ya celebre teoría del cerebro masculino extremo. En síntesis la idea de Baron-Cohen (que antes ya había sido promulgada por Asperger) es que el autismo representaría la supervivencia genética de ciertas habilidades instrumentales que determinarían un cerebro masculino extremo. Para aquellos que deseen profundizar en esta idea de Baron-Cohen pueden visitar este post que titulé “La gran diferencia”.

La idea de Baron-Cohen ha sido apoyada por muchos investigadores evolucionistas que han llegado a la conclusión de que en la especie humana -en las sociedades de cazadores-recolectores- emergieron dos tipos de talentos ligados al sexo. El primero de ellos, fue llamado talento sistematizador y es el talento que construye instrumentos, se orienta en el espacio y presta atención al por qué  funcionan las cosas. En el extremo opuesto habría un talento social, empático, que presta atención a los vinculos y las relaciones entre las cosas y que se preocupa sobre todo del cómo funcionan. A este talento se le ha llamado mentalizante.

Una vez hecho el descubrimiento de los talentos sistematizadores cuya representación mas extrema sería el autismo, la siguiente pregunta era ¿cual es el equivalente femenino extremo del autismo que es una patología extrema masculina?

Badcock y Crespi creyeron que el polo opuesto de los talentos sistematizadores habia que ir a buscarlos en el taxón esquizotipico, a través de un constructo que llamaron hipermentalismo. Las mujeres serian hipermentales mientras que los hombres serian mas sistematizadores, más histéricas en contra de los hombres que son mas obsesivos, más empáticas, en contra de los hombres que son mas egoístas, las mujeres creen mas en Dios, son mas religiosas y tienden a creer más en cosas sobrenaturales o paranormales, mientras que los hombres suelen ser mas racionales. La idea de Badcock y Crespi sin embargo se encontró bien pronto con un problema -también observacional- De ser cierta esta idea, la esquizofrenia debería ser mas frecuente en las mujeres que en los hombres y no es así.

La teoría se tambalea pues por los datos observacionales.

Gordon Gallup es un psicólogo de la universidad de Albany bien conocido por la teoria que adjudica a los animales cierto grado de autoconciencia, algo que puede medirse a través del llamado “test del espejo”, si bien es muy probable que autoconciencia y autoreconocimiento sean cuestiones diversas tal y como ha criticado Carruthers en su libro “Una arquitectura de la mente”. Fue precisamente Gallup junto con su colega Jeniffer Bremser el primero es pensar que quizá la anorexia mental ( o los trastornos alimentarios en general) fuera el espejo femenino del autismo a través de un constructo llamado “ansiedad evaluativa”

Es un dato ciertamente con mucho apoyo observacional:

1.- La anorexia y los trastornos alimentarios son mas frecuentes en mujeres que en hombres en una proporcion 10 a 1.

2.- En hombres la patologia alimentaria es mas grave que en las mujeres complicándose con trastornos de la identidad sexual y aun con esquizofrenia.

3.- Las mujeres resisten mejor la inanición que los hombres por lo que su búsqueda de delgadez puede resultar mas adaptativa.

Sin embargo no es cierto que las anoréxicas sean más empáticas que la población femenina no anoréxica ni que tiendan más al hipermentalismo que otras mujeres. Debe de haber algún mecanismo intermedio no clínico que haga de puente entre ambas condiciones y hasta el momento el mecanismo intermedio mejor clasificado es el rasgo conocido como neuroticismo descrito por Eysenck a pesar de que no es un talento pero puede soportar múltiples talentos relacionados con lo que otros han llamado empatía o hipermentalismo..

Aqui hay un buen articulo sobre esta cuestión firmado por Bremser y Galluo en donde encuentran algunos soportes para vincular trastornos alimentarios con la hiperempatía, el mas conocido de los cuales es el vegetarianismo o veganismo. Lo interesante de esta condición seria que las personas no son por sí vegetarianas sino personas preocupadas por el bienestar de los animales, un rasgo de hipermepatía que complica y mucho la evolución de una anorexia mental aunque ambos trastornos no suelen coincidir en la mayor parte de los casos: las anoréxicas no dejan de consumir carne por empatía con los animales sino para no engordar.

No creo que la empatía por sí misma caiga del lado de la psicopatología en cualquier caso, creo más bien que se desciende a través de un constructo muy querido por las mujeres, un constructo que conocemos con el nombre de amor y que en las mujeres toma tintes de un emotivismo radical.

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¿Quiere esta mujer a su hijo?

Si la respuesta es si, ya tienes la clave de qué materiales componen eso que llamamos amor.

La peligrosa idea de Darwin

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¿Por qué es tan peligrosa la idea de Darwin acerca de la selección natural? ¿Por qué y para quien?

Es peligrosa para los dos tipos de pensamiento hegemónicos en nuestro mundo actual, por una parte los creacionistas (la teoría del diseño inteligente), con tintes religiosos o neoplatónicos y por otra parte para la izquierda constructivista -fascinados por la falacia moralista-, para todos esos que creen que el hombre es un producto de la cultura y nada más que de la cultura. No es de extrañar que algunos autores como Dennet hayan tenido que escribir un libro para apuntalar la teoria darwiniana, que aun siendo la única teoría biológica demostrada ha de batirse en numerosos foros, aun académicos contra sus enemigos seculares.

Tampoco es raro que aquellos que defienden el punto de vista darwiniano en distintas disciplinas hayan sido perseguidos y exiliados de sus propios campos de saber. La ultima víctima es Napoleon Chagnon un antropólogo que estudió a la tribu yanomami con los instrumentos fundamentales de la teoria darwinista. En este post existe una buena descripcion de su “apostasía” y de la persecución a la que ha sido sometido.

Dejo aqui colgados los videos sobre una conferencia del propio Daniel Dennet con este mismo titulo:

Y tambien un interesante documental sobre Darwin con este mismo titulo:

Video 1.-

Video 2.-

Crimenes sexuales

Seminario de metaformación impartido ayer en el Consorcio Hospitalario de Castellón a cargo del Dr Francisco Arnau.

El Dr Traver hacia el final del video 2 aborda el tema del dimorfismo sexual y sus consecuencias con respecto a la dirección de la agresión, y las razones de esa agresión que identifica con la deprivación sexual tal y como otros autores (Thornhill y Palmer) ya habian puesto de manfiesto.

En el tercer video aborda el tema de la moral individual como una imposición del grupo, asi como las tensiones que se derivan de esta confrontación (grupo/individuo).

Video 1.-

Video 2.-

Video 3.-