El tabú del incesto
¿Que es un tabú?
Un tabú es una prohibición -que incluye en sus claúsulas una prescripción- y que se acata en nombre de la especie, en nombre -en este caso- de la convivencia entre humanos. El tabú es algo que va más allá de la prohibición jurídica, es decir algo que va mas allá del codigo penal. Si acatamos el tabú del incesto no es por miedo a su castigo penal sino por un horror primordial, porque es una prohibición que nos atañe como humanos, que nos atañe colectivamente, socialmente, el tabú es algo que acatamos en nombre de lo sagrado, de lo numénico. De lo incognoscible.
Y una condición del tabú es que protege algo que es, en sí, atractivo, de no ser asi el tabú no sería tabú y se encontraria protegido por las mismas leyes aversivas que hacen que el hombre no coma alimentos ponzoñosos o que un perro no beba alcohol.
Para saltarse a la torera este precepto no hace falta estar loco, ni poseer ninguna patología mental evidente sino sencillamente no encontrarse atravesado por esta prohibición cultural, no querer saber nada de ella, se trata de una elección subjetiva que se sitúa en el campo de lo asocial. Pues de eso se trata: de algo que instituye en sí mismo la cultura, el intercambio, algo que de acatarse minimiza el impacto de la rivalidad sexual entre las generaciones: una familia es algo más que un vínculo de parentesco es sobre todo, un sistema donde las generaciones no se reproducen simultáneamente. Existe -debe existir- una barrera generacional que separe a aquellos que se están reproduciendo y cargan con la responsabilidad de la crianza de aquellos que aun no están en edad de hacerlo y que deben delegar poder en sus mayores, lo que conlleva muchas ventajas para estos últimos: será la ultima oportunidad que tienen para ser alguien especial, para gozar de ese “favoritismo” que todos los hijos disfrutan de sus padres y que ya nunca más volverán a disfrutar. No existe institución más antidemocrática que la familia, yo quiero a mis hijos más que a los suyos y a la hora de favorecerles les preferiré a cualquier otro, de eso no cabe ninguna duda. Eso se llama nepotismo y es la base de la familia, es decir del tabú del incesto en el sentido de que debo renunciar precisamente a las mujeres que más he amado: mi madre y mi hija para ser hijo y padre.
Todo esto se pervierte con el incesto, no solamente este aspecto de limitación entre generaciones sino también la reactivación de las rivalidades sexuales y de la confusión de roles, algo que erosiona la confianza y la predicción de que las cosas “irán bien” a pesar de todo. Si cohabito con una hija mia, estoy igualándola o aun prefiriéndola a su madre lo que operará como un reactivador de rivalidades sexuales y de celos entre ambas, dejarán de ser madre e hija y se convertirán en hembras que compiten entre si por los bienes que aporta el macho, ambas regresarán a los temores primigenios de la caverna. Si yo cohabito con mi madre estoy compitiendo con mi padre directamente y exponiéndome a su venganza: el filicidio es la consecuencia directa de esta conducta y por eso el tabú del filicidio es una consecuencia del tabú del incesto.
Esto es lo que debió suceder en ambientes arcaicos y por eso el respeto por el tabú del incesto está unido a otros tabúes: el tabú del parricidio y el tabú del filicidio. Los tres se encuentran vinculados en la historia de la humanidad, tal y como Freud interpretó en Totem y Tabú, un texto fundamental para entender el “pacto entre caballeros” que supuso la aceptación de este tabú en clave psicológica, del mismo modo que Engels interpretó en clave económica esta prohibición en “El origen de la familia , la propiedad privada y el Estado”.
El problema se complica porque no hace falta cohabitar en clave incestuosa para que el incesto comienze a ejercer sus efectos en la mente individual. Se trata de un hallazgo freudiano. No hace falta que padre e hija (o madre e hijo) copulen para que la mente de la hija (o del hijo) se averíe, basta con que la relación sea lo suficientemente íntima y que excluya al tercero (padre o madre). Una exclusión de este tipo tiene como consecuencia inmediata que a nivel inconsciente se reactiven todos los mecanismos de venganza ancestrales y que el cerebro individual comience a operar en clave primigenia. Sucede porque todo deseo es ambivalente y lleva incrustado tanto un deseo de vida (libidinal) como de muerte (tanático). Vivir en un ambiente incestuoso es vivir en una mente escindida entre aspectos extremos, buenos (atractivos) o negativos (repulsivos). Para conocer mejor las consecuencias del incesto consumado en la mente indivdual podeís visitar este post tomado del cine.
Explica el por qué aquellos niños que han sido expuestos precozmente a experiencias sexuales de tipo incestuoso desarrollan una patologia bimodal: por una parte desarrollan aspectos evitativos con respecto a la sexualidad y por otra pueden desarrollar actitudes de sexualidad compulsiva o promiscua.
No hace falta estar loco o neurótico para saltarse a la torera el tabú del incesto, basta pues con ese no “querer saber” que caracteriza a la conducta antisocial.


Sergio dijo:
Diciembre 19, 2007 a 8:12 am
Antes que nada muchas gracias por tu respuesta, me queda muy claro el origen de esta prohibición así como su calidad de tabú universal.
Creo que la palabra “loco” deja un panorama demasiado amplio como para definir si el que comete incesto tiene una psicopatología, en todo caso alguien podria entender a un psicopata o alguien con trastorno antisocial como un loco y en ese caso “si se tendría que estar loco para hacer caso omiso del tabú del incesto”
Entiendo que es una elección subjetiva que depende de estar alineado con esta prohibición cultural, pero estarás de acuerdo en que en definitiva no es una conducta típica y que el simple hecho de optar por no acatar esta prohibición, en un contexto social que califica como aberrante el incesto, revela por si mismo una conducta que sale de los margenes de la salud mental. Lo que me hace preguntarme ¿Que situaciones o acontecimientos fomentarán que alguien cometa un acto incestuoso? ¿Que mecanismos operan a nivel intrapsiquico para que una madre desee sexualmente a su hijo o un padre a su hija?
Tengo la impresión de que no basta con tener rasgos o un trastorno antisocial para incurrir en actos incestuosos y que la gente que manifiesta este tipo de conductas tiene motivos subyacentes que rebasan un mero desahogo sexual. ¿Si una persona que comete incesto es por ende un psicopata, que necesidades está buscando saciar? o ¿Debe tan solo considerarse como una actitud que proviene de alguien que no experimenta culpas y que es simplemente el resultado de un deseo que no encuentra barreras o limites para ser saciado?
Saludos!!
¿Por qué respetamos el tabú del incesto? « neurociencia-neurocultura dijo:
Diciembre 19, 2007 a 11:14 am
[...] Ver tambien, “El tabú del incesto“ [...]
pacotraver dijo:
Diciembre 19, 2007 a 11:21 am
Existe evidentemente una causa en relación con el incesto y es el haber sido victima de abusos incestuosos en la infancia. Freud describe en sus series de enfermos una secuencia bastante tipica de hechos, el niño varón de una familia era abusado por una criada y el niño varón abusaba de sus hermanas que luego enfermaban de histeria. Parece que los niños varones abusados tienden a abusar a su vez de los más debiles sea a través de sus hermanas o de sus hijas, mientras que las niñas abusadas por el contrario no tienden al abuso sexual de sus hijos sino a establecer vinculos incestuosos con sus hijos. Existe en este sentido un sesgo ligado al sexo, pero es evidente que el abuso sexual en la infancia tiende a repetirse y se convierte en acto en los abusadores.
aquileana dijo:
Diciembre 22, 2007 a 4:55 am
Muy bueno el post…
El tabú del incesto es desede el prisma de la antropología, el umbral entre naturaleza y cultura. De allí vendría (corolario ex post) lo del “Malestar en la cultura”:
Saludos, Aquileana
insesto entre padres e hijas « Ocouco’s Weblog dijo:
Febrero 24, 2008 a 11:01 pm
[...] El tabú del incesto « neurociencia-neurocultura Si acatamos el tabú del incesto no es por miedo a su castigo penal sino por un … No hace falta que padre e hija (o madre e hijo) copulen para que la mente … http://pacotraver.wordpress.com/2007/12/18/el-tabu-del-incesto/ [...]
Sarah dijo:
Marzo 20, 2008 a 6:02 pm
Bueno, yo soy una madre de familia y tengo dos ñiñas y un varon de 18 años, y desde que mi marido murio mantengo relaciones con el,todo empezo en una fiesta en la que el se embriago demasiado, y yo aprovechando la situacion lo meti a mi cama y lo volvi hombre buscando yo misma ser una mujer nuevamente.
desde entonces el y yo nos acostamos casi siempre y nos amamos tanto como madre e hijo, como amantes, y creo que todos aquellos que consuman esta situacion con amor entienden que esto es muy hermoso y no tiene nada de malo.
pacotraver dijo:
Marzo 21, 2008 a 6:59 pm
Como curiosidad cientifica me gustaria preguntarle una cosa: ¿Qué hará usted cuando él la deje por una mujer más joven?¿Mantendrá usted su capacidad de amor? u ¿optará usted por no dejarle marchar?
Jovanna Merchan dijo:
Marzo 26, 2008 a 9:19 pm
REALMENTE SARAH, UNA PREGUNTA USTED FUE ABUSADA?, BUENO ES QUE ESTO DE COMBINAR AMANTES E HIJOS, TANTO ES TABU, COMO INQUIETANTE ES COMO PUEDE VER ESA REALIDAD TAN NORMAL?, USTED PIENSA QUE ES NORMAL?, Y NO CREO QUE ESA NOCHE HUBIESE OCURRIDO TODO….DESDE HACE CUANTO VE A ESTE HIJO COMO HOMBRE Y NO COMO HIJO???, DESDE QUE NACIO?, PORQUE NO ES HIJO SI LO VES COMO AMANTE.
latinrose dijo:
Abril 2, 2008 a 1:46 am
Yo no soy nada moderna, me horroricè cuando leí a la señora incestuosa. Como madre no concibo esa conducta.
Pienso que ese muchacho pudiera enfermar de su mente, y yo diera mi propia vida porque cada uno de mis hijos sea feliz .
La naturaleza humana « neurociencia-neurocultura dijo:
Mayo 25, 2008 a 8:34 pm
[...] la humanidad y que es la prohibición del incesto, el tabú del incesto. Los que ya hayan leido este post habrán comprendido que un tabú no es sólo una prohibición sino una prescripción, es decir no [...]
Instinto, pulsión y deseo « neurociencia-neurocultura dijo:
Junio 14, 2008 a 4:46 pm
[...] último señalaré uno de los pilares de la cultura humana: el tabú del incesto que regula el acceso de unos individuos a otros y que establece y formula las relaciones de [...]
latinrose dijo:
Junio 29, 2008 a 1:55 am
Es que no importa si es bueno o malo el incesto: la sociedad lo prohibe, y lo ha prohibido siempre. A estas alturas ya el rechazo debe ser genético. Por lo primero pienso que es nocivo para la mente.
Se sabe que los hijos de parientes cercanos tienen altísimas posibilidades de ser tarados, luego entonces, es malo también para la especie.
Pagar un coche en efectivo | Entrando en mi mundo... dijo:
Julio 16, 2008 a 6:02 pm
[...] muchos chinos prefieren pagarlo TODO en efectivo. Ya sea por una aversión a los bancos o por el tabú cultural de estar en deuda, muchos ciudadanos chinos están dispuestos a pagar todo, incluso un coche, en [...]
Esther dijo:
Julio 20, 2008 a 12:41 am
Lo mio no se si fue un incesto, pero sucedio cuando tenia 9 años y mis padres se separaron. mi hermano mayor tenia 15 años y andaba desorientado por esta desunion, un dia me dijo que fuera con él a la casa vacia y me prometio regalarme sus temperas si yo dejaba apoyar su cuerpo en el mio. yo no respondi, solo obedeci. él se froto en mi pubis y luego me regalo las temperas. De varios dias me pidio hacer lo mismo pero esta ves me alzó la falda y se frotó. me dijo que no avisara a mamá. La tercera ves me quito el interior y me quizo penetrar… recuerdo que me dijo que una amiga le habia dicho que lo hiciera conmigo porque se sentia bien y él lo hacia con ella. yo nunca le dije nada, solo le conte a mi hermana de 7 años a quien tambien estaba llevandola a la casa vacia. nunca mas volvio a ocurrir y no se porqué…pero ya han pasado 29 años y me siento culpable…
pacotraver dijo:
Julio 21, 2008 a 5:22 pm
¿Qué son temperas?
Angeles dijo:
Julio 21, 2008 a 10:42 pm
Temperas son pastas de colores que usan los ninos para pintar.
pacotraver dijo:
Julio 21, 2008 a 11:03 pm
¿Se siente culpable de algo que sucedió hace tantos años aun hoy?
¿Y que espacio de sufrimiento ocupa en su mente el que no volviera a ocurrir?
DELIA dijo:
Julio 25, 2008 a 7:50 pm
Cuando yo tenia 7 años mi a mi tio le gustaba engañarme y sobaba su pene en mi vagina y la chupaba, algo asqueroso y eso nunca lo dije a nadie por miedo y verguenza de que yo hacia algo malo,sufria mucho cuando lo hacia y cuando fui creiciendo ya no lo permiti, pero siempre me quedo eso presente en mi y me volvi timida con los chicos sentia que no merecia a nadie, tarde llegue a tener mis primeras relaciones sexuales a los 29 años recien tuve relaciones pero no lo disfruto, por momentos se viene ese recuredo de niña y no me deja ser feliz.
pacotraver dijo:
Julio 25, 2008 a 8:56 pm
Pues creo que deberia usted consultar con un psicólogo, esas cosas tienen solución.
El Cazador de cosquillas dijo:
Septiembre 12, 2008 a 9:01 am
mmm si es verdrad q la maroma surge en la infancia, pero hay q hablar con alguin sea como sea, yo por ejemplo cuando tenia 10 años sabia de un amigo q su abuelo q se hizo puto parece, lo acosaba y le chupaba la pija (el miembro) a cambio de golosinas por dejarse tocar, yo siendo el menor de 5 hermanos varones sabia muy bien q la mano venia por demas fulera, en un tiro el viejo se hizo el picaro conmigo jamas me toco, le conte a uno de mis hermanos q era casado y lo cago bien a palos sin q nadie sepa motivos, y mi amigo creo q pudo seguir una vida normal… Pero jamas dije q mi niñera me hacia cosquillas y me pedia q leh hiciera cosquillas en la planta de los pies a ella , a mi me enloquecia jegar con ella… asi surgio mi fetiche!! Si le contaba a mi hermano seguro se la cogia… guardo mi secreto hasta hoy
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