Estimulación magnética transcraneal.

Noviembre 2, 2009 at 8:58 pm (bioetica, ciencia, conciencia, depresión, fisica, mente, psiquiatría, sociedad) (, , , )

La idea de que los campos electromagnéticos tienen influencia beneficiosa o perjudicial en los procesos cerebrales y corporales es una idea antigua que se ha movido casi siempre en el territorio de lo esotérico cuando no ha dado lugar a controversias y discusiones amargas entre sus partidarios y sus detractores.

Más concretamente el lector de este blog habrá leido que existen ciertas evidencias y continuas pesquisas en el sentido de que determinados pulsos llamados ELF (de baja frecuencia) y similares a los que produce el campo magnético terrestre pueden sincronizarse con los ritmos cerebrales fisiológicos induciendo trastornos al mismo tiempo que otros las proponen como fundamentos del remedio curador.

Lo cierto es que hoy por hoy no tenemos aun la evidencia de que estos campos electromagnéticos débiles tengan algun efecto biológico, aunque a veces las damos por buenas como sucede con los móviles: todo el mundo habla de que son perturbadoras para la salud humana -y paralelamente nadie renuncia a ellos- aunque lo cierto es que no existen evidencias de tal cosa debido quiza a la escasa penetración de sus campos magnéticos.

Aqui hay un buen resumen de todo lo que se conoce hasta la fecha relativo a estos campos magnéticos incluyendo nuestros electrodomésticos más familiares.

Pero una vez dicho esto hay que señalar que el campo del electromagnetismo está de alguna manera aun en pañales y que no sabemos la significación que puede tener para nuestro organismo el vivir en un océano de campos donde es posible intuir que unos interfieran, potencien o inhiban  a otros.

Podemos estar seguros de que del mismo modo que sabemos que existen bandas nocivas para los humanos (desde la radiación ultravioleta para arriba hasta llegar a a la banda ionizante) es posible especular que en la banda mas baja de frecuencias existan puertas magnéticas que pueden operar -en determinadas condiciones- como igualmente nocivas o potencialmente terapéuticas, dato que se desprende de ciertas paradojas que emergen de los estudios oficiales arriba señalados.

La estimulacion magnetica transcraneal o TMS (siglas en inglés) es una técnica no invasiva de estimulación cerebral a base de impulsos magnéticos que nació creando muchas expectativas que aun no se han cumplido del todo seguramente porque sus efectos son transitorios y no generalizables y no han demostrado una mayor eficacia que los tratamientos convencionales a los que trata de reemplazar: la depresión, la mania, la cefalea, el Parkinson o el Alzheimer  son las dianas terapeuticas que en un principio se propusieron como tratables con esta metodología a la que se acordó en llamar la ECT (la electro-convulsoterapia) no invasiva (ni convulsiva) que sustiruiría poco a poo a la ECT. Lo cierto es que la ECT sigue usándose alli donde está indicada y después de muchos años de investigación la TMS no ha acudido en nuestra ayuda para pasar la ECT al museo de los horrores científicos.

778621

Uno de los pioneros en esta técnica es el fisiólogo español Alvaro Pascual Leone (cuya web está aqui) que como podreis ver en los videos de abajo que se emitieron en el programa “Redes” de Punset nos cuenta algunas de las aplicaciones de este método que pretende aprovechar la inmensa neuroplasticidad de nuestro cerebro a fin de modificar los patrones electromagnéticos “averiados” y sustituirlos por patrones sanos emitidos por la máquina.

Lo cierto es que nuestro cerebro puede ser visto como una inmensa pila voltaica que es recorrido de abajo hacia arriba y otra vez hacia abajo por corrientes electricas detectables con el EEG, la neurofisiologia vuelve a estar de moda a pesar de que sus aplicaciones prácticas en la medicina moderna han sido pocas: el EEG para la detección de ciertos patrones patológicos sobre todo los que se presentan en la epilepsia y la medición de potenciales evocados para el diagnostico de trastornos de la conducción nerviosa tal y como observamos en las polineuritis o la desaferentización periférica por traumatismos. La neurofisiología clínica -con aplicaciones prácticas para el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades- es seguramente una de las disciplinas médicas mas estancadas de todas las que conozco.

Mi impresión es que aun no hemos aprendido a manejar de una forma fiable, barata y no invasiva ese enorme potencial de cambio que tiene nuestro cerebro y que probablemente es abordable desde determinados tipos de estimulación. Algunos autores como John Joe Mc Fadden suponen que la conciencia es  una función inalámbrica del cerebro, es decir el resultado de una interacción tipo wi-fi entre sus propios circuitos eléctricos, un efecto campo segun explican aqui en esta web.

Algo que está muy lejos de haber sido comprobado pero que seguramente en el futuro abrirá las compuertas de una enorme innovación: será la venganza de la neurofisiología.

Sin embargo me parece reconocer en las investigaciones de la TMS una vuelta a los modelos localizacionistas: el lector podrá observar en el video como la TMS en realidad pretende operar como un electrodo implantado en el cerebro a fin de estimular ciertos circuitos o puntos concretos guiándose a través de la resonancia magnetica nuclear. Personalmente creo que este paradigma -que procede de la neurocirugía- no es el mismo del que hablan otros autores citados en mi post anterior donde hablé del modelo de Brown sobre la conciencia y que es profundamente antilocalizacionista.

Dicho de otro modo: el modelo de conciencia que propone Pascual Leone es profundamente newtoniano y determinista y deja poco espacio a uno de los temás de los que más me he ocupado en este blog, el libre albedrio y el tiempo en la conciencia del que hablé aqui

Concretamente en los videos que os propongo visionar se encuentran ciertas ideas que aunque hoy parezcan ciencia-ficción se encuentran dentro de los futuribles de la conciencia humana y que como ha sucedido con la investigación sobre infertilidad propiciarán nuevos dilemas éticos, esta vez neuroéticos ¿Es posible pensar en mejorar a la carta nuestros rendimientos cerebrales sin esfuerzo?

La paradoja es que los avances sobre neurociencia parecen descansar sobre la patología. Es la patología la que nos enseña como funciona nuestro cerebro, lo que nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta ¿una vez vencidas todas las enfermedades qué sucederá con toda la maquinaria que hemos creado para combatirlas?

¿Habrá una neurología o una psiquiatría cosméticas?

Video 1.-

Video 2.-

Video 3.-

Permalink 4 comentarios