La mente sabia
Antes de que naciéramos ya eramos imprencindibles
Si comparamos este cráneo de nuestro coetáneo Neandhertal con el nuestro, el del Sapiens podremos obervar algo muy evidente: las formas de los craneos son distintas. El del Neandhertal tiene algo de más y algo de menos con respecto al nuestro, en él predominan los lobulos temporales y occipitales mientras que hay algo de menos: la corteza frontal es mucho más reducida.
Y es seguro que esa diferencia de más y de menos tuvo mucho que ver con su extinción. La corteza cerebral frontal está relacionada con la planificación, mientras que las cortezas temporales y parietales están relacionadas con la propiocepción y el bosquejo o mapeo de las relaciones del individuo con el mundo. Quizá sea apropiado decir que el Neandhertal fue un homínido más entrenado para entender las relaciones del Yo con el Todo, y que el Sapiens sea una estructura mejor para competir en un mundo sujeto a un cambio permanente, con recursos cambiantes y dispersos donde su capacidad de elaborar estrategias de búsqueda y cambio acabaron por imponerse a su contrincante Neandhertal. Pero en esta competencia en la que resultó ganador nuestro ancestro común hay algo que se perdió: la capacidad del hombre para entenderse como parte de un Todo común, se perdió la parte espiritual del hombre, su conexión con los cosmológico que quizá hubo de sacrificarse para lograr una mejor adaptabilidad del hombre a su medio.
¿Definitivamente?
No, si entedenmos y compartimos la idea de Heidegger o la idea de Ayala de que la evolución no ha terminado. El Sapiens es la cúspide evolutiva de la vida y ha sido capaz de hacer emerger el sentido de conciencia y de autoconciencia: una conciencia recursiva que es capaz de pensarse a si misma que no es poco si tenemos en cuenta lo que perdió el Sapiens en comparación con su compañero coetáneo el Neandhertal.
Asi y todo el Sapiens realizó logros espirituales importantes sobre todo en los campos del arte y de la representación del mundo, de su estado interior y consiguió avances tecnicos y cientificos que limpulsaron su cultura a un nivel extraordinario de desarrollo y expansividad que se tradujo en bienestar individual y a estructuras sociales y culturales complejas dirigidas a mejorar la vida de sus componentes. de eso no cabe ninguna duda. Lo que es evidente es que el grado de evolución de esta conciencia humana no ha sido homogénea ni comparable de unos individuos a otros o de unas culturas a otras. El desarrollo cerebral de lo humano se caracteriza por su heterogeneidad: no todos los individuos humanos hemos evolucionado de un modo lineal o parecido, algo que se explica por las siguientes causas.
La mente humana tiene al menos tres repliegues fundamentales que se caracterizan por:
- su adaptabilidad y plasticidad para sobrevivir a nuevos y diferentes entornos ambientales.
- su recursividad o capacidad para “darse cuenta” de que lo humano está sometido a ciertas leyes biológicas: por ejemplo la muerte, somos el unico animal vivo que sabe que es finito y que morirá.
- su autopoyesis o capacidad de generar nuevas ideas, pensamientos y ganancia de una cierta subjetividad. El cerebro no se limita a vivir con lo “ya sabido” sino que inventa nuevas posibilidades, es la capacidad creativa de los seres humanos constantemente en interacción con los nuevos entornos que son a su vez el resultado de anteriores ganancias en subjetividad de nuestros precursores. La cultura humana no es sólo la trasmisión de lo “ya sabido” sino su modificación a través de las generaciones, una evolución que se produce mucho más rápidamente a la evolución cerebral y que al mismo tiempo estira de nuestra corteza cerebral obligándola a una nueva adaptación.
Es por eso que suponemos que la evolución no ha terminado y que al mismo tiempo es heterogenea en los cerebros individuales. Y no lo ha hecho porque en cada generación y en cada cultura existe un dilema nuevo que es tratado como una ganancia de subjetividad y que de alguna manera supone un reto de supervivencia y de adaptación a un medio ambiente cada vez más complicado. Los seres humanos Sapiens nos encontramos envueltos en una vorágine evolutiva de la que nosotros somos en parte autores y responsables. Tenemos que encontrar soluciones para vivir en un mundo muy complicado que hemos complicado nosotros mismos como efecto secundario a la ganancia de bienestar.
Y es por eso que entendemos la coniciencia humanas y sobre todo la autoconciencia como una emergencia.
¿Qué es una emergencia?
Si es verdad que una imagen vale más que mil palabras, no conozco otra manera mejor que decirlo sino a través de este cuadro de Magritte llamado “La importancia de las maravillas”.
Una emergencia es la propiedad de un sistema que se añade a ese mismo sistema después de haberse transformado en un nuevo sistema con unas propiedades nuevas, después de haber sufrido una bifurcación : un ejemplo bastante conocido es el agua de las nubes que está en un distinto estado del agua del mar, se encuentra condensada, es decir está en un estado fisico -gaseoso- diferente a pesar de que sigue siendo agua y que no podria existir sin su precursor: el agua del mar. Lo realmente curioso de esta emergencia es que el agua de la nube no podria darse sin el agua del mar pero no es causa del agua del mar, lo que subvierte las leyes de la causalidad fisica. Oro ejemplo quimico es el atomo de helio, imposible imaginarlo sin su precursor el hidrogeno. O a Beethoven, que es imposible sin Mozart, a Dali sin Freud o a Shakespeare sin Chaucer.
En este sentido la conciencia humana es una emergencia que necesita un cerebro “humano” pero no es causa directa de él. En este sentido emergentista mente y cerebro no son la misma cosa. La mente sería una emergencia del cerebro y la conciencia una emergencia de la mente. La autoconciencia una emergencia de una conciencia compleja y pensante y la espiritualidad una emergencia de la autoconciencia al pensarse a si misma.
Tal y como puede observarse en el cuadro de Magritte, la mente (la cabeza) emerge de una base anterior que a su vez se sustenta en un trozo de cuerpo que encaja -pero no exactamente- en una base antigua más ancha pero menos especializada que la posterior. En el cuadro de Margitte podemos observar visualmente como cada corte transversal representa un estadío de lo humano y cómo de cada uno de esos cortes emerge segun la categorización de Broad una estructura nueva . Lo importante de esta teoría es que cada estrurctura o sistema nuevo emergente controla a su elemento inferior, dicho de otra manera desde la conciencia es posible influir sobre el cuerpo, la mente controla el cuerpo, esta es la idea fuerza que se desprende de esta teorización. Sólo necesitamos aprender y ese es precisamente el concepto de mente sabia, algo que conocemos con el nombre de aquel que es capaz de dominar la causación descendente: el efecto voluntario de la mente sobre el cuerpo.
En este enlace podemos acceder al libro de Eccles y Popper, “El Yo y su cerebro” donde se habla precisamente de esta cuestión que aún no ha sido resuelta: materialismo o reduccionismo biológico versus dualismo cartesiano o monismo psicológico.
¿Hay o no hay algo que se añade a la pura materia biológica y lo trasciende? ¿es necesario el concepto de mente o podemos reducirlo todo al funcionamiento de las neuronas y de las redes neuronales? ¿mente y cerebro son la misma cosa?
Para un emergentista los hechos mentales no son reducibles ni a lo biológico ni a lo psicológico, nadie ha sido capaz aun de saber por qué soñamos apesar de que sabemos mucho de cómo lo hacemos y de por qué soñamos lo que soñamos. resulta imposible reducir un hecho mental ni a una causación descendente (la psicogénesis) o a una causación ascendente (la neurobiogénesis) pues los niveles filogenéticos superiores determinan de alguna manera los hechos y sustancias de los niveles inferiores.
Aquel que quiera profundizar en este asunto le recomiendo lea este articulo mio titulado “el infinito interior ” y que pueden encontrar aqui. el-infinito-interior. un itinerario práctico para un descenso, un terpnos logos de andar por casa.
la idea fundamental de este tipo de técnica conocidas como sofrológicas es que desde la autoconciencia es posibel descender a la conciencia basal, para rebotar desde ella de nuevo al nivel de autoconciencia, este viaje de descenso hacia los abismos del ser donde se encuentra precisamente lo más biologico, lo más esencial de nuestra bios es un ejercicio gimnástico cuyos resultados prácticos entroncan con eso que llamamos buena salud y que consiste en descender desde un nivel superior a un nivel inferior de nuestra conciencia a fin de influir en ella.
Esa influencia basal tiene que ver con la refundición de aquellos elementos que han queado disociados o truncados, separados unos de otros por la propia vida, la instrucción o el medio ambiente, se trata sobre todo de recuperar la simetria perdida, la simetria rota y alcanzar una armonia entre nuestra parte animal o biológica y nuestra parte más humana, una mente sabia es precisamente esa: aquella que es capaz de descender a los infiernos, no perderse en ellos y regresar con un hallazgo.





Presi dijo:
Abril 12, 2008 a 7:24 pm
El Infinito Interior y La Yoidad son mis artículos tuyos preferidos, me alegra verlos aquí
Amanita dijo:
Abril 12, 2008 a 7:40 pm
Esa capacidad creativa de nuevas posibilidades en función de la versatilidad constante del entorno (debido, a su vez, a la creatividad de individuos que incidieron previamente en el entorno y así sucesivamente) a mí me hace dudar de si, en este caso, la evolución no sólo no ha terminado sino si, en realidad, terminará en algún momento: para que hubiera un final técnico en nuestra evolución debería, por sentido común, o bien (a) detenerse los cambios (aposiciones), o bien (b) detenerse la capacidad de la mente de añadir aposiciones a lo ya dado. Una última muñeca china. Si entiendo bien, por ser un pez que se muerde la cola en una causalidad de doble sentido, todo se detendría tanto en uno como otro caso.
PS: el último párrafo es simplemente arrobador.
¿Qué es la personalidad? « neurociencia-neurocultura dijo:
Noviembre 22, 2009 a 10:44 pm
[...] Este ultimo atractor se identifica con el concepto wilberiano del Centauro y está relacionado con la mente sabia. Es dificil encontrar estrategias conocidas por todos y relacionadas con este ultimo atractor [...]
Vanesa Morillas dijo:
Noviembre 26, 2009 a 12:12 pm
Hola, acabo de leer tu artículo titulado “El infinito interior” y me ha encantado. He de decir que el final me ha recordado a algo que me marcó cuando era adolescente; el título de la película “El alquimista impaciente”. Por entonces no conocía la palabra alquimia y comencé mi búsqueda. Al tiempo descubrí el significado de aquel título: la impaciencia en la alquimia te lleva a la locura. Entonces descubrí el “dejarme llevar”, el disfrutar la búsqueda en sí, sin el ansia del encuentro. En la búsqueda en sí se sitúa la felicidad.
Un fuerte abrazo.
pacotraver dijo:
Noviembre 26, 2009 a 1:03 pm
Aun hay algo que supera a la felicidad de hallar algo: el que te encuentren es aun mejor