Misticismo y locura


La normalidad se encuentra tan alejada de la locura como de la cordura

D. Cooper.

En este blog he dedicado algunos post a ese misterioso solapamiento entre enfermedad mental y talento creador sea artistico, reformador, místico o científico:

Genio y locura donde exploré el caso de Syd Barret y de Pink Floyd: la coincidencia entre enfermedad mental y genio creativo musical.

Esquizoides, en donde hablé del caso concreto del matemático y premio Nobel John Forbes Nash.

Creatividad y espectro depresivo donde abordé la siniestra yuxtaposición entre trastornos bipolares, depresivos y el genio artistico.

¿Es la psicosis un ENOC? donde intenté responder a la pregunta sobre si las experiencias inusuales de conciencia y las psicosis tenian algunos puntos en común.

Anorexia santa y patoplástica. Donde escarbé en el caso de Santa Catalina de Siena y su anorexia mental.

¿Divinidad o neurosis?. Dedicado al caso superestudiado y polémico de nuestra Santa Teresa de Jesus.

Se trata de posts que dediqué a indagar en las diferencias entre el genio y la locura y tambien entre esa extraña coincidencia entre arte, locura, creatividad o estilos visionarios de algunas personas que catalogamos como místicas y que han congregado esfuerzos entre los distintos y diversos investigadores que se han terminado por agrupar en dos grandes bandos:

  • Los que creen que genio, locura, creatividad o estilos místicos son equivalentes (Lenz 1979).
  • Y los que creen que se trata de fenómenos bien distintos como Arietti (1967).

El estado de cosas tal y como revelan las investigaciones de múltiples autoridades en el tema son las siguientes conclusiones:

  • El proceso creativo, los arrebatos místicos o el talento artístico tienen cierto parecido con las enfermedades mentales y existe un solapamiento evidente entre ellos y ellas.
  • Parece sin embargo que la eclosión de una enfermedad mental inhibe y destruye las potencialidades creadoras de las personas que las sufren disminuyendo y aun clausurando la actividad artistica “per se”.

Lo que nos lleva a una profunda contradicción ¿es o no es la enfermedad mental o algunas de sus caracteristicas condición para llevar a cabo una tarea creadora, revolucionaria, reformadora o artística? ¿Como conjugar los hallazgos de unos y otros si parece que ambos extremos, aun contradictorios, responden a la verdad?

Hasta que me encontré este texto de Ken Wilber yo andaba todavia poniéndome mas del lado de Arietti que de aquellos que pretendian asimilar los estados místicos con las enfermedades mentales, lo cierto es que aunque mi intuición y mi práctica clínica me habian llevado hacia el camino de no identificar ambos fenómenos, es que la ausencia de una teoria sobre los fenómenos de conciencia suprareales hacía imposible una distinción entre ambos tipos de experiencias.

Es evidente que la psicologia evolutiva profunda ha avanzado lo suficiente para conocer bien los estadíos de la conciencia prepersonal o los estadios mas bajos de la evolución de nuestra mente pero ha avanzado muy poco en el entendimiento de los fenómenos más elevados de nuestra conciencia y que algunos psicólogos llaman transpersonales. La distintión entre “pre” y “trans” se hace en este momento esencial para entender que ante cualquier calamidad o dificultad no es lo mismo hacer una regresión masiva a la infancia en busca de seguridad que una elevación hasta la divinidad, el punto omega o la fusión con la Unidad. El error ha sido considerar que todo abandono de la conciencia lógico-racional llevaba necesariamente hacia atrás, a una especie de vuelta oceánica al Yo urobórico, ese periodo de felicidad ignorante en el que creímos ser dioses.

Y aunque en realidad en ese periodo urobórico fuimos uno y aduales, esa unidad “pre” es bastante distinta de la unidad “trans”, la primera es una unidad estúpida e ignorante y la segunda es una unidad noética, basada en el conocimiento y en la sabiduria, la primera es un atajo, la segunda una escalada.

El articulo de Wilber titulado “Esquizofrenia y misticismo” publicado en “El proyecto Atman” está completo en la red, aqui.

Fueron los psicoanalistas los primeros en hablar de una regresión al servicio del Yo, es decir una regresión momentánea y adaptada que no destruía las conexiones con el principio de realidad y que permitian al sujeto volver sanos y salvos después de una excursión seguramente liberadora a su estadío normal de conciencia que suele ser siempre el logico-racional. Algo de esto sucede con ciertas experiencias psicodélicas causadas por drogas, se trata de regresiones con red.

Sin embargo y tal como el propio Arietti señala, el diagnóstico de psicosis es posible en el caso de ciertos creadores o místicos pues el elemento de fanatismo se encuentra compartido tanto en los enfermos mentales paranoicos como en los reformadores, sin embargo en estos ultimos es notable la ausencia de amargura y resentimiento.

Para Arietti la distinción entre ambos puede hacerse desde la clinica:

  • Las alucinaciones de los místicos suelen ser visuales y no auditivas (verbales).
  • Las alucinaciones invocan a personas protectoras y no amenazadoras o torturantes.
  • Su contenido suele ser grato.
  • Se experimenta un profundo aumento de la autoestima.
  • Un imporante sentido de misión.
  • Insight especiales y significativos.
  • Experiencias que aportan conocimiento.

Lo cierto es que es verdad que tanto en las experiencias psicóticas como místicas existen elementos que proceden de estadíos suprareales como prepersonales, las invenciones de los delirantes, el sentimiento de haber sido escogido por la divinidad para una importante tarea, la identificación con la divinidad misma,  las inspiraciones delirantes de los paranoicos, las torturas psicosomáticas y cenestesias delirantes, la hiperconexión con poderes sobrenaturales e invisibles son producciones que en su mayor parte no pueden ser explicadas a través de la regresión simple a la infancia e invocan una infiltración de niveles supra o transreales. Al mismo tiempo es imposible desconocer que muchos místicos presentan severas patologias narcisisticas, megalomanías irreducibles que proceden de los niveles más bajos de la evolución de la conciencia, lo que nos permite aventurar la hipótesis de que ambas poblaciones -psicóticos y místicos- pueden compartir experiencias “pre” y experiencias “trans” sin dudar de que ambas experiencias son distintas y que pueden identificarse clinicamente.

Más allá de eso es posible aventurar que la psicosis es un atajo a la propia evolución de la conciencia y que sucede más frecuentemente al alcanzar el desarrollo egoico o lógico-racional. Todo parece indicar que este estadío es un cuello de botella evolutivo que provoca atascos en la evolución individual hacia el nivel superior (el meme verde en la terminologia de Wilber) porque supone el abandono de determinadas certezas basadas en el egocentrismo, el etnocentrismo y el paso a una ecología mundocentrica, donde el Yo y el Tu quedan obsoletos por el nosotros y el Todos.

Significa que cuando una estructura egoico-racional se tambalea se abren compuertas por arriba y por abajo, las de arriba inspiran determinadas cogniciones transreales que pueden resultar amenazantes o icnomprensibles a la vez que el flujo regresivo impele al individuo hacia abajo en busca de seguridad y quizá tambien en busca de la ignorancia primordial.

En palabras de David Cooper:

Desde el momento del nacimiento, la mayor parte de las personas evolucionan a través del aprendizaje social en la familia y en la escuela hasta llegar a alcanzar la normalidad social. Y, una vez alcanzado este estadio de normalidad, el desarrollo suele estancarse. hay quienes se derrumban en algun momento de este proceso y retroceden a lo que en el diagrama anterior llamamos locura. otros, muy pocos, atraviesan el estado de inercia o estancamiento representado por la estadistica normalidad y prosiguen evolucionando hacia la cordura (o estadíos transpersonales de Wilber), conservando la conciencia del criterio de normalidad social y manteniendo un estilo que trata en todo momento de evitar la invalidación social que procede de la identificación del loco con la persona de conciencia avanzada. Conviene darse cuenta de que  la normalidad es un estado de alienación tan lejano de la locura como de la cordura. La cordura se parece a la locura pero existe una distancia importante, una diferencia: este es el punto omega.

La cordura- en palabras de Laing- es un nuevo tipo de funcionamiento del ego que no traiciona a lo divino, pues el retorno a lo Divino nada tiene que ver con el retorno -la regresión- a la infancia.

Bibliografía:

Arietti, S. The intrapsychic self: feeling cognition and creativity in health and mental illnes. In New York mental books 1967.

Arietti, S: Creativity: the magic shyntesis. Ney York Mental Books, 1976.

Wilber, K : El proyecto Atman: Una visión transpersonal del desarrollo humano. Kairós. Barcelona 1989.

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8 pensamientos en “Misticismo y locura

  1. Hola.
    Antes de nada solicitar que nos disculpes por contactar por este medio, pero es
    que no hemos localizado un email al cual escribir.

    Hemos iniciado un proyecto de colaboración con la Web de la Plataforma para la Fibromialgia,
    Síndrome de Fatiga Crónica y SSQM


    plataformafibromialgia.org

    En una primera fase de concienciación vamos a dar a conocer la especial
    problemática que actualmente padecen todos los afectados por esta enfermedad.
    Para ello hemos iniciado una campaña de mailings entre nuestros clientes y
    asociados.
    Si queréis ayudarnos a dar difusión a la campaña solo os pedimos que coloquéis
    el código del siguiente banner en vuestro blog o en vuestra web.
    Ver el código
     
    También, si queréis, podéis incluir vuestro blog o vuestra web en el
    subdominio
    fibromialgia.concienciate.com
    . donde se relacionaran todos los sitios que se
    solidaricen con los afectados por esta enfermedad.

    Y Si deseas ayudarnos también puedes
    reenviar este email a tus amigos.
    ENTRE TODOS PODEMOS

  2. Los que asimilan unos a otros confunden la medida con lo medido. Cada enfermedad mental se nos manifiesta por un conjunto de síntomas que no son exclusivos ni excluyentes. La clasificación por frecuencias de esos síntomas nos suministra los nombres de esas enfermedades que son resultado de las matemáticas combinatorias y que sitúan a los “locos ” a los “genios” y a los místicos” pegándose empujones en el rincón extremo que las medidas les adjudica en la campana de Gauss.. Pero una campana de Gauss , por su propio sentido, se vuelve más heterogénea hacia sus extremos..

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