Psicología del caos
El dia que Manuel Almendro estuvo en Castellón impartiendo un taller seminario para los servicios de Salud Mental del Consorcio Hospitalario Provincial, un periodista me requirió para comentar la noticia y me preguntó:
- ¿Podria usted explicarme en términos comprensibles en qué consiste eso de la psicologia del caos?
Le dije:
- Imaginese usted que un niño nace en el seno de una familia de esas que hoy llamamos desestructuradas, que su madre falleció cuando apenas era un niño, que su padre es alcohólico y que este niño pasó toda su infancia entre impersonales abuelos y en un barrio donde el principal aliciente de ocio era la droga y los pequeños delitos. Un niño sin escolarización y abandonado en sus necesidades de socialización y afectivas. ¿Qué cree usted que sucederia con un niño asi?
El periodista entendió mi argumento y afirmó:
- Ya, lo que usted quiere decir es que este niño tiene muchos boletos para ser un delincuente, un drogadicto o un psicótico.
- O un genio, si quiere le puedo dar una lista de al menos cien escritores, pintores, músicos, cientificos, poetas o reformadores que crecieron en un ambiente asi. O una persona corriente, que es la posibilidad mas común. No podemos saber qué sucederá lo que podemos hacer y hacemos es entender de forma postdictiva el presente de este niño a partir de lo que sucedió.
- ¿Y que es lo que hace que un niño resulte en un delincuente o en una persona extraordinaria?.
Pues precisamente eso es caos, es decir indeterminación, ni lo sabemos ni lo podemos llegar a saber. A partir de esos antecedentes podemos explicarnos el primer caso pero no el segundo y sobre todo podemos explicarlo pero no predecirlo: no podemos predecir qué sucederá a pesar de que sabemos que toda la vida de este niño estará presidida por esos aprendizajes precoces, existe una dependencia total de las condiciones iniciales y a pesar de eso nos es imposible predecir qué sucederá, lo mental está sujeto a la incertidumbre, es decir a la impredictibilidad.
- Entonces la psicología que es la disciplina que se ocupa de lo mental es una disciplina caótica?
-Exactamente, o al menos la psicología debería estar más al dia respecto a las teorias del caos y abandonar su dependencia de la causalidad lineal, el determinismo lineal es muy poco importante para la mente a pesar de que ha contribuido y mucho a la medicina pero a diferencia de las enfermedades somáticas las enfermedades mentales se caracterizan por esta cualidad de indeterminación, las cosas suceden porque la naturaleza se manifiesta a través del desorden y el escenario más idóneo para ello es la mente, lo mental.
- Me parece entender que el azar entonces tiene mucho que decir en la causalidad de lo mental, ¿son las enfermedades mentales causadas por el azar?
-Oh, veo que usted confunde el azar con el caos, no se preocupe eso le sucede a mucha gente, el concepto de azar es una abstracción matemática pero no existe en la naturaleza, lo natural está presidido por secuencias o fluctuaciones ciclicas entre orden y desorden, pero el desorden no es azar sino caos y tiene un sentido a diferencia del azar que es ciego y carece de intencionalidad. El azar es el caos visto a través del egoísmo, pero el caos es tan intencional y necesario para la vida como el orden de la naturaleza. Sin caos no habria orden, sin muerte no habria vida.
Manuel Almendro es uno de esos psicólogos que han metido la nariz en este tipo de procesos presididos por la indeterminación. El mensaje de su conferencia estuvo pivotando sobre la idea de que la psicologia determinista ha llegado a un callejón sin salida y poco a poco los nuevos desarrollos cognitivos buscan más y más una confluencia con los saberes ancestrales del hombre. Propugna una nueva ciencia de la conciencia que vaya más allá de la mente como constructo maldito religado y excluido del cerebro y la denuncia de que las neurociencias se hayan lanzado en manos del reduccionismo biológico más radical. Simplemente no existe una neurociencia que contemple la mente a pesar de que todos nosotros tenemos una con la que poder experimentar y que siente, gusta, huele, ve y toca: si sabemos tan poco de la mente es por el hecho de que la ciencia se empeñó en construir un discurso basado en la disociación entre obervador y observado, para la psicologia cientifica solo es ciencia cuando hay un observador “objetivo” que mide, señala y apunta los datos que nos ofrece un observado (un paciente por ejemplo) negando el hecho de que esa observación se realiza siempre desde un prejuicio y que no tiene nada de objetiva. El metodo científico se ha revelado insuficiente,engañoso, materialista y empobrecedor, probablemente ha enlentecido nuestro conocimiento de la mente de una forma extraordinaria y dificil de medir en términos de perdida de tiempo.
Lo realmente curioso es que el conocimiento de la mente humana procede más de los artistas y de los saberes y tradiciones espirituales que de los psicólogos, es decir de todos aquellos conocimientos que no han estado encorsetados por el metodo cientifico que ha posibilitado que los hombres de ciencia vivieran de espaldas a sus propias intuiciones.
Es necesario pues un cambio de paradigma, una de las consecuencias de abrazar esta linea de la causalidad caótica es que a través de su conocimiento (del caos) podremos entender mejor los procesos naturales lo que no quiere decir que podamos cambiarlos. Entender como funciona el caos presupone abandonar el “furor curandi” y el intervencionismo que impregna toda la filosofia asistencial de médicos y psicólogos clinicos. La naturaleza no está ahi para que nosotros la dominemos y si es necesario la destruyamos con nosotros dentro, está ahi para que la entendamos y si es posible la modifiquemos a favor de nuestro bienestar. La naturaleza no nos pertenece y por lo tanto no estamos legitimados para intervenir más allá del necesario desorden natural que destila a través de todos y cada uno de los sucesos individuales.
Los sujetos enfermamos por ese desorden natural pero tambien nos es posible curarnos precisamente a través de ese mismo desorden.
A lo mejor los pacientes se curan por razones que ni nosotros mismo entendemos y no precisamente por lo que hacemos con ellos y otros a lo mejor no se curan porque no se pueden curar o porque el remedio sería peor que la enfermedad. Los pacientes, algunos se curan a pesar de las cosas que hacemos con ellos. No conozco una mejor definición del caos aplicado a la psicología mejor que ésta: el devenir de una terapia está relacionado con elementos impredecibles que se deslizan a través del tiempo y que a veces provocan reestructuraciones o cambios que resultan curativos.
Lo cual no se opone al hecho de que algunos pacientes puedan beneficiarse de técnicas basadas en el determinismo lineal: cuando a usted le operan de cataratas están operándole desde ese conocimiento lineal de las cosas. Cuando a usted le hacen una psicoterapia cognitivo-conductual le están tratando desde esta concepción de la ciencia y a veces funciona, sin embargo las razones por las que funciona o no no proceden del cuerpo doctrinal de la técnica en cuestión sino de la cantidad de desorden que se manifiesta en usted y que deviene en patologia.
Se trata de entender pues como suceden estas cosas, qué clase de tecla hemos tocado para obtener este resultado teniendo en cuenta que quizá la proxima vez que la toquemos no obtendremos el mismo: los sucesos nunca se repiten con el mismo resultado. Es frecuente que los terapeutas de todas las orientaciones hayan tenido alguna vez la impresión de que el paciente ha mejorado sin saber exactamente por qué lo ha hecho, tambien tenemos la experiencia contraria: que el paciente empeora a pesar de poner en juego nuestra mejor maestria y dedicación.
Una de las evidencias de que los sucesos mentales están presididos por estructuras caóticas es la observación tantas veces realizada y teorizada por la psicologia sistémica de que la mejoría de un miembro de una familia imponía una ruptura de la simetría (homeostasis) y que alguien cercano enfermaba de gravedad con un cáncer o cualquier otra enfermedad simultáneamente con aquella mejoria. Este hecho llevó a muchos teóricos sistémicos a la hipótesis de que el orden familiar participa de un equilibrio común pero ¿como se transmite la enfermedad de un miembro a otro? Parece algo mágico pero hay demasiadas evidencias de que este fenómeno es cierto para ocultarlo: simplemente la mejoria de uno provoca la enfermedad en el otro y no podemos evocar mecanismos víricos de contagio, simplemente no podemos hacerlo a través de una concepción determinista de la psicología o de la ciencia.
Almendros distingue entre tres órdenes de singularidades psiquicas:
- Los fractales, son formas, más que eso son singularidades morfogéneticas que modelan el mundo, heredados de nuestra familia, es decir burbujeos por donde discurren los conflictos por decirlo de un modo mas comprensible, si les llama fractales es porque estas singularidades cumplen con las propiedades de las fractales tal y como las entienden los matemáticos: autosimilitud, irregularidad y recursividad. Es decir los sintomas mentales se parecen unos a otros, se reproducen en distintas escalas y siguen patrones irregulares que avanzan en forma de procesos no siendo estáticos o fijos. Además recorren rutas preformadas en forma de bucles. A estas rutas en forma de bucle las llama Almendros rutas dispativas entroncando asi la psicologia con las ideas de Prigogyne sobre la disipación de la energía.
- Los traumas son heridas psíquicas y aunque no son fractales se manifiestan como si lo fueran, en realidad los traumas no proceden de la herencia sino de sucesos acaecidos en la vida del sujeto se trata de eventos históricos, mientras que los fractales son acontecimientos transhistóricos y transgeneracionales.
- Las corazas son estructuras de carácter consolidadas por la repetición y el sesgo del aprendizaje, son como el esqueleto de la mente y a veces les llamamos rasgos de personalidad en otro tipo de psicologías. Su función consiste en oscurecer los bucles y alejarlos de la conciencia asi como constituir el entramado de las rutas disipativas. La coraza es el control determinista que nuestra mente trata de introducir en lo impredecible y que muchas veces consigue parando o deteniendo el flujo de la fractal. El destino de esta maniobra es probablemente la descompensación o crisis. Las personas enferman o sufren cuando se rompe una coraza, lo que indica que las corazas son construcciones antiempíricas y ansioliticas destinadas a alejar los puntos de rozadura de las fractales.
La curación supone una crisis emergente a través de la cual un bucle se rompe y el pez deja de morderse la cola, el fractal se disuelve y se constituye otro que a su vez precisará de nuevas rutas disipativas. La curación en el sentido energético supone siempre el alcanzar un nuevo estado de organización desde el que la enfermedad se disuelve. La recidiva es por el contrario la reorganización del viejo bucle que nunca terminó de emerger logrando un nuevo nievl de organización, lo hace a partir de un centro que en la teoria del caos llamamos atractores. Y es por eso que todas las recaídas de una enfermedad se parecen tanto al modelo original.
En la fractal de Lorentz podemos observar como existe un punto hacia el que gravita toda la fractal, se trata del atractor.
Desde este punto de vista podemos comprender mejor qué es lo que se trasmite desde una persona a otra de la misma familia: una familia es aquel lugar donde se comparten fractales, es decir modos de entender el mundo e intercambios de solidaridad donde unos toman a cargo el sufrimiento de otros. Si un miembro de una familia rígida se cura o mejora de una enfermedad mental y otro enferma de un cáncer o de una enfermedad cardiaca por ejemplo podemos afirmar que el caos necesitó reorganizarse después del cese de un bucle diabólico en uno de sus miembros. Y el caos se manifiesta en cada individuo de una forma bien distinta. Lo que se trasmite no es pues un virus, sino un patrón energético que más arriba hemos llamado fractal.
Una familia en este sentido es una totalidad y la totalidad se manifiesta en las partes: no significa que la cada parte contenga un trozo de la totalidad sino que en cada parte se encuentra la totalidad entera, como sucede en el modelo holográfico de Pribram. Asi un individuo contiene a la totalidad de su familia como potencialidad en su generador propio de fractales y cada familia a su vez contiene las fractales (fracciones) individuales que cada cual construye por sí mismo siempre que no haya desviaciones importantes. De manera que la enfermedad de uno de sus miembros puede resultar en la obturación o deslizamiento de enfermedades o calamidades de otros y viceversa: las desviaciones de unos pueden ser benefactoras para otros. Es impredecible pues que una enfermadad en un miembro cualquiera de la familia vaya a resultar en pérdida o ganancia de salud en otros miembros pero es previsible que suceda en una forma u otra.
Del mismo modo es absolutamente imposible predecir si la curación de alguien redundará en beneficio o prejuicio de otros: todo depende de los fractales que compartan y seguramente no existen rutas iguales en ningun miembro. Por ejemplo en una familia con pasión por la belleza, por el qué dirán o por aparecer ante los demás con su mejor versión es previsible que aparezcan en distintas escalas, gustos, estilos de vida o patologías autosimilares: efectivamente las fractales son autosimilares pero no son idénticas y son además irregulares, aunque lo que un miembro es rasgo o coraza en otro puede ser una anorexia mental y en otro un cáncer linfoide puesto que todos gravitan hacia un temor esencial: el miedo a la desvalorización de los otros que se constituye asi en un algoritmo recursivo.
Todos los fractales de una familia determinada se parecen (como se parecen los padres a los hijos) puesto que todos comparten una matriz comun: la pasión por el escaparate, el deseo de ser vistos, la idolatría del cuerpo o de la apariencia gravitan hacia un atractor: un miedo arcaico que tiene correspondencias con la supervivencia. Este miedo invoca un arquetipo celular y este arquetipo se ocupa de la faena sucia corporal: es por eso que sentirse desvalorizado puede ir desde una conducta compensatoria como cierta arrogancia hasta un cáncer siguiendo toda la jerarquia de lo que entendemos como patologia de la autoestima.
El miedo a la desvalorización se comporta pues como un atractor sobre el que gravitan los fractales de toda una familia, a veces de toda una cultura.
Pero este es seguramente otro post mientras tanto el lector puede ver una referencia al modelo holográfico de Pribram, aqui.




Ana di Zacco dijo:
Marzo 10, 2009 a 9:07 pm
Me encanta lo de que la naturaleza no nos pertenece, es muy linda la frase y la idea.
Me encanta que cada vez en más y más sitios se relacione la mente con lo fractal y lo holográfico. Hasta Watzlawick que andaba leyendo hoy habla de la entropía y la negentropía.
Y si me permite una muy humilde aportación, aquí hay un documento que encontré por ahí hace años que explica lo holográfico de un modo bastante fácil:
http://docs.google.com/Doc?id=dhpj4dtq_11j9f6t6
Felicitats once again.
ADRIANA PAOLETTA dijo:
Marzo 11, 2009 a 12:20 pm
Hola: ante todo felicitaciones por tu hermoso blog.
Respecto a el tema que desarrolla este post y más especificamente a el ejemplo del niño, creo que el INDETERMINACIÓN es un término un poco laxo ya que creo que en definitiva el destino de “ese niño en ese hogar” está dado por las acciones que éste realice y las consiguientes reacciones que produzca segun la ley del karma..
Hay un punto en que desde la insconsciencia o de la consciencia todos “somos dueños de nuestro propio destino”.
Saludos
Adriana
Maxi dijo:
Marzo 11, 2009 a 2:57 pm
Antes que nada, una posible prueba del universo “holografico”: http://www.tendencias21.net/Un-extrano-ruido-detectado-por-el-GEO-600-podria-probar-que-vivimos-en-un-holograma_a2996.html?PHPSESSID=cf0a4a9e1dc94bea2cc94d83172f6540
Luego, quiero remarcar que mucho se habla de la energia, pero no se especifica cual o como esta formada esa energia, que ecuaciones la describren, etc. Por que sino, arreglar todo con la palabra energia y ya me viene a cuento.
No creo que ” El metodo científico se ha revelado insuficiente,engañoso, materialista y empobrecedor, probablemente ha enlentecido nuestro conocimiento de la mente de una forma extraordinaria y dificil de medir en términos de perdida de tiempo” ya que ha logrado cosas increibles e impensadas desde el punto de vista de la sociedad de la edad media, u otras pre-científicas. Lo que sí creo es que quizás, sea una etapa más que habrá que superar debido a sus limitaciones para acceder a mayor conocimiento y complementarla con otros saberes, de manera dialéctica tal vez, para que surja una síntesis (y comience de nuevo el ciclo).
Me gustaría ver algun muestreo o estadística donde se demuestre que “Una de las evidencias de que los sucesos mentales están presididos por estructuras caóticas es la observación tantas veces realizada y teorizada por la psicologia sistémica de que la mejoría de un miembro de una familia imponía una ruptura de la simetría (homeostasis) y que alguien cercano enfermaba de gravedad con un cáncer o cualquier otra enfermedad simultáneamente con aquella mejoria.” No porque descrea de ella, si no que no tengo ningun conocimiento de esto y quisiera certificarlo.
Por último, creo que es un tema sumamente complejo y quien no esté realmente instruido, en matemáticas avanzadas, neurociencias o psiquiatría (como yo) pueden entender cualquier cosa y sacar cualquier conclusion o ninguna (como mi caso).
Siempre me ha parecido un tanto molesto la divulgacion (ofrecer al vulgo) temas tan trascendentales ya que se tiende a simplificar (y categorizar estúpidamente) y termina por creer que sabe y no sabe nada.
Nada mejor que Sabato para decirlo:
Alguien me pide una explicación de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le hablo de tensores y geodésicas tetradimensionales.
- No he entendido una sola palabra – me dice, estupefacto.
Reflexiono unos instantes y luego, con menos entusiasmo, le doy una explicación menos técnica, conservando algunas geodésicas, pero haciendo intervenir aviadores y disparos de revólver.
- Ya entiendo casi todo – me dice mi amigo, con bastante alegría -. Pero hay algo que todavía no entiendo: esas geodésicas, esas coordenadas …
Deprimido, me sumo en una larga concentración mental y termino por abandonar para siempre las geodésicas y las coordenadas; con verdadera ferocidad, me dedico exclusivamente a aviadores que fuman mientras viajan con la velocidad de la luz, jefes de estación que disparan un revólver con la mano derecha y verifican tiempos con un cronómetro que tienen en la mano izquierda, trenes y campanas.
- Ahora sí, ahora entiendo la relatividad! – exclama mi amigo con alegría.
- Sí, – le respondo amargamente -, pero ahora no es más la relatividad.
pacotraver dijo:
Marzo 11, 2009 a 6:17 pm
Por no entender tampoco entendemos la electricidad y sin embargo la usamos todos. El que algo no se entienda no significa que no resulte util.
Yo no diria que soy un divulgador, de divulgación hay muchas cosas en Intenet y aunque esta blog comenzó con esa pretensión pronto la olvidé. Yo creo que lo que yo hago aqui es aplicar determinadas ideas a mi disciplina (la psiquiatria) con objeto de abrir las mentes de los que puedan leerme. Yo me conformo con ser una especie de abrelatas, un zahorí de la verdad siempre cayendome desde el lado de la ciencia.
Marìa Inès Mogaburu dijo:
Marzo 11, 2009 a 8:30 pm
Me gustò mucho, en particular la idea de que aquel desorden natural que nos enferma es tambièn lo que nos cura.
Creo que la escuela sistèmica de Palo Alto llevò registro de abundante casuìstica. Ellos no hablaban de la teorìa del caos, pero sì de la homeostasis de los sistemas.
pacotraver dijo:
Marzo 11, 2009 a 8:50 pm
Si, los de Palo Alto son los que pusieron a punto esos nuevos cocneptos aunque ellos no hablaron nunca del caos. Con esto contesto tambien a Maxi que pregunataba acerca de las teorizaciones sobre el emperoameinto de un familiar cuando otro se cura o mejora. te daré algunos nombres: Haley, Bateson, Watlawitz, Minuchin, Selvini-palazzoli y en realidad todos los terapeutas de familia saben y conocen bien todos estos fenómenos (aunque no los llegaron a teorizar). se trata Maxi de una observación clinica muy antigua, hasta Freud la supo reconocer.
pacotraver dijo:
Marzo 11, 2009 a 9:08 pm
A Adriana: eso que usted llama ser dueños de nuestro destino desde la inconsciencia e sprecisamente la indeterminación.
Ana di Zacco dijo:
Marzo 12, 2009 a 1:02 am
Zahorí de la verdad… Me suena…
ADRIANA PAOLETTA dijo:
Marzo 12, 2009 a 7:49 pm
Primero: disculpas por las faltas “a el” en lugar de al.
Segundo me fascinan los temas que abordas adelante!
Adriana
ADRIANA PAOLETTA dijo:
Marzo 12, 2009 a 7:53 pm
Quiero decir que la toma de “consciencia “según la visión Kármica de la vida que tiene el Budismo nos llevaría a alejarnos de la indeterminación porque ante cada acto obtendríamos un” resultado ” “previsible” por lo menos en términos de alejarnos o no del sufrimiento.
Saludos
ruben dijo:
Marzo 15, 2009 a 12:21 am
Lo que me llevó a interesarme en su día por el texto de Manuel Almendro, fue la lectura de “La trama de la vida” de Fritjof Capra, lectura que me resultó absolutamente interesante por la amplia visión que propone. Así que, más tarde me gustó ver todo esto aplicado a la psicología. Pienso que son ideas “complejas” de entender, sobre todo si no se tiene una cierta base (de algún tipo), pero refrescantes sobremanera. También soy bastante “fan” de Watzlawick y en general del paradigma sistémico (y no necesariamente restringido a la terapia familiar), aunque nunca me haya formado oficialmente en él.
Por cierto, tengo fresca en la memoria la cita de un invitado del programa Redes (para divulgador, Punset), hace ya algunos años, de cuyo nombre no es que no quiera acordarme (y aún así no recuerdo), que decía al respecto que “el cerebro funciona al borde del caos”. En fin, es un tema fascinante.
Gracias, Paco.
Arg.M. dijo:
Marzo 16, 2009 a 10:07 pm
Hola, maestro, vengo de tarde en tarde pero te sigo, ya lo sabes…..
Si he entendido bien, que seguramente no, si la naturaleza tiende a una especie de equilibrio entre el caos y el no caos, y si “la enfermedad de uno de sus miembros puede resultar en la obturación o deslizamiento de enfermedades o calamidades de otros y viceversa”, ¿entonces tiene sentido pretender curar a alguien si con ello se desestabiliza el equilibrio con la posibilidad de que como nefasta consecuencia de ello puede desmejorar alguien más, entendiendo siempre que lo que no sale por un lugar sale por otro como el humo? ya sabes, eso que se dice, de vestir a un santo para desvestir otro. Posiblemente ese punto no lo haya entendido bien del todo pues si esto fuera así entonces nadie pretendería curar a nadie porque quizás enfermaría alguien más ya sea en esa familia o en el planeta por eso de la tendencia al equilibrio.
De forma que seguro que se me ha escapado algo, pero de todos modos van aquí mis felicidades de siempre, cada vez fascinan más y más tus posts………
pacotraver dijo:
Marzo 16, 2009 a 10:16 pm
Bueno, lo que ocurre es que eso no sucede siempre y como todo lo caótico es imposible de predecir. Para que se de ese resultado hace falta pertenecer a una familia especial, de esas que se han venido en llamar “cohesionadas” o “rigidas”. Por otra parte no es raro que en nuestro ejercicio profesional tomemos a nuestro cargo o derivemos a otros colegas a las personas que pueden estar en riesgo. A veces además optamos por la terapia familiar sistémica para redistribuir las cargas entre los miembros de una familia.
Arg.M. dijo:
Marzo 16, 2009 a 10:58 pm
Gracias por la aclaración, Paco.
ANGELA dijo:
Mayo 7, 2009 a 12:05 am
Hola. Me dedico a la psiquiatría. Estoy interesada en bibliografía acerca de teoría del caos aplicada al funcionamiento del sistema nervioso central. Nos ólo en lo que se refiere a conceptos psicopatológicos, como queda sugerido en este artículo, sino fundamentalmente a nivel neurofisiologíco. Si conocen algún artículo relacionado me sería de gran utilidad. Gracias
pacotraver dijo:
Mayo 7, 2009 a 11:05 am
Ve a medline y pon chaos, psychiatry, brain y a ver que sale
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/
arturo goicoechea dijo:
Mayo 7, 2009 a 6:39 pm
Estoy de acuerdo con las reflexiones de Maxi. Lo sistémico es tentador y necesario pero podemos caer en el atractor de los cantos de sus sirenas. Juntos pero no revueltos.
Siempre me ha sorprendido o, más bien, indignado, la simplicidad de los reduccionismos que pretenden convertir las disfunciones cerebro-mente en una consecuencia deducible de un déficit o exceso de serotonina, dopamina o noradrenalina y la manera también simple y engañosa en que proceden a certificar una mejoría clínica.
Si un paciente depresivo dice encontrarse mejor en las escalas de puntuación al uso, estoy seguro de que eso habrá producido una reordenación de contentos y cabreos dentro del grupo en el que el paciente se mueve (incluyendo, por supuesto, al propio médico en el grupo). El terapeuta simple queda satisfecho con constatar que el paciente dice encontrarse mejor y todos tan contentos.
Las interacciones son comprensibles dentro de un mismo plano pero la extrapolación de defender una interacción compleja a sostener que de un cambio en el desánimo de uno puede sobrevenir el cáncer de otro creo que hay un abismo. Yo decidí autoadministrarme una vacuna para no creer en lo que se me escapa. Ya sé que si no se cree no se ve, pero, de momento, estoy en la fase de: si no se entiende es mejor dejar la creencia en suspenso y seguir el curso del conocimiento con la mente abierta pero sin cegarse por las luces.
Jaime dijo:
Diciembre 14, 2009 a 11:35 pm
Visto que le gusta repetirlo en todas partes, tome nota: el fractal de Lorenz ES el atractor del sitema dinámico de Lorenz. No hay ningún “punto hacia el que gravita toda la fractal” sino que el propio fractal es la representación en el espacio de fase de todos los estados hacia los que evoluciona de manera natural el sistema.
Antes de lanzarse a hacer groseras y grotescas generalizaciones pruebe a entender en detalle las matemáticas que hay detrás. No, no basta con haberse leído un libro de divulgación con láminas en colores del conjunto de Mandelbrot. Porque me temo que, como le indicaba Maxi vía Sábato, o Sábato vía Maxi, la explicación de los sistemas dinámicos no lineales, y el caos, y los fractales que usted ha entendido no tenía ya nada de ninguna de esas cosas…
pacotraver dijo:
Diciembre 15, 2009 a 12:16 am
Veo que me lees, lo que te da un cierto pedigree.