Enfermedades y no-enfermedades

Amordemadre

Richard Smith es un médico, editor de revistas y buen conocedor de las patologías médicas y sus correlatos culturales a quien debemos el concepto de no-enfermedad.

Se trata de un concepto difícil de pillar si no eres medico: significa que ciertas enfermedades no son entidades naturales sino más bien aprendizajes anómalos que llevamos a cabo en nuestra familia, en el colegio o a través de ciertas influencias culturales que no tienen traducción biológica. Se trata de esa enfermedades a las que no podemos meter el dedo, por carecer de desordenes objetivos que puedan objetivarlas y que aparecen y desaparecen siguiendo una patoplastia que bien podríamos llamar sociocultural.

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Alcohol, tabaco y Parkinson

parkinson

 

He dudado mucho antes de escribir este post. Y lo he hecho precisamente por una razón: la de ser malinterpretado. Pero recientemente he encontrado un post que habla de la “ciencia del pensar” de Henry Hazlitt que tiene un libro titulado “El pensar como ciencia“. Este post es pues una refundición de otros dos que sin duda podrían haber sido escritos por separado.

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Un psiquismo modular

fiodor

Aquellos de ustedes que leyeron el post anterior ya habrán captado la esencia de las ideas que surgieron procedentes de Jerry Fiodor (Fiodor 1983 respecto a la modularidad de la mente.

Hablé tambien de Hugo Bleichmar y de su concepto de modularidad transformacional que en cierta forma se opone a la idea de “encapsulamiento” propia de Fiodor y queda ahora completar este modelo modular haciéndolo extensible a otros sistemas psíquicos: concretamente al inconsciente, a la memoria, asi como la modularidad cognitivo-afectiva. Todo lo cual implica una mayor complejidad y la idea de que es necesario hacer un diagnóstico dimensional en la articulación de los componentes del psiquismo.

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Más allá de la modularidad

Suele ponerse como ejemplo de la multimodularidad de la mente a cierto síndromes del espectro autista, y más concretamente al síndrome de Williams como representantes de la conservación y aun exageración de talentos que coexisten en un mismo individuo con ciertos deterioros. Por ejemplo en el síndrome de Williams coexiste el retraso mental con una amplia sociabilidad, una empatía extrema o un talento memorístico en relación a la música.

El oido absoluto suele ser patrimonio de los afectados por este curioso síndrome del mismo modo que sucede en otras bandas del espectro como el síndrome de Asperger o en los conocidos como “savants”, verdaderos genios de las matemáticas o de la música que es esa otra forma en que los talentos matemáticos se despliegan.

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