¿Locura o neurodiversidad?

La esquizofrenia es el precio que paga nuestra especie por tener un cerebro asimétrico para dar cabida al lenguaje (T. Crow)

A más cultura más malestar (S. Freud)

La esquizofrenia es una adversidad estadistica (M. Bleuler)

neurodiversidad

Una de las criticas  que se hacen al DSM es la proliferación feroz de entidades en el eje I, una carrera que empezó desde su primera edición y que ha ido aumentando a lo largo de sucesivas ediciones, asi:

Mientras el DSM-II, de 1968, listaba 180 trastornos; el DSM-III, de 1980, hizo subir la cifra a 265. Y el DSM-IV, de 1994, a 297.

Ahora, el DSM-V no sólo añade nuevas patologías definidas como entidades separadas (tales como el “trastorno de acumulación compulsiva” o los atracones nocturnos), sino que también va a bajar en algunos casos los “umbrales diagnósticos“, lo cual permitirá incluir a más personas de la población general como enfermas.

Tomado de este blog

Lo cierto es que la batalla gnoseológica no procede -como dice el citado bloguero- de un enfrentamiento entre psicoanalistas y biologicistas sino de un distinta comprensión de los fenómenos mentales por parte de los psiquiatras europeos -de formación psicopatológica clásica- y los americanos con una formación más biologicista. Esta es una guerra cultural donde la industria farmaceutica y la APA son los líderes de opinión de una disciplina que nunca debió verse fracturada en función de ciertos intereses espurios: el dinero de las multinacionales y la hegemonía de USA.

Efectivamente, los nichos nosográficos se han multiplicado hasta el paroxismo hasta tal punto que hoy casi cualquier conducta humana podria “patologizarse” con el DSM-V en la mano (y que está a punto de salir). Esta es otra critica con fundamento, pues ningún manual contiene instrucciones para trazar una linea roja entre la patología y la excepcionalidad.

Otra critica que se hace a los manuales diagnósticos es que tratan ciertos síntomas como si fueran entidades autónomas, es decir se desciende a un nivel muy bajo (ateórico) de definición para acotar un determinado trastorno, por ejemplo, el “trastorno por acaparamiento” es en realidad un sintoma que acompaña a vaces al TOC (al que pertenece heurísticamente), no se entiende demasiado bien la razón por la que se desagrega este sintoma del conocimiento que ya tenemos del trastorno obsesivo-compulsivo clásico.

Otra cosa que se le critica a los DSMs es el borramiento que se hace de la normalidad añadiendo “vecinos” nuevos que emborronan aun más esas diferencias. Un ejemplo es el “trastrono por atracón”. ¿Cómo diferenciar la obesidad por cebamiento de toda la vida con el atracón? Bajo este punto de vista todos los obesos cabrian dentro de una etiqueta psiquiátrica. La gordura no es una enfermedad mental ni siquiera es una enfermedad sino una condición de riesgo.

Y las condiciones de riesgo no deberian patologizarse, ni fumar, ni la osteoporosis, ni la obesidad, ni la eyaculación precoz, ni el embarazo, ni la calvicie son enfermedades. Por tanto no precisan tratamiento médico, su inclusión en un manual diagnóstico tiene consecuencias de gasto para el sistema de atención publica y es una justificación del uso de fármacos que sustituyen a la búsqueda de condiciones de vida razonables y saludables.

Enmedio de esta polémica me encuentro con el libro de Amstrong que me parece aportar un nuevo punto de vista entre tanto “ruido” mediático de personas que estan en contra de los DSMs, aunque es posible que esta oposición no sea tan homogénea como parece. Más abajo , sin embargo diré lo que opino de sus ideas.

Lo cierto es que sabemos más del cerebro que lo que propone la APA en su DSM-V. Por ejemplo sabemos que la homosexualidad no es una enfermedad, es algo que ya sabiamos en los 70 y quizá por la presión de los grupos gay se liquidó esta caracteristica diagnóstica, hoy tendemos a considerarla un efecto neutro de la neurodiversidad. A lo que sigue mi siguiente pregunta ¿Por qué existe todavia un grupo de “trastornos” llamados parafilias?

Las parafilias es el nombre moderno que le damos a las perversiones sexuales de antaño. Me resulta muy curioso que sólo la homosexualidad haya sido removida de este capítulo. ¿Es una enfermedad el trasvestismo, el sado-masoquismo o el exhibicionismo? ¿Es una patologia la pederastia?

Lo cierto es que sobre gustos no hay nada escrito y las parafilias son un catálogo de gustos sexuales periféricos y que además llevan una enorme carga de naftalina e incienso, pues fueron aisladas y descritas en el siglo XIX con enfoques muy moralizantes, religiosos y medico-legales en la convicción de que eran perturbaciones cerebrales que llevaban a conductas “pervertidas” o “degeneradas”, un término que hoy ya nadie defiende en ningún foro cientifico. La supervivencia de estas entidades relativas al gusto sexual se mantiene pues por inercia y quizá tambien porque no hay asociaciones de personal masoquista o exhibicionista influyente que presione a la APA para que retiren estas anticuadas etiquetas. Lo cierto es que hoy la mayor parte de las parafilias se encuentran mejor clasificadas en lo que se llama “estilos de vida”.

La pederastia por ejemplo es un delito no una enfermedad, el solapamiento entre las categorias delictivas, las morales y las psiquiátricas ha envenenado nuestra profesión desde el siglo XIX hacia acá, es la sociedad la que pone la linea roja sobre lo intolerable y hoy existe una amplio consenso en que los abusos sexuales son intolerables desde el punto de vista social. ¿A qué viene mantener este tipo de conductas en los manuales psiquiátricos?.Para eso están las leyes: seducir o violar niños es un delito que tiene particularidades jurídico-legales pero no médicas. Las parafilias no son enfermedades aunque pueden acompañar a enfermedades verdaderas.

Ni están todos los que son ni son todos los que están. Algo asi sucedió con la histeria clásica, un trastorno que aun existe y que pone patas arriba toda la coreografia de las clasificaciones: la histeria es un trastorno sexual, del deseo de poder, un trastorno de las emociones si se quiere, de lo fantasmático y de lo traumático (TEPT) del eje 2 (personalidad o rasgos) y del eje 1 (estados) y que muestra un cortejo proteiforme de síntomas incluyendo a los psicóticos, los impulsivos, los disociativos y los conversivos sin olvidarnos de los alimentarios. La histeria existe y es un compendio de psiquiatría en sí misma pero se acopla mal a las conceptualizaciones de la APA y además de eso: no se cura con fármacos. Por eso no existe en los manuales.

De manera que hablando en términos generales podriamos asegurar que en el DSM-V hay una plétora artificial de entidades y todo parece indicar que el futuro de la psiquiatria pasa por acortar el numero de patologías y optimizar los diagnósticos, separando definitivamente la patologia de la neurodiversidad, es decir lo excepcional, lo raro o lo poco frecuente de lo patológico.

El concepto de neurodiversidad -calcado del de O. Wilson, diversidad- me parece un constructo adecuado para pensar lo psiquiátrico desde otro punto de vista. Las ideas que expone Amstrong son algo empíricamente conocido, ciertas patologias como el autismo o la esquizofrenia correlacionan con talentos especiales, siempre que…..se eluda la patologia.

Lo cierto es que la mayor parte de autistas son retrasados mentales y no genios de la música o de la informática, como nos cuentan -a partir de casos excepcionales- aquellos que quieren minimizar el impacto de los diagnósticos psiquiátricos. Es verdad que en el espectro autista podemos encontrarnos personas excepcionales pero lo mas frecuente es el caso contrario. Lo mismo sucede con la esquizofrenia y el trastorno bipolar, en sus formas mitigadas pueden emerger talentos especiales, sobre todo artísticos, tal y como ya conté en este post, sin embargo no he conocido en mi vida a ningún esquizofrénico -clinicamente afectado por la enfermedad- que sea capaz no solo de crear algo nuevo sino tan solo de ser independiente de los demás.

De modo que hay que andarse con cuidado cuando se relatan este tipo de “supuestos dones” que se encuentran detrás de la patología mental a fin de no idealizarla. Tanto el autismo como la esquizofrenia son enfermedades devastadoras, lo cual no significa que ciertos esquizoides como Dali o el caso mas conocido de Nash puedan llevar a cabo tareas creativas de diversa índole, siempre y cuando no enfermen del todo.

Salvador_Dali_NYWTS

Una forma de ser (carácter) no es una enfermedad sino un factor de riesgo. Los distintos caracteres existen precisamente para favorecer lo diverso: para que haya de todo, por decirlo en terminos coloquiales. Una de las consecuencias (fortalezas) de la reproducción sexual que viajan en el mismo paquete de la vulnerabilidad. Usualmente son nuestras fortalezas las que nos hacen vulnerables y a nivel evolutivo no cabe duda de que la ventaja que supuso la capacidad de nuestro cerebro de simbolizar se encuentra detrás de nuestra tendencia a la esquizofrenia y que nuestra tendencia a sistematizar está detras de los genes del autismo.

Ahora bien, el concepto de neurodiversidad lo que propone es una nueva forma e pensar las patologías. En este caso la patología sería el extremo de un desarrollo continuo de ciertos talentos o habilidades específicas de ciertas personas. Más concretamente nos remitiría a los talentos sistematizadores, de detalle, de gusto por las cosas o por saber como funcionan o de qué estan hechas y por otro lado los talentos hipermentalistas, destinados a la simbolización, a la narrativa, sociales o interpersonales. (El lector puede visitar este post titulado “fisico o poeta”)

Un pensamiento literal y un pensamiento simbólico junto con las habilidades que cuelgan de ellos y que representan probablemente talentos que evolucionaron por separado en nuestra especie.

Otra de las ideas que se desprenden del libro de Amstrong es la de que nuestros cerebros están diseñados para favorecer la diversidad de tal modo que fueren cuales fueren las circunstancias de nuestro medio ambiente la especie encontraría soluciones a sus problemas de supervivencia gracias a la dispersión de los talentos individuales. Seguramente no hemos sido capaces de construir una sociedad que garantice el bienestar de la mayoría de sus miembros y hemos complicado las reglas sociales hasta el paroxismo. Lo que viene a decir Amstrong es que más que psiquiatrizar las conductas de los individuos lo que convendría es chequear nuestra organización social, pues es probable que sea esta la que genera la mayor parte de disadaptaciones en personas vulnerables y que puede ser tambien que estas personas tengan talentos sin desarrollar que en otro tipo de sociedad y con otras reglas de convivencia pudieran resultar útiles.

De tal modo que: lo que en nuestra sociedad pueda ser inadaptativo, en otro tipo de organización social pudiera resultar adaptado. Algo que los hombres modernos de hoy conocemos bien: ciertos entornos son muy insaludables, pero llenos de oportunidades, me refiero a la urbanicidad y a pesar de eso todos preferimos vivir en ellas.

Lo que habla en favor de la idea de que nuestras vulnerabilidades y fortalezas viajan en el mismo paquete.

La hipótesis del cazador solitario

lince

No cabe ninguna duda de que pertenecemos a una especie gregaria y tampoco cabe ninguna duda de que la complejidad de nuestro cerebro y de nuestro psiquismo procede de la gestión de esa complejidad y de los vínculos que mantenemos con los miembros de nuestro grupo.

De manera que es fácil extraer de esta tendencia al gregarismo ciertas condiciones de nuestra vida que están relacionadas con lo que entendemos como cerebro social. Una serie de prestaciones que tienen que ver con una especialización de nuestro talento y que algunos autores (Baron-Cohen, 2003) han llamado empatía y que -de alguna manera- se opondría a lo que él mismo ha llamado sistematización.

La sistematización (o pensamiento mecanicista) y la empatía serian talentos especiales que estarian orientados a resolver problemas emergentes, la empatía a saber cómo es el otro, construir vínculos, conocer las relaciones entre los miembros de un clan, mientras que los talentos sistematizadores estarían destinados a la comprensión o el por qué de las cosas. El mundo físico y el mundo interpersonal serían pues dos polaridades de habilidades alrededor de las cuales los individuos se enredarian a partir de su propia dotación genética.

Habria pues una predisposición (preparedness) que nos inclinaria a seguir los dictados de un talento o el otro, desde ciertos rasgos de la personalidad hasta la elección profesional.

Sin embargo, no cabe tampoco ninguna duda de que en nuestra especie tambien hallan representación las personas solitarias, aquellas que se les arreglan por sí solas,que rehuyen el contacto con los demás miembros de su clan y que se escinden con facilidad de sus grupos. Hoy les llamamos esquizoides y los clasificamos como un trastorno de personalidad, como una manera de ser y a pesar de su nombre (que parece relacionarse con la esquizofrenia), no prejuzga psicopatología, al menos en sus versiones subclinicas: se trata de personas que no disfrutan con el contacto con sus semejantes y que incluso se sienten “invadidos” al menor alboroto social y que escogen profesiones solitarias o que requieran entornos de aislamiento. Muchos artistas probablemente pertenecen a esta variable de la personalidad, pues el acto de creación es sin duda un acto solitario. En cualquier caso se trata de personas que disfrutan de la soledad y que se sienten ansiosos cuando han de compartir con los demás pero que a diferencia de los evitativos (que tienen ansiedad social ante la evaluación) no obtienen placer alguno de las interacciones sociales y aparecen como seres extravagantes, bizarros y aislados.

Hay quien piensa que el tratorno esquizoide de la personalidad predispone a la esquizofrenia o que representa una versión minima de la misma. Pero en el articulo que más abajo se reseña Jared Reser no habla de esquizoidia sino de autismo o pensamiento autista (sistemático) sin que haya una linea clara de separación entre lo autistico y lo esquizoide.

Dejando aparte esta complicación semántica entre lo autistico y lo esquizoide el articulo de Reser explora una causa ancestral para que se desarrollara y evolucionaran los talentos del autismo.

¿En qué sentido pueden ser adaptativos tales talentos?

Es obvio que el tamaño de los grupos en época ancestral era una variable critica de supervivencia: en los buenos tiempos los grupos podrian crecer sin menoscabo de los recursos pero en ambientes más duros u hostiles, un excesivo número de personas conviviendo en el mismo grupo pudiera resultar letal. Los grupos precisaban de dos elementos de cohesión: uno la cooperación mutua pero tambien era necesario disponer de un mecanismo de secesión en el grupo, un mecanismo que escindiera los grupos en dos cuando las cosas se ponían feas, usualmente a través de desacuerdos sobre el camino a seguir o la reglamentación de la convivencia.

La evolución seleccionó positivamente cierto tipo de genes asociados con -lo que hoy llamamos- el espectro del autismo de forma natural y representan los beneficios adaptativos de ser cognitivamente adecuados para la búsqueda solitaria de alimento.La gente en el espectro del autismo se conceptualiza aquí como individuos competentes que ecológicamente podrían haber sido expertos en el aprendizaje y la aplicación de la caza y habilidades de recolección en el ambiente ancestral. Una especie de soldados entrenados para la supervivencia.

Tras la independencia de sus madres, las personas del espectro autista podrian haber estado psicológicamente predispuestos hacia una estrategia de vida diferente, una estrategia común entre los mamíferos y primates para cazar y recolectar, llevándolo a cabo por su propia cuenta.

Muchas de las tendencias conductuales y cognitivas que los individuos autistas presentan son vistas como adaptaciones que se han complementado para sobrevivir en una vida solitaria.

Por ejemplo, las tendencias obsesivas, repetitivas y sistematización en el autismo, pudieron estar relacionadas con el hambre en lugar del acaparamiento como hoy tendemos a verlas.Tanto los mamíferos solitarios como los autistas puntuan bajo en las medidas de gregarismo, la socialización, dirigir mirada, el contacto visual, la expresión facial, reconocimiento facial, el compromiso emocional, la necesidad afiliativa y otros comportamientos sociales. La evolución de las tendencias neurológicas en especies solitarias que les predisponen a ser introvertidos y solitarios pueden ser pistas importantes para la evolución del espectro del autismo y la selección natural de los genes implicados.
Animales solitarios se cree que evitan el contacto social innecesario como parte de una estrategia de forrajeo a menudo debida a la escasez y la gran dispersión de los alimentos en su hábitat.
Se cree que el ambiente ancestral humana era a menudo nutricionalmente escaso también, y esto puede haber conducido a los grupos humanos a escindirse de forma periódica.
Las inconsistencias en el tamaño del grupo debe haber dado lugar a incoherencias en la manera en que la selección natural diseñara las mentes sociales de los seres humanos, que a su vez también puede ser la responsable de la gran variación en las capacidades sociales observados en las poblaciones humanas.
Este artículo de Jeder hace hincapié en que las personas con autismo pueden haber sido sólo parcialmente solitarios, que la selección natural pudo haber favorecido sólo rasgos autistas subclínicos y que la mayoría casos graves de autismo hoy puede ser debido al apareamiento selectivo.
A fin de ilustrar mejor las diferencias entre el cerebro sistematizador y el cerebro empático puede usted pensar en las diferencias que existen entre un perro y un gato. El perro es gregario, como todos los cánidos, coopera para cazar y asume la jerarquia de un macho alfa que usualmente proyecta en su amo. Por el contrario el gato es independiente, caza solo y mantiene con sus amos una relación de buena vecindad al compartir un cierto territorio que abandonará en busca de pareja o comida. El gato es el mejor ejemplo -en un mamifero- de genes autistas.

Bibliografía.-

Jared Edward Reser (2011): ” Conceptualización del Espectro del Autismo en términos de selección natural y comportamiento ecológico: la Hipótesis del cazador solitario”. Psicología evolutiva. http://www.Epjournal.net.

La teoría de la navaja suiza

navaja suizaTooby y Cosmides en 1992 plantearon la muy criticada “teoría de la navaja suiza” que anteriormente ya habia sido formulada por Fodor (1986) con el nombre de teoria de la “modularidad de la mente”. Para ellos la mente habria emergido evolutivamente a través de módulos especializados en la resolución de problemas. La mente seria algo más parecido a una navaja suiza que a un artefacto unitario para descorchar botellas o una navaja de Albacete.

Naturalmente esta idea se opone a ciertos dogmas constructivistas que vienen a decir que la actividad mental está ampliamente distribuida en el cerebro y ha sido criticada por parecerse de forma siniestra a la desacreditada frenología de Franz Joseph Gall.

Aqui hay una buena critica a la teoria modular. Cada vez de un modo más intenso ciertos autores como Laland, Brown, Richardson y Bolhuis –en un articulo aparecido en PLOS Biology- proponen una refundación de la psicología evolucionista que redefina al menos estos parametros: 1) El ambiente de la adaptación evolutiva 2) Gradualismo, 2) Universalismo y precisamente el caso que nos ocupa: 4) Modularidad.

La teoria modular sin embargo tiene muchas fortalezas segun lo que sabemos hoy aun después de aceptar el propósito general que guia cualquiera de nuestras conductas y que involucra a todo el cerebro: Segun esta hipótesis, la mente estaría constituida por un conjunto de módulos especializados, sistemas funcionales, memorias diversas o inteligencias múltiples. Cada módulo es específico y especializado en un tipo de proceso o actividad. Así serían diferentes los módulos o sistemas responsables de las percepciones, la orientación en el espacio, el lenguaje, la interacción con otras personas en las relaciones sociales y habrian evolucionado independientemente. Parece razonable admitir que a lo largo del proceso evolutivo, han surgido y conformado estructuras cognitivas especializadas en el manejo y resolución de problemas en ámbitos o dominios muy distintos: el mundo físico y el mundo social. La realidad física plantea unas exigencias y presenta unas propiedades muy distintas a las del mundo interpersonal.

Sin embargo  los módulos que proponen los psicólogos evolucionistas (Barkow, Cosmides y Tooby, 1992) son distintos de los que se plantean en la teoría de las Inteligencias múltiples de Gardner (2001). Pero tambien distintos a los que propugnan Mc Lean con su teoria del cerebro triuno o Jaynes con su aun más exótica teoria del bipartidismo cerebral.

Los sistemas modulares son “estúpidos” pero sobre ellos sabemos mucho; los sistemas centrales son “listos” pero de ellos tenemos poca evidencia científica. Sí sabemos que unos y otros presentan unos rasgos casi opuestos. Los modulares están biológicamente realizados en estructuras cerebrales muy diferenciadas; están innatamente programados; funcionan con más rapidez; procesan la información de forma encapsulada y cerrada a las informaciones de otros módulos. Los sistemas centrales, por el contrario, tienen una base neuronal muy distribuida en el cerebro que resulta muy difícil, imposible, afirmaba Fodor, de identificar; están más abierto a los aprendizajes; operan lentamente; al no estar encapsulados reciben información de módulos diversos; integran información procedente del mundo exterior con la información registrada en las memorias del individuo. (Garcia Garcia 2001).

Más evidencias sobre este asunto vienen de la mano de Baron-Cohen y su teoria del cerebro masculino extremo y que vendria a reconocer la existencia de dos talentos que habrian evolucionado independientemente: el talento para la sistematización (masculino y autista) y el talento para la empatía (femenino).

Badcock y Crespi por su parte amplian la teoria de Baron-Cohen y especulan con que el cerebro femenino extremo estaria relacionado con la esquizotipia. En este sentido se apoyan en los siguientes datos a través de su teoria del espectro:

  • La coexistencia entre autismo y esquizofrenia es muy rara y parecen representar extremos de un mismo espectro de talentos que conllevan a su vez patologías.
  • El autismo es mas frecuente en niños que en niñas y es más grave cuando aparece en niñas.
  • La esquizofrenia y las psicosis en general son igualmente frecuentes en hombres y mujeres, pero son mucho más graves en hombres, aparecen antes y comprometen la reproducción de un modo mas intenso en los varones.
  • Los hombres puntuan más alto en todos los cuestionarios en rasgos autistas. Mientras las mujeres puntuan mas alto en items relacionados con la esquizotipia y creencias irracionales.

Badcock y Crespi proponen sustituir el cocnepto empatía por el concepto mentalismo. Para ellos ,”el hipermentalismo” seria un modulo cerebral destinado a construir totalidades y relaciones entre las cosas prescindiendo de los detalles, la mentalización representaria el pensamiento psicotico con su maxima: “soy el centro de todo y Todo se refiere a mi”.

Lo que parece indicar que existiría un cerebro modular que resuelve problemas fisicos (cómo funciona) y un cerebro central que se ocupa de las relaciones entre las cosas (cómo es) y que es en definitiva interpersonal o social.

En la siguiente figura podemos ver el continuo del que hablan Badcock y Crespi rellenado por mi y en relación con las patologías más frecuentes.

curva

Autismo, psicosis y las dos culturas , es una revisión reciente de Jiro Tanaka (2012)

Bibliografia.-

GARCIA GARCIA, E. (2001). Mente y cerebro. Madrid: Síntesis.

FODOR, J. (1986): La modularidad de la mente. Madrid: Morata.

COSMIDES, L. y TOOBY, J. (1994): Origins of domain specificity: The evolution of functional organization. En L. Hirschfeld y S. Gelman: Mapping the Mind: Domain Specificity in Cognition and Culture. Cambridge: Cambridge Uni. Press.

GARDNER H. (2002). Inteligencias múltiples. Investigación y Ciencia.

Los hallazgos del 2012 (I)

begining

Este año que ya pasó ha sido un año dificil, lleno de luces y sombras, supongo que para todos. Un año de descubrimientos y de perdidas, un año de desesperanza y de nuevas luces. Para mi ha sido un año muy potente en cuanto a descubrir, redescubrir y reinterpretar lo conocido con una iluminacion nueva.

La psicología evolucionista ha sido mi descubrimiento, de manera que les contaré el por qué de mi pasión con ella.

La psicología evolucionista es el eslabón perdido entre la psicología y la biología. Anduvimos mucho tiempo huérfanos, navegando entre las reduccionistas aguas de la biología y las aguas de la psicología, el psicoanálisis o las diversas psicologías que no encontraban su fundamento. Y el fundamento estaba ahi, era Darwin, lo teniamos ahi y no lo vimos hasta que ciertas personas nos lo reinterpretaron y lo divulgaron para que pudiéramos verlo y entendiéramos que gran parte de las creencias que habian sustentado en el pasado eran falsas.

Eran antibiológicas, como si estuvieran pensadas para una especie bien distinta de la que somos tal y como cuenta Steven Pinker en su “La tabla rasa”. No tenian en cuenta ni nuestra herencia ancestral, ni la selección natural, ni la seleccion sexual, ni las adaptaciones que habiamos desarrollado mientras medrábamos en climas y entornos inciertos, era como si al estudiar al hombre, nos hubieramos olvidado de la historia del hombre, nuestra especie, lo que nos llevó a promover los discursos ideales sin tener en cuenta la filogenia de nuestro linaje.

La gracia que para mi tiene la psicologia evolucionista, no es si sirve o no para el tratamiento, ahora y aqui de las enfermedades mentales o los sufrimientos del hombre, sino para que entendamos qué es verdad y qué es falso de todos los discursos que mantenemos y que se han constituido en ejes de nuestra vida. La psicología evolucionista (PE) ha removido todas nuestras creencias “políticamente correctas” y nos ha hecho, a algunos de nosotros, correr los velos de algo que “siempre” habiamos sospechado. Las cosas no son como aprendimos que eran.

Es el fin de los discursos politicos sobre la naturaleza humana. A partir de ahora nadie podrá sostener ciertos discursos contra la neurociencia. se terminó la guasa y los politicos y los jueces tendrán en el futuro que empaparse de las verdades que la neurociencia moderna les aporta sobre nuestra naturaleza.

Empezaré por E. O. Wilson en honor a su edad, aqui en este post que tiulé “El señor de las hormigas” hablé de quién es y que representa este hombre para la PE. Es el padre de nuestra disciplina y seguidor de la teoria del parentesco que W. Hamilton promulgó y demostró para explicar el altruismo. Sobre Wilson escribí otro post a propósito de su último libro (¿el último?), y que se llama “La conquista de la tierra”. Nunca es tarde para cambiar de opinión y en él Wilson nos enseña a cambiar de opinión respecto  de lo que antaño fue su idea-fuerte, la kin-selection o la selección por el parentesco que habia puesto a punto a través de ciertos modelos matemáticos W: Hamilton del que ya hablé aqui; ahora cree Wilson que es menos importante que la selección basada en el grupo. En realidad no deben preocuparse demasiado por estos debates de alto nivel porque ambas no son excluyentes.

SIn duda el mejor hallazgo y más directamente relacionado con mi especialidad de este año ha sido mi reencuentro con las ideas de John Price y su teoria de la competencia social que aunque ya conocía no había tenido ni el tiempo ni la motivación para leer detenidamete. El post donde subí su articulo traducido al español ha sido para mi fuente de inspiración para conocer las teorias “fuertes” -remotas- sobre la depresión y aunque la depresión no es un síndrome unitario es muy probable que la mayor parte de las depresiones puedan explicarse con la teorización de Price. Del mismo modo su sinergia con la teoria del cerebro triuno de Paul McLean ha sido para mi una fuente de placer al abrirme la mente para interpretar en terminos de escalada/desecalada tanto los cambios de humor como las emociones que se ponen en juego y que explicité en un seminario acerca de la depresión que titulé ¿Por qué nos deprimimos? usando precisamente un caso clinico de John Price.

Como complemento a la teoría de la competencia social de Price traje a colación otra hipótesis evolucionista interesante: la de Edward Hagen y su “teoria de la negociación” que parece explicar mejor las depresiones post-parto en relación con la teoria del parental investement, o inversión parental de Robert Trivers.

Aqui hice algunas divagaciones de cómo funciona nuestro cerebro reptiliano y tambíen aqui puse un ejemplo de un dilema reptiliano de la vida corriente donde el mantenimiento del territorio, el rango y la pertenencia parecen tener más peso que la razón o el sentido común.

Otra teoria que me interesó desde el principio fue la labor de Randolph Nesse intentando construir una nueva taxonomía de las emociones (y de los trastornos psiquiátricos) desde el punto de vista evolucionista. Las emociones humanas son artefactos diseñados por la evolución para escalar y desecalar en nuestras confrontaciones con aquellos otros más fuertes o que ostentan más rango, tambien para defendernos de los depredadores y los peligros que poblaron nuestro ambiente ancestral. Así hable de la teoria del detector de humos y la explicación de por qué funcionamos con un sesgo de alerta (arousal alto)lo que podria explicar por qué nos sentimos enfermos sin enfermedad alguna.

Siguiendo con el tema de las emociones me ha interesado mucho los temas rlacionados con la emoción menos investigada de todas: el asco y su relación con la psicopatología y los vómitos de las embarazadas (un verdadero misterio para la medicina). Aqui hable de Margie Profet, la cientifica evanescente y de sus investigaciones en esta cuestión. Aqui hablé del asco y de sus relaciones con la psicopatología y tambien de sus relaciones con la moral.

La gran diferencia

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Informe del antropólogo extraterrestre a la base.-

El género humano está compuesto de descendientes de lo que en la Tierra se conocen como simios o primates, una serie de especímenes de la que ya solo quedan pocas especies y ejemplares. Sin embargo los hombres no conservan a sus antecesores directos que se extinguieron ya dejando pocos y fragmentados ejemplares fósiles. Las especies mas relacionadas con el hombre son pocas y no son sus antecesores directos sino algo asi como primos de segundo rango: orangutanes, gorilas, chimpancés y bonobos comparten con los humanos buena parte de su ADN y sin embargo las diferencias con ellos son notables.

Para empezar el dimorfismo sexual entre hombres y mujeres es inferior al que ostentan los gorilas y más parecido al que tienen los chimpancés, asi y todo es posible especular con que este dimorfismo evidente es el resultado de contundentes historias de rivalidad por las hembras de esta especie. Los humanos son muy concupiscentes y asi y todo casi el 30% de sus machos “pasan la mano por la pared” si se me permite una frase hecha que he copiado de los humanos. Es obvio que la regulación sexual no funciona bien entre ellos lo que nos permite predecir que esta especie está bastante lastrada por esta desigualdad y son de prever grandes disturbios por esta causa.

dimorfismo_sexualLos hombres son más grandes, más altos, más fuertes y más pesados que las mujeres por termino medio lo que indica unos ancestrales usos en una competencia “sin cuartel” entre ellos. Pero como siempre sucede con aquellos que en un momento determinado optaron por la monogamia los humanos no presentan diferencias tan notables como sucede entre los gorilas, polígamos donde el macho dominante es el unico con derecho a reproducirse. Entre los humanos esta tendencia se ha minimizado, pero siguen manteniendo constumbres poligámicas y costumbres promiscuas en sus formas de interacción sexual.

Sin embargo lo que más ha llamado la atención de este antropólogo becario es la escasa conciencia que los humanos han adquirido respecto a la Gran diferencia: la que se encuentra en sus cerebros. Asumen las diferencias en el rendimiento muscular (le llaman deportivo) pero están escasamente inclinados a aceptar que los cerebros de hombres y mujeres son diferentes.

Es lógico en parte, pues sus anatomistas no han encontrado diferencias significativas en los tamaños de sus cerebros, sin embargo han eludido (este antropólogo cree que a propósito y por razones que ellos denominan, politicas) las diferencias que proceden de sus funciones, que se encuentran reguladas por hormonas sexuales. Asi, es posible hablar de un cerebro masculino, aquel que ha estado expuesto en la época fetal a la  testosterona y un cerebro femenino, aquel que no ha estado expuesto a esta hormona, sin contar con los genes expresados en los cerebros individuales y que están relacionados con las diferencias sexuales.

Fin del informe.

Simon Baron Cohen no fue el primero en caer en la cuenta de que los cerebros masculino y femenino eran distintos y tampoco fue el primero en asociar estas diferencias con ciertas enfermedades mentales. Ya Freud habia observado que los hombres eran más obsesivos y las mujeres más histéricas, siendo el emparejamiento obsesivo-histérica muy frecuente durante el siglo XX como si alguna ley de emparejamiento hiciera de las suyas entre bambalinas. Lo que es lo mismo que admitir que los hombres son predominantemente más rígidos, controladores de sus emociones, más constantes o perseverantes y más agresivos que las mujeres, mientras que ellas son mas sociables, emotivas y a decir de Baron-Cohen empáticas. De manera que no es sólo la habilidad para leer mapas  y orientarse en el espacio en los hombres o las habilidades de comprensión y lenguaje entre las mujeres las unicas diferencias entre Venus y Marte.

La idea de que en nuestro cerebro existen modos de funcionamiento femenino (anima) y modos o principios masculinos (animus) no sólo fue defendida por Jung sino que pertenece a la tradición psiquiátrica y psicoanalítica más antigua y rancia, pero lo cierto es que sus bases biológicas habian pasado desapercibidas y sólo han comenzado a reconocerse con los avances de la neurociencia y la genética y epigenética.

No hay pues ninguna novedad en esta historia de cerebros masculinos y femeninos, lo que es una novedad tal y como cuentan en este post es que por primera vez en la historia de la medicina se atribuya la aparición de una enfermedad -en este caso el autismo- a un fenotipo masculino extremo (cosa que por cierto y habia dicho Asperger) aunque con poco éxito.

Baron-Cohen propuso que existirían dos tipos de pensamiento que la evolución habría preservado -seleccionado positivamente- por los buenos resultados que ofreció a nuestra especie, por una parte el pensamiento sistemático o tipo masculino (S) y por otra parte el pensamiento empático o femenino (E) tambien llamado por otros: mentalizante. En esta web podeis encontrar una explicación de estos cerebros y tambien de sus interfases (pensamiento balanceado o tipo B) y aqui en esta web podeís ver y pasaros a vosotros mismos el cuestionario que mide vuestro cociente de empatía.

Y ahora es necesario que volvamos a la cuestión del emparejamiento selectivo. Al parecer nos emparejamos con personas afines en algún sentido, algunos suponen que era la clase social la variable más importante en esta cuestión, otros pensaban que estos emparejamientos se deberian mas bien a ciertos factores de la personalidad pero la verdad del asunto es que nos emparejamos con personas con un CI (cociente de inteligencia) similar al nuestro.

Esta tendencia explicaria la incidencia de ciertos trastornos psiquiátricos como el autismo que alcanza proporciones dramáticas en ciertas zonas del planeta, mas concretamente explicaría la concentración de casos en el Silicon Valley. Lo cierto es que los matemáticos, ingenieros e informáticos se llevan el top ten de frecuencias en cuanto a la probabilidad de tener hijos autistas. Tambien hay muchos autistas de alto rendimiento entre los matemáticos y seguramente más matemáticos entre los antecedentes familiares de los autistas.

Parejas con cerebros intensamente masculinos -y poco empáticos- serían pues los probables progenitores de niños autistas.

Pero no es la única posibilidad, pues aun existe la posibilidad de que unos genes al expresarse en el cerebro fetal silencien a otros. pero de epigenética hablaremos otro dia.

Bibliografía.-

  1.  Baron-Cohen, Simon. “The hyper-systemizing, assortative mating theory of autism”. Progress in neuro-psychopharmacology & biological psychiatry. 2006, vol. 30, no5, pp. 865-872.
  2. Simon Baron-Cohen. “The Essential Difference. Men, Women And The Extreme Male Brain”. Penguin, Londres (2003).

La hiperempatía de los border-lines

Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. (Borges)

Jorge Luis Borges escribió un cuento -que publicó en Ficciones- de un tipo que al parecer conoció en la realidad llamado Ireneo Funes y que tenia dos habilidades: una la de no haberse peleado nunca con nadie, y la segunda, saber la hora con la precisión de un reloj digital mucho antes de que se inventarán los relojes digitales.

Al parecer y según el cuento de Borges, el tal Funes, sufrió un accidente que le llevó a ampliar aun más sus prestaciones mentales con una extraña habilidad: la de recordarlo todo. Dice Borges que su memoria era infinita y que tenia una enorme profundidad aunque era “estrecha”. El caso es que el Funes en cuestión dedicó su vida -la poca que le quedó pues murió a los 21 años- a aprender idiomas, inventar un nuevo sistema de numeración que no servía para nada y cosas asi. Borges nos advierte que Funes no sabia pensar, pues efectivamente pensar es descartar.

Sin saberlo, Borges nos describe a un personaje con una facultad especial y extraordinaria que en otros aspectos era un idiota y hasta podríamos decir un “retrasado”, pues no sólo carecía de inteligencia científica o de talento artístico sino también de las habilidades prácticas de la vida. Un perfil que hoy no tendriamos dificultad en calificar como un síndrome de Asperger o un síndrome del espectro autista. Se trata de esas personas que han sido descritos con el nombre de “savants”, sabios idiotas, pues aunque han desarrollado extraordinariamente ciertas facultades mentales -memoria, calculo, musicales- son absolutamente incapaces de darles una aplicación práctica al tiempo que se comportan como incapaces en otros aspectos usualmente sociales de su vida psíquica.

Ahora imaginemos a una persona que entre las prestaciones de su mente pudiera adivinar las intenciones de los demás, una especie de “lector de mentes ajenas”. ¿Qué le sucedería a una persona así?

En realidad a esta adivinación le llamamos “teoria de la mente”, o empatía, sin embargo no me estoy refieriendo a la prestación común de esta propiedad de nuestras neuronas espejo, sino que más allá de eso, propongo el ejercicio en el extremo, algo asi como lo que le sucedia a Funes con la memoria solo que en este caso con las emociones.

Una persona asi seria capaz de detectar pequeños indicios de hostilidad, rechazo, enfado, miedo, atracción fisica, vergúenza o apuro en los demás de una manera espontánea, todo lo cual puede aparentar ser una ventaja cuando uno vive rodeado de personas que adoptan emociones positivas con respecto a él, ¿pero que sucedería en la realidad real teniendo en cuenta que tambien puede inferir estados emocionales erróneos, es decir cometer errores en la traducción?.

Además hay otra cuestión adyacente y sigamos imaginando: estas personas hiperempáticas además de serlo tienen un déficit adyacente: no saben leer sus propias emociones, al vivir inmersos en el océano de las ajenas. Lo que en la comprensión de los demás se revelaría como una ventaja -suponiendo un mayor número de aciertos-, el analfabetismo emocional con respecto a sí mismo sería una desventaja y quedaría subordinado a las ajenas a fin de regular su propio estado de ánimo. Además estas personas serian incapaces de construir una narrativa coherente sobre sí mismos dado que sus inputs emocionales procederian siempre de los demás pero no de sí mismos. Estas personas tendrian tambien un grave déficit de su identidad.

Simplemente no saben quienes son o qué o cómo son. En otro lugar le hemos llamado a este fenómeno difusión de la identidad. Puesto que la identidad es:

La identidad es ese sentido de continuidad en la experiencia de nosotros mismos, una continuidad histórica, generacional, nacional, que incluye valores, creencias y un sentido de pertenencia a algo supraindividual, a algo que está más allá de nosotros mismos trascendente o banal pero que en cualquier caso es una experiencia compleja que incluye a la memoria, a la autoimagen, a la vivencia del tiempo y a las emociones y valores, sobre todo a esa dificil síntesis entre el apego y a la autonomía personal.

Este tipo de personas podrían ser descritas como un trastorno de personalidad limite o border-line.

Usualmente tendemos a imaginarnos la patología psiquiátrica como la falta de algo, como un déficit, sólo muy recientemente algunos investigadores han comenzado a plantearse ciertos trastornos psiquiátricos no como la ausencia sino como la expresión de un exceso de algo. En este sentido ciertos trastornos psiquiátricos pueden ser vistos como un exceso de la empatía o de la teoria de la mente, un ejemplo es la anorexia mental de la que hablé en el post anterior. Otro de ellos seria el TLP.

Es cierto que los pacientes con rasgos TLP de personalidad a veces parecen “adivinos” y demuestran una enorme capacidad de leer las emociones ajenas, incluyendo a las de sus terapeutas. Sin embargo una serie de estudios centrados en la teoría de la mente, las emociones y la empatía en el trastorno límite de la personalidad han generado resultados paradójicos (tal y como plantea Bernard Crespi aqui): por un lado, los pacientes muestran claramente las interpretaciones distorsionadas de la comunicación interpersonal y el déficit de alguna teoría de la mente pero también se ha demostrado en algunos estudios y en muchos relatos anecdóticos, las capacidades exquisitas para leer con precisión los estados emocionales de los demás. Por ejemplo, los pacientes borderline obtuvieron calificaciones más altas que los controles sanos en algunas pruebas estándar de habilidades socioemocionales, como en el test de Baron-Cohen “Leer la mente en los ojos” test de mentalización y también la prueba Happé para inferir los pensamientos, los sentimientos y las intenciones de los demás en situaciones sociales (Fertuck et al 2006;. Arntz et al 2009).

La paradoja está entonces en que tienen mucha habilidad para leer las emociones pero una tendencia a la distorsión de las mismas. ¿O es que cometen errores distintos segun las situaciones?

Franzen (2010) ha intentado resolver esta paradoja a través del manejo de dos variables: la confianza en la equidad y las expresiones emocionales.

Franzen et al. (2010) han ampliado recientemente este tipo de estudios en el ámbito de “juegos de cambio”, juegos de interacción que aprovechan las capacidades humanas tales como el reconocimiento de la equidad y la inferencia de claves emocionales de las expresiones faciales de los demás. En el juego de “confianza virtual”, los pacientes borderline demostraron ser superiores a los controles en su capacidad de atribuir estados mentales a los compañeros de interacción cuando las señales emocionales estaban presentes. En particular, los pacientes fueron más hábiles en detectar ciertos estimulos emocionales tramposos como la sonrisa que desmentía la injusticia del comportamiento, lo que sugiere mejora de la capacidad en la detección de las pequeñas y sutiles señales de auto-pretextos y engaños que impregnan la vida humana interpersonal. Impregnan – pero tal vez también armonizan y suavizan, de modo que una mayor percepción emocional y empática puede iluminar las oscuras sombras del egoísmo humano en un mundo que glorifica la cooperación (Franzen 2010).

En la prueba diseñada por Franzen los pacientes con TLP ajustaron sus valoraciones en relación con la equidad del compañero, mientras que, por el contrario, los sujetos sanos no consideraron la equidad de su compañero en presencia de expresiones faciales. Ambos grupos obtuvieron los mismos resultados en una tarea de reconocimiento emocional y valoraron la equidad del compañero de la misma manera.

Cuando el compañero ‘sin-equidad’ expresó información emocional los pacientes con TLP consideraron su comportamiento como más justo (equidad) mientras la falta de expresión emocional hizo que los pacientes valoraran su comportamiento como injusto. Los pacientes con TLP son superiores en la atribución de estados mentales a compañeros de interacción cuando hay información emocional presente. Mientras que las expresiones emocionales del paciente dominaron la respuesta en personas sanas, los pacientes con TLP usaron la equidad de sus compañeros sociales para dirigir su propio comportamiento a pesar de la existencia de información emocional.

El trastorno límite de la personalidad es de las pocas condiciones psiquiátricas fuertemente sesgadas (aproximadamente 3:1) hacia las mujeres, un patrón que encaja con la capacidad mejorada de empatía de las mismas, en comparación con los hombres, en población no clínica (Nettle 2007). Además, entre las mujeres normales hiperempáticas se ha asociado positivamente con medidas de psicosis, lo que sugiere que un” cerebro femenino extremo” puede ser caracterizado por positivos rasgos psicóticos de caracter afectivo tales como la paranoia y la manía (Brosnan et al. 2010).

En conclusión:

Dichos estudios deberán proporcionar nuevos datos fundamentales sobre las bases de adaptación de las diferencias sexuales humanas en la vida social del cerebro,  habilidades – pero más importante aún, en los roles potenciales de las adaptaciones hiperfuncionales psicológicas humanas en la patología psiquiátrica.

Dicho de otra forma: del mismo modo que en Funés su exceso de memoria interfería en su pensamiento, la hiperempatía de los TLP deviene inadaptativa pues leer las emociones ajenas -aun sin errores- no asegura la coherencia de las propias e interfiere probablemente en la construcción de la identidad.

Bibliografía.-

Franzen N, Hagenhoff M, Baer N, Schmidt A, Mier D, Sammer G, Gallhofer B, Kirsch P, Lis S. :Superior ‘theory of mind’ in borderline personality disorder: an analysis of interaction behavior in a virtual trust game. Psychiatry Res. 2011 May 15;187(1-2):224-33. Epub 2010 Dec 3.

¿Es la anorexia mental el espejo femenino del autismo?

Simon Baron Cohen es un psiquiatra británico que es probablemente hoy la mayor autoridad mundial en el tema del autismo y que publicó hace algunos años un artículo donde propuso su idea del “cerebro masculino extremo” como origen del autismo.

La teoría del cerebro masculino extremo.-

Fue Asperger precisamente el primero en darse cuenta de que en los sindromes del espectro autista existia un predominio de las cogniciones masculinas, asi definiió el autismo como un fenotipo masculino extremo. Esta idea fue perseguida por Baron-Cohen uno de los especialistas que más saben hoy sobre autismo a fin de explicar la relacion 4:1 entre sexos. El autismo es mucho más frecuente en niños que en niñas pero hay más: en las niñas el autismo es mucho más grave e invalidante que en los niños. Es como si el autismo fuera cosa de hombres.

Autismo: Cerebro hipermasculino por Baron Cohen (video)

Y es cierto que los hombres normales en general puntuan más alto que las mujeres en las escalas de autismo (del mismo modo que las mujeres puntuan más alto en las escalas de psicoticismo), es por ello que el propio Baron-Cohen ha definido el pensamiento masculino como “sistemático” mientras que ha descrito el pensamiento femenino como “mentalizante” o “empático”, los dos tipos cognitivos ligados al sexo. Las mujeres están más interesadas por las personas y en el mundo interior tanto en el propio como en el ajeno y los hombres por las cosas y como se hacen estas cosas tal y como afirma la tradición popular.

En definitiva: las diferencias entre autismo y esquizofrenia reproducen las diferencias entre hombres y mujeres. Señalar, además que la coexistencia de autismo y esquizofrenia es muy rara.

Además hay otra prueba que apoya la teoria de Baron-Cohen y es que los autismos de alto nivel son más frecuentes en los hombres, los Aspergers o los Angelman por ejemplo son más frecuentes en los niños que en las niñas, lo que significa que la enfermedad toma formas más benignas cuando aparece en un niño comparativamente del estropicio que causa en las niñas. En las niñas son mas frecuentes otros sindromes del espectro autista como el sindrome de Rett o el sindrome de Prader-Willi.

Baron-Cohen supone que esta enfermedad está causada por la hiperexpresión paterna (o la ausencia de genes maternos competidores) de ciertos genes expresados en el cerebro de estos niños. No hace falta decir que el cerebro es el órgano que recoge una mayor expresión de genes tanto paternos como maternos.

Una de las causas evolucionistas que se han invocado es la relación que existe entre los rasgos autistas y la genialidad. Asi hoy sabemos que Newton fue un autista de alto nivel con un fenotipo hiperadaptado.

La pregunta que podria hacerse a continuación es la siguiente: ¿existe un cerebro femenino extremo similar al anteriormente descrito?

El cerebro femenino extremo.-

La respuesta para Badcock es si. Las mujeres puntuan más alto en esquizotipia, creen en fenómenos paranormales, en instancias sobrenaturales, en la telepatía, premoniciones, adivinaciones, “leen el pensamiento” y son más “espirituales” o religiosas , poseen ese “sexto sentido” o intuición y son más propensas a las experiencias inusuales de conciencia.

Para Badcock esta manera de ser estaria fuertemente relacionada con las prestaciones normales del cerebro femenino y plantea un continuum entre el polo autistico y el polo esquizofrénico. El centro estaria ocupado por hombres y mujeres normales estando los hombres en general mas desviados hacia la izquierda (hacia el polo autísitico) y las mujeres mas desviadas hacia el polo esquizofrénico.

De lo cual no debe deducirse que las mujeres tienen mas riesgo de enfermar de esquizofrenia o de cualquier otra psicosis (pero si de depresión o de anorexia-bulimia) que los hombres. Lo que debe interpretarse es que la mujer media está más inclinada hacia la derecha de este eje precisamente por los rasgos diferenciales de lo femenino y que podriamos resumir en una palabra: las mujeres tienen mas contacto con su mundo interno y con los mundos internos de los demás, son mas empáticas y disponen de una ToM más activa (teoria de la mente).

Pero aqui surje un problema, si esto es cierto ¿por qué las esquizofrenia o las psicosis en general son tan frecuentes en hombres como en mujeres? Badcock vuelve a plantear el tema de la gravedad e incapacidad e inadaptación consiguientes y aporta un dato fundamental: la esquizofrenia y las psicosis en general son tan frecuentes en hombres como en mujeres pero son mucho más graves e invalidantes cuando se presentan en hombres (al contrario de lo que sucede en el autismo) y comprometen de un modo más intenso su reproducción, al instalarse en una edad más temprana que en las mujeres.De hecho las esquizofrenias tardias (parafrenias) son más frecuentes en mujeres.

Lo cierto es que la confusión procede de haber utilizado los términos clinicos “autismo” o “esquizofrenia” que prejuzgan patología por sí mismos. En mi opinión, la idea de Baron Cohen y de Badcock es que los extremos son cognitivos, es decir modos o “estilos” de pensar que la evolución ha salvaguardado porque ambos han supuesto ventajas para nosotros, los sapiens. Y que en el equilibrio de ambos grupos de genes está en el termino medio. Dicho de otra manera: la mujer tiene que tener algo de “pensamiento masculino” y el hombre ha de poseer cierta empatía femenina para estar equilibrados cogitivamente. De esta manera casi toda la población se encontraría en el centro de esa campana de Gauss.  Las desviaciones extremas pueden provocar patologia grave pero forman un continuum con la normalidad, con modos más o menos cercanos a la patología. Por ejemplo el hombre suele ser mas obsesivo (rigor o inflexibilidad) en su personalidad y la mujer más histriónica (emotiva) sin que ello prejuzge patología.

Pero todo lo cual indica que a nivel genético existe una competencia entre los genes masculinos del padre y los genes femeninos de la madre que se manifiesta en los cerebros adultos como tendencias antagónicas.

Jennifer Bremser en esta interviu nos habla precisamente de esta idea (aunque sin citar a Badcock ni a Crespi): la anorexia mental seria el espejo femenino del autismo.

Argumenta en la misma linea que Baron-Cohen que los trastornos alimentarios son más frecuentes en mujeres con una proporción de 10:1, siendo los casos masculinos más graves que los femeninos.

Clásicamente se habia considerado (Freud) que la anorexia mental era una especie de rechazo inconsciente del rol femenino, pero ya Gordon (Gordon 2000) señaló con acierto que las muchachas afectas de un trastorno alimentario son más femeninas que las mujeres medias, se preocupan más por su figura, tienen una necesidad radical de aceptación y mayor sensibilidad y ansiedad ante el rechazo social y sexual. En cualquier caso estas muchachas son hiperfemeninas siguiendo los patrones sociales de esta definición.

Bremser sin embargo va un poco más allá al considerar de que existen ciertas conductas emparentadas con la anorexia mental -y que forman un continuo con ella- y que se deben a este exceso de empatía de las mujeres, cita al vegetarianismo por ejemplo, una conducta que va muchas veces unida a la anorexia mental y que empeora su pronóstico al menos en 12 veces.

Del mismo modo las preocupaciones por la “pureza” de los alimentos (ortorexia) y de las costumbres con tintes ecológicos, asi como las causas de defensa de los animales son conductas emparentadas con este modo de percibir de alta empatía que caracteriza al género femenino.

Lo que demuestra Bremser en su estudio y lo que aporta una novedad es su idea de que la hiperempatía correlaciona negativamente con la ansiedad social. La presunción de un escrutinio social negativo es más elevado en las mujeres hiperempáticas, lo que en otro lugar le lleve a suponer que el rasgo conocido como perfeccionismo en las mujeres sea más bien, en origen, un rasgo de ansiedad social y se diferencie así del mismo rasgo en los hombres que procede no tanto de la empatía como de la sistematización de su pensamiento.

Otro hallazgo que vale la pena señalar se refiere al digit ratio que mide la exposición intrauterina a la testosterona. Tal y como dice Bremser:

Considerando que los niveles séricos aumentados de testosterona se han relacionado con el autismo, varios estudios recientes han demostrado que la exposición prenatal de testosterona protege contra el desarrollo de trastornos alimentarios más tarde en la vida. Klump et al. (2006) examinaron 2D: 4D índices en función de los desórdenes alimentarios y encontró que los niveles más bajos de exposición a la testosterona prenatal se asociaron con niveles más altos de trastornos alimentarios. En el mismo estudio, los niveles circulantes de estrógenos se correlacionaron positivamente con los trastornos alimentarios. Quinton, Smith and Joiner (2011) investigó 2D: 4D proporciones en mujeres con trastornos de la alimentación y encontró diferencias significativas entre las personas diagnosticadas con anorexia y bulimia. Los participantes con anorexia aparece un “bajo masculinizado” relación de dígitos, mientras que los participantes con bulimia aparece una “alta feminización” relación de dígitos, con controles no clínicos que caen entre los dos. Además, entre las mujeres con trastornos de la alimentación, 2D: 4D se asoció con el peso actual de los participantes y el más bajo. De acuerdo con investigaciones anteriores, un estudio realizado en el mismo laboratorio mostraron que 2D: 4D índices en los hombres se correlacionaron positivamente con trastornos alimentarios (Smith, Hawkeswood y Joiner, 2010).

Dicho de otra manera: los trastornos alimentarios son enfermedades de mujeres hasta en los hombres. Y que en relación con dos parametros (baja masculinización/alta feminización) los trastornos alimentarios en los hombres sugiere una mayor feminización.

Bibliografía.-

Baron-Cohen (2002): The extreme male brain theory of autism. Trends cogniscience, 6: 248-254.

Baron-Cohen (2003):The essential diffrence men, women and extreme men brain. London, Penguin, basic books.

Badcock, C (2009): The imprinted brain: how genes set the balance between autism and psychosys. London Jessyca Kingsley.

El articulo de Jennifer Bremser

El articulo de Crespi y Badcock

Hacia una taxonomía de las emociones (II)

Pero no sólo hemos de confrontar nuestras emociones con los otros, con nuestros hijos o nuestros padres, sino que además de todo eso hay otro tipo de confrontación oculta: la que llevan a cabo nuestros genes con los genes competidores es decir con nuestras parejas.

Lo que hayan leido este post que titulé, “El extraño caso de la Sra Turner” ya sabrán a estas horas que la competencia agonística se lleva también a cabo entre cromosomas, en este caso sexuales. No es lo mismo que una niña con el sindrome de Turner lleve el cromosoma X procedente de su padre que el procedente de su madre (donde no hay competencia). Pues el cromosoma X que procede del padre se encuentra optimizado para vivir en un cuerpo femenino.

Del mismo modo es necesario ahora recordar qué es lo que sucede en la placenta humana durante el embarazo: la placenta no es madre sino feto, y en ella se encuentran expresados ciertos genes paternos que han de competir con los genes de la madre. La vida ha de considerarse un equilibrio entre intereses: los intereses del feto (que trata de succionar recursos de la madre), los de la madre (que trata de limitar los recursos que ofrece al feto  fin de garantizar su propia homeostasis) y los intereses del padre que trata de maximizar su inversión genética.

No es de extrañar en este orden de cosas que algunos autores hayan descrito al cerebro como una placenta social (Medrano, Uriarte, Malo, 2012), es decir una especie de placenta que trata de consumir recursos sociales con una mínima inversión y esfuerzo.

Algo parecido sucede con algunas enfermedades como el autismo que ha sido considerado (Baron-Cohen 2003) como el predominio de un cerebro masculino extremo.

La teoría del cerebro masculino extremo.-

Fue Asperger precisamente el primero en darse cuenta de que en los sindromes del espectro autista existia un predominio de las cogniciones masculinas, asi definiió el autismo como un fenotipo masculino extremo. Esta idea fue perseguida por Baron-Cohen uno de los especialistas que más saben hoy sobre autismo a fin de explicar la relacion 4:1 entre sexos. El autismo es mucho más frecuente en niños que en niñas pero hay más: en las niñas el autismo es mucho más grave e invalidante que en los niños. Es como si el autismo fuera cosa de hombres.

Autismo: Cerebro hipermasculino por Baron Cohen (video)

Y es cierto que los hombres normales en general puntuan más alto que las mujeres en las escalas de autismo (del mismo modo que las mujeres puntuan más alto en las escalas de psicoticismo), es por ello que el propio Baron-Cohen ha definido el pensamiento masculino como “sistemático” mientras que ha descrito el pensamiento femenino como “mentalizante”. Las mujeres están más interesadas por las personas y en el mundo interior tanto en el propio como en el ajeno y los hombres por las cosas y como se hacen estas cosas tal y como afirma la tradición popular.

En definitiva: las diferencias entre autismo y esquizofrenia reproducen las diferencias entre hombres y mujeres. Señalar, además que la coexistencia de autismo y esquizofrenia es muy rara.

Además hay otra prueba que apoya la teoria de Baron-Cohen y es que los autismos de alto nivel son más frecuentes en los hombres, los Aspergers o los Angelman por ejemplo son más frecuentes en los niños que en las niñas, lo que significa que la enfermedad toma formas más benignas cuando aparece en un niño comparativamente del estropicio que causa en las niñas.

Baron-Cohen supone que esta enfermedad está causada por la hiperexpresión paterna (o la ausencia de genes maternos competidores) de ciertos genes expresados en el cerebro de estos niños. No hace falta decir que el cerebro es el órgano que recoge una mayor expresión de genes tanto paternos como maternos.

Una de las causas evolucionistas que se han invocado es la relación que existe entre los rasgos autistas y la genialidad. Asi hoy sabemos que Newton fue un autista de alto nivel con un fenotipo hiperadaptado.

La pregunta que podria hacerse a continuación es la siguiente: ¿existe un cerebro femenino extremo similar al anteriormente descrito?

El cerebro femenino extremo.-

La respuesta para Badcock es si. Las mujeres puntuan más alto en esquizotipia, creen en fenómenos paranormales, en instancias sobrenaturales, en la telepatía, premoniciones, adivinaciones y son mas “espirituales” o religiosas , poseen ese “sexto sentido” o intuición y son más propensas a las experiencias inusuales de conciencia.

Para Badcock esta manera de ser estaria fuertemente relacionada con las prestaciones normales del cerebro femenino y plantea un continuum entre el polo autistico y el polo esquizofrénico. El centro estaria ocupado por hombres y mujeres normales estando los hombres en general mas desviados hacia la izquierda (hacia el polo autisitico) y las mujeres mas desviadas hacia el polo esquizofrénico.

De lo cual no debe deducirse que las mujeres tienen mas riesgo de enfermar de esquizofrenia o de cualquier otra psicosis (pero si de depresión) que los hombres. Lo que debe interpretarse es que la mujer media está mas inclinada hacia la derecha de este eje precisamente por los rasgos diferenciales de lo femenino y que podriamos resumir en una palabra: las mujeres tienen mas contacto con su mundo interno y con los mundos internos de los demás son mas empáticas y disponen de una ToM más activa (teoria de la mente)

Pero aqui surje un problema, si esto es ceirto ¿por qué las esquizofrenia o las psicosis en general son tan frecuentes en hombres como en mujeres? Badcock vuelve a plantear el tema de la gravedad e incapacidad e inadaptación consiguientes y aporta un dato fundamental: la esquizofrenia y las psicosis en general son tan frecuentes en hombres como en mujeres pero son mucho más graves e invalidantes cuando se presentan en hombres (al contrario de lo que sucede en el autismo) y comprometen de un modo más intenso su reproducción, al instalarse en una edad mas temprana que en las mujeres.

Celos, celotipias y delirios de celos.-

Wilson y Daly publicaron en 1982, un articulo de culto que titularon “Celos sexuales masculinos” donde señalaban -en clave evolucionista- que los celos habian evolucionado en entornos ancestrales presididos por la ignorancia por parte del varón de certezas respecto a la paternidad de sus hijos. Para Daly y Wilson la causa remota de los celos procedería de esta incapacidad por parte de los hombres de reconocerse con seguridad padres de su estirpe, un conocimiento que a las mujeres les viene dado por la naturaleza de forma directa.

Lo que permite predecir que aunque los celos son un patrimonio genético de todos los sapiens y todos podemos sentirlos (si bien en distinta forma tal y como podemos ver en este post), en los hombres son de esperar conductas mas agresivas y/o patológicas derivados de ellos. Otra vez volvemos a la idea de que las emociones motivan conductas.

El problema para nosotros hoy consiste en discriminar los celos normales de los celos patológicos, algo que es mucho más complicado de lo que parece puesto que toda nuestra cognición se encuentra presidida por una regulación al alza de la desconfianza. Dicho de otro modo, la desconfianza es en nuestra especie mucho más adaptativa que la confianza y aunque la desconfianza se base en errores de percepción de amenazas que no existen en realidad, vale más equivocarse con un falso positivo que con un falso negativo. En este post que titulé “Patrones, ruido y señal” hablé precisamente de esta cuestión.

No hay pues una linea formal que divida los celos normales de la celotipia y todo parece indicar que mas allá de los celos en sí existe algo contextual que debe tenerse en cuenta a fin de llevar adelante esa discriminación. Usualmente solemos entender que los celos son normales cuando son justificados, es decir es normal que una persona responda con celos cuando es expuesto a una situación de este tipo. El problema es que resulta ciertamente arbitrario definir este concepto de “justificados”. Lo que es lo mismo que preguntarse en ¿qué contextos están justificados los celos?

De modo que lo mejor es definirles por la conducta que motivan: la conducta celotipica es una conducta que -parafraseando a Foucault- excava, socava,espia, vigila, sonsaca, persigue y acecha al otro en busca de indicios de infidelidad. Lo que suele suceder con esta conducta es que está destinada a toparse con el engaño del otro, puesto que nadie en sus cabales estará dispuesto a ser monitorizado de tal modo. El celoso entra a saco en la cocina de la intimidad del otro de forma gradual usualmente a través de la legitimidad que presta el amor o el interés por el otro como pretexto para controlarle y someterle a un escrutinio constante; el celoso -sin saberlo- genera actitudes contradefensivas que son interpretadas por él como una confirmación de sus sospechas siempre en clave de infidelidad o engaño.

Todo pareciera indicar que el celoso tiene una expectativa de traición o infidelidad y va generando en su vida de pareja a través de una interacción sutil y constante ciertas irrealidades que le confirmen su hipótesis inicial, en realidad el celoso busca la concordancia entre su mundo interno (que espera una traición) y el mundo externo que es distorsionado hasta el paroxismo a través de conductas posesivas, intimidatoras o interrogadoras.

Es posible afirmar que la linea roja que separa los celos normales de la celotipia (y en ausencia de otro criterio mejor) son esas conductas -que para el celoso son egosistónicas y siempre justificadas- que arrebatan al otro su libertad y su soberanía. Es posible afirmar que la celotipia exporta e introyecta en el partenaire la inseguridad, la confusión y la culpa. Algo que por cierto es común en todas las “neurosis de carácter” (o trastornos de la personalidad), el que padece el trastorno sufre menos que el que ha de convivir con el celoso. El enfermo no sufre sino que hace sufrir.

Naturalmente este cuadro es mucho más grave en los hombres que en las mujeres e induce conductas mucho más peligrosas para la integridad fisica de los partenaires. No hay que olvidar que la mayor parte de crimenes o violencia de género está presidida por una relación de este tipo y que suele estallar en el momento en que la mujer decide abandonar al acosador.

En realidad la creencia irracional de que la pareja nos pertenece y que por tanto tenemos derecho a “violar su intimidad” es una idea que presentan tanto los hombres como las mujeres por tanto no es correcto hablar de violencia de género, más bien habria que hablar -siendo estrictos- de violencia territorial tal y como Koestler propuso.

Naturalmente los celos se situarían en la parte derecha del continuum autismo-esquizofrenia siendo el delirio de celos, la patologia mas “derechista” de todo el cluster de los celos. No es una esquizofrenia sino una forma de paranoia, donde el sujeto ha llegado ya a una convicción delirante acerca de la infidelidad de su marido o mujer, el celoso ya no necesita indicios ni datos y tampoco se molesta en buscarlos, simplemente ha adquirido la certeza -un axioma- de que ha sido engañado a veces a través de relatos tan exagerados o patéticos que bordean el esperpento y que resisten -como siempre sucede en los delirios- cualquier evidencia en su contra.

Obviamente estos delirios son mas frecuentes en hombres y representan seguramente la patologia más extrema de esta emoción que la filogenia ha puesto en nuestro repertorio conductual.

Entonces se produce una nueva vuelta de tuerca en la escalada de violencia, una violencia que se utiliza como una forma de deshacerse de la desesperación que los celos continuados procuran y que ahora añaden “la humillación” del abandono, un sentimiento al que son muy sensibles los celosos. Tal y como afirman Daly y Wilson:

Las conductas celosas se ponen en marcha muy a menudo tras la ruptura de la pareja. El sujeto que se siente abandonado tiende a pensar que esta situación viene determinada por la aparición de un tercer personaje y reivindica, a veces peligrosamente, sus derechos a quien supuestamente ha motivado la ruptura y diversos estudios sociológicos lo confirman (Daly y Wilson, 1982).

Pero no podemos cerrar aqui esta incursión en este asunto de los celos, aun tenemos que escarbar en los aportes que ha proporcionado el psicoanalisis a la comprensión de esta emoción y sus destinos pulsionales y como no hablar de las relaciones entre el amor y los celos.

Será en el próximo post.

Bibliografía.-

Daly M, Wilson MI, Weghorst SJ (1982) Male sexual jealousy. Ethology & Sociobiology 3: 11-27.

Baron-Cohen (2002): The extreme male brain theory of autism. Trends cogni sacience, 6: 248-254.

Baron-Cohen (2003):The essential diffrence men, women and extreme men brain. London, Penguin, basic books.

Badcock, C (2009): The imprinted brain: how genes set the balance between autism and psychosys. London Jessyca Kingsley.

Malo, Medrano y Uriarte: Psiquiatria evolucionista:una introducción. 2012.

Oxitocina y autismo

La oxitocina es una curiosa sustancia peptídica segregada por el hipotálamo y vertida a la sangre por la parte neurológica de la hipófisis que es como la cuántica: puede ser una hormona y puede ser un neurotransmisor y quizá sea por eso que siento una especial simpatía por ella, es como los electrones, ahora corpúsculos, ahora ondas.

Su acciones hormonales se conocen desde antiguo, algo menos su versión de neurotransmisor. Se sabe que está implicada en las relaciones afiliativas que hacen de la relación madre-hijo un -a veces- espeso vínculo de por vida, se sabe que interviene en el parto, en la dinámica del mismo a través de la promoción de contracciones, tambien de la eyección de leche junto con otra hormona de relieve neural, la prolactina y tambien se conocen sus propiedades uterotónicas en relación con la prevención de las hemorragias post-parto. Es por eso que cuando se sintetizó inmediatmente pasó a formar parte de los medicamentos dedicados a promover, ayudar y prevenir los accidentes del parto.

Menos conocidas sin embargo, son sus propiedades relacionadas con el orgasmo o mejor aun: con la reacción de voluptuosidad inherente al placer que se relaciona con una saliencia: la del contacto piel-piel y con la tendencia de las madres a adorar a sus hijos a pesar de cualquier evidencia objetiva de signo contrario y a permitir que los hijos se vinculen a sus madres, al menos esa es su función evolutiva: promover el apego entre madre-hijo.

Tanto es asi que se habla un tanto románticamente de la oxitocina como “hormona del amor” cuando en realidad la oxcitocina es una hormona de afiliación tanto en hombres como en mujeres y de efectos antagonistas con la vasopresina que es una hormona de sentido contrario: territorial. Recientemente se ha especulado con que la oxitocina administrada en forma intranasal podria ser util para el tratamiento del autismo al promover sentimientos de afiliación y aumentar la empatia, tambien emociones de segundo orden como son la confianza (Kosfeld 2005 ) y la generosidad (Zac et alt 2007). Sin embargo es necesario aclarar que las emociones de segundo orden solo son implantables en humanos cuando estos han desarrollado una “teoria de la mente”, es decir la capacidad de representarse estados mentales ajenos, algo que los autistas no son capaces de hacer. Aunque se encuentra en experimentación es muy poco probable que la oxitocina pueda curar el autismo, debido a que los efectos de esa hormona pueden ser criticos en ciertas ventanas plásticas o temporales, es decir puede que la oxitocina pierda intensidad cuando es administrada fuera de ciertos intervalos temporales.

La oxitocina promueve vínculos duraderos entre las personas pero tambien tiene un efecto dimórfico segun el sexo, asi la descarga de oxitocina post-orgasmo provoca efectos bien distintos, en los hombres actua como sedante y promueve el sueño mientras que en las mujeres provoca locuacidad y tendencia a las caricias. Seguramente la forma más común de provocar descargas de oxitocina son los masajes, los besos y el contacto piel-piel, es por eso que los pediatras y ahora los psiquiatras infantiles aconsejan que los niños sean acariciados y tomados en brazos por sus madres inmediatamente después de nacer: la función de estos toqueteos quirúrgicos está en promover el vínculo tanto del niño como de la madre.

Entre nosotros algunos especialistas como Ibone Olza se preguntan de qué modo el entorno del periparto se ha alterado en los ultimos 30 años, periodo en el que al parecer se han incrementado el número de casos de autismo y se plantea (Olza y Marin 2011) qué cosas suceden en los partos actuales que pudieran correlacionar con este incremento de casos.

Encuentra que en las sociedades opulentas existen al menos tres condiciones que pudieran estar relacionadas con el autismo: uno es el entorno excesivamente tecnificado y aséptico de los ambientes quirúrgicos, el segundo el uso de la oxitocina sintética para dinamizar el parto y el tercero la anestesia epidural y las cesáreas que algunos consideran una verdadera “epidemia de casos”.

La teoria que expone Ibone Olza en el articulo señalado es que la producción de oxitocina en la madre debe ser pulsátil mientras que la administración parenteral de la hormona puede interferir en esa secreción. Es muy posible que sea asi, algo que seguramente no agradará a los ginecólogos, pero falta por resolver el dilema de cómo se las apaña la oxitocina sintética para atravesar la barrera placentaria de la madre y la barrera hematoencefálica del niño. Este tema para mi no está resuelto en el artículo anteriormente citado más que poniendo en duda algo que parece un dogma de fe, una evidencia. Por otra parte apela a los efectos a largo plazo del uso de oxitocina, una cuestión baladí puesto que si la oxitocina tiene alguna acción nefasta en el cerebro del niño debiera ser en el periparto y no a años vista.

Señalan los autores del artículo que existe aun otra posibilidad: que las cesáreas interfieran en la secreción endógena de la oxitocina de la madre y por tanto induzcan fenómenos de estrés en el vinculo madre-hijo. O bien que existan interacciones entre la oxitocina y la anestesia epidural. En cualquier caso es verdad que existe un abuso de cesáreas y de intervenciones médicas en el parto. ¿Pero quien le pondrá el cascabel al gato?

En cuanto al uso terapeutico de la oxitocina intranasal para tratar el autismo decir que se han descrito mejorias en algunas áreas implicadas en el autismo infantil tal y como Hollander ha descrito en 2003 y en 2007, las conductas repetitivas y la afiliación social inaugurando un nuevo target para la investigación: el sistema oxitocinérgico. De todo ello no debe interpretarse que la oxitocina intranasal vaya a mejorar a los pacientes individuales tal y como se publicita en algunas páginas de Internet. El autismo es una enfermedad por ahora incurable y lo mejor es seguir investigando y trabajar conjuntamente con los especialistas y educadores especificos que puedan minimizar las secuelas de tan terrible enfermedad.

Bibliografia.-

Ibone Olza, Miguel Angel Marin Gabriel y otros: “Oxitocina y autismo: una hipotesis para investigar. ¿La alteración de la producción de oxitocina endógena en torno al parto puede estar involucrada en la etiologia del autismo?”. Revista de psiquiatria y salud mental. Volumen 4, nº 1. Enero- Marzo 2011.

C.S. Carter, I.I. Lederhendler y B. Kirkpatrick (eds.) (1997): “The integrative neurobiology of affiliation”. Annals of the New York Academy of Sciences, vol. 807. Nueva York, NY

Kosfeld M et al. 2005. Oxytocin increases trust in humans. Nature 435:673-676. PDF PMID 1593122

Zak, P.J. Stanton, A.A., Ahmadi, A. 2007. Oxytocin increases generosity in humans. PLoS ONE 2(11): e1128. [1]

Hollander E, Novotny S, Hanratty M et al. (2003). «Oxytocin infusion reduces repetitive behaviors in adults with autistic and Asperger’s disorders». Neuropsychopharmacology 28 (1):  pp. 193–8. doi:10.1038/sj.npp.1300021. PMID 12496956. http://www.nature.com/npp/journal/v28/n1/full/1300021a.html

Hollander E, Bartz J, Chaplin W et al. (2007). «Oxytocin increases retention of social cognition in autism». Biol Psychiatry 61 (4):  pp. 498–503. doi:10.1016/j.biopsych.2006.05.030. PMID 16904652.

Hiperplasticidad y autismo

 

 

Leo Kanner fue un psiquiatra austríaco que alla por los años 30 describió un sindrome psiquiátrico en niños que aun hoy lleva su nombre y que se conoce mas comúnmente como autismo.

Lo cierto es que esta misteriosa enfermedad ha llevado colgando no pocos mitos y fraudes médicos, como el ultimo relativo a las vacunas y donde se pretendió relacionar el incremento de su prevalencia con el uso masivo de vacunas y más concretamente con el mercurio que se utiliza en la fabricación de las mismas como estabilizante.

No era la primera teoría descabellada que se formuló para encontrar una causa de tal estropicio cerebral en los autistas, el propio Kanner supuso que la causa de la enfermedad se debia a cuidados impersonales de madres excesivamente frías e intelectuales. La teoria de las “madres nevera” tal y como las bautizó el propio Kanner tuvo muchos seguidores y aunque el propio Kanner se retractó de esta hipótesis, otros especialistas en psiquiatria infantil siguieron manteniendo hasta el final de sus dias esta mitica teoria de la congelación emocional de las madres de niños autistas. Es muy conocido el caso de Bruno Bettelheim quien en su “La fortaleza vacía: el nacimiento del Yo” manifestó, defendió y argumentó a favor de esa hipótesis.

Lo cierto es que la prevalencia de esta enfermedad ha crecido de manera espectacular en las sociedades opulentas y no es raro que al menos surjan de vez en cuando hipotesis que expliquen este alarmante aumento de casos. mas concretamente y tal como conté aqui: los casos de autismo han pasado en tan sólo dos años a afectar a uno de cada 150 menores en 2007 a uno de cada 110 en 2009.

Pero no es sólo el autismo el que ha aumentado su prevalencia sino también otros trastornos como el TDAH y los trastornos alimentarios mientras que otros han disminuido como la esquizofrenia catatónica y la hebefrénica o el sindrome de Down.

Lo cierto es que el autismo no es una única enfermedad sino -como se dice hoy- un espectro de curiosas enfermedades con distinta clinica segun cada paciente. Y digo curiosas porque muchas de ellas gozan de un cierto “encanto” mediático: me refiero a los autismos de alto perfil en cuanto a rendimientos: algunos Aspergers o el sindrome de Williams se cuentan entre las formas de autismo con “buena prensa” dado que dotan a ciertos cerebros de altos rendimientos en distintas areas cognitivas o de prestaciones instrumentales o técnicas, memorias prodigiosas y talentos matemáticos fuera de lo común, tanto es asi como que a determinados pacientes autistas se les conoce románticamente como “savants” es decir como sabios. Aunque la verdad es que el sintoma más frecuente en todos los autismos no son precisamente estos talentos sino el retraso mental que conlleva.

La verdad del asunto es que todo talento especial en los humanos está acompañado de una cierta incapacidad en otro ámbito: parece pues que el saber sí ocupa lugar y en los autistas los que sucede y ya sabemos es que sobreexpresan por mecanismo geneticos una hiperplasticidad.

Hiperplasticidad significa que determinadas neuronas de determinados circuitos cerebrales construyen más sinapsis de lo normal y este exceso de plasticidad cerebral no necesariamente lleva asociado un mayor talento en las areas afectadas. La razón es que una mayor concentración de sinapsis no conlleva una mayor densidad de señales sino de ruido, es decir de señales que no codifican nada.

Aqui hay un video donde Alvaro Pascual Leone nos cuenta este tema de la hiperplasticidad.

Autismo: Hiperplasticidad cerebral (A… por raulespert

Dicho de otro modo: lo que les sucederia a los autistas es lo contrario de lo que sucede en la esquizofrenia y en la enfermedad de Alzheimer que están presididas precisamente por el mecanismo opuesto: la hipoplasticidad.

A veces esta hiperplasticidad correlacionaria con “talentos especiales”, pero la inteligencia en nosotros los humanos no es modular sino dependiente del contexto, por tanto las habilidades extremas para realizar una tarea estarian siempre balanceadas por disfunciones en otro tipo de áreas, en el caso de los autistas lo que se encuentra comprometido es la empatía, el reconocimiento de caras y el aprendizaje social. Los autistas serian analfabetos e incapaces de aprendizaje desde el punto de vista social algo que se salda la mayor parte de las veces como retraso mental severo.

Pero hay más secretos que dilucidar en esta enfermedad y es la mayor prevalencia entre los niños que entre las niñas. ¿A qué se debe esta diferencia? Simon Baron- Cohen es seguramente una de las personas que más saben del mundo de autismo y ha relacionado -como no podia ser de otra manera- el autismo con la exposición fetal a la testosterona, que como es sabido es la hormona que masculiniza el cerebro y los genitales ya desde el periodo embrionario y que no deja de segregarse hasta los 3 o 4 años de vida (para volver a alcanzar picos de secreción critica en la pubertad). Es seguro que existen factores genéticos que facilitan la hiperexpresión de la plasticidad y es muy posible tambien que la testosterona tenga un papel de relieve en ello como se desprende de esta mayor frecuencia entre el sexo masculino.

El mismo Baron-Cohen ha especulado que desde el punto de vista evolutivo el genoma  podria contener ciertas instrucciones para modificar la cualidad de ciertas inteligencias humanas a través de la expresión de esta plasticidad que seria contemplada como una reserva génica dispuesta para su uso cuando las condiciones ambientales  asi lo requieran. Estos genes dirigirian el conectoma destinado a construir cerebros cada vez mas complejos respondiendo a las complejidades del medio ambiente. Aqui hay un buen video de divulgación sobre el conectoma.

Si esta hipótesis resultara cierta podria explicar la tendencia al alza de la incidencia de esta enfermedad en entornos de opulencia. ¿No vivimos en la actualidad en un mundo cada vez mas complejo y con un nivel de estimulación extraordinario si lo comparamos con el mundo en el que nacimos?

Esta podria ser una explicación epidemiológica a las altas tasas de autismo regitradas en todos los informes que he consultado pero nos queda aun otro factor de posible influencia o que al menos se ha citado con cierta frecuencia en la literatura médica: me refiero al entorno de parto y las maniobras farmacológicas durante el periparto y más concretamente con el uso de la oxitocina como coadyudante ginecológico al parto y como prevención de las hemorragias post-parto. ¿Existe alguna relación entre la administración de oxitocina y el autismo?

Será en el proximo post.