Poros y Penia: amor de transferencia

Abril 29, 2008 at 10:43 pm (arte, filosofia, mente, mitologia, psicoanalisis, psicologia, sexo)

El deseo es el deseo del otro

Jacques Lacan

Poros se encontraba pletórico de facultades, sobrado como diriamos hoy y seguramente borracho aquel dia durante la boda de Afrodita a la que fue invitado por ser una de las divinidades del Olimpo. Poros era hijo -segun Platón- de Zeus y de Metis. Pero hay que decir algo de su madre Metis. Probablemente Metis era una deidad preolimpica, una deidad primigenia, sin culto y sin estatuas, sin representación, una deidad abstracta. Tan abstracta que Metis probablemente tiene alter egos diversos, como Tetis, una deidad marina conocida por haber sido madre de Aquiles.

Lo que interesa, sin embargo, más allá de su genealogía es que Metis fue tragada por Zeus dando asi a luz a un hijo en común: Poros. Este episodio que señala las tragaderas de Zeus se repite varias veces en la Teogonia. Al parecer los dioses varones siempre recelaron y envidiaron de las mujeres su poder genésico y las deidades femeninas siempre envidiaron de los hombres su poder. Esta parece ser una constante en toda la cosmogénesis clásica, hombres y mujeres, Zeus y Hera se pasan la vida discutiendo y sospechando que el otro tiene más poder, más placer o más autonomia, como ahora sucede entre los sexos pero proyectado en el cielo.

El asunto es que esta teoria del embarazo digestivo de Zeus es según el psicoanálisis una teoria primigenia del embarazo, efectivamente los niños pequeños -segun Freud- y casi seguro los pueblos primitivos que aun no habian alcanzado un saber acerca de la fertilización por parte de los hombres deberian pensar que el embarazo era un misterio, un misterio vinculado a lo femenino, seguramente el embarazo en un primer momento del desarrollo humano se atribuyó a algo que se comió o a la picadura de un insecto.

En el mito aparece pues el deseo de Zeus de ser padre sin mediación de la mujer, tal y como mucho tiempo después repitió dando a luz a Atenea -la reina de las hilanderas- después de un violento ataque de migraña. De su primera intentona con Metis nació pues Poros, un tipo pagado de si mismo, un Narciso bienhechor que representa la disponibilidad, el recurso, la posibilidad. Efectivamente Poros era un tipo lleno de recursos y poder, un factotum diriamos hoy, un conseguidor, esa persona con influencia a la que nos dirigimos para pedir un favor.

Sucedió que en la boda de Afrodita una mendiga llamó a la puerta muerta de hambre, venia a por las sobras de la comida, se llamaba Penia y después de conseguir entrar en el banquete y acceder a los alimentos que allí sobraban y de hartarse de comer y beber, se propuso seducir a Poros. No le fue dificil pues acudió a aquello a lo que Poros era mas sensible: la adulación. Poros y Penia se refugiaron en el jardín huyendo de las miradas del resto de los invitados y alli copularon una y otra vez.

De esa unión nació Eros: el amor que no debe confundirse con el deseo, hijo del recurso y la necesidad, del exceso y la pobreza. Eros es metafísicamente y metafóricamente aquello que une el hambre y las ganas de comer, el queso y el ratón, el botín y el pirata, el amante y al amado. Es por eso que Eros es un dios alado pues representa un salto, un viaje psicopómpico entre una subjetividad y su contraria.

Es interesante ver en este mito el nacimiento de una nueva subjetividad que va o se sitúa en un lugar que está más allá de la necesidad pura y dura de su madre y más acá de la vanidad de su padre. Se situa justo en medio inventando un registro nuevo: el deseo de la Falta en el otro pues solamente podemos amar o desear algo aquellos que estamos en Falta, amamos pues la falta del otro impulsados por la Falta en nosotros mismos: una falta-en-el-ser, una carencia de algo, no en el mismo sentido de Penia que se encuentra poseida por la necesidad material sino por algo que está más allá de esa necesidad, de algo metafisico, fundacional, que no depende del aprovisionamiento externo. Desde entonces los seres humanos una vez que hemos cubierto nuestras necesidades más perentorias desarrollamos deseos. Somos seres deseantes, erotizados, amorosos y sometidos a una falta que es estructural en nuestra personalidad.

Se simboliza asi, $ como una S barrada que nos divide entre sujetos y objetos.

Lo que entronca con una tradición griega muy interesante -la del Eromenos y el Erastés- y qué nos lleva a la siguiente pregunta ¿Quién ama en el amor? ¿A quien besamos cuando besamos?

Eso mismo se pregunta Magritte.

Los griegos no creian en la mutualidad amorosa y los psicoanalistas tampoco: ellos -los griegos-tenian una nomeclatura muy clara para discriminar al eromenos (el amado) del erastés (el amante) y aunque este termino fue adoptado por la tradición pederástica de aquella sociedad lo cierto es que es posible generalizar su uso con independencia del sexo que ocupe cada uno de los actores de la pareja. El eromenos suele ser más joven y displicente, es pasivo y por decirlo de alguna manera se deja querer, seducir, galantear, adular, regalar. Su compromiso con Eros es menor e instrumental, pues Eromenos cae del lado del objeto, es un sujeto objetalizado por el deseo del Erastés que suele ser mayor, adulto ya y en mejor posición social y que toma al Eromenos bien como discipulo, bien como confidente y casi siempre como amante. El Erastés se situa en el terreno del sujeto, sabe que tiene una falta y de él emerge el deseo mientras que Eromenos no sabe lo que tiene y se conforma con ser deseado.

Erastés está en Falta y Eromenos flota en el vacio. Falta y vacio desde entonces son distintas posiciones, distintos topos, de este dilema entre sujeto y objeto que atrapa al humano, uno del lado del objeto y otro del lado del sujeto.

Tenemos tambien una palabra gracias al mito de Poros, y es “aporía“.

Una aporía es algo que no puede ser, que no puede imaginarse, una especie de paradoja como la idea de “la nada”. Pero la acepción que nos interesa en este momento es la relativa al saber. Una aporía es un saber falso, algo que ha llegado hasta nosotros gracias a la mayéutica platónica.

Platón pone en “El Banquete”, en boca de Sócrates, una frase que resume esta tensión entre Poros y Penia, entre Eromenos y Erastés, entre sujeto y objeto. Y lo hace a proposito de un diálogo entre Alcibiades y Sócrates: en él puede percibirse como Alcibiades ambicioso de saber y celoso de Sócrates se propone llevarlo a un callejón sin salida a través de la mayéutica. Para ello dispone un plan de seducción y se propone como amante de Sócrates, a lo que éste responde:

- Tu quieres cambiar el oro de tu saber por el cobre de mi ignorancia.

Dicho de otra manera Alcibiades pretende situarse como Erastés ubicando a Sócrates como Eromenos, se trata de la tópica de la Falta, de la lógica de la suspensión del vacío. Alcibiades atribuye a Socrates todo el saber y pretende apropiarse de él, Socrates le dice la verdad: “que el saber está en él”, pero probablemente no lo sabe aún. Renunciando a esa ubicación Socrates le da a Alcibiades una suprema lección moral, ética y metafisica, también psicológica.

Una lección que cualquier psicólogo actual debiera saber.

Se llama transferencia, amor de transferencia y en ella el terapeuta jamás debe quedar objetalizado, jamás debe quedar a merced del deseo del otro, jamás debe llenar la falta del otro, porque en realidad al otro -aunque no lo crea- no le falta nada. Pues todo lo que necesita está en su interior, en su saberse a sí mismo.

Es el secreto que hay dentro del secreto.

Para desvelarlo sólo hace falta situarse en un lugar apórico.

La transferencia no debe ser confundida con la alianza terapéutica: ese contrato que dos adultos firman para llegar a un fin terapeutico entre médico y paciente por ejemplo. Transferencia no es el cariño entre dos hermanos, o la simpatía entre dos amigos, ni es el amor de pareja aunque probablemente la mayor parte de los desencuentros amorosos procedan de la transferencia, otros de la realidad. Transferencia es aquello que procede de otro tiempo o lugar y que como su nombre indica se reactualiza (transfiere) a otro objeto del aqui y ahora siempre que ese objeto se caracterize por la neutralidad, la no participación emocional y la escucha activa. La transferencia es motor y al mismo obstáculo terapéutico en el psicoanálisis donde la cura siempre ha de pasar por encima de la transferencia.

La transferencia casi siempre se contempla en términos de sentimientos antiguos reeditados por el tratamiento pero este punto de vista es superficial: en realidad la transferencia es un lugar, una posición, lo que se reactualiza es la posición que el sujeto adoptó con sus figuras de dependencia infantil, es decir su relación con el saber del otro.

La transferencia es una metáfora del amor, un simulacro, una ficción y enseguida aclararé que ficción no es lo opuesto de mentira. Lo transferencial es verdadero pero no es actual, es la repetición de un recuerdo, de una secuencia de hechos que pertenecen al pasado, más una tópica que un evento. Representa la actividad intrinseca del cerebro despojado de objetividad y de objetalidad, el terapeuta en este sentido no es un sujeto ni un objeto sino sólo un espejo en el que el paciente proyecta su necesidad de saber y le atribuye a este sujeto al que ni siquiera conoce un saber, si ubica al terapeuta en este lugar de sujeto-supuesto-saber. Aunque caben otras estrategias que sólo nombraré de pasada:

  • Negarle todo saber al terapeuta como hacen algunos psicóticos o personalidades narcisistas.
  • Ponerse en el lugar de desvelar la falsedad del saber del terapeuta, como hacen los obsesivos, los paranoides y algunas histéricas.
  • La indiferencia frente a cualquier tipo de saber que no esté incluido en el goce propio y actual, como hacen los perversos o los psicópatas.
  • Y atribuirle al terapeuta un saber omnipotente que es lo que hacen el resto de neuróticos, un saber pórico, o mejor el lugar de Poros.

Esto es al menos la teoria psicoanalítica clásica.

Para profundizar en este tema os propongo leer este articulo

Y es necesario leer el Banquete de Platón, lo más profundo que jamás se ha escrito sobre el amor.

El Banquete segun Lacan

Sobre el amor de transferencia

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El amor y las historias de amor

Abril 25, 2008 at 1:58 pm (cerebro, mente, música, poesia, psicologia, sexo, sociedad)

El amor es éxtasis

Rumi

La razón por la que existen tantas y diversas historias de amor es que nadie sabe a ciencia cierta qué cosa es el amor.

Al amor le pasa lo mismo que a los olores: no disponemos de palabras para nombrarlo, asi llamamos amor a ese sentimiento tan chovinista que sienten las madres por los hijos explicitado perfectamente en este video de más abajo con la Caballé cantando un aria de Schichi, a ese otro sentimiento que dudosamente vincula a los hermanos entre si ¿fraternidad?, al amor de pareja, ¿faire l´amour“?, un invento de franceses ligado al bidé, y hasta llamamos amor a eso que algunos sienten por la patria, la naturaleza, con alguna idea politica o con el dinero. Amor señala desde luego algun tipo de emparejamiento, unión o enlace con personas, abstracciones, o placeres concretos.

Y a veces hay no solo emparejamientos reales sino virtuales como el amor a trois que existe en Seda. Hervé Joncour recibe precisamente a través de su esposa el regalo, el don de una ilusión que jamás pudo materializarse. ¿Qué clase de amor es el de Heléne por Hervé?

O sea que no existe un amor único, sino distintas versiones del amor que a falta de etiquetas denominamos con la misma palabra: esa de cuatro letras en casi todos los idiomas y que conocemos con ese nombre: “amor”, algo al que todos acceden pronto o tarde al menos en su versión menor, en su octava más baja: el enamoramiento, un cóctel que se mantiene en sangre unas pocas semanas, hasta que se desvanece.

Si se han escrtito tantas y tan variadas historias de amor es porque cada ciudadano tiene la impresión de que en su amor hay algo de especial, algo que merece la pena ser contado, algo que hace del suyo algo especial. Asi no es igual el amor de Ana Karenina, amor fatidico y el amor de Amiel aquel filósofo que se la cogía con papel de fumar y en el que se inspiró Marañon para escribir un ensayo bastante cursi sobre la timidez y que leimos cuando eramos adolescentes, como tambien hicimos con Fromm que se posicionó claramente a favor del amor-sacrificio como tocaba en una época donde la religión no sabia que hacer con la pasión de los individuos carnales y encarnados.

Y es que hay amores-sacrificiales y amores-desquicio, como hay amores-refugio como sucede en la bolsa y amores de paso y amores al raso: estoy parafraseando a Javier Krahe que escribió tambien sobre el asunto. La lista de poetas, músicos, novelistas o pintores que se han inspirado en el amor seria demasiado larga para ser expuesta en un post y mereceria una tesis doctoral.

Lo mejor es leer esa letra del propio Krahe donde resume perfectamente todo lo que se conoce de ese curioso qualia que llamamos amor:

Abajo el Alzheimer

Sí que los recuerdo, fueron los mejores,
con muchos detalles y vivos colores
aquí van las cuentas de mis cien amores.
Veamos si tengo o no memoria.

Un amor eterno, otros casi tanto.
De siempre me prenden los cinco en su encanto,
tan sólo por ellas he vertido el llanto.
Peaje de amor, cantidad irrisoria.

Amores de suerte, amores de paso,
amores refugio, amores al raso,
parques del Retiro, museos Picasso.
Incluso una suite en el Waldorf Astoria.

Amores insólitos por lo singulares,
hay reinas del mar por los siete mares.
De amores sin par, unos quince pares.
Y todas tangibles, ninguna ilusoria.

Descuéntame uno y van treinta y cuatro,
el uno que tacho fue puro teatro,
una tontería y no lo idolatro.
Ocurre que es que no tuve escapatoria.

De cinco minutos, media mañana,
de fin de mi vida, de fin de semana,
de mi via amoris de mi real gana.
Cada uno su cruz y la mía es de gloria.

Amores de ida, amores de vuelta,
amores debidos al Ebro y al Delta,
y al imperio ruso y al folclore celta.
También llevo bien geografía e historia.

Van ochenta y casi me olvido la lluvia
mojando los rizos de mi única rubia.
Y a mi diosa blanca. Y a mi esclava nubia.
Y a mis tres Marías, Marías Victorias.

Y a las seis menores aunque muy crecidas.
Sus seis casi estrenos me dieron seis vidas.
Me obligó el espejo a seis despedidas
de seis aplicadas en arte amatoria.

Las ocho que faltan las guardo en secreto,
que yo fui Montesco y ellas Capuleto,
y me comprometen o las comprometo.
Mi alegre canción iba a ser mortuoria.

Y ya están las cuentas de mis cien amores,
que claro que sí, fueron los mejores.
Y si queréis más, yo, de mil amores.
Y ruede la rueda y gire la noria.

(Javier Krahe)

La tesis central de Krahe tal y como puede observarse en el anterior poema con rima consonante es que el amor tiene mucho que ver con la memoria, con la capacidad de recordar, pues sin memoria ni recuerdos ¿podriamos comparar amores antiguos, amores modernos y los intermedios?

Y sin comparación todos los amores son iguales, en nada se diferencian y es por eso que aun no hemos puesto nombre a cada amor, por la misma razón que no le ponemos nombre a los olores y todo queda confundido en ese magma sin nombre que llamé en otro lugar el Tao del perfume. Tampoco tenemos nombre para cada uno de nuestros pasos aunque algunos recomiendan precisamente nombrarlos al menos en grupos de cuatro como un compás de compasillo (SA-TA-NA-MA) ni lo tenemos para cada una de esas lágrimas que hemos vertido en honor de una u otra amante, amigo o amiga, padre, madre o abuelo, es por eso que la historia se hace interminable y cada amor parece que es diferente -siendo tan parecido- a aquel que le sirve de referencia, nuestro primer amor, aquella que nunca pudo ser nuestra del todo: mamá y que dividió el universo posible en dos bifurcaciones: el amor carnal y el amor sin carne.

Pues fue mamá nuestro primer objeto amoroso, si, pues fue ella la que construyó nuestras primeras percepciones sensoriales sobre las que construimos después una interpretación del cuerpo y fue ella la que le puso nombre a las cosas, al placer y al displacer, al calor o al frio, a los aires y a la caca. Fue ella, la guardiana de los significados que ahora parecen atractores extraños como la espiral de Lorentz que es infinita pero nunca se sale del papel. Y se parece a una mariposa.

De manera que todas las historias de amor remiten a ese qualia primigenio que es el cuerpo de una madre, es por eso que los legionarios se tatúan en el pecho este anagrama “amordemadre”, un poco para distinguirlo de los otros amores, de los amores profanos, de esos amores mercantiles y tambien de los otros: los sosegados y prácticos que -en el mejor de los casos- algunos disfrutamos aun con un contrato reproductivo sobrevolando como una mariposa de Lorentz en el horizonte.

Pero los humanos no somos unidimensionales y poseemos al menos tres planos o mundos:

  • Uno presidido por la realidad y sus principios de realidad que divide el mundo entre lo posible y lo imposible.
  • Un plano cuántico donde todo es posible siendo a la vez imposible pero donde no hay referentes ni leyes universales, se trata de un plano que necesita ser construido, negociado y renegociado continuamente.
  • Un plano presidido por la autoconciencia que es observatorio pero que al mismo tiempo puede resultar mazmorra y liberación. Es el plano que integra y ajusta los dos mundos anteriores y les da forma y se ocupa del timing u oportunidad.

Y luego está el sexo por el sexo, una actividad al alcance de cualquiera y que hasta las chonis saben practicar desde que las mujeres se quitaron las fajas y descubrieron su placer. Es la amortización del sexo puesto que entonces dejaron de ser objetos sexuales y se constituyeron en sujetos deseantes, en objetos inercambiables y cuánticos que ahora están y más tarde desaparecen como el gato de Schrodinger. Desde entonces ser objeto sexual es una rareza y por eso existen cada vez más profesionales a pesar de la liberación de los refajos y la relajación de las costumbres.

Es sólo cuando el observador toma el mando que el sexo por el sexo se transforma en vino tal y como aseguraban los sufies. Los efectos embriagadores del vino solo pueden darse cuando la autoconciencia desciende a los genitales y recuerda que los genitales tambien son parte del cuerpo, rebota en ellos y vuelve a ascender en comunión con otra autoconciencia que le hace de pantalla imaginaria.

Entonces ya no se llama amor sino éxtasis y da igual si el objeto existe en esa realidad que hay ahi afuera o si por el contrario está interiorizada o externalizada porque los limites del cuerpo han sido desgarrados y amamos más allá del objeto aún en ausencia de él.

El amor ha dejado de ser una palabra y se transforma en un puente, una obra de ingenieria que une dos mundos a través de una membrana.

En algo concreto como un fractal que contiene en sus rugosidades todos los amores que la memoria ha logrado conservar.

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Sueños: las buenas preguntas

Abril 17, 2008 at 12:29 pm (arte, caos, cerebro, evolución, mente, narrativa, psicoanalisis, psicologia, psiquiatría, sueños)

La vida es sueño

Calderón de la barca

Una de las diferencias que existen entre la filosofia y la ciencia es que esta última se dedica a responder preguntas y a demostrar y poner a prueba las hipótesis que formula para contestarlas. La buena filosofia es aquella que nos obliga a pensar y a plantear las preguntas pertinentes. No es obligación de la filosofia la demostracion de cada una de ellas pero la ciencia está obligada a ello de oficio, sin embargo es poco común que la ciencia se haga a sí misma buenas preguntas y ese es precisamente el problema epistemológico que tiene que enfrentar la ciencia: contestar preguntas mal formuladas en una jerga que seguramente está desfasada.

Como ésta:

¿Qué significan los sueños?

Es efectivamente una pregunta mal formulada que podría ser sustituida por estas otras mucho mejores: ¿Por qué dormimos? ¿Para qué soñamos? ¿Por qué estamos inmoviles al dormir? ¿Qué sucede si no soñamos?¿Por qué hay personas que no recuerdan sus sueños?

Una de las razones por las que la ciencia no ha podido contestar a la mala pregunta es por la ambigüedad misma del verbo significar. ¿Qué significa significar? ¿Qué queremos decir con la idea de que los sueños significan algo?

Primero consultaremos el diccionario de Maria Moliner, alli dice que significar es:

  • Representar un signo cierta cosa, por ejemplo un cartel colgando de un balcón significa que aquel piso puede estár en venta o en alquiler. El cartel es un signo ambigüo en si mismo porque puede “significar” muchas otras cosas pero tendemos a asociar un cartel con un anuncio de venta.
  • Equivaler a cierta cosa. “Eso significaria la ruina”.
  • Tener mas o menos importancia. “Esa mujer no significa nada para mi”.
  • Hacerse notar una persona, llamar la atención, hacerse visible o llamativo.
  • Mostrarse claramente partidario de algo, “se significó como anticomunista”

Reduciendo un poco todas estos significados del verbo significar podemos concluir que “significar” alude a representar, mostrar algo, equivaler a algo o dotar de sentido o importancia algo.

En este contexto explicativo ¿qué significaría que un sueño signifique alguna cosa? Es evidente que esta acepción de significado apela a todas esas condiciones: el sueño sería un signo (un suceso) que representaría cierta cosa de modo ambigüo como el cartel colgado del balcón.

En este sentido es cierto que los sueños representan algo: la vida consciente y vigil y probablemente tambien aquello que nunca fue vida vigil pero que está relacionado con el deseo vigil: con aquello que aun no es con independencia de si es o no posible.

Los sueños reproducen un estado de cosas que le hacen parecer al durmiente que están realmente ocurriendo en un realismo a veces extremo tal y como si los estuvieramos viviendo despiertos. Es evidente que los sueños reproducen y evocan la vida diaria, cotidiana, ese andar despiertos, solo que nosotros estamos en ese momento inmóviles y desconectados de las influencias externas durante ese periodo que llamamos periodo REM, (rapid eyes movement) los sueños representan pues (el sueño REM) la actividad intrínseca del cerebro en estado puro, sin influencia externa actual. Pero la evocan aportando una novedad sobre la vida consciente y vigil: no se encuentran sometidos al principio de realidad ni a los parámetros del mundo fisico, tiempo, espacio, gravedad, etc.

Todo parece indicar que la actividad intrínseca del cerebro es autónoma respecto las condiciones fisicas del mundo real.

Es decir, los sueños equivalen a la realidad, pero a una realidad plus. Equivalen a la realidad en el sentido que son realísticos, pero además contienen otras posibilidades que no se encuentran entre el repertorio de posibilidades fácticas de la vida consciente y real, por ejemplo podemos volar, ser invisibles o viajar en el tiempo.

Luego el tiempo, el espacio o la gravedad se manejan de un forma distinta en la actividad intrinseca del cerebro si la comparamos con la actividad vigil, es como si la actividad vigil fuera en realidad un modulador que obligara al cerebro a adaptarse a unas condiciones de vida bien distintas a las que el cerebro imagina cuando duerme. En este sentido tal y como ha señalado Llinás, la percepción sensorial del ahi afuera sería una especie de modulador respecto a una actividad que es independiente del ambiente y que además funciona a 40 Hz igual en el sueño REM que en la actividad vigil.

En efecto, los sueños equivalen a la realidad, y puesto que son vividos de forma tan realista podemos afirmar que a menos que el durmiente se despierte, el sueño equivale a la realidad aunque no todo lo que aparece en un sueño sea posible en el mundo sensible que llamamos realidad. El sueño tiene condiciones dramáticas de realidad, tanto que nadie sabe que está soñando salvo después de despertar. Otra posibilidad son los sueños lucidos, en los que esa especie de piloto automático (la autoconciencia) observa el desarrollo del sueño y a veces puede modificar su curso a placer o al menos tranquilizar al durmiente haciéndole ver que está realmente soñando.

Lo que nos llevaria a otra pregunta de calado ¿Qué necesidad evolutiva llevó a determinados mamiferos a soñar? . Con lo que cuesta dormirse en términos fisicos: desincronizando la actividad electrica cerebral de rostro a cola (rostro-caudal) y reduciendo la actividad de 40 Hz y llevándola hasta 4 o 5 Hz del sueño profundo, ¿para qué necesitamos esas salvas de sueño REM cada 90 minutos? Mientras dormimos ¿qué necesidad tenemos de hacer trabajar a nuestro cerebro a ese ritmo endiablado de la vigilia, a 40 Hz? ¿Es que nuestro cerebro no descansa nunca?

No, al menos durante la fase REM nuestro cerebro no descansa y tiene además un fuerte desgaste de estrés, medible a través de las hormonas de estrés, los corticosteroides. Está demostrado que soñar en exceso es tan estresante o insalubre como no soñar (no recordar) nunca un sueño. Es por eso por lo que existe un ritmo de 90 minutos, el cerebro se las apañó para descansar entre fase REM y fase REM.

Es evidente que los sueños se significan, “quieren hacerse notar”, resaltan, subrayan y dan sentido e importancia a cosas. Se trata del resto de acepciones del verbo significar segun Maria Moliner. Soñamos para hacer conscientes determinadas actividades de la conciencia basal (conciencia animal o instintiva) que de no soñar pasarían inadvertidas para la conciencia consciente, eso parece sucederles a las personas que no recuerdan sus sueños con facilidad. Está demostrado que este tipo de personas mantienen fuertes represiones sobre los contenidos de su conciencia basal y que sufren de una ansiedad subumbral muy poderosa en relación con la ansiedad consciente que es muy baja. Este tipo de personas sufren trastornos psicosomáticos y aunque no suelen padecer ansiedad o depresión conscientes mantienen niveles de ansiedad detectables sobre todo a nivel del mantenimiento de sus represiones que suelen manifestarse en sueños primigenios de animales, plantas o fenómenos de la naturaleza de contenido amenazante: son personas -por decirlo más claramente- que tienen poco contacto con su mundo instintivo y se defienden con la represión, la racionalización y el hipercontrol de su entorno y de sus emociones.

Todo parece indicar que en el cómputo general del sueño lo que importa es el sueño REM, es decir esas salvas de sueño rápido donde movemos los ojos y donde desarrollamos mioclonias (contracciones musculares bruscas, breves e involuntarias). De hecho está demostrado que la privación de sueño REM provoca en los humanos una psicosis onírica, una especie de psicosis experimental que cursa con alucinaciones. Lo que importa no es pues el sueño total sino el sueño REM, ese segmento de sueño rápido a 40Hz durante el cual tenemos ensueños, dormimos pues para soñar. No sabemos por qué pero esos son los datos desnudos de interpretación. Es como si el sueño REM y los ensueños fueran una especie de compensación a la vida cotidiana o una especie de aprendizaje acerca de determinados contenidos de nuestro psiquismo que pugnan por hacerse conscientes para poder ser utilizados en nuestra vida vigil.

Los sueños son otra forma de obtener recompensa cerebral.

Otra cosa muy distinta es que los sueños signifiquen algo. Y ahora estoy utilizando el verbo significar en su acepción más coloquial. Cuando estamos en el extranjero y nos hablan en un idioma que no conocemos solemos preguntar ¿qué significa tal palabra? Nos hablan con signos que no entendemos, es preciso por tanto pedir aclaraciones o bien consultar los diccionarios, o bien utilizar un idioma intermedio que conozcamos los interlocutores. Significar en el sentido de un idioma desconocido es probablemente la acepción con que más frecuencia nos remitimos a los sueños, como si los sueños nos estuvieran mandando un mensaje en un idioma desconocido para nosotros y que es necesario traducir.

Se trata de la archiconocida interpretación de lo sueños como premonitorios, como mensajes de otro mundo, como mediadores entre lo desconocido o lo incognoscible y el mundo real, como señales o como indicios o presagios de algo que inevitablemente sucederá. Es la versión precientifica de los sueños y la interpretación magica del verbo significar.

Ningun sueño significa esto si este “significar” pretende adivinar el futuro, conocer los planes o mensajes divinos o dotar de sentido al sin sentido, pues los mimbres con los que se forja un sueño son los recuerdos, lo vivido y lo deseado, lo posible y lo imposible, lo que ocurrió realmente y lo que pudo ocurrir, la ficción y la realidad, lo pensado y nunca recordado o admitido. Dicho de otra manera los sueños traducen el funcionamiento de la memoria con sus emparejamientos por contiguidad temporal o espacial, los enlaces que señalan contingencias y sobre todo la experiencia vigil del dia, ese es el cemento que une los contenidos de los sueños y que hace de abrazadera.

Los sueños no nos hablan en un idioma extranjero que es necesario traducir pero es cierto que sus contenidos son absurdos. ¿A qué se debe pues esta absurdidad?

Se debe a la manera en que se construye el argumento onírico.

Imagínate que en lugar de leer este post en el sentido lineal desde arriba hacia la derecha y luego bajando de linea lo hicieras saltando de párrafo a párrafo, mezclando palabras de la primera linea y de la última, leyendio de derecha a izquierda o aleatoriamente. Ningun discurso podria ser construido desde esa perspectiva no lineal y es precisamente eso lo que hace la gramática del sueño y siendo asi sin embargo los sueños tienen cierta lógica: y la tienen porque aunque mezclados y fragmentados sus contenidos son reconocibles por el sujeto -le aluden-, si yo sueño que estoy de viaje es evidente que lo relacionaré con mi ultimo viaje, es cierto que mi ultimo viaje fue a Estambul y que lo que he soñado es en Finlandia, pero es cierto que durante ese viaje a Estambul hablamos de Finlandia, en él aparecer además mis acompañantes al viaje de Estambul, un ascensor que era necesario para subir a la torre Galata y un restorán donde fuimos a cenar. En mi sueño los cambié de lugar y los situé en Finlandia pero es evidente que estoy soñando en mi viaje a Estambul mezclándolo con conversaciones mantenidas alli junto con elementos sensoriales que proceden tanto de ese viaje como de mis recuerdos relativos a los amigos que viajaron conmigo.

¿Qué significa un sueño asi?

Nada, más allá de hacer conscientes una serie de enlaces mnésicos que precisaban defragmentarse para ser accesibles a la coiciencia. Un sueño placentero, banal que tiene que ver con el deseo y que reproduce la recompensa placentera que el cerebro reactualiza combinándolo con otros recuerdos placenteros.

En conclusión: lo importante en la gramatica onírica no es tanto ¿qué significan los sueños?, sino esta otra pregunta ¿como se construyen los sueños?

Y es obvio que los sueños se construyen de una forma muy parecida al arte: mediante una tecnica no lineal y no causal sino estocástica (una mezcla de determinismo y caos) con enlaces arbitrarios de tipo caótico entre distintos contenidos y que tienen como proposito informar al Yo acerca de como anda nuestra coniciencia basal, es decir por dónde anda nuestra busqueda de placer, cual es nuestro balance de desamor asi como ofrecernos pistas para recuperar las huellas de todo aquello que conocemos como placer o evitar aquello que conocemos como displacer.

Es evidente que necesitamos el simulacro de los sueños.

¿Pero qué es ficción, el sueño o la realidad?

Pues tal y como dijo Campoamor , “nada es verdad o mentira sino sólo el color del cristal con que se mira”

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La mente sabia

Abril 12, 2008 at 5:53 pm (antropologia, cerebro, evolución, medicina, mente, psicologia, psiquiatría, sociedad)

Antes de que naciéramos ya eramos imprencindibles

(Rupert Riedl)

Si comparamos este cráneo de nuestro coetáneo Neandhertal con el nuestro, el del Sapiens podremos obervar algo muy evidente: las formas de los craneos son distintas. El del Neandhertal tiene algo de más y algo de menos con respecto al nuestro, en él predominan los lobulos temporales y occipitales mientras que hay algo de menos: la corteza frontal es mucho más reducida.

Y es seguro que esa diferencia de más y de menos tuvo mucho que ver con su extinción. La corteza cerebral frontal está relacionada con la planificación, mientras que las cortezas temporales y parietales están relacionadas con la propiocepción y el bosquejo o mapeo de las relaciones del individuo con el mundo. Quizá sea apropiado decir que el Neandhertal fue un homínido más entrenado para entender las relaciones del Yo con el Todo, y que el Sapiens sea una estructura mejor para competir en un mundo sujeto a un cambio permanente, con recursos cambiantes y dispersos donde su capacidad de elaborar estrategias de búsqueda y cambio acabaron por imponerse a su contrincante Neandhertal. Pero en esta competencia en la que resultó ganador nuestro ancestro común hay algo que se perdió: la capacidad del hombre para entenderse como parte de un Todo común, se perdió la parte espiritual del hombre, su conexión con los cosmológico que quizá hubo de sacrificarse para lograr una mejor adaptabilidad del hombre a su medio.

¿Definitivamente?

No, si entedenmos y compartimos la idea de Heidegger o la idea de Ayala de que la evolución no ha terminado. El Sapiens es la cúspide evolutiva de la vida y ha sido capaz de hacer emerger el sentido de conciencia y de autoconciencia: una conciencia recursiva que es capaz de pensarse a si misma que no es poco si tenemos en cuenta lo que perdió el Sapiens en comparación con su compañero coetáneo el Neandhertal.

Asi y todo el Sapiens realizó logros espirituales importantes sobre todo en los campos del arte y de la representación del mundo, de su estado interior y consiguió avances tecnicos y cientificos que limpulsaron su cultura a un nivel extraordinario de desarrollo y expansividad que se tradujo en bienestar individual y a estructuras sociales y culturales complejas dirigidas a mejorar la vida de sus componentes. de eso no cabe ninguna duda. Lo que es evidente es que el grado de evolución de esta conciencia humana no ha sido homogénea ni comparable de unos individuos a otros o de unas culturas a otras. El desarrollo cerebral de lo humano se caracteriza por su heterogeneidad: no todos los individuos humanos hemos evolucionado de un modo lineal o parecido, algo que se explica por las siguientes causas.

La mente humana tiene al menos tres repliegues fundamentales que se caracterizan por:

  • su adaptabilidad y plasticidad para sobrevivir a nuevos y diferentes entornos ambientales.
  • su recursividad o capacidad para “darse cuenta” de que lo humano está sometido a ciertas leyes biológicas: por ejemplo la muerte, somos el unico animal vivo que sabe que es finito y que morirá.
  • su autopoyesis o capacidad de generar nuevas ideas, pensamientos y ganancia de una cierta subjetividad. El cerebro no se limita a vivir con lo “ya sabido” sino que inventa nuevas posibilidades, es la capacidad creativa de los seres humanos constantemente en interacción con los nuevos entornos que son a su vez el resultado de anteriores ganancias en subjetividad de nuestros precursores. La cultura humana no es sólo la trasmisión de lo “ya sabido” sino su modificación a través de las generaciones, una evolución que se produce mucho más rápidamente a la evolución cerebral y que al mismo tiempo estira de nuestra corteza cerebral obligándola a una nueva adaptación.

Es por eso que suponemos que la evolución no ha terminado y que al mismo tiempo es heterogenea en los cerebros individuales. Y no lo ha hecho porque en cada generación y en cada cultura existe un dilema nuevo que es tratado como una ganancia de subjetividad y que de alguna manera supone un reto de supervivencia y de adaptación a un medio ambiente cada vez más complicado. Los seres humanos Sapiens nos encontramos envueltos en una vorágine evolutiva de la que nosotros somos en parte autores y responsables. Tenemos que encontrar soluciones para vivir en un mundo muy complicado que hemos complicado nosotros mismos como efecto secundario a la ganancia de bienestar.

Y es por eso que entendemos la coniciencia humanas y sobre todo la autoconciencia como una emergencia.

¿Qué es una emergencia?

Si es verdad que una imagen vale más que mil palabras, no conozco otra manera mejor que decirlo sino a través de este cuadro de Magritte llamado “La importancia de las maravillas”.

Una emergencia es la propiedad de un sistema que se añade a ese mismo sistema después de haberse transformado en un nuevo sistema con unas propiedades nuevas, después de haber sufrido una bifurcación : un ejemplo bastante conocido es el agua de las nubes que está en un distinto estado del agua del mar, se encuentra condensada, es decir está en un estado fisico -gaseoso- diferente a pesar de que sigue siendo agua y que no podria existir sin su precursor: el agua del mar. Lo realmente curioso de esta emergencia es que el agua de la nube no podria darse sin el agua del mar pero no es causa del agua del mar, lo que subvierte las leyes de la causalidad fisica. Oro ejemplo quimico es el atomo de helio, imposible imaginarlo sin su precursor el hidrogeno. O a Beethoven, que es imposible sin Mozart, a Dali sin Freud o a Shakespeare sin Chaucer.

En este sentido la conciencia humana es una emergencia que necesita un cerebro “humano” pero no es causa directa de él. En este sentido emergentista mente y cerebro no son la misma cosa. La mente sería una emergencia del cerebro y la conciencia una emergencia de la mente. La autoconciencia una emergencia de una conciencia compleja y pensante y la espiritualidad una emergencia de la autoconciencia al pensarse a si misma.

Tal y como puede observarse en el cuadro de Magritte, la mente (la cabeza) emerge de una base anterior que a su vez se sustenta en un trozo de cuerpo que encaja -pero no exactamente- en una base antigua más ancha pero menos especializada que la posterior. En el cuadro de Margitte podemos observar visualmente como cada corte transversal representa un estadío de lo humano y cómo de cada uno de esos cortes emerge segun la categorización de Broad una estructura nueva . Lo importante de esta teoría es que cada estrurctura o sistema nuevo emergente controla a su elemento inferior, dicho de otra manera desde la conciencia es posible influir sobre el cuerpo, la mente controla el cuerpo, esta es la idea fuerza que se desprende de esta teorización. Sólo necesitamos aprender y ese es precisamente el concepto de mente sabia, algo que conocemos con el nombre de aquel que es capaz de dominar la causación descendente: el efecto voluntario de la mente sobre el cuerpo.

En este enlace podemos acceder al libro de Eccles y Popper, “El Yo y su cerebro” donde se habla precisamente de esta cuestión que aún no ha sido resuelta: materialismo o reduccionismo biológico versus dualismo cartesiano o monismo psicológico.

¿Hay o no hay algo que se añade a la pura materia biológica y lo trasciende? ¿es necesario el concepto de mente o podemos reducirlo todo al funcionamiento de las neuronas y de las redes neuronales? ¿mente y cerebro son la misma cosa?

Para un emergentista los hechos mentales no son reducibles ni a lo biológico ni a lo psicológico, nadie ha sido capaz aun de saber por qué soñamos apesar de que sabemos mucho de cómo lo hacemos y de por qué soñamos lo que soñamos. resulta imposible reducir un hecho mental ni a una causación descendente (la psicogénesis) o a una causación ascendente (la neurobiogénesis) pues los niveles filogenéticos superiores determinan de alguna manera los hechos y sustancias de los niveles inferiores.

Aquel que quiera profundizar en este asunto le recomiendo lea este articulo mio titulado “el infinito interior ” y que pueden encontrar aqui. el-infinito-interior. un itinerario práctico para un descenso, un terpnos logos de andar por casa.

la idea fundamental de este tipo de técnica conocidas como sofrológicas es que desde la autoconciencia es posibel descender a la conciencia basal, para rebotar desde ella de nuevo al nivel de autoconciencia, este viaje de descenso hacia los abismos del ser donde se encuentra precisamente lo más biologico, lo más esencial de nuestra bios es un ejercicio gimnástico cuyos resultados prácticos entroncan con eso que llamamos buena salud y que consiste en descender desde un nivel superior a un nivel inferior de nuestra conciencia a fin de influir en ella.

Esa influencia basal tiene que ver con la refundición de aquellos elementos que han queado disociados o truncados, separados unos de otros por la propia vida, la instrucción o el medio ambiente, se trata sobre todo de recuperar la simetria perdida, la simetria rota y alcanzar una armonia entre nuestra parte animal o biológica y nuestra parte más humana, una mente sabia es precisamente esa: aquella que es capaz de descender a los infiernos, no perderse en ellos y regresar con un hallazgo.

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Tics y Tocs

Abril 9, 2008 at 6:17 pm (cerebro, música, psiquiatría)

Cuando yo era estudiante de medicina se nos decia que habian dos clases de Tics: los benignos que se curaban con un par de cachetes y los malignos que no se curaban con nada. Afortunadamente la neurologia ha progresado mucho en sus métodos de diagnóstico diferencial y hoy sabemos que la mayor parte de tics que presentan los niños son de aquellos benignos que surgen por imitación en el contexto de algun tipo de estrés. Usualmente hay un niño que “contamina” a otros con sus tics que suelen extinguirse espontáneamente o con las medidas usuales de restricción que introducen los bienintencionados padres.

Sucede en ocasiones que los tics exceden en gravedad e intensidad a los simples gestos oculares o bucales con que se manifiestan aquellos más comunes. Estamos entonces seguramente en el dominio del corea de Sydenham frecuentemente asociado a infecciones estreptocócicas o a la más grave enfermedad de la Tourette.

Gilles de la Tourette fue un médico francés de aquellos precursores que formaron la plantilla de la Salpetrière cuando el gran Charcot dirigía el departamento de neurología de aquella institución. Bajo su dirección destacaron dos grandes nombres de la neurologia: Babinsky y de la Tourette, de la psiquiatria: Briquet, Freud y Janet o de la psicologia: Binet. Cada uno de ellos ha pasado a la historia de la medicina a partir de un hito, Tourette por dar su apellido – a propuesta de su maestro Charcot- a la enfermedad que describió concretamente en la marquesa de Dampierre afecta desde los 7 años por esta curiosa enfermedad que se caracteriza por la emergencia de tics y espasmos predominantemente vocales y de caracter escatológico. Asi describe Tourette la enfermedad de la marquesa:

La Marquesa de Dampierre:

” …a la edad de 7 años estuvo afligida por movimientos convulsivos de las manos y los brazos… Sintió que estaba sufriendo de sobreexcitación y travesuras, y… era objeto de reprimendas y castigos. Pronto se aclaró que éstos movimientos eran verdaderamente involuntarios… involucraba los hombros, el cuello, y la cara, y resultaba en contorsiones y muecas extraordinarias.”

El sindrome de la Tourette es una enfermedad interesante porque se encuentra en la encrucijada de la neurologia y la psiquiatria representando un grupo de sintomas acabalgados entre los psiquico y lo orgánico y que tambien representan las relaciones entre las emociones y el movimiento. Hoy se considera una enfermedad neurológica en cuyo curso pueden aparecer desarrollos tardios de caracter psiquiátrico algo que se conoce como sindrome de Tourette plus que está emparentado con el trastorno por deficit de atención e hiperactividad, el TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) y tambien con los PANDAS (pediatric autoinmune neuropsychiatric disorders asociated with estreptococal infections). Existe una etiologia comun demostrada para todos estos desordenes y que se circunscribe a averias en los ganglios basales probablemente de caracter infeccioso o autoinmune. Observese la cabeza del caudado en esta resonancia magnetica.

Aunque en el estado actual de nuestros conocimientos es imposible generalizar estos hallazgos a todos los casos al menos sabemos que las infecciones estreptococicas por si mismas pueden generar lesiones en esas estructuras del cerebro profundo llamadas ganglios basales y que se componen de: el nucleo caudado, sustancia nigra, putamen, globo pallido y nucleo subtalamico. Se trata de estructuras relacionadas con el almacenamiento de PAF (patrones de acción fijos) y con una fisiologia predominante relacionada con el movimiento y la memoria procedimental. se trata de estructuras relacionadas más concretamente con la inhibición del movimiento tal y como podemos obervar en el Parkinson (un vaciamiento de dopamina de la sustancia nigra) o en la enfermedad de la Tourette una liberación de PAF premotores relacionados con la emisión de palabras a partir de una lesión de determinados ganglios basales o mejor de los circuitos entre ellos el tálamo y la corteza cerebral.

DDe todos los touretianos famosos el caso de Mozart ha llamado la atención de los investigadores. Muy probablemente y a partir de ciertos trabajos, el gran músico padeciera esta enfermedad si atendemos a los tics que padeció, a su hiperactividad y a su cardiopatia reumática junto con el eritema nudoso que presentó en su infancia. Su muerte prcoz además parece que estuvo relacionada con una enfermedad infecciosa aguda de caracter estreptococico (una escarlatina) y su gusto por lo escatológico parece documentado.

En estos enlaces aparecen distintos articulos relacionados con el tema Mozart-Tourette.

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Los ganglios basales y el infierno de Dante

Abril 7, 2008 at 7:46 pm (biologia, cerebro, espiritualidad, filosofia, mente, mitologia, poesia) (, , )

Cuando Dante bajó al infierno en compañia de Virgilio se sorprendió de que en el circulo de los envidiosos no hubiera nigún demonio vigilando las calderas donde en permanente ebullición aquellas desgraciadas ánimas purgaban sus pecados de envidia durante su vida. Preguntó Dante a Virgilio cual era la razón por la que aquella sala se encontraba sin vigilancia y éste le contestó diciéndole que era innecesaria puesto que si habia algun condenado que intentara escapar de su caldera inmediatamente iba a ser delatado por los demás que incluso impedirían por su propia mano que ninguno escapara de su tormento eterno.

Por algo habían sido condenados por ser envidiosos.

Y un envidioso es precisamente eso: alguien que ni hace ni deja hacer pues no puede permitir que haya alguien que tenga mejores oportunidades o mejor suerte, ellos -los envidiosos- sufren si ven disfrutar a alguien, se enferman si alguien les demuestra que las cosas pueden hacerse de otra manera, en este caso mejor. Los envidiosos nunca dejarian escapar a alguien de una caldera.
Los ganglios basales son una estructura profunda del cerebro, justo en el centro del mismo que agrupan una serie de estructuras cercanas entre si y que tienen en común varias funciones relacionadas con la memoria a largo plazo y la motricidad, es precisamente alli donde se guardan los recuerdos automatizados, esos en los que no necesitamos pensar y que tienen que ver con el movimiento o mejor: con la serie de rutinas o secuencias necesarias para andar, deglutir, mover las manos, etc. Alli en la memoria procedimental se encuentran grabadas toda esa serie de automatismos aprendidos que hacen que para andar no necesitemos estar pensando en cómo lo hacemos y que podamos dedicar nuestra consciencia a pensar en otra cosa mientras caminamos. Dicho de otra manera la memoria procedimental guardada en los ganglios basales tiene que ver con el movimiento, es inconsciente y podemos hacerla consciente mediante la voluntad. De la misma forma todo aquello que está guardado alli en un tiempo determinado fue consciente: lo fue mientras aprendimos a andar, a tocar el piano o a coger la cuchara o el tenedor, pero una vez automatizado el movimiento supone un enorme ahorro de memoria de trabajo el no tenerle siempre en la consciencia.
Además de esta importante función los ganglios basales son como estaciones de paso entre el cerebro voluntario y el cerebro profundo, es decir del tallo cerebral o de la médula. Por alli pasan pues todas las aferencias que vienen de abajo: de la médula y se cruzan con las que vienen de arriba, basicamente del sistema cortico-talámico donde está suponemos ese gran director de orquesta que llamamos el Yo y la capacidad de predicción. Una de sus funciones más conocidas es la modulación como sucede con todas las estaciones de ferrocarril, alli paran trenes y salen otros en direcciones opuestas, otros ni siquera se detienen, asi operan los ganglios basales: se dedican a modular o a inhibir los impulsos demasiado amplificados bien procedan de la corteza cerebral o de la medula, les obliga a justarse a las normas de tráfico.
Lo sabemos por determinadas enfermedades como por ejemplo el Parkinson que es una curiosa combinación de sintomas excitatorios (temblor) y otros inhibitorios (amimia, rigidez, bradipsiquia, etc) y lo sabemos porque la sustancia nigra es precisamente la estructura basal que se encuentra averiada en esta enfermedad. Concretamente la averia que presenta es la insuficiencia de dopamina que es el neurotransmisor que comunica entre sí las sinapsis en ese lugar. Desde que disponemos de L-Dopa, una droga precursora de la dopamina podemos tratar con eficacia algunos de los sintomas de la enfermedad de Parkinson, pero el interés de esta enfermedad es que gracias a ella podemos conocer mejor para qué sirven los ganglios basales: sirven para coordinar el movimiento, es como si la averia de la sustancia nigra enlenteciera en algunos lugares las entradas o inputs motores y en otros lugares las acelerara.
Por ella y por otras curiosas enfermedades como la de Gilles de la Tourette sabemos que los ganglios basales tienen una asombrosa función: son como válvulas destinadas a inhibir cualquier entrada o salida y que además mantienen entre si conexiones inhibitorias.
Esta inhibición de la inhibición es la que se manifiesta en la patología como desinhibición en forma de palabras en el sindrome de la Tourette. Como si esas palabras fueran emitidas por alguien ajeno al que las declama, como si el lenguaje se hablara a si mismo a través de un receptor parásito, se trata de un lenguaje sin mente, una emisión de palabras sin sentido. En el caso del Parkinson la desihibición afecta sobre todo al temblor o a los movimientos gruesos que parecen torpes agitaciones huecas de un sujeto sin intencionalidad, como si el enfermo hubiera perdido la medida de sus propios bordes, quizá por eso la enfermedad se llamó “paralisis agitante” aunque hoy la conocemos con el nombre de su descriptor.
Los ganglios basales son pues como válvulas que minimizan la señal que por ellas discurre y obstaculizan su maximización, hacen pues la misma función que las envidiosas del infierno de Dante: no dejan salir a nadie fuera de la olla.

Es por eso que decimos que a tal persona “se le fue la olla”, la metafora tiene cierto sentido y parecido con la Divina Comedia y la descripción de Dante, pues los ganglios basales tienen entre otras esa función: la de impedir que a la olla se le salte la tapadera.

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Neuroarte y neuromúsica

Abril 3, 2008 at 8:34 pm (arte, belleza, cerebro, mente, música)

“Como nunca en mi vida he experimentado la felicidad plena en el amor, intento erigirle un monumento a la más bella ensoñación”

Richard Wagner

El amor es seguramente un sentimiento bien conocido por todos, dificil de definir como el arte, la belleza o cualquier otro ideal, pues de eso se trata de un Ideal, en el sentido platónico de la palabra. Hay que recordar que para Platón las ideas tenian una existencia independiente de los sujetos que las experimentaban, no resolvió nunca de donde salian estas ideas, si procedian de la experiencia perceptiva o si bien preexistian al propio hombre.

Platón atribuye a Heráclito lo que el llamó “la doctrina del flujo” es decir la evidencia de que viviamos en un mundo en continuo cambio, “sólo el cambio es constante” y con un estilo muy suyo adelanta que esos ideales que eran fijos no podian proceder de la capacidad de lo que hoy entendemos como abstracción. Había pues un conocimiento al que el hombre no podia acceder sino a través de sombras y reflejos tal y como anota en su mito de la caverna.

No cabe ninguna duda de que el amor es una construcción del cerebro, una abstracción que se encuentra sometida a las mismas tensiones que cualquier búsqueda artística -busqueda de conocimiento, al fin y al cabo- y que tiene que ver con la forma en que nos relacionamos con lo inalcanzable, lo imposible, siendo como son, ambas, construcciones ideales de nuestro cerebro. Una brecha que separa lo particular de lo general y que ha impulsado a muchos hombres creadores a enfrentarse a este dilema mediante el recurso de lo inconcluso unas veces , otras a través de la muerte, alli donde caducan todos los ideales y casi siempre con el recurso de la ambigüedad, lo inacabado, a fin de que cada cerebro construya su propio epílogo.

Miguel Angel por ejemplo dejó casi las tres quintas partes de su obra sin terminar, segun algunos autores esta resistencia a acabar una obra tenia que ver con la convicción de que su ideal de amor-belleza no podia ser alcanzado.

Dante conoció a Beatriz a los 9 años y dedicó su vida a convertir en arte -en este caso poesía- aquel amor que le inspiraba Beatriz y a la que sabia imposible en el sentido más material de la palabra. El amor cortés de Dante por Beatriz entronca con una corriente espiritual de la época relacionada con el culto a las virgen Maria y a la sumisión feudal del caballero frente a su dama pero tambien puede ser interpretada como el trasiego que el hombre recorre en su gestión de lo imposible, un verdadero motor motivacional para la obra creadora. Tal y como decía Freud la creación artistica es una sublimación: convertimos en materia espiritual algo material, pero no creo que eso “material” tenga que ver con la insatisfacción sexual sino con la construcción de ideales. Lo cierto es que la gratificación sexual aniquila en cierto modo al ideal y le pone contra las cuerdas de la realidad. Aquello que es posible se comporta como un desactivador de la obra de arte.

Por eso algunos optan por la muerte cuando entreven que el amor que ellos proyectaron no podrá tener -en la realidad inmediata- satisfacción. Estamos en el amor romántico.

Y por eso quiero hablar en este momento del monumento artístico más importante que se ha escrito en la historia de la música acerca de este tipo de amor que se sabe inconsumado en su origen, me refiero a Tristan e Isolda de Richard Wagner.

Merece la pena escuchar este aria final llamada Liebestod, donde Isolda frente al cadáver de su amado Tristan nos cuenta su experiencia arrobada.

Aqui está el libreto completo de la opera en español y aqui abajo la letra de Liebestod.

Isolda
Delicioso y callado,
cómo sonríe,
como los ojos
abre propicio,
¿Lo veis amigos?
¿No lo veis?
¿Cada vez más luminoso
cómo resplandece,
astro bañado en luz,
cómo se eleva a lo alto?
¿No lo veis?
¿Cómo el corazón
se le dilata, valeroso,
cómo pleno y noble
se le hincha en el pecho?
¿Cómo en los labios,
deliciosamente,
el dulce aliento
suavemente se exhala?
¡Amigos!
¡Ved!
¿No lo veis ni lo sentís?
¿Sólo yo oigo
esta melodía,
que tan maravillosa
y suave,
lamentándose gozosa,
diciéndolo todo,
dulcemente conciliadora,
resonando desde él,
penetra en mí,
se eleva sobre sí,
sonando propicia,
rodeándome de sonido?
Vibrando más claras,
envolviéndome ondulantes,
¿son ondas de brisas deliciosas?
¿son nubes de aromas dulcísimos?
Cómo crecen,
cómo me rodean de murmullos,
¿debo respirarlas,
debe escucharlas?
¿Debo beberlas a sorbos,
sumergirme en ellas?
¿Respirarme en dulces fragancias?
En la crecida ondulante,
en el sonido resonante,
en el universo suspirante
de la respiración del mundo,
anegarse,
abismarse,
inconsciente,
supremo
deleite.

Es necesario oir de antemano este aria dos o tres veces para entender los argumentos que trataré de construir en este momento, se trata de un aria a medio camino entre lo trágico y lo mistico pero Wagner a través de su música construye una atmósfera que parece prescindir de la tonalidad, llena de disonancias y de recursos musicales que parecen fundirse con esa idea anterior de la ambigüedad: ninguna nota termina donde nuestro oido nos conduciría, siempre hay una vuelta de tuerca inesperada, un acorde impredecible, desde el susurro en que comienza el tema y que se transforma paulatinamente en un escalofrio sinusoidal, la ilusión de linealidad se desvanece enseguida, de no ser porque el aria repite dos veces el tema en un continuo crescendo nos resultaria dificil seguir su melodia. Wagner experimentaba aqui con conceptos tales como la suspensión de la cadencia, las modulaciones casi piruetas, o los intervalos diabólicos. Y lo que nos trasmite es una sublime emoción (un conocimiento) dificil de nombrar pero que tiene que ver con lo incognoscible con “la cosa en si” que aun no sabemos si está dentro o fuera del hombre pero que se llama belleza y que se resiste a ser conceptualizada.

escher.jpg

Wagner hizo en música lo que Escher hizo en arte: experimentar y tratar con lo imposible, es decir teorizar sobre el ideal.

Bibliografía: Semir Zeki en Esplendores y miserias del cerebro (Francisco Mora coordinador) Fundación Santander Central Hispano (2004)

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