Neurociencia-neurocultura

La ciencia descarnada de la cultura es solo una falacia positivista que nos deja en el mismo lugar en que empezamos, la cultura sin su base neurobiológica es esóterica y da lugar a ideas periclitadas cuando no reaccionarias. El difícil equilibrio entre ambas es la tarea que me propongo con este blog.

Aqui no deben entrar los Torquemadas de la precisión o la ortodoxia. Este es un blog no una tesis doctoral, precisamente por eso este blog tiene de media 1500 lectores diarios y mi tesis doctoral ninguno.

Tampoco es un medio de divulgación científica, para eso los hay mejores, aqui el autor va a “mojarse” a anticipar hipótesis, ideas y opiniones, algo que no sólo forma parte de la libertad de Internet sino también del riesgo que el autor acepta porque sabe de antemano que está en una batalla abierta contra los deterministas y los ortodoxos de la opinión, guardianes de la fe.

Este autor leyó Ana Karenina mucho antes de ser psiquiatra por consejo de uno de sus mentores, ese fue quizá el mejor consejo que le fue dado cuando manifestó su deseo de serlo. Es por eso que sabe que existe una saber no-científico que no busca demostración pero que es tan próximo e intuitivo que es verdadero y que se manifiesta en esa clase  de axiomas que llamamos creencias, algo que la ciencia siempre mantuvo en el silencio de lo no verificable.

Este blog es un blog libre, cuyos contenidos están a disposición de sus lectores y que se encuentra en expansión, sus horizontes están permanente en expansión, como la conciencia de quien lo escribe.

Como la conciencia de quien lo lee.

34 pensamientos en “Neurociencia-neurocultura

  1. me gusta lo que leo, lo leo en alto como si fuera una locutora de radio y me encanta lo que sale de mi boca, que son tus palabras.
    enhorabuena por este blog¡¡

  2. Ya comentamos, hace un tiempo, que lo importante no era lo que más ruido hace. Nos tenemos, nos apreciamos, por haber conseguido títulos, parlamentos, mujeres o hazañas miles. Me quedo con las sensaciones. Algo no objetivable, no racionalizable, algo inmediato, espureo, como el viento entre nuestros dedos cuando cerramos el puño para retenerlo.

    Cuando, “yo triste y cuitado”, solo y sin destino, habría la ventana a los 5 grados bajo cero de la noche de Albacete; para estirar un poco más el esfuerzo y para se despejara la mente adormecida…
    (Adormecida de tanto repaso sin horario ni transcurso. A las miles, o millones, de páginas que descifraban el funcionamiento y la construcción de las máquinas eléctricas… Acaso, seguro, también, saturadas de mis dedos y de mis ojos y de tantas vueltas y de la bombilla amarilla)

    … Entonces, digo, alzaba la cabeza hacia el rumor de la ventana y, en el mar de silencio, escuchaba el murmullo de los coches a lo lejos. En una calle paralela, quizás doblando alguna esquina. Alguna voz lejana llegaba, algún crujido de ventanas que se cerraban o se abrían. Ese olor. Esa nada.

    Ese aire silencioso… los lápices ordenados, el rastro de la goma, los pantalones nuevos junto al perchero.

    Son las sensaciones donde fragua la memoria porque no se rozan con los juicios y cautelas. Ahora, como ayer, siento que estoy en lo cierto.

    Ya lo introdujo el Viejo Borges…El agua en el fondo del aljibe, el banco solo de un patio abandonado…. Esas cosas para él: “…acaso son la poesía”. Y no solo la poesía. Es más. Son más cosas. La estructura esencial de la memoria. Lo que perdurará serán olores y caricias no los triunfos o desmanes personales.

    Salud.

  3. Hacia la metafísica de la supervivencia

    I

    Y la luz planeará más allá de nuestras celdas,
    y vivirá junto a nuestra calma,
    y soñará equivocada los restos de los deseos,
    y olfateará risueña nuestros candados desprevenidos,
    y dirá en la equivocada senda
    nuestros equivocados caminos.

    Y la luz que duerme oscura en los cajones
    se equivocará tantas veces como aprendimos.
    Y no aprenderá de los errores
    ni ideará más posiciones.
    Será neutral en el camino.

    La luz que tanto amamos,
    la luz que tardó en crecerme durante años
    y ahora me acompaña.
    La luz que busqué tanto tiempo
    y ahí la veo, tendida y sofocada.
    Ida al traste, ofuscada,
    midiendo el amor en medio de una duna.

    II
    Cuando los ciegos ven
    y los sordos oyen
    vuelve el mar en calma.
    Cuando se pierden las mañanas
    escribiendo unas razones
    y la azules amarantas dan tras de sí
    el rastro que no traiciona

    Y las mutiladas fieras, y las piedras equinocciales
    y los esparcidos tuétanos de sabores minerales…

    Cuando baja de arriba el frío que se acomoda
    como un sillar en nuestra espalda
    y entornan sus graves voces
    los penúltimos minutos antes del mañana…

    Cuando los ciegos vean
    y los sordos oigan,
    la luz se derramará contra la ventana
    y nos sacudirá como una daga
    y nos llamará de cerca como ahora
    a los desterrados, a los desprevenidos,
    a los destartalados,
    a los duros corazones olvidados.

    Corriendo, rugiendo, abril 2004

  4. III
    La luz desprevenida,
    La luz viajera.
    La luz que rumia, la que cae, la que grita.

    La luz que nace en los bolsillos vacíos.

    La luz ausente,
    la estática, la madre, la muestra.
    El día, el sol, el agua bendita… El laboratorio.
    En los hospitales,
    en las barricadas,
    en las tiendas,
    en los jornales de la sal,
    en el remo del fenicio… En los poblados.

    La luz que duerme en los cajones, la desprevenida… La que tanto busqué.

    La luz equivocada que cuaja los continentes alrededor de mis brazos (cruzados).
    Las cantinelas, el agobio,
    la gente,
    la espina dorsal.
    El flujo, las promesas.

    Yo soy el primero que entró con vida en el laberinto.
    O el segundo que salió con ella. No recuerdo.

    La luz desprevenida.
    La que vive en un tablero,
    en un jazmín,
    en la mirada de una niña.

    Evolucionar desde lo alto, desde lo amplio, desde la selva y el azúcar.
    Evolucionar desde la llama,
    desde la cuna,
    desde las abuelas que me acunan preocupadas de la fiebre,
    risueñas.

    La luz, criatura del cielo y de la mente.

    La luz del barrio. La luz de las afueras.
    La de los harapos y las vendas.
    Y la de la oración y la buenaventura.
    Y la del mantra y la asíntota vertical.

    Yugo y anillo.
    Haz y envés.

    Siempre original y siempre copia.

    Pero nunca la pena negra .

    Fin.

    Nota: en el poema, “luz” equivale a lucidez. Aproximadamente.

    Feliz año.

  5. En superficie.
    Para sobrevivir.
    Para seguir viviendo sobre.
    Aún.
    Porque abajo no.
    Y en el dentro no hay.
    Abajo es dolor.
    Aún.

    Abajo no llora.
    El llanto es el límite
    entre arriba y abajo.
    Abajo, atónito,
    dice lágrima y
    no entiende. Es más.

    Más que lágrima. Llanto
    detenido.
    Por la caída.
    Oblícua.Entonces el rito.
    la mano, atientas con el óvalo.
    Y el mí vuelve a decirse
    en el trazo,
    conmovido.
    Y el trazo
    conduce al mí más
    abajo del abajo,
    en el dentro
    donde a veces se detiene

    todo.

    El poema se llama aún y pertenece a ” Hilos”de Chantal Maillard.

  6. Hola Paco:
    Di contigo buscando en google psiquiatría y homeopatía y encontré esto: http://neurobudismo.wordpress.com/2008/10/06/psiquiatria-y-homeopatia/
    Estoy saliendo muy fortalecida de lo que la medicina alopática llama agorafobia y yo prefiero denominar miedos. Siento que debería dejar el tratamiento psiquiátrico que actualmente estoy tomando (lo confirmé en una meditación) y quisiera saber si podría sustituirlo por un tratamiento homeopático. Si crees que podrías ayudarme o conoces a alguien que pueda hacerlo por favor, ponte en contacto conmigo: Alexiafdez@gmail.com.
    Muchas gracias.

  7. Desde luego, dado lo ilimitado del espacio virtual, hay cabida más que de sobra para absolutamente toda visión que imaginarse pueda, siempre y cuando (aunque no excesivamente a menudo) se mantenga el respeto. Con esto dicho, y a título propio, este blog NO debería incluir la palabra ciencia cuando varios de los contenidos son pseudocientíficos o están mucho más cerca de la metafísica que de la psiquiatría (o en lo tocante a mí, de la psicología). No intento ser un purista epistemológico, pero la ciencia es ciencia. Sus métodos son estables, sus conocimientos válidos, replicables y falsables. Puede leer a Mario Bunge o a Carl Sagan, si no lo ha hecho, si desea una mayor profundidad sobre esto.
    Con todo esto, acepto lo de cultura. Pero no es adecuado ni ético presentar a 1500 personas un contenido de divulgación disfrazado con la validez de lo contrastado y tener los santos “ovos” de incluir a la homeopatía, por decir, en el saco.
    Saludetes.

      • Creo que lo cognitivamente correcto es hablar de suposición. O intuición, si lo prefieres. La proyección se la dejaremos a Rorschach y la adivinación a Aramis Fuster.

  8. Desde una postura objetiva y científica que obedece a las leyes de la lógica, parcela diseñada por un ordenador bilógico mediante la mente racional, aunque es incapaz esa misma mente racional de explicar su propia existencia, terrible y demoledora contradicción. Primero, están las causas, luego los efectos. Sin embargo desde una óptica Metafísica acotada aun observador individual dado, se sabe que el “Efecto” ya ha ocurrido y solo observamos el despliegue de causas inamovibles, cosas del no tiempo

    El arte de conjugar ambas visiones sin la óptica Metafísica, solo está disponible para el científico profeta adivino libre de proyecciones. Científico en tanto su postura es logica_racional_objetiva, a la vez que asombrado por su no se sabe por qué….., poder profetico_adivinatorio, lo que le lleva racionalmente_cientificamente por su propio peso a deducir que el “Efecto” ya ha ocurrido – “Metafísica”.

    Culminando e integrando ambas – La Ciencia y la Metafísica.

    • No puedo estar mas de acuerdo contigo, ya Freud (antes de saber nada de la no linealidad) anunció que a veces “el efecto es anterior a la causa”. Pero a mi no me parece metafisica sino Caos y sus leyes. Quizá el problema procede del lenguaje, hace un momento estaba escribiendo precisamente un tuit sobre el futuro. “El futuro no se puede prever pero puede construirse desde el presente, pues todo lo que hacemos hoy tiene consecuencias. La gracia esta preciamente en esta palabra “consecuencia”, que no es causa, ni culpa ni responsabilidad.
      La consecuencia siempre procede de algo y sin embargo es imposible de prever. De manera que podemos prever sus enlaces con ese algo pero una vez establecido ese enlace parece que hubiera algo que se bifurcara iterativamente dando lugar a este fenomeno de impredecibilidad que no obstante guarda siniestramente una relación con aquello “algo”.

      • Prever desde la información que se dispone es imposible, debido a que la imprevisibilidad se sustenta en que todo es consecuencia de todo, nosotros como parte establecemos relaciones sujeto objeto “Yo y el Todo”, dependiendo de la calidad de observación le llamamos “Ciencia” delimitándonos a posta, ya que no nos incluimos en el todo.

        Metafísica significa “La ciencia que estudia lo que esta mas allá de lo físico”, pero lo fisico_cientifico no puede estudiar lo no físico, porque incluso su observación modifica el resultado, pero si puede hacer asociaciones a toro pasado, máxime si como premisa científico teórica prevalece la posibilidad de que las consecuencias ya han ocurrido. Esto sería lo que daría contenido al Cientifico_Metafisico una vez hubiera superado las interrogantes que suscita la sincronicidad, que visto lo visto quedan expuestas y racionalmente explicadas.

        Ahora bien, podemos tener un Cientifico_Metafisico que no hace Ciencia desde la Teoría, si no que asombrosamente auto observa sus propias capacidades proféticas, como buen científico esto no lo puede pasar por alto, ataja el camino, por que indudablemente si ha desarrollado su lógica hasta extremos como buen científico, descartara la causalidad, y lo llevara a gritar “Eureka”, algo así como que ya estamos muertos y lo único que hacemos es revisar online el desarrollo de las causas, desvelándose paso a paso, uniendo el final con el principio.

        Como todo ya ha ocurrido y las causas están mas allá del observador, indudablemente no puede sentirse responsable de lo que hace, para bien o para mal, de un plumazo se carga el sentimiento de culpa y el orgullo del vencedor por creerse muy listo o de tener libre albedrio, el podría haberlo hecho mejor…., alcanzando cierta paz y armonía, pues pasa a la posición de testigo científico o de no involucración con los sucesos.

        Tampoco olvidemos a los que no son científicos pero si excelentes videntes, profetas. Estos saben pero les importa un comino explicárselo, simplemente ven emerger desde lo inconsciente multitud de simbolitos y señales, como si la vida fuera un sueño, un sueño que dura muchos años, pero que en lo inconsciente se plasma desde el no tiempo…, la eternidad en un instante.

  9. El último comentario es del 2012! Espero que este llegue… sólo saludarte una residente de psiquiatría preocupadísima por la cantidad de conflictos con los que se encuentra en su primer año… Un saludo!

  10. Hola, maestro, me va a permitir usted una licencia. La nueva Ley de educación suprime una asignatura llamada Tecnología. Me gustaría que leyese mi punto de vista. Yo soy profesor de Tecnología, claro. Entre otras cosas. Si le viene a bien lo edita y si no pues cuando tenga un ratejo lo lee. Un saludo de su amigo Josemari.

    EL FIN DE LA TECNOLOGÍA

    ME GUSTARÍA ENTENDER, Sr. Wert, cómo después de tantos análisis concienzudos y productos de personas tan preparadísimas hayan dado por fin con la solución al problema de la Educación en España. Tecnología. Me gustaría que me contaran como llegaron a decisión tan sublime, al fin del dilema, al cabo de la calle. Me gustaría haber estado allí, cerca, cuando alguno de ustedes pronunció estas o similares palabras: “El fracaso de la Educación de nuestras generaciones estudiantiles es porque existe una asignatura que se llama Tecnología”. ¿Cuánto café tomaron esa noche? ¿De qué marca? ¿Llamaron a sus mujeres o a quien quiera que les esperara anunciando su hallazgo sin par en la faz de la Tierra bajo la luna llena?

    Me gustaría comprender, aunque usted como Ministro de Educación y Cultura no tenga por qué atenerse a más razones que de nadie, cómo se puede olvidar de una palabra que inunda los coloquios y las comidas de las personas y las paredes de las calles; y que se haya en las conversaciones de la Celestina y o en el runrún de D. Quijote con Sancho. Tecnología. Bien bonita.

    El cerebro hizo a la mano y la mano hizo al cerebro. Tecnología. No solo para los relojes, los vídeos o los juguetes de los niños. Tecnología para medir la presión del aire que anuncia un terremoto, para sujetar las alas de los aviones, para fabricar frigoríficos o mantener sujetos a una balda los libros de las estanterías.

    Usted, quizá, no tenga por qué saberlo. Usted, quizá, no tenga por qué saber que el 80% de los libros que se editaron en el S. XX, en el mundo, fueron libros técnicos. Un siglo que no fue un siglo cualquiera. El siglo que trajo los prodigios de “Cien años de soledad”, o todos los poemas de Borges y Neruda o “La familia de Pascual Duarte”. Un siglo que nos dio a entender.

    Cuando usted salga de su casa, todo lo que toque, todo lo que respire, coma, ande o coja es un producto de la Tecnología.Quizás, usted, no tenga por qué saber que en vez de “homo sapiens sapiens” pudimos ser “homo hábilis”. Fue una batalla lejana del siglo XIX cuando nos preguntábamos quienes éramos. Fue una batalla grande. Intelectual. Sin tiros. Ya sabrá usted qué tendencia ganó.

    La lluvia les cae a todos, y el frío. A todas las fieras de la Tierra. Nosotros hicimos tejados y mantas para meter debajo a nuestras mujeres, y luego pijamas para los niños. El primero que descubrió las estrellas, primero se fabricó un catalejo. Y allí se estuvo mirando.

    La ignorancia es terrorífica. La ignorancia y la soberbia. Yo tuve un maestro que me enseñaba el cálculo diferencial con las sombras de un rebaño de ovejas que tenían a bien venir a media tarde durante la clase. Buena gente que distinguía entre ovejas, las verdades. Y antes tuvo huevos para diseñar el Aeropuerto de Albacete. Y verdades.

    Sí, Señor Wert, Tecnología. Deben haber hecho un trabajo descomunal para que entre tantas palabras que contiene su Ley (LOMCE) no se mencione ni una sola vez como se debe la palabra Tecnología. Se tienen que haber ido a Marte doscientas veces, y haber vuelto, para idear tremebundo alegato, para no mencionarla ni pronunciarla como asignatura de la Educación Secundaria de España.

    En serio, Señor Wert: ¿El fracaso que ustedes estiman en Matemáticas, Lengua o Inglés, eso que ustedes consideran como balance global de la formación de los adolescentes, es culpa de la Tecnología? Por amor de Dios.

    Ojalá algún día tengan huevos de fiarse de las evaluaciones que los profesores españoles hacemos cada trimestre. Ojalá dejen de mirar hacia otro lado y vengan a ver cómo y qué enseñamos. Y dónde, y por qué.

    Cuando usted coja a una mujer, y antes de verla desnuda entera, pasará por todas las fases de la Tecnología. Los pliegues de su falda, el rimel de sus ojos, el aroma de sus labios, el brillo de su cabello o los ricitos salados de su pubis. Todo antes de estar desnuda es la Tecnología. Si visita una farmacia, o si va a un supermercado o si echa gasolina al coche. Todo, todo… Exacto es Tecnología. Bah, ¿para qué más prolongar?

    Cuando ustedes hablan de las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación quizás no tengan demasiada idea de lo que cuentan o les han contado. La comunicación la inventaron los fenicios con una barca y un remo vagando por el Mediterráneo y trayendo las letras de nuestro abecedario. EL GPS lo utilizaban los extremeños cuando circunvalaban la Nueva España -México- y dejaban una alpargata en el cañaveral y media alpargata en la huerta para que distinguieran los compadres que venían detrás desde el barco dónde había o no había posibilidad de comida.

    ¿Qué inventan ustedes? ¿Qué cojones quieren? La Tecnología siempre es último y siempre es nuevo. Desde el principio. Y nunca dejará de utilizarse. Su trabajo descomunal de enterramiento será vano. 25 años llevamos enseñando esta cosa tan grande. Un cuarto de siglo. Ustedes ponen que sobramos. En fin.

    La soberbia. Por soberbia ni se han dado ni cuenta. Que Dios les perdone. Y que, de paso, se los lleve pronto de aquí que estorban mucho.

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