La teoria microgenética de la conciencia
A pesar de la importancia de la teoría de la conciencia que contribuyó a diseñar el neurólogo Jason W. Brown este sigue siendo más conocido sobre sus estudios sobre la afasia que por su “teoria microgenética” de la conciencia que es una teoria unificada que reune al lenguaje, la percepción, el movimiento, los sentimientos, la conciencia del tiempo y la naturaleza del Yo.
En suma, una teoria completa si resultara ser cierta y de enorme trascendencia práctica porque describe una unidad cuántica de conciencia en relación con las ondas de energia (ondas cerebrales) que transcurren de forma ascendente por el sistema nervioso desde el tálamo, lugar donde Brown ubica el marcapasos cerebral hasta la corteza recorriendo el cerebro de abajo-arriba tal y como realizó la propia evolución.
Tres etapas que pueden ser descritas a grandes rasgos desde el antiguo cerebro reptiliano, el sistema paleomamifero o limbico y la corteza neomamifera.
Cada unidad de conciencia dura alrededor de una décima de segundo o lo que dura una onda cerebral (una décima de segundo equivaldria a un ritmo alfa de 10 ciclos por segundo), la onda se inicia en el tálamo que hace el papel de reloj y desde alli se esparce en forma ascendente hacia las estructuras más jóvenes, alcanzando la corteza donde se juntan las percepciones y el movimiento dando lugar al momento consciente. La onda se expande tambien hacia el exterior por el sistema perineuronal (glia) alcanzando todos los tejidos inervados del cuerpo.
Lo importante es entender que desde el punto de vista neurofisiológico sólo podemos hablar de un momento consciente y no de conciencia que en cualquier caso seria la forma en que nuestro cerebro rellena los tiempos muertos entre momento y momento.
Sólo podemos hablar pues de instantes. De una sucesión de instantes.
El tronco cerebral (cerebro reptiliano) contiene un mapa espacial de todo el cuerpo y su relación con el entorno. Brown describe el tronco como un lugar sin imágenes, con voluntad propia, dirección, intuición, arquetipos, subconsciente, intencional y lugar de reacciones defensivas groseras vinculadas a la supervivencia. El siguiente nivel, el sistema límbico consiste en un espacio de imágenes, sueños y alucinaciones donde los objetos se seleccionan sobre la base del recuerdo.En la corteza cerebral y más concretamente en la visual los rasgos y posiciones de los objetos en el mundo están ya discriminados. La representación de los objetos se forma en relación con el sistema musculoesquelético.
En la parte superior del microgenio el “momento consciente” está escrito en un “pizarrón mágico” en la superficie de la corteza, la imagen gradualmente se desvanece de arriba a abajo a medida que una nueva onda llega para tomar su lugar, el continuo reemplazo del pizarrón ocurre tan suave y rápidamente que la conciencia y el tiempo parecen fluir de un instante al otro.
En un post anterior donde hablé precisamente de la naturaleza del tiempo me ocupé de la paradoja de que mientras el tiempo parece que fluya desde el pasado hacia el futuro el espacio no le acompaña. Este fenómeno señala que existe una ilusión, un truco biológico diseñado seguramente por la evolución para dar a nuestra experiencia una continuidad fílmica que no tendríamos si solo percibieramos fotografias o flashes de la realidad. Sabemos, sin embargo, que tiempo y espacio son la misma cosa y que el tiempo no puede fluir sin arrastrar tras de sí al espacio.
Es curioso que la palabra reloj en francés sea horlogue que procede de dos raices, Logos y Horas. Significa que lo que entendemos como tiempo no es sino una combinación de la palabra (logos) e instantes de conciencia. Sin duda es nuestra corteza cerebral la que cose esa discontinuidad entre instantes y les pone nombre (tiempo).
Lo importante es saber que es el tálamo -nuestro marcapasos cerebral- el que decide en cada momento en cuantas partes didivirá el segundo virtual a fin de que quepan mas trozos. Usualmente lo hace en situaciones de riesgo para la supervivencia: si usted ha tenido alguna de esas experiencias cercanas a la muerte o simplemente ha sido atropellado, ha tenido un accidente de tráfico o ha visto peligrar su vida seguramente tendrá la experiencia de enlentecimiento del tiempo: la escena parece transcurrir como a cámara lenta, la razón de esta lentitud es precisamente un hecho contrario, nuestro tálamo ha acelerado la descarga de ondas precisamente -de instantes- para dar más tiempo a a reaccionar. Lo que percibimos como enlentecimiento a nivel consciente es en realidad una aceleración talamocortical, un ritmo beta (ver el gráfico).
Lo que cambia la vida (como en el caso de un atropello) puede producirse en una fracción de segundo, y estos momentos microgenéticos pueden enfermarnos y también curarnos. Lo interesante de la formulación de Brown es que supone que la energia sanadora o traumática se relaciona con ese momento microgenético asociado a una sola onda cerebral. Es sorprendente como a veces reconocemos en la clinica que el trauma de un evento se coloca en su lugar instantáneamente en una fracción de segundo antes de que nuestra conciencia pueda anotarlo. Años más tarde nuestros sistemas regulatorios siguen examinando esa energía contenida en estado sólido, retenida y somática en cada arrastre de ciclos cerebrales. Es sorprendente que el trauma almacenado pueda resolverse con la misma rapidez con que se instaló en su lugar y de hecho se sospecha que la mayor parte de nuestros traumas se resuelven solos no a través de la narrativa o la catarsis -que sólo iluminan sin resolver el patrón- sino a través del simple arrastre de ondas cerebrales.
Para Brown la razón de esa instalación preverbal o pre-onda del trauma se debe a que entre onda y onda existe un espacio de tiempo donde las ondas corren libremente fuera del control talámico. Para comprender mejor esta idea piense usted en su respiración, hágala consciente. Se dará cuenta de que entre la inspiración y la espiración existe un tiempo muerto. En las ondas cerebrales o del corazón sucede este mismo fenómeno. Lo que Brown aporta es que es precisamente en este momento de “reposo” cuando nuestros ritmos electromagnéticos son más vulnerablesa la hora de sintonizarse o de hacerse coherentes con otros estimulos electromagneticos del ambiente. Algunos autores como Beck han señalado que en estos momentos de libre circulacion nuestras ondas cerebrales se sincronizaban en frecuencia con las ondas geoeléctricas de la tierra, la resonancia Schumann: picos de frecuencia elecromagnética baja (ELF) que coincidirían con esos momentos de reposo o libre circulación.
De resultar acertada esta hipótesis significaria que la sintonización podria ser un nuevo paradigma médico para la restitución de heridas fisicas y emocionales. Lo cierto es que esta sintonización siempre se da en estas fases de baja frecuencia (ELF) que Brown identificó como “libre movimiento”, entre pulsación y pulsación o entre polarización y despolarización y nueva repolarización de las membranas neuronales que en cualquier caso es una especie de recorrido de prueba de los canales de reparación.
Pero para entender como funciona este mecanismo supuesto de reparación es necesario entender el concepto de matriz viviente (del que ya hablé en este post y en éste) o como se le llama en otros entornos sistema perineural: se trata de un sistema de comunicación de corriente directa que llega a todo tejido inervado donde se establece una corriente de lesiones que controla la reparación del daño. Históricamente el potencial de lesión se descubrió antes que el potencial de acción neuronal (Davson 1970). La corriente de lesiones se genera en el lugar de la herida y continua hasta que la reparación del daño se termina. La corriente se encarga de alertar al resto del cuerpo en cuanto al alcance y ubicación de la lesión y de atraer a su vez fibroblastos, glóbulos blancos y celulas móviles de la piel y que tienen como propósito cerrar la herida. A medida que el tejido va sanando la corriente de la lesión cambia y realimenta la información sobre el progreso de la reparación en los tejidos circundantes. La trasmisión de esta corriente no es iónica como sucede en las neuronas sino que la matrix se comporta como semiconductora y es sensible a los campos magnéticos (efecto Hall)
En conclusión: la teoria microgenética de Brown ofrece un buen modelo para entender las relaciones entre la conciencia, el cerebro y el cuerpo puesto que postula que las oscilaciones del campo de corriente -las ondas cerebrales- que conocemos bien por el EEG no estan confinadas en el cerebro sino que se propagan a través del sistema circulatorio (que es un buen conductor por su contenido en agua y sal) y a través de los nervios periféricos seguidos del sistema perineuronal el cual alcanza a través de la matrix a todo el cuerpo. Lo que explica las razones por las que un impacto emocional tiene repercusiones somáticas y viceversa porque una herida o trauma fisico puede tener repercursiones mentales a largo plazo. Las heridas emocionales se comportarían como una cápsula de alta energia retenida y podrian descargarse a través del sistema nervioso central aprovechando la coherencia del flujo de electricidad entre un número elvado de neuronas paralelas a la porcion piramidal de la corteza somatosensorial que está orientada verticalmente.
Si es cierto que las impresiones traumáticas se instalan en nuestro cuerpo en ese periodo refractario de los pulsos electromagnéticos, un poco antes de que sean reconocidos cognitivamente podemos empezar a intuir que quizá las terapias verbales que tratan de minimizar el impacto del trauma no están bien orientadas y que deben existir mecanismos para disolver estas bolsas de energia de otra forma mas barata y ágil.
La idea de que el trauma se instala gracias a un estado modificado de conciencia previo al trauma mismo es bastante antigua y procede tanto del mesmerismo como de la hipnosis, Moreau de Tours habló de desdoblamiento, Janet de disociación, Breuer de estado hipnoide, Freud de fantasia sexual previa pero todos habían establecido que la potencia del trauma -descontando los estados extremos- no se debia al trauma mismo sino a un estado de conciencia fuere el que fuere que predisponía a la memoria traumática y a los efectos devastadores del trauma mismo.Quiza las terapias del futuro estén mas orientadas hacia la “hora”(la sintonizacion de frecuencias ELF) y menos frente al Logos. Se trataria de aprovechar y de aprender más sobre esos periodos de latencia entre onda y onda para volver a sincronizar el ritmo perdido y aprovechar el efecto arrastre de las pulsaciones fisiologicas para “limpiar” a fondo nuestro organismo.
Bibliografia:
James L. Oschman (2008): La medicina enérgetica: la base cientifica.
Brown, J. W. (1977) : Mind, brain and conciousness:the neuropsychology of cognition.
Beck, R (1986) Mood modificaition with ELF magnetic fields: a preliminary exploration.
Esquizoides
Una persona esquizoide puede definirse como una persona extravagante, rara y solitaria que muchas veces se confunde con una persona tímida, vergonzosa o evitativa. La razón de esta confusión es que descartando los extremos existe un continuo entre ambos tipos de personalidad esquizoide-evitativo, la mayor parte de las personas que componen esta continuidad están “entre deux“, es decir se acumulan en el centro de esa escala dialógica.
Más comprensible resulta decir que un esquizoide es aquella persona que no obtiene placer con los intercambios sociales mientras que una persona evitadora seria aquella que teme estos contactos. Es dificil establecer clinicamente diferencias entre ambos tipos de personalidad a través de la observación porque -como he dicho antes- probablemente existe un solapamiento entre ambas más o menos dinámico y cambiante a lo largo de la vida y en según qué entornos.
El esquizoide-evitador es una persona que bien por temor o bien por desinterés se aisla socialmente y aparece ante los demás como un niño raro ya en su infancia, se trata de niños que no disfrutan con el juego o los intercambios y parece que andan siempre ensimismados y van a lo suyo, pueden ser inteligentes o torpes pero en cualquier caso no participan demasiado en los placeres que disfrutan los niños fuertemente socializados, deportes, juegos de competitividad o incluso peleas. Los esquizoides disfrutan más de su mundo interior que de la conversación entre iguales, sus retos -de existir- están más en su interior que en la rivalidad o complicidad entre muchachos.
Lo cual les lleva a ser con frecuencia victimas de otros niños que los consideran diferentes y son precisamente estas diferencias las que atraen la mayor parte de las iras de los demás: ya sabemos la crueldad con que los niños marcan las diferencias entre el grupo de iguales y aquellos a los que consideran distintos, se trata del conocido efecto del mobbing.
La socialización es al mismo tiempo necesidad y condena para los seres humanos individuales. Nuestro cerebro se desarrolla a través de la complejidad social que somos capaces de generar pero tambien podemos comenzar a sufrir precisamente a causa de esta complejidad social que muchos niños sienten como una verdadera intrusión en su intimidad. La socialización por sí misma es una buena forma de protegerse de la psicosis pero es al mismo tiempo una fuente de estrés para ciertos niños vulnerables.
Lo que protege y cura es lo mismo que enferma y hace sufrir.
Es por eso que las personas esquizoides eluden o evitan el contacto que siempre sienten como algo desagradable o intolerable y que les lleva a un repliegue que los demás sienten como una bizarría y que cierra un circulo vicioso de rechazo-temor-aislamiento y más rechazo. Es el caso de Kant, Wittgenstein, Newton o Einstein, todos ellos personalidades esquizoides que nunca desarrollaron una esquizofrenia salvo en el caso de Newton que a los 50 años y debido a un conflicto amoroso con uno de sus ayudantes y a ciertas decepciones con sus investigaciones con la alquimia desarrolló un trastorno paranoide que se resolvió tambien espontáneamente. Sólo después de este episodio recibió Newton todos los honores que le correspondian por su talento.
Naturalmente tambien existe el fenómeno contrario: determinadas condiciones pueden llevar a deprivación social por sí mismas, la aculturación, la urbanicidad, la pobreza, la deprivación sensorial o educativa y la inmigración son condiciones que favorecen tanto la esquizoidia como la esquizofrenia.
En ambos casos hablamos de desaferentización, es decir el cerebro inhibe ciertas zonas relacionadas con el cerebro social y excita otras que quedan asi sensibilizadas de tal modo que hoy podemos hablar de una neurobiologia de la cognición social.
Sin embargo es bueno recordar que la esquizoidia y la esquizofrenia son cosas diferentes y que no todos los esquizoides van a desarrollar una esquizofrenia si bien este hecho nos lleva a pensar cuales son los factores protectores que hacen que un niño esquizoide se adapte y no enferme. Del mismo modo habremos de plantearnos cuales son las razones que hacen que una psicosis se desencadene a partir de una estructura esquizoide de personalidad.
Mi hipótesis es que la paternidad es un factor de riesgo para este tipo de personas como veremos a continuación.
Y para ello voy a tomar prestado el caso de John Forbes Nash bien conocido por una pelicula protagonizada por Russell Crow y tiulada “Una mente maravillosa”.
El caso de Nash es interesante por varias razones, la primera de ellas es por la rareza que vincula la esquizofrenia con el talento cientifico pero no de un talento cualquiera sino que estamos hablando de un premio Nobel. La segunda es porque esta enfermedad es muy rara entre los científicos aunque bastante frecuente entre otros creadores usualmente artisticos. La tercera es porque el caso de Nash -que aun vive- está muy bien estudiado y sirve para investigar sobre las relaciones que mantiene la enfermedad mental con la creatividad, un tema que ya abordé en este blog en dos ocasiones: en uno de ellos exploré las relaciones entre el espectro afectivo y la creación literaria y en otro más genérico sobre genio artistico y enfermedad mental.
Nash era hijo de un ingeniero y carecia de antecedentes reseñables, una familia normal , sin traumas, abusos ni grandes contrariedades aunque según algunos autores su madre era alcohólica. Sin embargo presentó desde pequeño un caracter raro, extravagante y con tendencia a la soledad. Enseguida sintió predilección por las matemáticas y demostró un talento especial en esta materia.
No hay que perder de vista que el gusto por las matemáticas está muy relacionado con la esquizoidia pues las matemáticas son la disciplina más alejada de la vida, una abstracción pura sin vida propia que sirve de pantalla emocional para muchas personas que temen y rechazan las relaciones interpersonales.
Su carrera se desarrolló en la universidad de Princeton donde bien pronto abordó un problema de la teoria de los juegos concretamente una solución matematizada para los juegos no cooperativos. Su premio Nobel le fue concedido precisamente por esta investigación -cuando aun no había enfermado- donde modeló matematicamente ciertas intuiciones algebraicas y de matematica no lineal. Para aquellos que quieran profundizar en la teoria de los juegos les recomiendo esta web, pero para el lector común baste con saber que las teorias de Nash tuvieron una enorme trascendencia desde el punto de vista económico y tambien militar, en realidad gran parte de la estrategia de la guerra fria conocida como “disuasión” se basa en sus teorias.
Nash era un personaje de éxito, todo parecía irle bien en la vida, se casó con Alice una estudiante de su seminario y pronto tuvieron un hijo, sin embargo la conducta de Nash no se correspondía con lo que cabia esperar de él, pronto se le conocieron ciertos deslices homosexuales al tiempo que se dejaba ver con una amante secreta, algo que unido a sus extravagancias fue construyendo en torno a él una mala imagen pública. A los 30 años y poco antes de que se desencadenara francamente su psicosis esquizofrénica de tipo paranoide, Nash recibió algunas malas noticias -estamos en tiempos del Mc Carthismo- y una institución llamada RAND vinculada a las fuerzas aéreas le expulsó al conocerse sus aventuras homosexuales y justo cuando Alicia queda embarazada comienza con conductas extrañas e inadecuadas, juegos con números y adivinanzas de matriculas, ensimismamientos mas prolongados, etc.
La homosexualidad de Nash no debe considerarse una homosexualidad “verdadera” sino un trastorno de identidad sexual que muchas veces aparece en algunas de estas personalidades como expresión de su caos interior. La evolución de su caso hacia la heterosexualidad parece confirmar la hipótesis de que sus escarceos homosexuales eran un sintoma premórbido de su psicosis, – un equivalente psicótico- aun no desencadenada que de una elección voluntaria y consciente.
La gente del MIT comienzan a chismorrear sobre él, más aun cuando comienza a pensar que una potencia extranjera le hace llegar mensajes en el New York Times que sólo él puede descifrar, cree que es el emperador de la Antartida o comienza a preparase para un permiso de conducir intergaláctico, abandona las matemáticas en favor de la numerología y a pensar que la gente que porta corbatas rojas parecian transmitirle señales. Nash se ha refugiado en un mundo de indicios con sentido universal.
Fue precisamente Norbert Wiener el primero en darse cuenta de que sufria una esquizofrenia, asi fue ingresado de forma involuntaria en la Universidad de Harvard saliendo de alta 50 dias después de un tratamiento con Largactil (clorpromazina). la evolución de su enfermedad fue la típica en casos de esquizofrenia, nuevos brotes, nuevos medicamentos, ingresos involuntarios, nuevos delirios con temática de persecución, electrochoques y negativa a aceptar su enfermedad y la toma de medicamentos que parecian apagar sus delirios, cosa que a Nash no le gustaba nada. Una evolución de más de 20 años salpicada con idas y venidas a Princeton que para él tenia la función de comunidad terapeutica, hasta que poco a poco la enfermedad remitió y con ella recuperó su matrimonio y hasta recibió el premio Von Neumann adelanto del Nobel que estaba al llegar.
Otra de las curiosidades de la evolución de la esquizofrenia de Nash es su evolución hacia la remisión, un verdadero despertar, cosa nada frecuente. Según él su cura se debió al abandono de sus obsesiones politicas que eran “perdidas de tiempo y energias intelectuales”, tambien según él: “si se hace un esfuerzo por racionalizar el propio pensamiento se pueden identificar y rechazar las hipótesis irracionales del pensamiento delirante.
Personalmente no he visto nunca un sólo caso donde un paciente sea por sus propios medios (sin tratamiento alguno) capaz de racionalizar y criticar sus ideas delirantes tanto más de tan larga evolución, aunque en 1994 recibió el Nobel de economía y nunca sabremos el impacto de este galardón en su psiquismo.
En última instancia emergí del pensamiento irracional sin otra medicina que los cambios hormonales propios del envejecimiento.
Es curioso que Nash atribuya su curación a ciertos cambios hormonales relacionados con el envejecimiento pero lo que parece ser cierto es que su paso de esquizoide a enfermo esquizofrénico -su desencadenamiento psicótico- estuvo enroscado en su pase iniciático desde la solteria hacia la paternidad. Personalmente creo que para determinadas personas esta es la prueba del nueve puesto que obliga a los hombres a transitar hacia lo simbólico, precisamente frente a un símbolo que mantuvo toda su vida repudiado.
En un documental llamado “la Trampa” y que puede ver entero en esta web, se analizan las relaciones que tiene la teoria de los juegos y la creencia de que con los números se podría alcanzar la felicidad, la idea de que el ser humano es esencialmente egoísta y que el mercado y no la politica serían los responsables de llevar esa felicidad a los ciudadanos comunes son coetáneas. Vale la pena ver el último episodio de este documental porque contiene una entrevista final con John Forbes Nash donde critica su propia racionalidad y la teoria que le llevó al Nobel.
De manera que nunca sabremos si se curó por el apagamiento hormonal o por haber llegado a la conclusión de que el hombre es algo más que un número, un algoritmo programable o un cuestionario objetivo, probablemente una idea que mantuvo durante toda su vida para protegerse del amor y de su sexualidad que seguramente sentiría como intromisiones intolerables en su espacio subjetivo.
Lo que está claro es que puede observarse su lucidez en esta breve entrevista.
John Forbes Nash nunca más volvió a tomar psicofármacos y le hizo prometer a su mujer que nunca le obligaria a tomarlos.
Bibliografia:
Manuel Serrano Vazquez (ed): “Psicopatología, arte y sociedad”. capitulo 8, “Una mente prodigiosa: La historia de J.F. Nash” de L. Ferrer y Balsebre.
¿Hacia dónde va la Psiquiatría?
Henri Laborit.
Hoy termina en Madrid el Congreso nacional de las dos sociedades psiquiátricas de mayor implantación en nuestro pais: la Sociedad nacional de Psiquiatría y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica. El Congreso ha tenido pocas novedades aunque he notado ciertos vientos de cambio en algunos planteamientos y posiciones individuales que pasaré a comentar en este post.
1.- La decepción de los psicofármacos.
Una de las ponencias que mas llamaron mi atención tenia que ver con la psicofarmacologia, el Dr Julio Sanjuan profesor de psiquiatría de la universidad de Valencia hizo un recorrido histórico por los hitos más importantes en los tratamientos psiquiátricos y tambien hurgó entre los paradigmas fisiopatológicos y sus correlatos genéticos. Sanjuan nos puso al dia sobre la investigación genética en el laberinto de la esquizofrenia y las psicosis en general. El panorama es más que lamentable: todos los genes que se presumían candidatos para la esquizofrenia han dado resultado negativo, lo que significa que las hipótesis fisopatológicas: la teoria dopaminérgico-glutamitérgica que hasta el momento actual resumia uno de los grandes dogmas de la Psiquiatria comienza a flaquear.
El susodicho dogma puede resumirse del siguiente modo: la actividad antipsicótica de los psicofármacos está relacionada con el bloqueo de los receptores D2 para la dopamina.
Este dogma tiene una curiosa y contradictoria historia que pasaré brevemente a comentar.
Como es bien sabido fue Henri Laborit -cuya curiosa biografia está aqui- el primero en identificar una molécula, (el famoso Largactil) que tenia actividad -como se llamaba entonces- neuroléptica y que comenzó a usarse en Anestesia antes que en Psiquiatria. El caso es que el Largactil permitió avances muy importantes en Psiquiatria, entre otras cosas el mejor manejo de síntomas psicóticos y el predominio de los tratamiento ambulatorios sobre los manicomiales. Lo curioso es que comenzó a usarse antes de saber cual era su mecanismo de acción, dicho de otra forma: el Largactil se impuso empíricamente, funcionaba en la psicosis aunque no supiéramos por qué e inauguró, sin pretenderlo, una carrera farmacológica en busca de sus dianas terapéuticas. Esas dianas resultaron ser los celebres receptores D2 para la dopamina, una vez descubiertas estas dianas, los laboratorios sintetizaron múltiples versiones del Largactil a partir de su familia quimica: las fenotiazinas.
Después de esta carrera armamentística que los laboratorios emprendieron en busca de nuevos antagonistas de los D2, los laboratorios Janssen descubrieron otra familia química (las butirofenonas) que tambien cumplian este requisito de antagonismo de los D2, asi nació el Haloperidol, el Droperidol y más recientemente el Pimozide.
Todo parecia marchar bien hasta que llego la Clozapina, un antipsicótico que no cumplía el dogma de antagonizar los D2, en realidad tenia acciones muy raras: sobre los D4 y en los receptores muscarínicos (colinérgicos). El asunto fue que -aunque bastante eficaz- la Clozapina tenia algunos problemas de toxicidad sanguínea (habia provocado ciertos efectos adversos de agranulocitosis en alguna comunidad etnica) y fue retirada del mercado durante más de una década, pero su perfil bioquimico dejó una profunda huella pues habia conmovido los cimientos del dogma: desde entonces se conocen sus efectos antipsicóticos como “la paradoja de la clozapina”.
John Cade
El litio volvió a añadir otra duda más que razonable sobre el asunto, pues su descubridor John Cade -un médico australiano que buscaba un fármaco contra la gota fue el que describió-, por casualidad, los efectos antimaníacos del urato de litio. El problema de Cade fue que publicó sus hallazgos en una revista sin “impacto bibliográfico” alguno por lo que su descubrimiento pasó inadvertido hasta que otro psiquiatra, esta vez el danés Schou demostró que Cade tenia razón y que el litio era eficaz para prevenir las fases de la psicosis maniaco-depresiva, hoy trastorno bipolar, una forma de psicosis parecida pero no igual que la esquizofrenia.
Aqui hay una buena historia sobre este descubrimiento.
Hoy sabemos que el litio es muy eficaz contra las fases de la psicosis maniaco-depresiva y que tiene ciertos efectos antidepresivos combinado con los antidepresivos convencionales, el caso es que ni Cade, ni Schou supieron cómo funcionaba el litio y aun hoy desconocemos su mecanismo de acción a pesar de que sabemos que es eficaz.
2.-Malestares en la nosografía.
El problema parece residir en el método científico en sí mismo, es decir en la convicción que tienen los psiquiatras de que las enfermedades mentales son como las fisicas y que cuando decimos “esquizofrenia” o “depresión” estamos hablando de una enfermedad homogénea que agrupa a pacientes iguales.
Algo que es una suposición: no tenemos ninguna evidencia de que la esquizofrenia sea una especie natural y que bajo su rúbrica agrupe a pacientes similares. Lo que de alguna manera desmiente casi todos los trabajos científicos que tratan -de forma estadistica- a una serie de pacientes como si fueran iguales. Los sesgos en una investigación psiquiátrica proceden no tanto del método sino de la suposición de que el método científico natural es aplicable a los malestares y enfermedades del hombre.
Es cierto que el método científico ha aportado grandes beneficios a la humanidad pero sin duda se encuentra sobrevalorado en nuestra especialidad: no es posible esperar que aquello que nos hizo prosperar de un modo tan veloz con los antibióticos por ejemplo proporcione beneficios similares a la Psiquiatria.
Y todo parece indicar que los descubrimientos mas importantes en Psiquiatria al menos proceden de hechos aislados y casuales y que más que adaptarse al metodo cientifico lo cuestionan.
Julio Sanjuan y el autor de este blog
Algunos proponen un cambio metodológico y centrarse más en los síntomas que en los síndromes. Por ejemplo Sanjuan y Berrios proponen un “retorno” al síntoma recortado a fin de homogeneizar las muestras de pacientes sometidos al escrutinio estadístico. En lugar de centrarse en pacientes diagnosticados de “esquizofrenia” lo que habria que hacer es centrarse en pacientes afectos de alucinaciones auditivas -que se suponen patognomónicas de la esquizofrenia- y centrarse fisiopatológicamente en esa muestra.
Pero en mi opinión -aunque este método disminuiría el indice de incertidumbre sobre la muestra a estudiar- no resolvería el hecho de que no sabemos si esas alucinaciones son un indicador biológico de algo o un epifenómeno de múltiples trastornos y disfunciones cerebrales inespecificas. El problema -en mi manera de entender las cosas- está relacionada más con el método cientifico natural que en otra cosa: si consideramos y reducimos al hombre a un microcosmos de hechos biológicos estamos restringiendo las variables criticas de lo humano a un puñado de neurotransmisores y circuitos neurobiologicos lo que deja escapar la esencia de lo humano. El método científico que tan buenos resultados nos ha ha dado para explorar antibióticos puede que sea un obstáculo para entender las enfermedades mentales y el sufrimiento de las personas concretas.
¿Hay otro método para estudiar lo humano?
Si, lo hay pero no sería cientifico porque consideraria la totalidad y sin fragmentación de la experiencia humana no puede accederse al conocimiento cientifico.
Esta es la paradoja que he venido en denominar neurosis epistemológica de nuestro tiempo tomándo prestado el término de Mario Berta en su libro “El Dios vivo”.
3.-La psiquiatria evolucionista toca fondo.
La psiquiatria evolucionista -o darwiniana al decir de otros- fue una disciplina que emergió a partir de los hallagos de la etología, la psiquiatría comparada o transcultural, la emergencia del paradigma neodarwinista y como reacción a un estado de cosas profundamente conductual y postmoderno que venia a suponer que el hombre y las enfermedades humanas seguían un proceso de selección natural similar a los ragos genéticos.
La psiquiatria evolucionista no nació para explicar nada sino para ocuparse de las razones remotas de la persistencia de un malestar concreto y en mi opinión nació para neutralizar la influencia del conductismo y la creencia de que los humanos eramos una especie de seres pasivos sometidos a las influencias del ambiente. Al poner el énfasis en lo instintivo la psiquiatria evolucionista -sin pretenderlo- volvió a alinearse con Freud y con el psicoanálisis y nos retrotrajo a la evidencia evolutiva de que los hombres somos simios, no solamente simios, pero que en nosotros hay algo de simios que merece la pena reconsiderar y no ocultar. Lo que viene a significar que si algo existe es porque hay algo que lo favorece y que existe una facilitación para ser como somos.
Uno de los simposiums del congreso que mas me interesó fue precisamente el que se titulaba: “Darwin y la psiquiatria evolucionista” que convocó a un antropólogo Camilo Cela Conde, al propio Julio Sanjuan y a dos popes de la disciplina Martin Brune y Jonathan Burns.
Lo que más interesante me pareció fue un reciente articulo que Cela Conde ha publicado con respecto a las diferencias de percepcion estética entre hombres y mujeres, aunque mas abajo volveré sobre el asunto cuando hable de las diferencias entre sexos pero lo cierto es que en el arrebato estético parece que ambos sexos se comportan de forma muy diferente. Por ejemplo las mujeres ponen en juego aspectos semánticos de su hemisferio izquierdo (parieto-frontal) y los hombres aspectos espaciales de su hemisferio derecho. Tanto el juicio estético como el juicio moral poseen diferencias entre los sexos pero tambien individuales: las decisiones personales y las impersonales parece que involucran distintas regiones del cerebro y queda demostrado que no es lo mismo apretar un botón para iniciar una guerra que acometer a los enemigos a bayoneta calada.
Martin Brune nos habló de la teoria de la mente (ToM) y de las similitudes entre simios y niños recordándonos a todos que la “teoria de la mente” (ToM) fue una conceptualización propuesta por dos primatólogos (Fremack y Woodruf, 1978) recalcando que las diferencias entre niños y simios estarian más relacionadas con nuestro cerebro social y con la complejidad de las redes sociales que en los aspectos puramente cognitivos mientras que Jonathan Burns nos recordó que no hay ningun gen o genes específicos de la esquizofrenia sino que todo parece señalar en la dirección de que los genes relacionados con la enfermedad mental son los mismos que están implicados en la hominización y en las ventajas de la conciencia humana. Lo que significa que nuestra fitness como especie tiene un techo cuya cruz de la moneda es precisamente la enfermedad mental.
Lo que en mi opinión tiene enormes consecuencias para la comprensión de la enfermedad mental: no podemos separar las ventajas de nuestra especie con sus hándicaps. Significa que separar lo presuntamente averiado de lo eficaz es un error epistemológico. El hombre enferma mentalmente precisamente porque tiene enormes prestaciones mentales: la simbolización y la abstracción, la teoria de la mente y la atribución, la intuición, la imaginación , la posibilidad de anticipar, la enorme inteligencia, su potencial de engaño y autoengaño, las falacias del recuerdo, su adherencia a su propia perspectiva fragmentada, la capacidad de repudiar y denegar algo que sabe, la posibilidad de cargar energéticamente o de abolir determinadas estructuras le hacen capaz tanto de lo sublime como de lo ignominioso y tambien de la capacidad de enfermar mentalmente.
Algo que tambien tiene implicaciones para la salud mental: no puede haber salud mental sin resolver individualmente lo que la ciencia parece que está padeciendo duante años, una neurosis epistemológica que la situa en uno de los polos de la dualidad. Sabemos que el conocimiento y que todo lo humano fluctua entre bipolaridades y que algunas de ellas han sido depositadas en los infiernos de la cautividad. El hombre ha de redefinir el Mal y comprender que el Mal y el Bien deben sentarse de vez en cuando a dialogar, del mismo modo la ciencia y la experiencia deben dialogar, las ciencias y las humanidades o si quiere decirse de esta manera la ciencia y la pseudociencia.
No podemos olvidar que de grandes mentiras pueden surgir verdades útiles, como sucedió con el litio.
4.-Otra decepción esta vez para las feministas.-
La Sociedad de psiquiatria española tiene desde hace poco tiempo una subsección de género y no es nada raro porque la Psiquiatria del futuro estará en manos de las mujeres pero lo cierto es que han tardado mucho en hacerse de notar.
Acudí a una mesa redonda de psiquiatria de género que en cierto modo me decepcionó quizá porque esperaba algo más de lo que alli se dijo. Por ejemplo no se abordó una reivindicación que creo está latente en la sociedad y que estaria relacionada con esta pregunta ¿hace falta desarrollar fármacos distintos para hombres y mujeres?
Sabemos desde hace algun tiempo que las mujeres responden mejor a ciertas moléculas, por ejemplo los inhibidores de la recaptación de serotonina tipo Prozac son mucho mas eficaces en las mujeres que en los hombres, mientras que -por el contrario- los antidepresivos tricíclicos son mas eficaces en los hombres.
Antes de eso ya sabiamos algo: que las mujeres resisten el alcohol peor que los hombres y aunque esta evidencia era algo empíricamente conocido nadie se habia metido a explorar ese campo de la tolerancia no solo a drogas ilegales sino tambien a las legales. Las mujeres, por lo general necesitan menos dosis de antidepresivos y de antipsicóticos que los hombres y seguramente son mas susceptibles a los efectos adversos. Si todo esto es verdad ¿por qué se sesgan las muestras con hombres y mujeres en las investigaciones sobre nuevos fármacos?
Pues porque hasta ahora lo políticamente correcto era hacerlo asi, pero quizá vayan ya acumulándose las suficientes evidencias como para empezar a creernos aquello que todo el mundo sostuvo en privado y negaba en público: que los hombres y las mujeres pensamos, sentimos, nos relacionamos, evaluamos, decidimos, hablamos, especulamos, enfermamos o nos curamos de forma y por motivos distintos.
Es quizá una mala noticia para las feministas o para la ministra Aido pero seguramente una buena noticia para las mujeres: existe una condición psicobiológica en lo femenino que discrimina entre géneros, lo que hace que nuestra mirada vuele hacia atrás y que volvamos a ocuparnos de la histeria.
5.-La histeria que nos vuelve.
En la misma mesa que he citado anteriormente la Profesora Carmen Leal de la Universidad de Valencia abordó de forma somera el estado actual de nuestros conocimientos sobre la histeria. Son pocos y no están muy lejos de los estudios clásicos que adolecen, sin embargo, de un sesgo opuesto: todas las muestras están compuestas solamente de mujeres.
A la histeria le sucedió lo mismo que a la psiquiatria o al hecho mental:, en cuanto se fragmentó del cuerpo o de la medicina o se la trató de conceptualizar a través de sus recortes (de sus sintomas recortados) y se perdió así la esencia de una enfermedad que se conocia desde la antigüedad y que a partir de un determinado momento dejó de convocar el interés de los investigadores. Hoy la histeria clásica se encuentra fragmentada en sintomas diversos: depresivo-ansiosos, somatoformes, disociativos, conversivos y psicóticos. De esta forma la histeria ha terminado siendo un conjunto de sintomas dispersos sin relación entre si y perdiendo la unicidad de su causalidad que no es otra sino el sesgo de la condicion femenina a la hora de sufrir.
La histeria es la consecuencia clinica de una inhibición frontal en favor de una activación emocional, límbica o de la amigdala. No es de extrañar que nos encontremos este tipo de imagineria de neuroimagen en múltiples enfermedades de naturaleza histérica y que han perdido con el tiempo su verdadera alma en favor de otras entidades -artificiosas- de manual.
Los trastornos alimentarios (anorexia y bulimia) son -tal y como he repetido tantas veces en este blog- trastornos histéricos del siglo XX y las pruebas de neuroimagen nos devuelven un patrón de sobreactivación emocional en estas pacientes junto con una inhibición cortico-frontal indistingible de la histeria. La plasticidad de la histeria representa y es la plasticidad del cerebro femenino y parte de su condición.
En este congreso conocí a un psiquiatra de Ciudad Real, el Dr Beato que curiosamente realizó una tesis con una idea que creí era mia original – a pesar de saber que las ideas no tienen copyright- me refiero a su trabajo “¿Es la bulimia la histeria del siglo XX?”.
Una de las razones para alegrarme de haber estado alli a pesar de sentir que hubiera sido absolutamente prescindible.
Medicina energética (II)
Cuando yo estudiaba medicina teniamos una asignatura llamada “Terapeutica fisica” que era considerada una “Maria”, una de aquellas asignaturas que se aprobaban fácilmente y donde estudiábamos terapéuticas -que en aquel entonces- nos parecian trasnochadas y que parecian haber perdido la batalla frente a la química. De no ser por las radiaciones ionizantes y los rayos X que tenian aplicaciones claras en medicina, aquella asignatura hubiera sido absolutamente prescindible.
Efectivamente los tratamientos físicos no pasaban por su mejor momento, la helioterapia, la magnetoterapia, la electroterapia o las aguas medicinales no podían competir en aquel momento con la farmacología que comenzaba su auge particular y que ha llegado hasta nuestros dias. Tan solo el TEC (terapeutica electroconvulsiva) conservaba un cierto interés aunque era una técnica cada vez mas contestada desde la propia psiquiatria.
Sin embargo la medicina física ha progresado en otro terreno cercano al terapéutico, me refiero al terreno del diagnóstico, el TAC, la resonancia magnética nuclear, el PET (tomografia de emisión de positrones), la ecografia, el doppler, o el láser son ejemplos bien conocidos de aplicaciones fisicas a la medicina. ¿Pero qué ha sucedido con los tratamientos fisicos? ¿En qué punto se encuentran?
El primero en descubrir el magnetismo fue Oersted (aunque el primero en utilizarlo como terapia médica fue Mesmer) si bien su descubrimiento fue considerado empírico hasta que Maxwell conceptualizó y matematizó la intuición de Oersted en su celebre ecuación que relaciona magnetismo con electricidad. La idea de Maxwell era que toda corriente eléctrica inducía un campo magnético, posteriormente Faraday descubrió lo contrario: que el magnetismo generaba tambien corrientes eléctricas. es por eso que hoy hablamos de electromagnetismo aunque ambos fenómenos pueden estudiarse por separado.
Tal y como puede verse en el siguiente esquema la radiación magnética se propaga en ondas concéntricas siguiendo la dirección de la electricidad y se superpone al campo eléctrico si bien no se encuentra solapado con él del todo y le rebasa, va más allá de él.
Aunque existen ciertas diferencias entre la forma en que la electricidad circula en cada uno de ellos, en el caso eléctrico la corriente es un fenomeno discreto y discontinuo entre polos siguiendo las leyes del todo o nada, es la forma en que se conectan entre sí las neuronas y los nervios por ejemplo, una neurona o se dispara o no se dispara, no existe un termino medio. Sin embargo el campo magnético es una vibración continua que se propaga a traves de todo el cuerpo teniendo en cuenta las propiedades semiconductoras de la matriz intersticial. Es precisamente esa propiedad de continuidad la que puede verse afectada por las enfermedades o las deformidades de la matrix que puede pasar de conductora a aislante.
Llamamos semiconductores a aquellas sustancias que pueden comportarse bien como conductores (como por ejemplo los metales) o bien como aislantes (como por ejemplo la goma).La sangre (por su contenido en plasma salino) y los nervios son buenos conductores pero el tejido conectivo, los músculos y los huesos se comportan como semiconductores, hoy sabemos que el cuerpo humano y cada uno de sus órganos, tejidos y células genera un campo electromagnético, siendo el corazón el órgano más potente seguido por el cerebro aunque todos los órganos emiten energia y sabemos que ambos campos se encuentran solapados, yendo el campo magnético más allá de la propia piel del individuo donde interfiere con otros campos.
Los distintos tejidos y órganos se encuentran especializados en una u otra función y es muy probable que el campo magnético sea mas antiguo evolutivamente hablando que la conducción eléctrica. Los primitivos sistemas nerviosos -que no carecian de intencionalidad- parece que funcionaban sin neurona alguna, es el caso del paramecio y otros seres unicelulares. En el organismo humano es la neurona la representante de esta conducción eléctrica pero es la celula de Schwann y la glia en general la que se supone responsable del soporte del campo magnético. Parece, además que la función de la glía, mas allá del soporte, la tensegridad y la nutrición neuronal es la señalización del crecimiento y migraciones neuronales, asi como la reparación de heridas. Es por esta razón que a los pulsos vibratorios magnéticos se les llama potenciales de lesión mientras que el término potenciales de acción se refieren a las neuronas o a la despolarización y repolarización de las membranas celulares.
Aqui podemos ver como las celulas de Schwann protegen y empaquetan el axón neuronal impidiendo que la señal electrica pierda intensidad.
Hasta ahora hemos hablado pues de la emisión energética del cuerpo humano pero ahora hay que poner la pregunta del revés: ¿tiene algun efecto curativo la radiación electromagnética o dicho de otra forma tiene la radiación electromagnetica algun efecto biológico?
Es obvio que las radiaciones electromagnéticas son perjudiciales para la salud sobre todo las de alta energia como la radiación ionizante o los rayos X puesto que rompen los enlaces de las moléculas y degradan el ADN provocando mutaciones y favoreciendo la aparición de cánceres por ejemplo. En la actualidad sin embargo este supuesto prejuicio para la salud alcanza a otros artilugios electrónicos o eléctricos omnipresentes en nuestros hogares, los repetidores de telefonía movil y los propios telefonos móviles, las emisoras wi-fi, las radiaciones de los hornos, microondas y televisores, junto con las conducciones de alta tensión y algunos accidentes geológicos acaparan no pocas sospechas de que se encuentran relacionados con enfermedades frecuentemente graves. Lo cierto de la cuestión es que no se ha podido demostrar todavía que exista una relación entre estas emisiones y determinadas enfermedades. Y aunque se han encontrado algunas correlaciones en la leucemia infantil, los datos no son concluyentes pero existe cierta evidencia de que los niños son más vulnerables que los adultos y que probablemente existan ciertas vulnerabilidades personales que podriamos llamar “alergias electromagnéticas” que explicarian las diferencias entre los datos que manejan unos y otros en la investigación de este asunto.
James Oschman es el autor de este libro que preside este post y donde hace un recorrido histórico sobre el uso del espectro electromagnético en medicina aunque el proposito del libro no es tanto describir las aplicaciones prácticas de lo que ya existe sino en sentar las bases científicas de la utilización de electromagnetismo con intención curativa. Aqui hay una entrevista donde el lector puede seguir las ideas de este investigador en clave divulgativa.
Oschamn se limita en su libro a hablar acerca de las radiaciones con intención curativa (aquellas de muy baja frecuencia o ELF) que son las mismas que produce el organismo sano en condiciones de normalidad. Pero antes de hablar de la supuesta acción sanadora de estas frecuencias tenemos que plantearnos una pregunta ¿Supone la enfermedad una alteración de las condiciones energéticas del cuerpo?
Esa es la idea que frecuentemente sostienen los que emplean ciertas tecnicas energéticas para curar o modular la expresión de determinadas enfermedades, de todas ellas la más conocida es la acupuntura que se basa en la idea de que existen unos meridianos por donde circula el Qi, la energia vital que ahora podemos entender que es la radiación electromagnetica de nuestro cuerpo. Los acupuntores lo que hacen es diagnosticar qué órganos se encuentran disminuidos o demasiados llenos de energia para luego tratar de modularla mediante las agujas.
Se trata de la punción de un determinado punto que está relacionado con una determinada energia procedente de un órgano y que no representa anatómicamente al organo en sí sino sólo su momento energético. Cuando un acupuntor pincha el punto 8 de higado el médico occidental se sorprende de que este punto se encuentre en la rodilla puesto que la medicina occidental no sabe de las relaciones energéticas entre la rodilla y el higado pues solamente se ocupa de rodillas o de higados materiales pero no energéticos.
A través de la acupuntura se equilibra la energia que discurre por esos meridianos o cables virtuales que enlazan los puntos concretos que se puncionan. En este sentido el punto de acupuntura seria el orificio de entrada o de salida del flujo de energía del cuerpo y, como se sabe, puede medirse con un magnetometro lo que no deja de parecer a muchos algo mágico acostumbrados como estamos a saber que la energia existe pero a vivir a espaldas a ella.
Existen fuertes evidencias de que la acupuntura es útil como tratamiento complementario en la fibromialgia como en este reciente trabajo de Targino del 2008, tambien existen algunos datos que permiten sostener que la estimulacion magnetica transcraneal para el tratamiento de algunos desórdenes psiquiátricos o la forma de magnetoterapia conocida como PEMF y que se usa para el tratamiento y consolidación de fracturas “perezosas” son ejemplos de hacia donde se dirige la investigación en esta area de la biomedicina y que todavia se encuentra en fase de experimentación con resultados prometedores tal y como señala este articulo.
Pero si todas estas técnicas tienen éxito es porque logran transmitir información que impulsa actividades de reparación dentro del cuerpo. Por ejemplo las corrientes inducidas en los tejidos por la terapia del PEMF imitan las actividades eléctricas naturales creadas en los huesos por los movimientos, es decir aprovechan su tensegridad. Pulsar campos magnéticos inicia una cascada de actividades desde la membrana celular hasta el núcleo y el gen donde se producen cambios especificos.
Para que resulten eficaces los pulsos de PEMF deben de ser de baja energia y de una frecuencia extraordinariamente baja o ELF (extremely low frequency), es decir similares a los que emite el cuerpo -de 1 a 40 hertzios- en estado normal y que según Oschman estarían relacionados con los mecanismo de reparación celular.
Y ahora es el momento de contestar a la pregunta que más arriba hacía acerca de la relación entre cambios en el estado electromagnético de la matrix nuclear, celular y extracelular y la enfermedad que podrian explicarse a través del concepto de tensegridad o mejor dicho de su pérdida.
Donald Ingber es un biólogo de Harvard que ha estudiado los sistemas de tensegridad de la células y tejidos que explicaría su elasticidad y resistencia a torsiones y golpes a esa capacidad de absorber energia sin resultar dañados. Para Ingber es el citoesqueleto celular el responsable de esa mezcla de compresión y tracción que resultan en la tensegridad de las células, tejidos, órganos y matriz extracelular.
Estructura tensegritica de una célula (Fuente: aqui)
Por su interés dejo colgado aqui su articulo en pdf de tensegridad celular (en inglés)
Aqui hay además una buena página española sobre el concepto de tensegridad.
Todo lo cual supondría que las terapias basadas en la manipulación vertebral (osteopatia) el Qi Jong e incluso el tai Chi tendrian su explicación cientifica razonada del por qué resultan tan saludables incluyendo claro está la mediterránea caminata y la meditación. La razón estaria en devolver a nuestro organismo la tensegridad perdida lo que es lo mismo que decir devolver a nuestro organismo la radiación electromagnética saludable que emite en condiciones de tensegridad y a través de dos puertas de entrada: el movimiento y la mente intencional.
Resulta curioso que todos estos hallazgos procedan de investigaciones aerospaciales de agencias como la rusa y la NASA, de no ser por los viajes espaciales ¿sabriamos algo de la tensegridad y de los efectos de la gravedad sobre las células? ¿cuantos desarrollos tecnológicos son ya operativos desde el punto de vista médico y aun no se han implantado por resultar demasiado caros?
¿O quizá porque son demasiado baratos?
Daré mi propia opinión-predicción sobre el asunto: cuando sean negocio se implantarán tanto si tienen o no tienen credibilidad cientifica.
Si no la tienen la comprarán.
Y si la tienen repartirán dividendos.
Remisiones espontáneas
Si usted busca en Google el nombre “Joe Dispenza” se encontrará con múltiples entradas que le son de referencia: unas son noticias puesto que Joe Dispenza estuvo hace recientemente poco tiempo en España dando conferencias y el resto son entradas de blogueros contrarios a sus ideas que tienden a ridiculizarlo o a meterlo en el paquete de los charlatanes o de los curanderos.
Y es esto lo que le hace interesante para mi: que levante tanta agresividad en determinados blogs.
¿Qué tendrá este hombre que le hace aparecer como un enemigo de la verdad cientifica consensuada?
Como no le conocía me dediqué a escucharle en una serie de videos que más abajo refiero y a leer algunas entrevistas.
Joe Dispenza es un médico que se ha dedicado a investigar una extraña y misteriosa condición que presentan algunos pacientes: las remisiones espontáneas, usualmente de enfermedades graves, incurables segun los conceptos de la medicina moderna y en gran parte deshauciados por los médicos que les atendían. El fenómeno aunque raro e impredecible, no es nuevo y hasta el momento existen sobre el asunto explicaciones sobrenaturales cuando no francamente relacionadas con el concepto de “milagros”. La idea de Dispenza es precisamente que estos fenómenos son absoltutamente explicables por la ciencia y de alguna manera moldeables a partir de ciertos cambios en nuestra manera de pensar.
Existen enfermedades médicamente inexplicables del mismo modo que existen curaciones inexplicables lo que está señalando hacia una evidencia: algo se nos está escapando en nuestra concepción de la enfermedad y del sufrimiento, algo que seguramente se encuentra muy cercano a la idea de que no hemos aprendido a usar nuestra mente – esa maravilloso transductor de señales- de una forma creativa y sanadora. Algo va mal en nuestra forma de conceptualizar las enfermedades, nos estamos dejando algo en el tintero.
Son precisamente aquellos -que movidos por la circunstancia de su enfermedad- han aprendido a hacerlo y han desarrollado ese poder curativo que según Dispenza está al alcance de cualquier persona motivada para ello. Lo cual no es ninguna noticia porque es algo bastante comun que los enfermos se curen por cosas que no estaban en el guión, más cuando interviene la mente: hay una tecla que se tocó que hace que el proceso curativo se dispare.
De lo que se trata en mi opinión es de saber más sobre esa tecla.
En esta entrevista publicada en “Más allá” se encuentran las claves que segun Dispenza explican las remisiones espontáneas.
En este post hay una traducción de su libro en español (Evolve your brain) “Tu mente inmortal”.
Y en youtube se encuentran colgados estos videos (8) que como no se dejan embeber, paso a enlazarlos uno a uno.
Despues de ver estos videos lo cierto es que no he encontrado razón alguna para condenar a Joe Dispenza a la hoguera inquisitorial que algunos reclaman desde la ciencia. Todo lo que dice en estos videos es verdad o al menos sus argumentos no están sostenidos por falacias ni mentiras si bien es cierto que no se dedica a publicar en esas revistas donde uno está mas pendiente del “indice de impacto” que de la Verdad. Lo cierto es que no acabo de entender la razón por qué esta persona ha acaparado tanta hostilidad en su reciente visita a España.
Yo no sé si la mente es inmortal pero estoy seguro que las remisiones espontáneas existen (cualquier médico sabe eso) y tambien estoy seguro de que no son milagros ni responden acausas sobrenaturales sino a mecanismos que en parte son desconocidos. Luego si existen ha de haber alguna causa (no hay efecto sin causa) que los produzca y esa causa además ha de poder ser explicada cientificamente, si la ciencia que tenemos no puede hacerlo habrá que extender nuestra concepción cientifica a otros campos. Es bien sabido que los descubrimientos tardan muchos años en consolidarse, tantos como la mentalidad cientifica tarda en asimilarlos.
Y si existen estos mecanismos yo quiero saberlos.
Lo que me pregunto es por qué existen personas bien dotadas intelectualmente que se niegan a hacerlo.
Y he llegado a una conclusión definitiva: se trata de un fenómeno religioso, eso que llamamos ciencia es en realidad una religión.
Y como cualquier religión más que buscar la verdad se trata de imponersela a los demás. Lo contrario intranquilizaria a aquellos que viven o creen en ella como si fuera un ídolo.
Es por eso que el fanatismo de la ciencia y los fanatismos religiosos son tan parecidos.
Lobotomizados
Andaba Descartes un dia paseando por un bosquecillo bordeado por un riachuelo cuando de repente tuvo la idea que le llevó a la fama: se hizo esta pregunta ¿qué es más real eso que hay ahi afuera o mi mente, mi pensamiento?
Decidió que lo de ahi afuera era objetivo y lo de dentro, su mente era subjetivo, cambiante y dinámico. Se dió cuenta de que su mente y la realidad no seguian las mismas reglas, una estaba constituida por entidades discretas y discontinuas (la realidad) y su mente por entidades que presentaban ciertas continuidades pero predominantemente impredecibles: lo de adentro era poco fiable y arriesgado para el estudio cientifico que él contribuyó a instituir.
Le vino a la cabeza los casos desgraciados de Giordano Bruno y el de Galileo Galilei y decidió no meterse en camisas de once varas. Dividió asi el mundo de la observación en dos partes, él se quedó con lo de afuera y dejó lo de adentro para los teólogos. No queria terminar en la hoguera o interferir en los planes del inmenso poder de la Iglesia. Desde entonces hasta hace relativamente poco tiempo, la ciencia se ocupa del afuera y la religión de los adentros, estado de cosas que se prolongó hasta Freud pero que además pasó por encima de él como una apisonadora.
Esta idea de Descartes naturalmente ha tenido grandes consecuencias en el psiquismo humano: dividió el mundo y su conocimiento en dos partes que para entendernos llamaremos ciencias y humanidades, una escisión que ha llegado hasta nuestros dias y que hasta se encuentra institucionalizada en los planes educativos. Pero lo peor de esta posición cartesiana -que terminó por infiltrarse en nuestros cerebros- es que excluyó a la mente del paradigma de la ciencia y del mismo modo aisló el arte y el interés humanístico del campo de la ciencia.
Fue asi como se inventó un hombre de conocimientos fragmentados, un hombre escindido y por consiguiente una ciencia fragmentada en mil ramas de saber donde cada una de ella ignora su tronco común.
Desde entonces tenemos dos grandes grupos de conocimiento, una ciencia sin alma , descarnada y deshumanizada que progresó de forma inmensa en todos aquellos campos donde lo humano no se hacia necesario en su concurso. No es de extrañar que haya sido la tecnología la gran beneficiada de este modo de pensar la naturaleza o la cirugía entre las especialidades médicas. El resto de conocimientos científicos no han conseguido -por el momento- integrar lo humano entre sus paradigmas y es por ello que aparecen como disciplinas frias, reduccionistas y seguramente aburridas e incomprensibles para el público lego.
Uno de estos campos es por ejemplo la psiquiatria o cualquier otra especialidad médica (no quirúrgica), es evidente que si comparamos nuestra disciplina con la telefonía móvil nos encontramos en las antípodas del conocimiento, en el paleolítico del saber. La medicina ha sido la disciplina más perjudicada por la escisión cartesiana.
Lo cierto es que la idea cartesiana de que la mente no puede estudiarse científicamente tiene muchos partidarios y se encuentra en el centro de la conocida actitud de que casi todos los cientificos -incluyendo a los médicos- se desentiendan de cómo la mente enferma y a través de qué mecanismos: más allá de eso casi nadie se pregunta qué es la mente y si puede enfermar algo tan inmaterial. Y no sólo los médicos se desentienden sino que los propios psiquiatras cuando investigan sobre la mente en realidad están investigando sobre el cerebro: gran parte de la investigación psiquiátrica que hoy se lleva a cabo es indistingible de la que realizan los neurólogos. Psiquiatras y neurólogos se encuentran fascinados por la misma realidad y ambas disciplinas son confundidas tanto por el público lego como por los propios especialistas. El dualismo cartesiano sigue haciendo de las suyas.
En realidad los que se ocupan de dotar a la investigación sobre la mente humana de una aproximacion cientifica saben perfectamente que la mente no puede estudiarse sólo con los paradigmas al uso, me refiero al determinismo lineal que estudia el cuerpo como una maquina de relojería. La mente no puede entenderse de ese modo lo que parece alejarla del método cientifico y experimental que rige en los modelos científicos que se usan para discriminar lo verdadero de lo falso en las ciencias naturales.
La paradoja de este estado de cosas es que para que la mente pudiera ser estudiada desde el punto de vista cientifico seria necesario que la ciencia cambiara algunas cosas de sus metodos experimentales y se abriera a modelos cuánticos y del caos, pongo como ejemplo, un cambio de paradigma que encuentra grandes resistencias entre la ciencia oficial y no es de extrañar porque los que más saben son los más resistentes a modificar sus puntos de vista, lo nuevo siempre suele ser abrazado por los parias, los héroes o los disidentes pero nunca por el stablishment.
Y lo nuevo en la ciencia es un concepto que aun no ha logrado penetrar en las mentes de los investigadores me refiero al concepto de información. Es realmente muy curioso que los investigadores de la mente sigan empeñados en investigar sobre el sustrato material de la mente para explicar un intangible sin caer en la cuenta de que explicar la mente a partir de un hecho material es tan incomprensible como estudiar el cerebro a partir del hecho mental, por ejemplo se sigue pensando entre los psiquiatras que la esquizofrenia podrá ser explicada alguna vez mediante hallazgos referidos a la bioquimica cerebral, la biologia molecular o la genética, como si se tratara de una enfermedad neurológica ignorando que la esquizofrenia como todas las enfermedades mentales no pueden reducirse a averias neurobiológicas y que más allá de eso es una patología de la información.
Es más posible que la averia neurobiológica sea más bien una consecuencia de ciertas formas de percibir la realidad y que lo sutil acabe con el tiempo conformando desaferentizaciones de ciertas partes del cerebro como el lóbulo frontal: la última escala filogenética de la evolución.
Nunca sabremos nada de la mente mientras la sigamos pensando como una espuma que brota del cerebro y que es un epifenómeno lineal de procesos bioquímicos que se dan en ese mismo cerebro. La equivalencia entre proceso bioquimico del cerebro -procesamiento neuronal- y estados mentales es una via muerta que deja continuamente a la mente en la estacada.
De hecho los que más saben de la mente no son los psiquiatras o los neurocientificos, sino los escritores, los poetas, los músicos, los fisicos, los humanistas y los místicos de todos los tiempos y si me apuran hasta los charlatanes saben algo más de la mente que nosotros mismos: saben que en la mente hay algo que no se puede saber, saben que en la mente hay algo no computable que tiene que ver más con la probabilidad que con la certeza.
La lobotomia o lobectomia es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo la destrucción de las conexiones nerviosas del lóbulo frontal. Se trata de un procedimiento primitivo y brutal que fue puesto a punto por Moniz y Lima para tratar desórdenes mentales y cuya variante mas conocida y siniestra se debe a un médico que ni siquiera era cirujano llamado Walter Freeman que inventó un acceso al lóbulo frontal a través de los conductos lacrimales de los sujetos, generalmente pacientes agitados, que después de haber sido sometidos a tal brutalidad quirúrgica -se les metia un bisturí por el espacio lacrimal hasta el lóbulo frontal y se movia el bisturí en limiparabrisas, hasta desconectarles ambos lóbulos frontales- quedaban efectivamente sedados, aunque presentaban un curioso sindrome residual con el que no se contaba:
- Desinterés, pereza, falta de iniciativa.
- Incapacidad para planear.
- Perdida de empatía social.
- Incapacidad de proyectarse en el futuro.
- Rutinificacion de la vida y gusto por hacer siempre lo mismo.
- Incapacidad para aprender nada nuevo.
El caso de Phineas Gage es el caso más conocido y estudiado de todos los pacientes que habian sufrido traumatismos en el lóbulo frontal y que sirvió como paradigma para entender mejor las relaciones entre el cerebro y la mente, el caso ha sido bien estudiado por Antonio Damasio y publicado en “El error de Descartes”. Se trató de un ferroviario dinamitero que sufrió un aparatoso accidente que interesó precisamente al lóbulo frontal y del que aunque salió con vida del mismo quedó con determinadas secuelas hasta que murió de un estado epiléptico. La historia de Phineas Gage está aqui y el lector interesado puede leer su historia clinica y los cambios que aquel accidente exhibió en su personalidad y que son muy parecidos a los que acabo de relatar.
Las secuelas de la lobotomia son a veces de origen traumático, otras veces quirúrgicas y las más de las veces espontáneas. ¿No es precisamente la esquizofrenia con sintomas negativos una especie de lobotomia frontal? ¿No son los estados residuales de la esquizofrenia crónica muy parecidos a los que presentan los pacientes lobotomizados de Freeman?
Y en otro orden de cosas ¿no cumplen algunas personas normales ciertos criterios de los dichos más arriba?. Estoy pensando ahora en el item “incapacidad para aprender nada nuevo” como uno de los criterios más cercanos a lo que entendemos como normalidad. Efectivamente muchas personas consideradas como normales aparecen -al menos en este item- como lobotomizados.
Y sucede por una razón:
El lóbulo frontal es el lóbulo más joven desde el punto de vista filogenético y presenta unas prestaciones enormemente interesantes pero tambien es extremadamente vulnerable al medio ambiente. Pero el lóbulo frontal no es solo vulnerable al medio ambiente en que se desarrolla sino tambien a la manera en que es utilizado, a la forma en que se usa. Los seres humanos podemos usar el lóbulo frontal de tres maneras;
1.- Una forma es acoplándolo a la forma en que lo usan los demás en sintonia con un tiempo, una cultura y unas costumbres. Es el mode en que lo usan las personas que consideramos “normales”.
2.- Otra muy distinta es -manteniendo una buena adaptacion social y una forma de pensamiento consensuado- explorarlo de arriba a abajo buscando y realizando con él nuevas conexiones. Es lo que se conoce con el nombre de apertura mental, el trabajo propio de la conciencia humana, algo que va más allá de la razón y del consenso. Es el mode en que usan sus lóbulos frontales las personas creativas e inconformistas.
3.- Otra forma es apartarse de los consensos sociales y perderse en el intento de la individuación. Se trataría de algo relacionado con el repudio, algunas personas habrian llegado a un estado de cosas tal que movidos por su rechazo a ciertos consensos sociales construirian un mundo perceptivo lleno de irrealidades que les llevaria secundariamente a una desaferentizacion progresiva de sus lóbulos frontales. El mode de la patología.
El lóbulo frontal está aun en evolución en nuestra especie, sus prestaciones están muy lejos de haber dicho la ultima palabra y sus enfermedades, averias y disfunciones son por tanto de temer. No tanto porque se averie por sí mismo sino porque es muy fácil enfermarlo a partir de la forma en que manejamos nuestra mente.
Las personas que no mantienen una buena apertura mental acaban con conformar y adaptar sus lóbulos frontales y sus conexiones neuronales a los caminos trillados de la rutina y la rutina, al establecerse, obtura aquellas autopistas mentales que pudieron pero no llegaron a inaugurarse. Las personas que se aferran a lo conocido por muy adaptado que resulte desde el punto de vista social acaban por perder potencialidades de funcionamiento mental y se convierten en personas normaloides que están de alguna forma desaferentizados como si hubieran sido lobotomizados sin serlo, simplemente no obtuvieron de sus lóbulos frontales los rendimientos para los que cualquier ser humano se encuentra dotado genéticamente.
La diferencia que existiria entre estas personas y los lobotomizados verdaderos es que aquellos pueden cambiar, mantienen aun un potencial de cambio sin utilizar, mientras que los segundos han perdido esta capacidad, simplemente han perdido autopistas neuronales.
Gran parte de este proceso de clausura de potencialidades mentales tiene que ver con la separación entre mente y cuerpo que heredamos de las cautelas cartesianas y que se institucionalizó en una división artificiosa entre ciencias y humanidades, entre ciencia y fe, entre las prestaciones de un cerebro pasivo y un cerebro que interactua con su medio ambiente. La tendencia a adherirnos a lo conocido, de pegotearnos a la rutina es la principal causa de desaferentización frontal en las personas normales. El uso excesivo de la razón ocultando lo irracional que hay en nostros es otra de las causas de esa sin razón razonable, de esa lobotomia funcional que parece presidir nuestro mundo actual bien salpicado por la emergencia de las sin razones no razonables con las que convivimos a diario.
Decia Ramón y Cajal:
“Aquel que sólo conoce su disciplina acaba por no saber nada de su propia disciplina”
Significa que existe un conexionismo entre todas las formas de saber que hace dificil llevar a cabo las fragmentaciones artificiosas que proceden de un hecho histórico puntual: la dualidad cartesiana con la abolición de lo mental del estudio cientifico es el origen del desvarío de la ciencia actual y su progresivo distanciamiento de lo humano que se niega a ser acallado y que pugna por emerger a pesar de las intenciones de los “sensatos” de acallar a los que plantean hipótesis o preguntas basadas en su propia experiencia clinica o experimental y que chocan frontalmente con el método cientifico.
La mente es para mi un interface, es decir un intangible sometido en gran parte a la voluntad consciente. A través de ella nos relacionamos con nuestro medio ambiente y con nuestro interior y nuestro cuerpo. Es interface y es además tampón, una especie de filtro que tiene la particularidad de permitir o de denegar el acceso a determinados estimulos ambientales o a determinados mensajes de nuestro interior. La mente no puede enfermar pues no es más que un trasfondo conceptual pero puede hacer enfermar al cerebro y al resto de nuestro cuerpo, por la misma razón es capaz de curar y sanar aquellas averias materiales o energéticas de nuestro cuerpo. Si la mente puede enfermarnos ¿por qué no podemos pensar en ella como una herramienta de cura?
¿Qué tienen en comun las mentes de las personas que tienen este poder de sanación sobre su propio cuerpo?
Esto es precisamente lo que plantea Joe Dispenza a través de sus experiencias con las remisiones espontáneas, me ocuparé de ello en un próximo post.
La soledad de los numeros primos
Este post contiene spoilers, es decir revela elementos de la trama sobre la novela que se cita. El lector deberá valorar si sigue o no con la lectura de este articulo.
La soledad de los números primos es una novela de un fisico italiano (Fabio Giordano) que logró un enorme éxito editorial con una historia acerca de dos personas Mattia y Alice heridos por sendos traumas infantiles que parecen “almas gemelas” y que por unas razones u otras parecen no encontrarse nunca a pesar de que conviven muy cerca el uno del otro: el lector tiene la impresión de que Mattia y Alice están hechos el uno para el otro y se da de bruces con la inhóspita realidad: no pueden encajar entre sí.
Este es un post acerca de esta imposibilidad y sus razones.
Un numero primo es un curioso número que es irreductible, sólo divisible por sí mismo o por la unidad. Hay algo pues en ellos que evoca algo completo, un resto o trozo de algo que no puede ser descompuesto en algo más elemental, por alto que sea un número primo está hecho de una materia distinta al resto de números: se trata de algo incorrupto, imposible de descomponer en partes más elementales. Algo de una sola pieza.
Pero hay números primos que son además de primos, gemelos: tienen entre ellos un número que los separa, por ejemplo el 29 y el 31. El 30 lo separa y nunca los dejará estar juntos. Eso les pasa a Mattia y a Alice: entre ellos hay un número o si se quiere decir en términos más psicológicos: un agujero, un vacío, una discontinuidad insalvable que les simpide contactar. En un post anterior hablé precisamente de este tema de la vacuidad.
Si Jacques Lacan viviera estoy seguro que utilizaria este libro para ilustrar -en alguno de sus seminarios- dos de sus conceptualizaciones más oscuras, me refiero al concepto de suplencia y al concepto de sinthome. Como él ya ha muerto soy yo quien lo va a intentar con la ayuda de un amigo mio lacaniano (Dr Adolfo Santamaria) gracias a cuyas ideas y especulaciones en el almuerzo de hoy construí este post.
Para entender bien el concepto de suplencia deberemos entender cómo funciona la mente humana según Lacan. La mente es el lugar de encuentro entre tres registros anudados entre si: lo real, lo simbólico y lo imaginario. La suplencia es aquella fórmula de reemplazo que algunos sujetos buscan y encuentran para anudar cualquiera de estos registros en el caso de no haberlos podido mantener cosidos durante su desarrollo. Es evidente que tanto Mattia como Alice sufrieron ambos en edad temprana dos traumatismos psíquicos devastadores, Mattia abandonó a su hermana melliza, una niña probablemente discapacitada por algun tipo de autismo mientras acudía a una fiesta de cumpleaños, después de eso la niña desapareció sin dejar rastro. Alice por su parte sufrió un accidente de esquí que le valió quedar sepultada en la nieve hasta que fue rescatada, pero se trató de un accidente que tuvo por complacer a su padre quien tenía puesta en ella expectativas irrazonables respecto a este deporte y que iban más allá de los propios gustos de Alice.
Ambos sufrieron -por distintos motivos y circunstancias- el golpe aniquilador de un evento que les dejaria marcados de por vida, una especie de acontecimiento brutal que puso en juego los aspectos más vulnerables de la conciencia humana: su plasticidad, en el caso de Mattia hubo de vivir toda su vida bajo el peso de la culpa y la mirada inquisidora y acusadora de sus padres, en el caso de Alice aprender a convivir con el odio hacia su padre que fue quien la llevó contra su voluntad a aquella expedición de esquí y con su minusvalía fisica, una cojera que no la abandonó nunca.
Los acontecimientos traumáticos lo son porque tienen la capacidad de doblegar, de torsionar nuestra mente o de romper su tensegridad y es por eso que este post está presidido por un toro en evolución y cortado por un plano, una figura geométrica en tres dimensiones que es capaz de modificarse cuando es sometida a torsiones. Es la topología la ciencia que se ocupa de estudiar estas figuras que son capaces de -mediante torsiones continuas- cambiar de forma. Creo que no existe una metáfora mejor que este tipo de formas topológicas para conceptualizar la mente, y el toro en particular me parece adecuado porque combina tanto la capacidad de hacer indistinguible lo que está afuera y lo que está adentro y que además contiene precisamente una clave de la mente humana:
La de estar presidida y enroscada en un vacío.
La mente humana es un vacío con conciencia.
Un vacío que existe tanto en la mente normal como en la mente patológica. Es por eso que existe el deseo.
El deseo es la consecuencia de la vacuidad y es la suplencia que utiliza la mente normal.
Las personas normales -todos nosotros- construimos una suplencia para obturar ese vacío insoportable que es nuestra existencia, el amor, los hijos, la carrera profesional, el éxito, el dinero, el coche, nuestros bienes o colecciones de sellos, nuestra misión en el mundo, nuestras gestas diversas y las causas que abrazamos proceden de ese deseo de ser a que nos impulsa nuestra conciencia de vacío.
La diferencia que existe entre las suplencias más o menos neuróticas que todos construimos para saciar ese apetito insaciable de ser y las suplencias de aquellos que han sido golpeados por un evento del tipo que aparece en la novela es que aquellas suplencias: las de Mattia y las de Alice carecen de sentido.
Se trata de reemplazos que no taponan ni obturan esta necesidad de ser sino que son simples significantes en estado puro, sin relación alguna de contigüidad con ningún sentido otorgado, sin significado. Se trata de un intento de anudamiento destinado al fracaso: hablamos entonces de sinthome, una palabra acuñada por Jacques Lacan para señalar la confluencia entre síntoma y fantasma. El síntoma-fantasma, es decir el síntoma que no comunica de nada más allá de sí mismo (significante vacío) es un sinthome que sigue sin anudarse a lo simbólico.
Es por eso que decimos que los sintomas psiquiátricos son intentonas por parte del paciente de taponar ese agujero, el caso más corriente de este tipo de apaños psicológicos es el delirio. El delirio es la forma en la que el sujeto psicótico trata de obturar su vacío.
Mattia que presenta sin duda una estructura psicótica (psicosis sin delirio) tambien ha construido sus propios sinthomes, por una parte su aritmomania, por otra su aislamiento social, su ensimismamiento autístico y por otra sus autolesiones. El lector que haya leido la novela podrá comprobar como la manía por los números de Mattia es algo vacío y sin sentido, una simple agañaza que parece más bien un pasatiempo lúdico-autístico más que una habilidad matemática útil. Del mismo modo sucede con las conductas autolesivas ¿qué sentido tienen esas conductas?
Alice por su lado tambien construye su propio sinthome en forma de anorexia. Sin embargo y a diferencia de las motivacione usuales en el rechazo de la comida Alice no persigue una silueta ideal, ni una intentona por adelgazar, ser más bella o atractiva, su goce consiste en poder tocar su pelvis y que aparezca como un afilado cuchillo, se trata pues de un goce autodestructivo, una especie de conducta autodestructiva que tiene como pretexto el rechazo alimentario y sus continuos ciclos de vómitos y restricciones. Su anorexia está vacía de intenciones simbólicas.
Ambos sinthomes cumplen en cada uno de ellos la misma función: tratar de taponar un vacío que se sabe irreductible en sí mismo, ambos sin embargo se encuentran bastante estabilizados para estar tan perturbados emiconalmente ¿cómo lo consiguen?
La función de algunos síntomas es precisamente la de alcanzar una cierta estabilidad en un orden de inestabilidad.
El sintoma representa un orden de suplencia, de prótesis que aparece en ausencia una red simbólica que pueda dar cuenta de un sufrimiento. Y desaparece, enmudece o se transfroma cuando el individuo logra darle forma a través de la simbolización.
Y no cabe duda de que en el caso de Mattia tiene una buena carta en su poder: su profesión de matemático y en el caso de Alice parece que ha encontrado en la fotografía algo de lo simbólico que parece no puede anudar de otro modo, ni siquiera su matrimonio con el joven médico parece estabilizarla en lo más mínimo.
Es curioso que el autor de una novela tan psicológica sea un físico, leyéndola caí en la cuenta de una idea de David Bohm que aseguraba que los paradigmas de la psicología y de la fisica llegarian un dia a encontrarse.
Y es cierto porque la psicología no puede por más tiempo operar sin el concurso de las leyes de la termodinámica y del caos. Sobre todo de la segunda ley, la que dice que todos los sistemas vivos tienden a la ganancia de entropía, lo que es lo mismo que decir que todos los sistema vivos están condenados a su destrucción que es aquello que acaece precisamente cuando se ha alcanzado el orden absoluto, es decir la muerte.
La vida transcurre en un delgado segmento de desorden que siempre tenderá hacia el orden relativo, la salud y hacia el orden absoluto la muerte: llamamos vida a lo que sucede en ese latido.
La enfermedad es entonces una situación alejada de este estado de equilibrio relativo que llamamos sentirnos bien o estar sano desde donde sólo es posible esperar una nueva descompensación en forma de enfermedad.
Lo que sucede es que las enfermedades no están todas en la misma linea de salida, por ejemplo las enfermedades agudas están mas cerca del equilibrio que las enfermedades crónicas. Y las enfermedades agudas tienen además la capacidad de evolucionar ad integrum hacia la salud si son superadas y no nos matan.
Las enfermedades crónicas por su parte están mucho más alejadas de las condiciones de equilibrio termodinámico que las agudas y tambien nos pueden matar porque crean las condiciones ideales para que se manifiesten todas aquellas patologías agudas a las que seamos vulnerables genéticamente.
Las enfermedades de Mattia y Alice son enfermedades crónicas, es decir equilibrios conseguidos muy lejos de las condiciones de equilibrio y de esto trata precisamente el sinthome, se trata de un anudamiento estable dentro de la inestabilidad, es por eso que ni Mattia ni Alice están psicóticos, las matemáticas y los sintomas anoréxicos en ella los mantienen lejos de la psicosis aunque envueltos permanentemente en un halo de disadaptación y de enloquecedoras renuncias.
Mattia toma -sin embargo- una decisión heroica que sin saberlo le acercará hacia la “curación” de su sinthome. Es precisamente a partir de un malentendido, un desencuentro con Alice que decide tomar en consideración una oferta para que realice su tesis sobre las integrales de Riemann en algun lugar alejado de sus padres y de la propia Alice con la que no consigue establecer un vinculo maduro y estable.
Es precisamente allí donde Mattia logra coagular su sinthome, es decir llenarlo de sentido y atarlo a algo simbólico y útil: su tesis doctoral. En el entreacto Alice que se ha separado de su marido descubre precisamente en la cola de un ambulatorio a una persona a la que parece identificar como la hermana de Mattia. Según su especulación la niña que no apareció nunca ni viva ni muerta pudo haber sido secuestrada o adoptada por alguien que la encontró aquella tarde sola y aturdida. Quizá ni siquiera supo decirles su nombre. La primera intención de Alice es escribir a Mattia para contarle lo sucedido. Lo hace y Mattia vuelve a casa.
El final de la novela transcurre en un paseo que ambos realizan juntos y donde ella obliga a Mattia a conducir su automovil en un gesto que parece pretender sacarle de su autismo y obligarle a tomar las riendas de su vida. Alice quiere espabilarle y termina por llevarle al lugar donde su hermana desapareció y sentarse en aquel mismo banco donde fue abandonada por Mattia ofreciendo una imagen redentora a su través.
Es entonces cuando Alice decide coagular su propio sinthome y callar lo que sabe llenando de sentido a su silencio. ¿Y si se ha equivocado? ¿De que serviria ahora que Mattia ya ha conseguido encontrar una suplencia para su vida y que ya ha conocido a otra mujer desenterrar las viejas heridas?
Ella decide por él y mantener en secreto esa información y no buscar más. La novela termina en ese momento dando a entender que Alice coagula su dolor precisamente a través de la renuncia, -esta vez con sentido- de Mattia. Ambos se separan y cada cual vuelve a su lugar en el mundo, el a su tesis y ella a la fotografia, ese mundo de instantes coagulados que son metáforas de las detenciones de la vida que siempre está en movimiento.
Como el toro que parece cumplir uno de los axiomas de incompletud de Gödel: el agujero solo aparece cuando esta completo y parece desaparecer cuando se trocea.
Nota liminar.-
Lo dicho anteriormente tiene consecuencias sobre los tratamientos, sobre todo en la dimensión de las expectativas. Determinados sufrimientos mentales como los que acaecen en determinados numeros primos son irreductibles, no podemos pensar en curarlos como se cura una apendicitis o un resfriado. Ni hay ni es de esperar una restitución a las condiciones iniciales. Determinadas heridas son los suficientemente intensas para torsionar ese intangible tan vulnerable que es la mente humana.
Durante mucho tiempo nos hemos encallado en la posibilidad, más bien el deseo de curar, de devolver al paciente hasta el lugar que ocupaba mientras estuvo sano, pero las enfermedades mentales no funcionan de ese modo. Es muy posible que en la enfermedad mental, al menos en algunas de ellas no podamos restituir la salud y hemos de hablar de compensaciones puntuales y recurrentes. Pues la compensación que no alcance el equilibrio volverá por definición a la descompensación, es por eso que las enfermedades mentales tienden hacia la cronicidad y hablamos de procesos.
El objetivo ha de ser conseguir transformar un sinthome en una suplencia más o menos adaptada, es decir que el individuo logre no sólo mantenerse compensado de su proceso sea el que sea sino que consiga anudar su sintoma-fantasma a un sintoma neurótico comun -el suyo-, es decir que logre dotar o teñir de algo simbólico a sus carencias y vacíos.
Es asi como los más lúcidos de mis pacientes se curan y es algo que siempre nos ha fascinado a los terapeutas: observar cómo hacen los pacientes para curarse a veces introduciendo cambios banales en su vida que tienen enormes consecuencias para su estabilidad.
Hoy por ejemplo después de mi animado almuerzo con el Dr Santamaria -a quien debo este post- he tenido ocasión de dar el alta a una muchacha bulimica a la que he tratado durante dos años y medio. De alguna manera la paciente se las ha arreglado para transformar sus sintomas neuróticos en algo realmente util, le ha dado la vuelta al calcetin modificando su autopercepción y acometiendo nuevos retos para su vida, cuando le he preguntado qué habia hecho para hacer perceptibles tantos cambios me ha dicho:
- Me he matriculado en la universidad y me he dado cuenta de que P, (su pareja) ya ha sufrido y ha tenido suficiente paciencia conmigo. Ahora me toca a mi darle lo que tanto le he negado.
O sea tal que Alice, esta paciente ha encontrado su sentido en la vida devolviendo a su pareja lo que le dio durante muchos años de conducta automortificante simplemente porque no tenía el peso y el cuerpo que hubiera deseado tener.
Curar a alguien es acompañarle en un viaje donde deberá trasformar su sintoma-fantasma en un sintoma con sentido.
Crímenes, patentes e industria farmacéutica
Recientemente ha saltado a la actualidad una monja benedictina, llamada Teresa Forcades, que es además de eso, médico con un curriculum extraordinario y doctora en teología entre otras cosas. En un programa de TV 3 habló de sus ideas sobre diversos dilemas que aquejan a la humanidad sin olvidarse de una critica feroz a las multinacionales farmacéuticas: la monja en cuestión no deja títere con cabeza y el lector interesado puede verla precisamente en este video donde le hacen una entrevista en profundidad.
Aunque tambien podeis leer su libro “Los crimenes de la industria farmacéutica” aqui en versión pdf:
Sobre las ideas que manifiesta la doctora-monja no voy a pronunciarme en profundidad pero si sobre algunas cosas que me han venido a la cabeza a raiz de esta entrevista y tambien sobre el asunto de las multinacionales farmacéuticas siempre envueltas en una especie de teoría de la conspiración propia. Primero abordaré el tema de la religiosidad católica.
- Personalmente encuentro algunas contradicciones entre la postura de Sor Teresa y su militancia católica pero me alegro de que alguna voz se alce en contra de la ortodoxia vaticana y defienda lo que la Iglesia debió defender siempre: a los pobres, a los necesitados y a los oprimidos y más allá de eso a las causas de la opresión y de la pobreza. La ortodoxia cristiana nunca debió abandonar el espíritu de las primeras comunidades cristianas, el mármol, el boato y las riquezas de la jerarquía católica no encajan bien con la pobreza y la miseria humanas y es por eso que muchas personas han pasado a ser desafectos de la religión.
- La jerarquía católica -aunque yo soy muy pesimista sobre la capacidad de cambio de los que están bien instalados- debe recuperar el pulso del pueblo y abordar sin miedos una buena reforma de su doctrina social y de sus dogmas, revisando de una vez por todas su asignatura pendiente: su conceptualización de la sexualidad y abordar de una vez la ética del lucro. Hay que sacar al monstruo del laberinto y mirarle a la cara.
- La Iglesia debe abandonar esa especie de ingenuidad kitch al abordar los temas del amor y cooperación entre humanos y debe además entrenar a su fieles en tecnologías de la conciencia que sean reproducibles por sujetos sin formación y resultar a la vez creible por las personas que presentan intereses de conciencia elevados, menos teismo y más humanidad. Hay que dejar de hablar de Dios, de la defensa de la vida, del pecado y de quién puede y debe casarse y abordar el tema de nuestra supervivencia en este planeta: los intereses espirituales de las distintas Iglesias y el activismo medio-ambiental tienen que ir de la mano contra la codicia y los intereses económicos. El lector interesado puede visitar la página de Leonardo Boff y ver los temas que aborda.
- Para que ustedes vean como la monja-doctora queda entrampada en su propia red cuando le preguntan cómo ha de vivirse la sexualidad desde un punto de vista monástico, pueden leer esta entrevista donde desliza la siguiente perla: “la vida monástica es una elección sexual sin genitalidad”. Si Freud la oyera….sin embargo no aborda el gran tema: las monjas y los curas no tienen sexualidad genital porque no les dejan, esa es la verdad, hay algo pecaminoso e impuro en la sexualidad humana para la Iglesia católica.
Si ustedes visitan esta web que mantienen los islámicos en español pueden notar ciertas diferencias entre la pueril ingenuidad de las webs católicas y la profundidad con que el Islam trata los problemas que abruman al hombre de hoy, sean politicos, espirituales o de cualquier índole. Es evidente que las ideas del catolicismo práctico tienen que ponerse las pilas para competir con otras ideas en un mundo tan complejo como el nuestro, la parálisis de las conciencias frente a la mala distribución de la riqueza y el enroque defensivo en los grandes temas del hombre sólo beneficiará al nihilismo contemporáneo. Algunas monjas y algunos sacerdotes defensores de la teología de la liberación ya han optado por este camino, aunque personalmente no creo que la Iglesia católica pueda ser cambiada desde dentro, necesitaríamos para eso unos cientos de Teilard des Chardins para cada generación, gente con carisma, espiritualidad, una buena cuota de transgresión intelectual y que lleguen al público como uno de esos divulgadores -comunicadores, más que predicadores- cientificos tipo Carl Sagan que no son fáciles de improvisar.
Respecto a la critica feroz que realiza sobre las multinacionales farmacéuticas:
- Sor Teresa pone el énfasis en algunos medicamentos que manifestaron severos efectos secundarios despues de haber sido comercializados y tambien sobre el reparto de antivirales para el tratamiento del SIDA en Africa. Lo cierto es que aun siendo muy graves los casos que denuncia -y que involucran a casi todos los laboratorios del orbe que tienen abiertos procesos judiciales contra ellos en medio mundo- lo cierto es que no termina de poner el dedo en la llaga de este estado de cosas. Me refiero a la llaga de las patentes. Aqui hay un buen post sobre este tema de las patentes.
- El peligro de disponer de patentes no es que los nuevos medicamentos que se comercializan tengan muchos efectos secundarios sino que no los tengan en absoluto paralelamente a su perdida de efectividad. Los laboratorios farmacéuticos -como es obvio- sacrificarán antes la eficacia que consentir que aparezcan efectos secundarios letales. Es evidente que los laboratorios se plagian a sí mismos (y a otros) con tal de llegar a una farmacologia cosmética, es decir que no tenga sintomas adversos que justifiquen la falta de adherencia de un potencial paciente. Algo asi sucede con los psicofármacos: desde que Janssen inventó el Haloperidol es posible decir que no ha habido ninguna novedad en el tratamiento de los sintomas psicóticos. Los nuevos antipsicóticos no aportan casi ninguna ventaja al Haloperidol, son más caros y menos potentes. Menos eficaces.
- Algo parecido sucedió con el Prozac de Lilly, supuso ciertas ventajas sobre los antidepresivos comercializados con anterioridad (imipramina y clomipramina) pero perdia efectividad. A cambio de ello el Prozac inauguró una prometedora via de investigación sobre la recaptación de la serotonina que ha sido el paradigma psiquiátrico en el tratamiento de la depresión durante dos décadas y que ha quedado en nada. El Prozac era mejor tolerado que sus antecesores pero también menos eficaz. Se vendió como los churros como todo el mundo sabe.
- El caso del litio merece un capitulo aparte pues es una sal de un elemento químico fácil de sintetizar y muy barato. Aun hoy y a pesar de múltiples competidores de sintesis el litio es un fármaco eficaz y bastante seguro a pesar de que tiene efectos secundarios. Aqui hay una historia insólita sobre el descubrimiento del litio que nunca fue negocio para nadie.
- Sobre las patentes es inútil decir que son una forma de proteccionismo estatal a las supuestas inversiones que un laboratorio tiene que poner en juego para demostrar que el fármaco es útil clinicamente. Sin embargo es bueno decir que la patente se opone a la innovación, es decir los laboratorios disponen (en nuestro pais) de unos 10-12 años para vender su producto sin interferencias de genéricos, pero cuando sacan un producto nuevo es muy probable que sea un clónico del anterior. Algo así sucedió en el caso de Janssen, inventor del Haloperidol, Risperdal (risperidona), Risperdal-consta y ahora un nuevo Risperdal llamado Invega (paliperidona) naturalmente más caro que su hermano. Proteger con patentes a los laboratorios no parece que estimule la creatividad sino que resulta desalentador para la innovacion y la I+D.
- ¿Resulta tan caro investigar un nuevo producto? Desconozco los costes de producción de un fármaco pero estoy casi seguro que la sintesis de uno de estos medicamentos no debe resultar muy cara puesto que los diseños quimicos se hacen por ordenador y luego se prueban en animales donde se testea muy especialmente su efecto teratogénico (la talidomida dejó muy mal recuerdo). De cada 50 o 100 moléculas investigadas sólo una decena promete algun tipo de efecto biológico demostrable. Y seguramente solo una molécula pasará a la siguiente fase donde dependiendo de su potencial terapeutico será probado en humanos enfermos.
- Una vez demostrado su potencial efecto benéfico para una patologia concreta los fármacos han de demostrar que son superiores al placebo y deben testearse comparándose con otras moléculas que han demostrado su eficacia. Y aqui viene la trampa porque gran parte de los fondos de investigación de los laboratorios estan destinados a “comprar voluntades” en el sentido de que para legitimarlos son necesarias las voces de los grandes popes que “demuestren” -en estudios sesgados para los intereses del laboratorio de turno- su efectividad. que siempre suele dar mayor que aquel con quien se compara.
- La comercialización del fármaco es la que está mayormente involucrada con “compras de voluntades” pues una vez demostrada su eficacia el fármaco tiene que ser recetado por el médico individual. Este capitulo es ya sobradamente conocido por todo el mundo para que entre ahora en disquisiciones éticas, pero me gustaria señalar algo: el principal enemigo de un fármaco nuevo no es su ineficacia sino su competencia industrial que intentará demostrar por sus propios medios y estudios financiados ad hoc que tal fármaco tiene efectos secundarios intolerables: los más buscados en los psicofármacos son naturalmente los suicidios que siempre acompañan a las campañas de marketing de los laboratorios enemigos.Y fáciles de encontrar en psiquiatría con fármaco o sin él.
Pero hay algo que desde mi punto de vista es aun más amenazador que las patentes con que los estados protegen a la industria farmacéutica. Me refiero a que sus eslogans de marketing “one pill for each ill” (una pildora para cada enfermedad) ha calado tanto en el imaginario médico como en el de los consumidores. Se trata de una falacia universal, porque lo cierto es que gran parte de las enfermedades y los sufrimientos humanos no tienen cura médica pero quizá tengan solucion politica, espiritual, psicológica, pedagógica o social. No existen tratamientos médicos para los problemas humanos que se vuelven contra nosotros mismos en forma de sintomas, pues en el sufrimiento lo que va a enfermarse primero es el cuerpo y la mente no le va a la zaga.
La ideologia asistencial que construyen todos los estados democráticos está pues capturada por esta idea de que cualquier cosa tiene una solución médica, naturalmente con un fármaco sintético pues otra de las amenazas que se ciernen sobre los grandes lobbyes farmaceuticos son los fármacos que no pagan patente: los genes o las sustancias naturales, las psicoterapias y las terapias manuales, corporales o espirituales, aqui es donde tienen los lobbyes su principal enemigo.
En el caso de los genes ya han encontrado el mecanismo para evadir el no copyright de los mismos: efectivamente los genes no se pueden patentar pero si las tecnologias para medirlos, por eso se han inventado los micro-chips para el genotipado de muestras de ADN y por eso hay tanta gente trabajando para identificar los genes de tal cual enfermedad, no tanto para curarlas sino para identificarlas con micro-chips. Y en el caso de las sustancias naturales hay una trampa y es el proceso de extracción, purificación y puesta a punto del fármaco, el proceso industrial por asi decir si se puede patentar. Pronto hasta las coles serán productos patentables.
Y es por eso que los producos fitoterapeuticos (que no pagan patente) son tan caros sin ni siquiera ser fármacos (son complementos alimenatarios), hasta los laboratorios homeopáticos han aprendido la lección encareciendo hasta el paroxismo productos que encima no son fámacos y no pasan los controles de los medicamentos.
Lo alternativo es ya tan caro como lo convencional.
El mayor crimen desde mi punto de vista sería si las multinacionales farmacéuticas pudieran conseguir que todo fuera patentable, esto significaria que hasta un vegetal pudiera contar con una marca que lo sacara de su consumo libre y todos los productos que pueden emerger aun de este mercado de lo natural por no hablar de lo que nos espera en el fondo de los mares (que se lo pregunten a Zeltia y a su odisea con el Yondelis): que un fármaco europeo entre en USA es tan dificil como para los ricos entrar en el reino de los cielos.
Otra versión del mismo crimen está en cómo se conceptualizan las enfermedades, es decir quien decide esos supuestos nichos ecológicos que llamamos enfermedades, qué es y que no es una enfermedad. Son precisamente ellos -a través de sus agentes- los que redactan los listados de sintomas de cada enfermedad o trastorno, ellos se lo cuecen y se lo guisan de manera que tienen en todo momento la sartén por el mango, porque la medicina ya no la hacen los médicos sino los laboratorios farmacéuticos a través de la conceptualización de las enfermedades y sus extensas nosografias.
Por ejemplo, ellos pueden decidir que la anorgasmia femenina o la eyaculación precoz de los varones son enfermedades. Lo harán si disponen de un fármaco prometedor en este sentido (la Viagra no funcionó en las mujeres), pero para poner a prueba a un fármaco hace falta una indicación oficial, es decir un fármaco tiene que testearse con una enfermedad o trastorno concreto, es por eso que cada vez aparecen entidades clinicas nuevas, no porque los médicos las hayamos descubierto sino porque responden a necesidades de los laboratorios que han logrado introducirlas en las revisiones periodicas del DSM.
Los DSM americanos ni las ICD europeas no son consensos sino elaboraciones y conceptualizaciones que responden a otros intereses distintos a los clinicos. Y ni siquiera asi se ponen de acuerdo pues existe un contencioso permanente entre la psiquiatria europea (que es quien ostenta la tradición) y la psiquiatria americana que es quien ostenta el monopolio de la verdad.
Por ejemplo los DSM consideran que hay tres o cuatro tipos de despresión mientras que la psiquiatria europea considera otras posibilidades más ricas, extensas y basadas en observaciones psicolpatologicas detalladas. Para el lector interesado recomiendo estos capitulos del libro del Dr Juan Rojo sobre la depresión que se puede bajar aqui. El DSM comparado con estas descripciones es el libro gordo de Petete, un libro de párvulos.
¿Y el Estado qué pito toca en todo este concierto?
Se lo diré con un chiste:
Los neuróticos construyen castillos en el aire, los psicóticos los habitan y los cuerdos cobran el alquiler.
Y ya tenemos el ciclo de la corrupción cerrado.
Genio y locura
El genio creador y la locura se encuentran emparentados no sólo en el mito y la imaginación humanas desde tiempos ancestrales sino que también guardan entre si un extraño parentesco, ambigüo y paradójico en tanto que las pruebas de su asociación son incuestionables al mismo tiempo que sabemos que la enfermedad mental por si misma es devastadora para la creatividad.
La locura bipolar de Van Gogh, Schuman, Virginia Wolf, Silvia Plath o Emily Dickinson, la esquizofrenia de Syd Barret o Hölderlin, el trastorno esquizoafectivo de Brian Wilson de Beach Boys, la sifilis cerebral de Goya y Nietzsche, el alcoholismo de Edgar Allan Poe, la esquizotipia de Dali, la psicopatia de Caravaggio y de François Villon, por no hablar del peaje que las drogas han exigido en los músicos de rock, blues y jazz que son incontables.
Hace un tiempo planteaba esta misma cuestión en un post donde presenté las investigaciones de la Dra Nacy Andreasen sobre este mismo asunto, me refiero a un post que titulé: “Creatividad y espectro depresivo”.
En el seminario de metaformación de nuestro Hospital hemos vuelto sobre este mismo asunto y el Dr Javier Belda ha vuelto a hurgar en estas paradójicas relaciones entre la locura y la creatividad.
Las conclusiones a las que llegamos fueron las siguientes:
La creatividad es una función de la mente que parece estar relacionada con un cluster de rasgos de personalidad que podriamos llamar “caracter creativo” y cuyos rasgos ya enumerados en el post anteriormente citado pueden definirse del siguiente modo:
- originalidad, la tendencia a encontrar relaciones nuevas entre las cosas.
- fuerte sentimiento de identidad y propósito de expresión abrumador.
- pensamiento divergente, y lateral que muchas veces enfrenta el gran tema de la dualidad en los humanos. El genio es capaz de sortear las contradicciones y las antitesis entre conceptos aparentemente opuestos gracias a una estrategia cognitiva que se denomina pensamiento divergente.
- Intuición y comprensión súbita, un especie de eureka que es dificil de definir y mucho más de computar: todo parece indicar que determinadas prestaciones de la conciencia humana no son computables en términos de algoritmos tal y como sostiene Roger Penrose
- Curiosidad insaciable y intereses variados: ideas, imágenes, sonidos o iconos son perseguidos activamente por la mente del creador tratando de darle forma a un caos que procede de su propio inconsciente.
- Tendencia a la desobediencia y a la transgresión.
Sin embargo estamos hablando de una creatividad en estado puro, una creatividad ideal. Lo más usual es que todos estos rasgos aparezcan en mayor o menor grado tanto en los hombres de ciencia como en los artistas, sin embargo es muy poco probable que cumpliendo todos los anteriores items nos encontremos de frente con el talento genial.
Para que aparezca este talento es además necesario que existan ciertos fenómenos de conciencia que en otro lugar he llamado ENOC (estados no ordinarios de conciencia) y una necesidad abrumadora de expresión por parte del artista que es incapaz de renunciar a su mundo interior al que efectivamente se adhiere con la certeza quijotesca de un loco.
- Efectivamente la enfermedad mental es devastadora para quien la sufre, pero hay que exceptuar de ellas los períodos hipo o maníacos del trastorno bipolar donde se dan seguramente las explosiones de talento más intensas en aquellos que sufren esta enfermedad.
- La esquizofrenia es más invalidante que las demás formas de locura y probablemente algunas formas de locura que más atras llamé “esquizotipias” que no prejuzgan enfermedad sino tan sólo una fuerte tendencia a padecerla (el caso de Dali) pueden ser adaptativas y combinar el talento con la originalidad sin apenas defecto apreciable.
- La enfermedad mental en este sentido puede considerarse un hándicap en todos los casos y el talento creador emerge a pesar de ella y no gracias a ella.
- El nexo de unión entre ambas estaria relacionado con las experiencias inusuales de coniciencia que proporciona la psicosis, la intoxicación o el humor expandido.
- Sin embargo la enfermedad mental no es condición necesaria para que se exprese el talento creador. El caso de Bach y su aburrida vida funcionarial es un caso que parece desmentir a todos los demás.
Vale la pena oir de nuevo este genial “Shine on your crazy diamonds” (SYD) dedicado a todos los que como Syd Barret no pudieron llevar adelante su plan creador por la intromisión brutal de una enfermedad devastadora como la esquizofrenia.
Aqui está la presentación del Dr Javier Belda sobre esta cuestión:
Y aqui hay un buen articulo sobre el la creatividad del Prof Rubia.


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